Río Tala

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Río Tala
Localidad de Argentina
Río Tala
Río Tala
Localización de Río Tala en Provincia de Buenos Aires
Coordenadas: 33°45′00″S 59°38′00″O / -33.75, -59.6333Coordenadas: 33°45′00″S 59°38′00″O / -33.75, -59.6333
Idioma oficial español
Entidad Localidad
 • País Bandera de Argentina Argentina
 • Provincia Bandera de Provincia de Buenos Aires Buenos Aires
 • Partido San Pedro
Delegado Municipal Diego Rafael Macenet
Altitud  
 • Media 15 msnm
Población (2010)  
 • Total 1814 hab.
Gentilicio talense
Huso horario UTC -3
Código Postal Argentino 2944
Prefijo telefónico 03329
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Río Tala es una localidad de la Provincia de Buenos Aires, dentro del Partido de San Pedro, Argentina.

Población[editar]

Cuenta con 1.814 habitantes (INDEC, 2010), lo que representa un incremento del 8% frente a los 1.681 habitantes (INDEC, 2001) del censo anterior.

Gráfica de evolución demográfica de Río Tala entre 1991 y 2010
Fuente de los Censos Nacionales del INDEC

Ubicación[editar]

Se encuentra ubicado a 33°45′00″S 59°38′00″O / -33.75000, -59.63333 (de 33° 15' y 41° 2' latitud sur y 56° 41' y 63° 23' de longitud oeste del meridiano de Greenwich.) Dentro del partido de San Pedro, a la vera de la Ruta Nacional 9, en el km 154.

Historia[editar]

La localidad de Río Tala, llamada así por las cercanías de un río, el cual a lo largo de su cauce tenía mucha cantidad de plantas de tala. Ver Combate de El Tala.

El pueblo propiamente dicho se empezó a poblar a comienzos del siglo XX, aunque su estación ferroviaria (Estación Río Tala), el cual le dio origen al pueblo data del siglo XIX, según historias del año 1880.

Aunque ya desde épocas coloniales la zona se encontraba habitada, primero por los indios querandíes, y luego por los primeros colonos. Pero dichos asentamientos se encontraban en cercanías del arroyo El Tala.

Durante el siglo XVIII, se realizaron compraventas de tierras poblándose la zona en forma lenta. En una de la estancias La Barranquida hoy La Estrella nació Fray Cayetano Rodríguez, también en la estancia de la familia Escalante, La Estrella, vivió Juan Facundo Quiroga.

Con el paso de las líneas férreas, comenzaron a llegar los inmigrantes que dejaban su país natal, corridos por las guerras civiles o la pobreza de sus países, llegaban con la promesa de los embajadores argentinos en sus países, de encontrar un país con trabajo, tierras para trabajar, etc. Todo esto claro debido a la conquista de territorio mediante la matanza de indios. La zona tuvo dos asentamientos fuertes, uno que nació desde la estación y otro se realizó a unos 5 km, en el paraje llamado La Celina.

Ingresos a la localidad[editar]

Por Tierra: a través de Ruta Nacional 9 por puente Río Tala km 154, luego tomando Ruta 1001 o por puente Ruta 191 hasta ingreso a San Pedro y luego Ruta 191 hasta los ingresos a la localidad, Camelino, Güemes o Juan de Garay. También podemos ingresar por caminos vecinales como Parra o camino vecinal a Barrio Municipal.

Por Tren: hace años que los trenes no paran en la estación, usurpada desde hace 10 años, pero si en un futuro los trenes vuelven a detenerse en Río Tala será otra forma de llegar desde Buenos Aires o Rosario.

Por Aire: es difícil por carecer de pista de aterrizaje o helipuerto, pero la historia cuenta un aterrizaje de un avión en el campo de Marelli, y si un piloto se anima a aterrizar sobre la ex ruta n.º 9 se podría considerar un ingreso. En cuanto a helicópteros, se han producidos varios aterrizajes como cuando Duhalde inauguró el Centro Educativo Complementario, quien lo hiciera aterrizar frente al mismo en el lote baldío propiedad de la familia Botta.

Por Agua: es el más difícil, pero si navegamos por el Paraná, se ingresa al Riacho Baradero y se desambarca en la arenera, mediante el camino vecinal de Sposito se podría llegar tomando los acceso por tierra, otra alternativa seria ingresar al Arroyo El Tala, aunque con una embarcación de porte pequeño, hasta el puente de la Ex Ruta n.º 9 y luego caminar unos 5 km hasta el ingreso de calle Juan de Garay.

Clubes[editar]

  • Club Sportivo Las Palmeras (01/08/1924)
  • Club Social y Deportivo Independiente (1926-1963-1985)
  • Club Recreativo Talense (10/02/1919)

Trasplantadora de Batata[editar]

Proferio Celestino Cisi comenzó a fabricar la primera máquina trasplantadora, en los años 1929/1930. Sacó la patente y vendió unas pocas. Lo notable fue que por ser menor de edad y además tener que cumplir con el Servicio Militar obligatorio en la Marina, delegó la gestión del patentamiento a un hermano mayor, de nombre Ulderico M.F. Cuando regresó, construyó varias máquinas muy bien hechas que no tuvieron la salida deseada. Esto sucedía por dos motivos: los productores creían que era imposible trasplantar batata con una máquina y que nos les iba a producir, además en aquella época, hablar de $ 150.- o $ 160.- que eran lo que costaba la máquina resultaba muchísimo dinero, ya que la bolsa de batata valía 40 centavos. Entonces pensó que ese era un negocio para un establecimiento industrial grande, que pudiera hacerla a menor costo; que en una herrería con pocos elementos. Fue así que le resto importancia a la fabricación, quizás desalentado por la falta de mercado donde colocarlas. En una ocasión vinieron representantes de una fábrica para comprar el invento, ofrecieron $ 14.000.- pero el padre no quiso que la vendiera a pesar de que en esa época dicha cantidad representaba mucho dinero. El tiempo pasó y la patente válida por 10 años, caducó, sin ser renovada nunca más.

De todos modos construyó aproximadamente 200 máquinas. Cuando salieron por primera vez a la venta los productores no la veían muy bien, pero los que se disgustaron más fueron los obreros que vivían de trasplantar batata, se ahorraba mucha mano de obra, pero el tiempo les demostró que estaban equivocados, pues con la mecanización de la operación de trasplante se plantó mucho más, necesitándose más brazos para la recolección y posterior embolsado, además de las fábricas para la industrialización del producto que fueron apareciendo.

La idea de crear esa máquina nació porque en la chacra plantaban 10 ha de batata por año, todas trasplantadas a azada, que los dejaba sumamente cansados al final del día. Fue así que tantas veces se preguntaba sin no se podría hacer una máquina trasplantadora de batata y él mismo, se dedicó a trabajar ininterrumpidamente en su construcción. Primeramente hizo una maqueta con alambres y ruedas de carreteles de hilo; la probaba en el patio plantando fósforos. Durante cuatro años estuvo perfeccionándola.

La máquina plantaba en plano. De esta forma tenía inconvenientes para la cosecha de la producción, pues las raíces se formaban muy profundas dificultando el arrancado con el arado. También a causa de las lluvias las batatas se pudrían mucho.Posteriormente la fue modificando para plantar en caballones pero las ruedas apretadoras colocadas en la parte posterior de la máquina lo desarmaban totalmente, quedando el cultivo nuevamente casi en plano con los problemas ya apuntados.

Después probó torciendo el eje de las ruedas apretadoras de modo que ambas trabajaran inclinadas, acercándose al pisar. Tampoco resultaron por que seguían desmoronando el caballón.

Sin embargo la tenacidad de aquel hombre muy joven, de menos de 20 años y muy laborioso, no se dio por vencido hasta que se le ocurrió hacer un par de ruedas que se adaptaran a la forma del caballón, es decir cónicas y anchas de modo que al pisar sobre éste no lo desmoronara, sino que en conjunto lo apretara hacia abajo.

Los detalles sobresalientes de la máquina desarrollada por Cisi son: de arrastre, para un surco por vez, tirada por dos caballos, de cuatro ruedas, dos de una altura de 0,80 m, separadas entre sí a 0,80 m que pisaban en el surco a ambos lados del caballón y dos delanteras más pequeñas, generalmente de hierro o también de rollizos de madera con buje y llanta metálica de una altura de 0,40 m. Sobre el eje de éstas ruedas delanteras apoyaba un avantren que facilitaba el giro de la herramienta en las cabeceras. Al centro del eje trasero iba acoplado un azadón de 0,60 m de largo por un alto de 0,10 m en la parte de avance y 0,20 m en la posterior. En esta parte se bifurcaba y hacía que al deslizase sobre la cresta del caballón formaba una hendidura a una profundidad variable de 0,10-0,15 m en la que el plantador iba colocando los plantines de batata, los que enseguida de soltados por mano del hombre, mediante dos discos arrimadores de 0,30 m de diámetro y debido a la disposición de los mismos, arrimaban a la planta ya colocada y a ambos lados, una pequeña cantidad de tierra, la misma que había separado el azadón.

Luego dos ruedas de madera de forma troncocónicas de un alto de 0,25 m por un ancho de 0,15 m de radio en el extremo inferior y 0,35 m en el otro, recubiertos por caucho (cámaras usadas de camión), colocadas en la parte posterior de la máquina, unidas a ésta por un sistema tipo bisagra, sólo sujeta en el tiro pero con libertad de movimiento abajo-arriba, que ayudado por el peso de la persona que hacía el trasplante, apretaban el suelo (caballón) a ambos lados del plantín.

Sobre los dos ejes se apoyaba un bastidor y sobre éste un entablado o piso en el que depositaban los plantines que en forma de manojos iban siendo alcanzados al plantador, quien tenía además la misión de conducir a los caballos que traccionaban a la trasplantadora. En honor a aquel emprendedor joven, una de las calles de la localidad lleva su nombre, inmortalizando su figura en la máquina de plantar batata.

Enlaces externos[editar]