Villa romana de Carranque

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La villa romana de Carranque es una villa romana situada en el municipio español de Carranque, en la provincia de Toledo, comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

Historia[editar]

Por un descubrimiento fortuito, a consecuencia de unas labores agrícolas el 23 de julio de 1983 por parte de un vecino de la localidad, Samuel López Iglesias, en el paraje conocido como las Suertes de Abajo, en la comarca de la Alta Sagra, a unos 45 km de Madrid y 35 km de Toledo, y junto al río Guadarrama, del llamado mosaico de la metamorfosis, se inició entre 1985 y 2003 una intervención arqueológica bajo la dirección de D. Fernández-Galiano y B. Patón que permitieron poner al descubierto diversos edificios y estructuras localizadas en una amplia superficie.[1] Desde 2003 está parcialmente abierto al público mientras prosiguen las excavaciones.[2]

Estos mosaicos pertenecían a la hoy denominada villa de Materno, pues este nombre es el que figura en la cartela del dormitorio principal.

Para comprender mejor la época, en el edificio de interpretación se exhiben una serie de objetos hallados en las excavaciones, así como un audiovisual en el que se simula la vida en una villa del siglo IV, basándose en los restos hallados en el yacimiento, y tomando como base la propia villa de Materno.

En los últimos años, se han encontrado restos arqueológicos al otro lado del río Guadarrama, entre los que se encuentran dos cubos de molino, conducciones de agua y parte de una villa romana.[3]

Parque arqueológico[editar]

Edificio palacial[editar]

Restos del edificio palacial

Se trata de un edificio de representación de uso civil, construido alrededor del año 400 de nuestra era, fue ricamente decorado con mármoles traídos del otro extremo del Mediterráneo, de los 39 tipos que ya se han documentado, solo uno es de la península Ibérica, concretamente de Extremoz, el resto son de Grecia, Turquía, Oriente Próximo, Egipto, etc.

Las bóvedas estaban recubiertas de mosaicos con teselas de pasta vítrea, que son mucho mas ligeras que las de mármol, en las excavaciones han aparecido algunos restos de estos mosaicos. Este tipo de decoración podría compararse con el mausoleo construido en Rávena para la hija del emperador Teodosio I, Gala Placidia, adivinándose ya el fin del arte tardorromano y el inicio del bizantino.

Los suelos estaban decorados con opus sectile, mármol recortado en formas geométricas o florales. Las columnas y capiteles eran de mármol Prigius, procedente de la actual Turquía. El uso de 6 de los mármoles encontrados, entre los cuales el pórfido negro egipcio o el granito de Assuan, se han documentado en este yacimiento por primera vez en Hispania. La cantidad, calidad y diversidad de procedencias la convierte en la colección más importante de mármoles, fuera de Roma, del Imperio romano de occidente.[2]

En época Visigoda, el edificio palacial romano, fue transformado en iglesia cristiana, en las excavaciones han aparecido elementos religiosos y muchas tumbas de esta época.

De la época musulmana, se han encontrado algunas cerámicas y una inscripción en una de las columnas de mármol con una eulogia del Corán.

Con la conquista cristiana de Toledo por parte de Alfonso VI, el edificio volvió a uso religioso, el día 30 de enero de 1142 Alfonso VII lo declaró monasterio a la advocación de Santa María de Batres, entregándoselo a los monjes Benedictinos-Cluniacenses, posiblemente pasase posteriormente a manos de los templarios y con la caída del temple, pasó a las monjas Clarisas de Griñon. En las relaciones topográficas de Felipe II, correspondiente a la desaparecida villa de La Cabeza, dice

"Hay una ermita que se entitula Santa María de Batres, solo queda en pie la ermita, el resto de la iglesia está puesta por los suelos"

Esto quiere decir que el edificio romano, 1110 años después de su construcción ya estaba en ruinas y solo quedaba en pie una sola habitación que se dedicaba a ermita. En el catastro del Marqués de la Ensenada, año 1750, ya no existe la ermita, quedando solo sus ruinas.

El edificio palacial romano, de planta un tanto singular podría compararse con los palacios de los gobernadores del sur de las Galias. Sus columnas de mármol de cuatro metros de altura fueron talladas en canteras de Turquía y Grecia.

En la Alta Edad Media sufrió alguna remodelación y sirvió para el culto y para enterramientos. En la Baja Edad Media siguió utilizándose y pudo albergar un monasterio, con el tiempo sus restos sirvieron de ermita dedicada a Santa María, culto que se mantuvo hasta principios del siglo XX.

En la actualidad pueden contemplarse la planta del edificio original, algunas de sus columnas y tumbas de época visigoda y cristianas, siglos del XII al XIV.

Mausoleo[editar]

Solo quedan restos de su planta.

Este pequeño edificio de construcción de planta cuadrada y ábside semicircular en su cabecera. Su obra consiste en una combinación de piedra y hormigón (opus caementicium) y ladrillo cocido (opus testaceum)y columnas adosadas al muro por el exterior. El suelo fue de mosaico, del cual solo se ha conservado un pequeño fragmento.

Aunque su funcionalidad aun no está clara, es posible que se trate de un pequeño mausoleo. Recientemente se ha comentado la posibilidad de que sean unas termas monumentalizadas, dada su cercanía con los restos de la casa.

Villa de Materno[editar]

Mosaico de la villa de Materno

Ocupa una superficie de 1000 metros cuadrados y ha sido protegido con una techumbre de las inclemencias del tiempo.

Se trataba de una lujosa villa residencial que contaba con toda clase de servicios, incluidos un servicio de calefacción y de agua corriente. Estaba lujosamente pavimentada con mosaicos muy bien conservados la mayoría de ellos.

Edificada sobre una construcción anterior la puerta estaba flanqueada por dos torreones y las distintas estancias se distribuían en torno a un patio central o peristilo, siendo las principales estancias, la sala de recepciones, oecus, con mosaicos dedicados a Adonis; el comedor o triclinium con mosaicos dedicados a Aquiles, y el dormitorio principal o cubiculum. Cuenta además con un espectacular mosaico en el corredor principal dedicado a una personificación de Océano.

Molinos, presa y canales[editar]

Al margen izquierdo del río Guadarrama y dentro del arroyo de La Sacristana, se encuentran los cubos de unos molinos hidráulicos y los restos de la presa y el acueducto que conducía el agua hasta el molino, se desconoce la época de construcción de estas obras, aunque es muy posible que se construyesen en época moderna y debió de funcionar hasta mediados del siglo XIX Esta zona esta en la senda conocida como Ruta de Don Quijote, por lo que no es necesaria la entrada al parque para poderla recorrer. A 1 Km de los molinos en dirección a Carranque se encuentra el solar que ocupo el antigüo Carranque de Yuso donde todavía quedan los restos de otra importante villa romana.

Referencias[editar]

  1. La historia de Carranque a través de su Arqueología. Carmen Fernández Ochoa - Virginia García-Entero
  2. a b Orensanz, Toni (12-3-2012). «MARBRES De com va arribar el luxe romà a la Meseta. Descoberta a Carranque (Toledo) la col·lecció de marbres més important d'Occident [MÁRMOLES De como llegó el lujo romano a la Meseta. Descubierta en Carranque (Toledo) la colección de mármoles más importante de Occidente]» (en catalán). La Vanguardia (Barcelona):  p. 63. 
  3. http://www.carranquerural.com/parque/index.htm

Enlaces externos[editar]