Mariano de Cavia

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Mariano de Cavia
Mariano de Cavia.JPG
Mariano de Cavia
Nombre Mariano Francisco de Cavia y Lac
Nacimiento 25 de septiembre de 1855
Zaragoza[1]
Fallecimiento 20 de julio de 1920[2] [1]
Madrid[1]
Ocupación periodista

Mariano Francisco de Cavia y Lac (Zaragoza, 25 de septiembre de 1855 – Madrid, 20 de julio de 1920) fue un periodista español, quizá el más importante de su época. Estuvo especialmente por la pureza de la lengua española.

Biografía[editar]

Placa conmemorativa (1908) dedicada a Mariano de Cavia en lugar en el que se encontraba su casa natal en Zaragoza.

Nació el 25 de septiembre de 1855 en Zaragoza, ciudad a la que siempre alabó. Fue hijo de Francisco Cavia (notario) y de María Anselma Lac. Estudió humanidades en el colegio de los jesuitas de Carrión de los Condes (Palencia), pero volvió a Zaragoza a los quince años para más tarde cursar la carrera Derecho, que no terminó. Durante esa época colaboró con la Revista de Aragón, Diario de Avisos de Zaragoza, Diario de Zaragoza y El Cocinero, y en 1881 fundó El Chin-Chin, un semanario satírico que sólo duró seis semanas. Además tuvo un noviazgo con Pilar Alvira, pero la oposición de las familias hizo que la relación se rompiera.

Ya en 1881 decidió ir a Madrid e ingresó ese mismo año en El Liberal, donde trabajó durante cinco años, excepto un periodo de cinco meses durante los cuales fue director del Diario Democrático de Tarragona. En 1895 ingresó en el Heraldo de Madrid, donde estuvo un muy breve periodo tras el cual se pasó a El Imparcial, donde publicó su primer artículo, La misa del ateo, y estuvo trabajando hasta 1917.

Vivía en un hotel, era individualista, no le gustaba la popularidad y tenía un piso sólo para conservar su biblioteca. El 24 de enero de 1916 el rey Alfonso XIII le entregó la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso XII y poco después el Ayuntamiento de Zaragoza lo nombró hijo meritísimo de la ciudad.

El 24 de febrero de 1916 la Real Academia Española le otorgó por unanimidad el sillón de la letra A, pero no llegó a ingresar debido a su estado de salud. Cabe destacar que su discurso habría ido sobre el idioma aragonés, que conocía perfectamente aunque siempre defendió el uso del español. Posteriormente, en 1917 pasó a formar parte de la redacción de El Sol donde permaneció hasta su muerte, ocurrida en Madrid el 14 de julio de 1920. El cadáver fue trasladado a Zaragoza debido al deseo del Ayuntamiento de la ciudad de que fuese enterrado en el cementerio de Torrero de la capital aragonesa.

Obra[editar]

Fue conocido por sus crónicas publicadas en los diarios madrileños de la época (El Liberal, El Imparcial, El Sol), algunas de las cuales fueron recogidas en libros.

Especialmente sonado fue su artículo ficticio sobre un incendio en el Museo del Prado, publicado en la portada de El Liberal en 1891. Cavia lo pensó como aldabonazo o denuncia de las pésimas condiciones de seguridad del museo. Muchos lectores de Madrid no llegaron a leer la noticia completa, y dándola por buena, corrieron al Paseo del Prado a comprobar el desastre.

Tras describir un pavoroso fuego y la destrucción de la pinacoteca completa, sólo al final del artículo Cavia aclaraba que toda la crónica era ficticia... si bien podía convertirse en realidad cualquier día. La controversia causada por la noticia empujó a las autoridades a adoptar algunas medidas en el museo.

El premio[editar]

Existe en la actualidad el Premio Mariano de Cavia otorgado anualmente por el diario ABC en Madrid. Cabe destacar que el Ayuntamiento de Zaragoza ha solicitado en varias ocasiones que los premios se otorguen en Zaragoza, pero su petición siempre ha sido denegada.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c «Mariano de Cavia» pág. 111 (13 de enero de 1855).
  2. Federico Ayala Sörenssen (29 de julio de 2014). «La muerte de Mariano de Cavia». ABC foto.


Predecesor:
Juan Menéndez Pidal
Académico de la Real Academia Española
Sillón A

1920
Sucesor:
Adolfo Bonilla y San Martín