María Juana Bautista de Saboya-Nemours

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Marie Jeanne Baptiste of Savoy as a widow with the Savoyard crown behind her by an unknown painter.jpg
Arms of Marie Jeanne of Savoy (1644-1724), Duchess of Savoy.jpg

María Juana Bautista de Saboya (París, 11 de abril de 1644Turín, 15 de marzo de 1724) fue regente de Saboya desde 1675 hasta 1684. Fue la segunda esposa de Carlos Manuel II, duque de Saboya y de él tuvo a Víctor Amadeo II, rey de Cerdeña.

Biografía[editar]

María Juana Bautista nació en París el 11 de abril de 1644, hija de Carlos Amadeo de Saboya-Nemours, sexto duque de Nemours e Isabel de Borbón, ella misma nieta del rey Enrique IV, rey de Francia.

En 1662 María Juana Bautista fue prometida a Carlos V, duque de Lorena, pero el 10 de mayo de 1665 se casó con Carlos Manuel II, duque de Saboya (1634-1675). Tuvieron un hijo, Víctor Amadeo, futuro duque de Saboya y rey de Sicilia y Cerdeña.

Después de la temprana muerte de su esposo, María Juana Bautista se convirtió en regente de Saboya en nombre de su hijo menor de edad. Mujer enérgica y ambiciosa, ella se llamó a sí misma Madama Reale en honor de su respetada suegra Cristina María de Francia, quien también había reinado como regente de Saboya.

Intentó conseguir el trono de Portugal para su hijo prometiéndolo a su prima Isabel Luisa, princesa de Beira, sólo una niña y supuesta heredera de su padre, Pedro II de Portugal. Esto habría dejado a María Juana Bautista con el color permanente del Ducado de Saboya como regente porque su hijo habría tenido que vivir en Portugal con su nueva esposa.

Pero el nacimiento de un hijo del rey Pedro y una revuelta en el Piamonte apoyada por Víctor Amadeo forzó a María Juana Bautista a abandonar sus planes y entregar el poder a su hijo el 14 de marzo de 1684.

Retirada de la política, ella aún conservó gran influencia sobre su nieta, la princesa María Adelaida de Saboya, quien se casó con Luis, duque de Borgoña en 1697 y quien se convirtió en delfín en 1711. Instruyó a la joven en las costumbres de la corte francesa de Luis XIV a través de una continua correspondencia.

Vivió en el Palacio Madama en Turín, que recibió este nombre precisamente de ella y de su suegra, y murió en esa ciudad en 1724.

Fue la última condesa de Ginebra, que se unió a Saboya después de su muerte. Su tumba se encuentra en la Sacra di San Michele, en Chiusa di San Michele, provincia de Turín.