Grafología
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La Grafología es una técnica proyectiva que estudia la escritura con el fin de describir la personalidad de un individuo, para intentar determinar características generales del carácter, acerca de su equilibrio mental (e incluso fisiológico), la naturaleza de sus emociones, su tipo de inteligencia y aptitudes profesionales del que escribe y, para algunos grafólogos, sirve para diagnosticar el grado de salud o enfermedad física y mental de quien escribe. Como existen numerosos estudios científicos que han cuestionado experimentalmente su validez, los críticos consideran que es una pseudociencia (ver el apartado "juicio de la grafología").
No debe confundirse grafología con la caligrafía forense o, más apropiadamente, peritaje caligráfico, una disciplina utilizada en criminología con el propósito de comparar escritos y determinar, por ejemplo, si un documento fue firmado por la persona que se supone que lo hizo.
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[editar] Historia
En la Edad Media, los monjes se dedicaban a interpretar los signos gráficos.
Huarte de San Juan (1529-1591) Médico y filósofo español. En su obra Examen de ingenios para las ciencias (1575), se menciona “la diferencia de habilidades en los hombres, y el género de letras que a cada uno le corresponde en particular”. Se trata de una obra precursora de la psicología diferencial, la orientación profesional y la eugenesia. También hace interesantes aportaciones a la Neurología, Pedagogía, Antropología, Patología y Sociología.
Prospero Aldorisius, filósofo, publica en 1611 su obra "Idengraphicus Nuntius" en la que hace acopio de la información que puede extraerse del análisis de una grafía. En ella expone una serie de axiomas relativos a la “Idengrafía”, termino con el que acuñó su disciplina
En 1625 se publica la obra de Camillo Baldi (o Baldo, según otras fuentes) Trattato, Come Da Una Lettera Missiva, Si Conoscano La Natura, e qualità dello Scrittore, que es considerado el primer tratado grafológico de importancia histórica y ha sido detenidamente estudiado por el especialista estadounidense Robert Backman. [1]
En el siglo XIX, destacan los estudios del Abate Flandrin y de su discípulo Jean Hippolyte Michon. Tras años de investigación, Michon estableció las primeras reglas, y publicó Sistème de grafologie en 1871. Por eso, se lo considera el padre de la grafología moderna.
Casi a comienzos del siglo XX Crepieux Jamin la sistematizó y perfeccionó. Publicó ABC de la Grafología (1930) donde elabora un listado de especies gráficas y de cada una hace una minuciosa descripción, muestra su relación con la personalidad y las ejemplifica con varios escritos de personas conocidas, como Rousseau, Montesquieu y Beethoven. Considera la escritura como un todo, por lo que no se pueden interpretar las características del grafismo de forma aislada sin atender al conjunto. Considera que las variables gráficas han de interpretarse interrelacionándose entre sí. Introduce el concepto de ”armonía” relativo al equilibrio de los rasgos gráficos, que interpreta como indicador de equilibrio de la personalidad. Clasifica las características gráficas en géneros, especies y modos y establece un conjunto de leyes y principios que en gran medida siguen siendo usados por los grafólogos actuales. Otros libros suyos son el Tratado Práctico de Grafología y La Escritura y el Carácter.
A fines del siglo XX la grafología se popularizó, así como los tests o distintos tipos de mancias y esto llevó a que personas que no sabían al respecto afirmaran poder conocer la personalidad. Pero sin embargo, hay autores como el suizo Max Pulver, la española Matilde Ras, Augusto Vels o Mauricio Xandró, que pueden ser considerados creíbles porque basan sus afirmaciones en conceptos psicológicos y en estadísticas.
[editar] Simbolismo del espacio gráfico
Max Pulver (1889-1952), autor de tres libros de grafología, desarrolla el simbolismo del espacio aplicado a la escritura, denominado también campos gráficos y vectores gráficos. Se denomina campo gráfico al espacio físico sobre el cual podemos escribir, pudiendo ser un cuaderno de páginas rayadas o cuadriculadas, una hoja de papel sin renglones marcados o sea lisa, un pizarrón y hasta un mantel, o servilleta. Si establecemos el centro del campo gráfico y luego lo dividimos con dos líneas imaginarias que se cruzan, obtendremos cuatro partes iguales, y la representación simbólica de lo que llamaremos "vectores gráficos". El punto central o intersección de los vectores es la representación de lo emocional, es el plano de la sensibilidad, el amor, la justicia aplicada a los sentimientos y la sensibilidad aplicada a la vida misma.
El vector situado a la izquierda indica percepción, es la representación de la figura de la madre, la regresión al vientre materno, el temor, la inhibición, la timidez, la represión, el egoísmo, el egocentrismo, la contemplación del pasado.
El vector situado a la derecha indica intuición, es la representación de la figura paterna, la proyección del porvenir, la extraversión, la creación, la proyección, la audacia, el coraje, la visión del futuro.
El vector situado hacia arriba indica pensamiento, la conciencia, el misticismo, la utopía, la espiritualidad, la religión, la exaltación, el idealismo, y la ambición de poder.
El vector situado hacia abajo indica sentimiento, las necesidades sexuales, la excitación, los goces, el inconsciente, las tendencias y deseos de lo material, la motricidad o trabajos del cuerpo con movimientos físicos.
Del mismo modo que podemos dividir y medir el campo gráfico lo podemos hacer con las letras, cruzándolas también con los vectores y observando de esa manera una parte de la personalidad de la persona que se está analizando, habrá una tendencia por ejemplo, podremos decir si esa persona, es un soñador, místico (si predomina la zona superior), si es más materialista, concreto (si predomina la zona inferior), si le importa mucho la opinión familiar, o es tímido (zona izquierda), o al contrario es más extravertido, mira siempre al futuro (zona derecha), o si vive el aquí y ahora y sólo se concentra en sí mismo (zona media).
[editar] La escuela alemana
Ludwig Klages (1872-1956). Crea “la Ciencia de la expresión” Fundó a primeros del siglo XX, la Sociedad Alemana de Grafología. Su obra fundamental es Escritura y carácter. Al igual que Crépieux-Jamin, entiende la escritura como una unidad. Si aquél habla de la armonía en el grafismo, Klages habla del ritmo, más dependiente de los avatares de la vida. Curiosamente ambos utilizan términos musicales. Entiende que entre todos los gestos expresivos, como la mímica, la marcha… la escritura es el único movimiento que permite un trazo duradero siendo su variedad infinita, pues no hay dos personas que escriban de la misma forma. Su principal aportación es el concepto de “Nivel de forma” (Formniveau), que abarca el conjunto de la escritura y estaría integrada por la intensidad de vida, profundidad de los estados de conciencia, riqueza interior y capacidad creadora. El "Ritmo" es otro crucial aspecto, como traductor de vida y reflejo del alma en la escritura. Da una gran importancia a lo que él llama Espíritu término que entiende como un fenómeno perturbador que no permite que el Alma fluya libremente, sino que le pone trabas introduciendo las normas. Habla de pulsiones y resistencias y, en gran medida, el criterio positivo-negativo que da a la interpretación de las variables gráficas se basa en ello. Si hay plenitud de vida tanto las pulsiones como las resistencias son intensas y variadas. Por el contrario, habría pobreza de vida si las pulsiones son monótonas y débiles y las resistencias frágiles. Concretamente, él entiende que cada signo es bipolar y que para saber si la interpretación es positiva o negativa hay que basarse en el Nivel de Forma y también en su combinación con otros signos. La dificultad de este autor radica en reconocer en la escritura conceptos como “superioridad, calidad, ritmo” cuyo discernimiento depende en gran parte de la experiencia del grafólogo, además de ser criterios de difícil aplicación práctica.
Rudolf Pophal (1893-1966). Médico especializado en neurología. Su deseo de dar a la grafología una base científica le llevó a la búsqueda de localizaciones cerebrales del movimiento gráfico y a hipótesis sobre estructuras cerebrales que descubrimientos posteriores han descartado. En cualquier caso sus estudios y conclusiones resultan de gran valor. Su aportación básica son “Los grados de tensión-dureza” que abarcan seis posibilidades, I, II, III, IVa, IVb y V, entendiendo que el III es el más equilibrado, aunando firmeza de presión y control del movimiento.
Los grados de tensión dureza que se clasifican según el grado de tensión motora, se interpretan psicológicamente ofreciendo rica información sobre la actitud vital del escritor. Defiende que la fisiología del movimiento nos enseña que la acción de la energía limita la rapidez de los movimientos por ello entiende que las formas de tensión (presión y rigidez) reducen la extensión de los movimientos; así, una débil tensión estimula la motricidad gráfica, una tensión media la acelera, fuerte la reduce, el grado máximo la perturba o inhibe. Por otro lado, la presión sería el apoyo o fuerza que se ejerce sobre la superficie gráfica, frenando la velocidad. Una tensión y una rapidez medianas constituyen pues la condición motriz óptima.
Robert Heiss (1903 -1971) Afirma que todo método que pretenda ser científico debe aclarar esencialmente dos cosas: el objeto del estudio y el principio operativo del que se vale. Observa la escritura desde tres aspectos: el movimiento que utiliza el espacio para conseguir finalmente la forma que está presente desde el comienzo del proyecto. Los tres están estrechamente enlazados pues la escritura no es un mosaico de rasgos sino un conjunto dinámico donde cada detalle tiene sentido en el conjunto. Aconseja tres etapas para el estudio de la escritura: primero una mirada, libre y disponible sobre el conjunto que nos hace percibir la fuerza o debilidad del grafismo, su pobreza o riqueza (la totalidad de la personalidad). Después, observar la escritura desde los tres ángulos y luego la interdependencia entre todos ellos.
Wilhelm Müller y Alice Enskat. Su obra más conocida, Grafología Diagnóstica, cumple esencialmente dos funciones: recoger lo esencial de los métodos de Klages, Crépieux-Jamin, Pophal, Heiss, Pulver, etc. con comentarios y críticas personales, de forma clara y completa. Por otra, expone el sistema elaborado por ellos mismos. Su enfoque de la escritura comprende clasificar las variables: las analíticas valoradas en siete posibles grados y las de conjunto: relación forma/movimiento, grados de tensión, ritmo, grado de originalidad y homogeneidad. La interpretación de estas variables globales es la llave del sistema de Müller y Enskat y la parte de su trabajo que sitúa lo mejor de sus concepciones de la escritura y de la grafología
[editar] Juicio de la grafología
El carácter científico de la grafología no se ha establecido. Por ello entre los estudiosos es muy difundida, aunque no unánime, la opinión de que se trata de una pseudociencia.[1] [2] [3]
[editar] Críticas
- La escritura es tan característica de la persona como su voz o su impresión digital. Cada persona acostumbrada a escribir tiene la suya. No es difícil reconocer la escritura de una persona conocida cuya escritura se ha visto antes. Esto no es negado por nadie, teniendo la firma de una persona valor legal.
- No es posible cambiar ciertas características de la propia escritura, aunque uno se lo proponga, algo que los críticos de la grafología no niegan.
- La escritura es un gesto gráfico. Como tal, es la expresión motriz, y al mismo tiempo de la inteligencia, voluntad y sensibilidad de quien escribe. Esto último es lo criticado.
Quienes la critican argumentan que la completa falta de evidencia empírica es una razón suficiente para no atribuirle validez fáctica alguna. Concretamente, podemos citar:
- No sigue los postulados del método científico: la evidencia en la que se basa es exigua, informal, poco sólida y completamente desproporcionada en relación con el pretendido alcance de sus conclusiones. Sus resultados son difíciles de falsar, o incluso imposibles, en el sentido popperiano. Dean (1992),[4] al estudiar la visión de la ciencia verdadera sobre esta cuestionada disciplina, demuestra que cuanto más compleja y exhaustiva es la revisión por pares de la que han sido objeto, cuanto más elevada es la reputación del medio publicante y cuanto más sólida la formación y antecedentes de los autores y revisores intervinientes, tanto más categórico es el rechazo a los fundamentos que basan a la grafología.
- Particularmente susceptible al Efecto Barnum, el cual supone una dificultad añadida en todos los métodos que buscan la determinación objetiva de la personalidad. Véase, por ejemplo Tallent (1958)[5] sobre las deficiencias de base de tales estudios y cuán fácilmente estos pueden perder la capacidad individualizadora que pretenden garantizar.
- Doble ciego. Muchos de los estudios estadísticos de los grafólogos no son Doble ciego, esta crítica esta relacionada con la crítica que incluye el Efecto Barnum en ella. Los estudios que sí son doble ciego demuestran la ineficacia de la grafología.
- Dependencia del tamaño de la muestra. Su grado de validez es altamente dependiente del tamaño de la muestra: las probabilidades de falla en el diagnostico se dan en relación inversa a la cantidad de individuos en el grupo relevado. Sobre este particular, véase el paper de Dean (1992)[6] El autor enumera y describe los errores de diseño experimental, metodología y determinación de las premisas base cometidos por los grafólogos en los que basó su investigación.
- Empleo de principios de pensamiento alegórico. Esta forma de falsa causalidad establece, por ejemplo, que un espaciado extenso entre dos letras cualesquiera muestra un carácter "retraído y aislacionista". De una mujer que escribe su apellido de soltera en letras ligeramente mayores que el de casada se deduce que "está siendo infiel a su marido". Alguien que escribe en letras grandes debe, desde luego, "pensar en grande". Quien varía el tamaño de su letra en mitad del párrafo tiene una "personalidad impredecible". Estas relaciones de causalidad no son exclusivas de la grafología, sino que caracterizan a buena parte de los métodos de determinación de la personalidad. [2]
- Carencia absoluta de estandarización: es común que cada practicante forme su propio esquema analítico. Mientras que algunos conceptos son de uso común, existen disputas muy marcadas sobre el supuesto significado de la mayoría de los signos. Por ejemplo, un determinado rasgo interpretado por un analista como revelador de un comportamiento sádico es por el contrario visto por otro grafólogo como propio de un individuo bromista.[3]
- Vaguedad del diagnóstico: uno de los puntos más débiles de esta disciplina es la facilidad con la que el grafólogo puede alterar las reglas de inferencia a fin de arribar al diagnóstico que considera más probable de coincidir con la realidad esperable. Formnivieau, por ejemplo, interpreta un determinado signo como positivo o negativo dependiendo del status del individuo.
- Carencia de un cuerpo de datos de suficiente volumen que permita justificar las aseveraciones de causalidad entre la ocurrencia de los signos y sus manifestaciones en la psiquis. Debido a su evolución histórica fragmentaria, a su nulidad metodológica y a su resistencia a desarrollar una sistematización propia de las ciencias verdaderas, la grafología ha renunciado a acumular un volumen de información empírica que siquiera permitiera insinuar que tales relaciones causa-efecto pudieran en efecto existir.
- Más de 200 estudios científicos han demostrado la inexistencia de asociación alguna entre la personalidad de un individuo y sus rasgos de escritura. Se ha sugerido que cualquier aparente capacidad de la grafología para adivinar el carácter se basa en la difusa información de género y posición social naturalmente implícitas en la forma y trazado de las letras. [4]. Véase también el paper de Jennings, Amabile y Ross (1992).
Adicionalmente:
- En 17 estudios científicos sobre el uso de la grafología en ámbitos empresariales, se ha demostrado la completa inutilidad de esta técnica para predecir el rendimiento laboral de los candidatos. [5]
- En su investigación, Rafaeli y Klimoski (1983) no encontraron ninguna evidencia de validez en la grafología para predecir el éxito en vendedores.
- La Sociedad de Psicólogos Industriales de Holanda consideró 2250 diagnósticos grafológicos y concluyó que «la grafología como método es altamente cuestionable y con mínima probabilidad de valor práctico» (Jansen, 1973).
- King y Koehler reunieron a un grupo de voluntarios sin conocimiento alguno sobre grafología, y les pidieron que intentaran determinar la personalidad de determinados redactores (a quienes no conocían) en base a sus escritos. La coincidencia de sus diagnósticos con los de grafólogos profesionales fue asombrosa, no sólo en los resultados concretos sino en la metodología empleada: intuitivamente asignaban cualidades de personalidad en base a los signos que metafóricamente la escritura parecía indicar; por ejemplo un trazo ascendente era asociado con una mentalidad optimista. Los investigadores, entonces, seleccionaron a redactores cuyas personalidades eran diametralmente opuestas a lo que su escritura parecía indicar, por ejemplo individuos de carácter pesimista pero que escribían con trazo ascendente. Los voluntarios continuaron diagnosticando cualidades de optimismo en este caso. Estos hallazgos confirman una de las principales objeciones hechas a esta disciplina: dada la habilidad intuitiva que tienen la mayoría de los legos para arribar a las mismas conclusiones que los profesionales, resulta sencillo para cualquiera el alterar la forma de su escritura de manera de dirigir al practicante al diagnóstico deseado, lo cual invalida de raíz la presunta capacidad predictiva de la grafología. [6]
- La grafología fue incapaz de predecir el puntaje en el test de Myers-Briggs en base a muestras de escritura del mismo grupo relevado. Véase el paper de Bayne y O'Neill (1988).
- La grafología fue incapaz de predecir el puntaje en el test de Eysenk en base a muestras de escritura del mismo grupo relevado. Véase el paper de Furnham y Gunter (1987)
- Una de las defensas comunes de la grafología es que se desarrolla software para analizar la escritura y a través de ella conocer la personalidad de una persona, cuando, si el análisis grafológico de por sí no sirve, pasarlo a software no va a hacer que sí.
[editar] Defensa
Los defensores argumentan, sobre todo, que la escritura es una expresión de la personalidad y no algo arbitrario y sin significado. Entre los que practican la grafología es común apoyarse en la evidencia anecdótica recolectada por la práctica, es decir, de aquella que «ve» una concordancia entre lo diagnosticado y lo observado por uno mismo. Empero, esta evidencia no sirve para comprobar la validez científica de la técnica. Con todo, la grafología también ha sido objeto de no pocas investigaciones, con tratamiento estadístico. Por ejemplo:
- Augusto Vels en su obra Escritura y Personalidad (1961), sistematiza y ordena el conjunto de signos gráficos y su significado. Su discípulo Mauricio Xandró, en el libro Grafología superior (1973) relata haber hecho, durante años, contrastes de sus diagnósticos grafológicos con entrevistas y tests psicológicos como el Rorschach, Machover y TAT. Es muy importante la contribución del matemático, psiquiatra y psicólogo franco-canadiense Jean-Charles Gille-Maisani a la grafología actual.
- Lester (1983),[7] examinando los resultados de numerosos estudios, concluyó que «la mayoría de los estudios atestigua la validez y la fiabilidad de los grafólogos. Y a partir del momento en que haya suficientes estudios que demuestren la corrección de los juicios grafológicos de las personas analizadas, y parece que los hay suficientes, hay que aceptar que los resultados grafológicos pueden ser válidos.» [7]
- Michel De Grave ha ofrecido en su artículo Quelques données sur la question des travaux de validation en graphologie [8] una nutrida relación de estudios científicos de grafología realizados en Europa. Por ejemplo, según el autor la edición de 1987 del manual Graphologische Diagnostik de Müller hace referencia a 99 estudios de validación que se llevaron a cabo hasta ese año. La mayoría de dichos estudios han sido realizados en universidades alemanas, y muchos han sido publicados ó citados en una importante revista dedicada al tema, la Zeitschrift für Menschenkunde. Además son citados por De Grave más estudios en Alemania misma, en Francia y en otros países de Europa.
- En los Estados Unidos, la compañía HRC (Handwriting Research Corporation) desarrolló durante veinte años, desde 1979, un sistema de análisis grafológico con ayuda de computadoras, cuyos estudios de validación están publicados en una revista científica revisada (Robinson y Hopper, 1994, citados por Driver et al., 1996).[8] [9]
- En España, la empresa www.recursoshumanos.com desarrolló un programa basado en la grafología llamado EGAL, con sólido contraste empírico frente a desempeños y tests psicotécnicos. [10]
- El IGC publica una lista muy completa de trabajos académicos en apoyo de la grafología (en Inglés). [11]
- Evidencia academica respecto a su fiabilidad: Galbraith y Wilson, 1964; Hofsommer, Holdsworth y Seifert, 1965; Vine, 1974; Rafaeli y Klimoski, 1983; Kraus, 1995 son evidencias favorables. Incluso en uno de los estudios más críticos respecto a la validez de la grafología (Neter y Ben-Shakhar, 1989), se reconoce la grafología, en mayor o menor medida, como fiable.
[editar] Personalidades de la Grafología
- Jean-Charles Gille-Maisani (1924-1995). Ingeniero, matemático, psiquiatra, psicólogo y grafólogo.
- Augusto Vels (1917-2000). Grafólogo.
- Mauricio Xandró. Grafólogo.
[editar] Referencias
- ↑ http://www.arp-sapc.org/docentes/bungeprinc.html
- ↑ Robert Todd Carroll, 2005. "The Skeptics Dictionary: Graphology".
- ↑ Distinguishing Science from Pseudoscience - Barry L. Beyerstein(en inglés)
- ↑ Dean, Geofrrey A The Bottom Line: Effect Size in Beyerstein & Beyerstein (1992)
- ↑ Tallent, N (1958). "On Individualizing the Psychologists's Clinical Evaluation". Journal of Clinical Psychology 14: 243–244.
- ↑ Dean, Geofrrey A The Bottom Line: Effect Size in Beyerstein & Beyerstein (1992)
- ↑ David Lester, Ph. D. The Psychological Basis of Handwriting Analysis, The Relationship of Handwriting to Personality and Psychotherapy, Nelson Hall, Chicago, 1981
- ↑ Driver, R. W., Buckley, M. R. & Frink, D. D. (1996). Should we write off graphology?. International Journal of Selection and Assessment. 4(2), 78-86
- Mauricio Xandró. Grafología Superior. Editorial Herder, 1979.
- Alicia Martínez - Leticia Perinat. Grafopsicología. Tu escritura eres tú. Manual de autoaprendizaje. Volumen I y II. Edit. Gomylez, 2006.
- Augusto Vels. Escritura y Personalidad. Editorial Herder, 1991.
- Jean-Charles Gille-Maisani. Psicología de la Escritura. Editorial Herder, 1991.
- Barry L. Beyerstein & Dale F. Beyerstein. The Write Stuff. Prometheus Books, 1992.
[editar] Enlaces externos
Commons alberga contenido multimedia sobre Autógrafos.
- Portal Grafológico- Portal creado por Julio Cavalli
- Grafología en El Escéptico Digital - Artículo de Christian Sanz donde se hace una crítica.
- Grafología, otra pseudociencia
- Grafología en Discovery Salud - Diversos artículos sobre el tema.
- Sitio web de la Agrupación de Grafoanalistas Consultivos de España - Fundada por Augusto Vels
- Sitio web de la Asociación Grafopsicológica de España - Fundada por Berta Andress
- Sitio web de la Sociedad Española de Grafología - Fundada por Mauricio Xandró
- Sitio web de la Sociedad Francesa de Grafología (en francés e inglés)
- Sitio web de la Academia Británica de Grafología (en inglés)
- Sitio web de la Asociación Deontológica Europea de Grafólogos ADEG (en francés)
- Beyerstein explica porque la grafología es una pseudociencia (en inglés)


