Grafología

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Firma de Victor Hugo.
Firma de Shakespeare.

La grafología es una pseudociencia,[1] pretende describir la personalidad de un individuo y determinar características generales del carácter, acerca de su equilibrio mental (e incluso fisiológico), la naturaleza de sus emociones, su tipo de inteligencia y aptitudes profesionales mediante el examen de la escritura manuscrita. Además, según algunos grafólogos, serviría para diagnosticar el grado de salud o enfermedad física y mental.

Aunque sus defensores se apoyan en indicios anecdóticos, la mayoría de los estudios empíricos realizados no han sido capaces de confirmar la validez de sus afirmaciones.[2] [3] Por ello, generalmente es considerada una pseudociencia (ver el apartado "juicio de la grafología").

No debe confundirse grafología con la caligrafía forense o, más apropiadamente, peritaje caligráfico, una disciplina utilizada en criminalística con el propósito de comparar escritos y determinar, por ejemplo, si un documento fue firmado por la persona que se supone que lo hizo, de utilidad además en testamentos hológrafos o notas de suicidio. Entre las técnicas que utiliza están el análisis de tinta, papel o tipo de máquina de escribir. La caligrafía forense está aceptada judicialmente, con fines periciales de identificación de individuos.[4]

Etimología[editar]

Parte de la raíz griega grafos (γραφή = escritura) y "logos"(vocablo griego λόγος = discurso), por ejemplo hay las palabras: Antropólogo, Psicólogo,Biólogo y Geólogo. Además, también existen algunas palabras que tienen la misma raíz: Grafopatología, Grafomaniaco, Grafista, Grafopsicología, Psicografología, Grafometría, Grafoanálisis y Grafotecnología.

Principios Básicos[editar]

La Grafología esta basada en algunas afirmaciones básicas:

  • Cuando nosotros escribimos, el ego está activo, pero no siempre es así, esta actividad puede aumentar o disminuir; puede estar en su más alto nivel, cuando se necesita un esfuerzo de parte del escritor y en el caso de la disminución de nivel, cuando la acción de escribir ya es parte de una costumbre.

Historia[editar]

Edad Moderna[editar]

Huarte de San Juan (1529-1588) Médico y filósofo español. En su obra Examen de ingenios para las ciencias (1575), se menciona “la diferencia de habilidades en los hombres, y el género de letras que a cada uno le corresponde en particular”. Se trata de una obra precursora de la psicología diferencial, la orientación profesional y la eugenesia. También hace interesantes aportaciones a la Neurología, Pedagogía, Antropología, Patología y Sociología. El filósofo Próspero Aldorisius publicó en 1611 su obra Idengraphicus Nuntius en la que explicaba como analizar una grafía. En esa obra el autor expuso una serie de axiomas relativos a la "Idengrafía", término con el que acuñó su disciplina. En 1625 se publicó la obra de Camillo Baldi (o Baldo, según otras fuentes) Trattato, Come Da Una Lettera Missiva, Si Conoscano La Natura, e qualità dello Scrittore, que es considerado el primer tratado grafológico de importancia histórica y ha sido detenidamente estudiado por el especialista estadounidense Robert Backman.

Siglos XIX y XX[editar]

En el siglo XIX, destacan los estudios del Abate Flandrin y de su discípulo Jean Hippolyte Michon. Tras años de investigación, Michon estableció las primeras reglas, y publicó Sistème de grafologie en 1871. Por eso, se lo considera el padre de la grafología moderna.

Casi a comienzos del siglo XX Crepieux Jamin la sistematizó y perfeccionó. Publicó ABC de la Grafología (1930) donde elabora un listado de especies gráficas y de cada una hace una minuciosa descripción, muestra su relación con la personalidad y las ejemplifica con varios escritos de personas conocidas, como Rousseau, Montesquieu y Beethoven. Considera la escritura como un todo, por lo que no se pueden interpretar las características del grafismo de forma aislada sin atender al conjunto. Considera que las variables gráficas han de interpretarse interrelacionándose entre sí. Introduce el concepto de ”armonía” relativo al equilibrio de los rasgos gráficos, que interpreta como indicador de equilibrio de la personalidad. Clasifica las características gráficas en géneros, especies y modos y establece un conjunto de leyes y principios que en gran medida siguen siendo usados por los grafólogos actuales. Otros libros suyos son el Tratado Práctico de Grafología y La Escritura y el Carácter.

La escuela alemana[editar]

Rudolf Pophal (1893-1966). Médico especializado en neurología. Su deseo de dar a la grafología una base científica le llevó a la búsqueda de localizaciones cerebrales del movimiento gráfico y a hipótesis sobre estructuras cerebrales que descubrimientos posteriores han descartado. En cualquier caso sus estudios y conclusiones resultan de gran valor. Su aportación básica son “Los grados de tensión-dureza” que abarcan seis posibilidades, I, II, III, IVa, IVb y V, entendiendo que el III es el más equilibrado, aunando firmeza de presión y control del movimiento. Los grados de tensión dureza que se clasifican según el grado de tensión motora, se interpretan psicológicamente ofreciendo rica información sobre la actitud vital del escritor. Defiende que la fisiología del movimiento nos enseña que la acción de la energía limita la rapidez de los movimientos por ello entiende que las formas de tensión (presión y rigidez) reducen la extensión de los movimientos; así, una débil tensión estimula la motricidad gráfica, una tensión media la acelera, fuerte la reduce, el grado máximo la perturba o inhibe. Por otro lado, la presión sería el apoyo o fuerza que se ejerce sobre la superficie gráfica, frenando la velocidad. Una tensión y una rapidez medianas constituyen pues la condición motriz óptima.

Robert Heiss(1903 -1971) Afirma que todo método que pretenda ser científico debe aclarar esencialmente dos cosas: el objeto del estudio y el principio operativo del que se vale. Observa la escritura desde tres aspectos: el movimiento que utiliza el espacio para conseguir finalmente la forma que está presente desde el comienzo del proyecto. Los tres están estrechamente enlazados pues la escritura no es un mosaico de rasgos sino un conjunto dinámico donde cada detalle tiene sentido en el conjunto. Aconseja tres etapas para el estudio de la escritura: primero una mirada, libre y disponible sobre el conjunto que nos hace percibir la fuerza o debilidad del grafismo, su pobreza o riqueza (la totalidad de la personalidad). Después, observar la escritura desde los tres ángulos y luego la interdependencia entre todos ellos . 
Wilhelm Müller y Alice Enskat. Su obra más conocida, Grafología Diagnóstica, cumple esencialmente dos funciones: recoger lo esencial de los métodos de Klages, Crépieux-Jamin, Pophal, Heiss, Pulver, etc. con comentarios y críticas personales, de forma clara y completa. Por otra, expone el sistema elaborado por ellos mismos. Su enfoque de la escritura comprende clasificar las variables: las analíticas valoradas en siete posibles grados y las de conjunto: relación forma/movimiento, grados de tensión, ritmo, grado de originalidad y homogeneidad. La interpretación de estas variables globales es la llave del sistema de Müller y Enskat y la parte de su trabajo que sitúa lo mejor de sus concepciones de la escritura y de la grafología

Siglo XXI[editar]

La utilización de la grafología hoy en día en,según un estudio de 2004 realizado en España del Instituto de Ciencias del Grafismo, se da en los gabinetes de recursos humanos, donde según este estudio,un 90% de estos gabinetes (España), analizan la escritura de los entrevistados, siendo mayor el grado de utilización de la grafología cuando más alto es la responsabilidad del puesto de trabajo[5]

Descripción de la disciplina[editar]

Simbolismo del espacio gráfico.

Max Pulver (1889-1952), autor de tres libros de grafología, desarrolla el simbolismo del espacio aplicado a la escritura, denominado también campos gráficos y vectores gráficos. Se denomina campo gráfico al espacio físico sobre el cual podemos escribir, pudiendo ser un cuaderno de páginas rayadas o cuadriculadas, una hoja de papel sin renglones marcados o sea lisa, un pizarrón y hasta un mantel, o servilleta. Si establecemos el centro del campo gráfico y luego lo dividimos con dos líneas imaginarias que se cruzan, obtendremos cuatro partes iguales, y la representación simbólica de lo que llamaremos "vectores gráficos". El punto central o intersección de los vectores es la representación de lo emocional, es el plano de la sensibilidad, el amor, la justicia aplicada a los sentimientos y la sensibilidad aplicada a la vida misma.

  • El vector situado a la izquierda indica percepción, es la representación de la figura de la madre, la regresión al vientre materno, el temor, la inhibición, la timidez, la represión, el egoísmo, el egocentrismo, la contemplación del pasado.
  • El vector situado a la derecha indica intuición, es la representación de la figura paterna, la proyección del porvenir, la extraversión, la creación, la proyección, la audacia, el coraje, la visión del futuro.
  • El vector situado hacia arriba indica pensamiento, la conciencia, el misticismo, la utopía, la espiritualidad, la religión, la exaltación, el idealismo, y la ambición de poder.
  • El vector situado hacia abajo indica sentimiento, las necesidades sexuales, la excitación, los goces, el inconsciente, las tendencias y deseos de lo material, la motricidad o trabajos del cuerpo con movimientos físicos.

Del mismo modo que podemos dividir y medir el campo gráfico lo podemos hacer con las letras, cruzándolas también con los vectores y observando de esa manera una parte de la personalidad de la persona que se está analizando, habrá una tendencia por ejemplo, podremos decir si esa persona, es un soñador, místico (si predomina la zona superior), si es más materialista, concreto (si predomina la zona inferior), si le importa mucho la opinión familiar, o es tímido (zona izquierda), o al contrario es más extravertido, mira siempre al futuro (zona derecha), o si vive el aquí y ahora y sólo se concentra en sí mismo (zona media).

La grafología ha pretendido ser usada como método para descubrir la personalidad de un individuo, tras los rasgos en la forma de escribir. Mucho de lo que la grafología pudiera aportar en dicha descripción del individuo se basa principalmente en la dirección que el mismo le da a su escritura. Investigadores del tema entran en controversia con el tema ya que muchos aseguran que es un método efectivo que permite deducir el carácter emocional de la persona. A pesar de los pros y contras para dicho método en la descripción de las características acerca del equilibrio mental o sicológico, muchas compañías llegan a utilizarlo como método de selección del personal humano, lo que no está libre de polémica. [6]

Juicio de la grafología[editar]

Aunque la grafología gozó de cierto apoyo en la comunidad científica antes de mediados del siglo XX, los estudios más recientes han dado como resultado una nula capacidad de la grafología de describir la personalidad o predecir el rendimiento laboral.[7] [8] [9] [10] Por ello, es generalmente englobada dentro de la categoría de pseudociencias.[11] [12] [13]

Críticas[editar]

Es cierto que la escritura de cada persona acostumbrada a escribir es característica y estable. De hecho, no es difícil reconocer la escritura de una persona conocida cuya escritura se ha visto antes, teniendo incluso la firma de una persona valor legal. Aunque uno se lo proponga, resulta difícil cambiar ciertas características de la propia escritura. Sin embargo, a pesar de esos hechos no existe ninguna demostración de la afirmación de que exista una correlación estable y constante entre los rasgos de la escritura de una persona y sus rasgos de personalidad. Los críticos del uso de la grafología argumentan que la falta de evidencia empírica es una razón suficiente para no atribuirle validez fáctica alguna a la grafología. Entre las críticas concretas se pueden mencionar:

  • No sigue los postulados del método científico: la evidencia en la que se basa es exigua, informal, poco sólida y completamente desproporcionada en relación con el pretendido alcance de sus conclusiones. Sus resultados son difíciles de falsar, o incluso imposibles, en el sentido popperiano. Dean (1992),[14] al estudiar la visión de la ciencia verdadera sobre esta cuestionada disciplina, demuestra que cuanto más compleja y exhaustiva es la revisión por pares de la que han sido objeto, cuanto más elevada es la reputación del medio publicante y cuanto más sólida la formación y antecedentes de los autores y revisores intervinientes, tanto más categórico es el rechazo a los fundamentos que basan a la grafología.
  • Particularmente susceptible al Efecto Barnum, el cual supone una dificultad añadida en todos los métodos que buscan la determinación objetiva de la personalidad. Véase, por ejemplo Tallent (1958)[15] sobre las deficiencias de base de tales estudios y cuán fácilmente estos pueden perder la capacidad individualizadora que pretenden garantizar.
  • Doble ciego. Muchos de los estudios estadísticos de los grafólogos no son Doble ciego, esta crítica está relacionada con la crítica que incluye el Efecto Barnum en ella. Los estudios que sí son doble ciego demuestran la ineficacia de la grafología.[16]
  • Dependencia del tamaño de la muestra. Su grado de validez es altamente dependiente del tamaño de la muestra: las probabilidades de falla en el diagnóstico se dan en relación inversa a la cantidad de individuos en el grupo relevado. Sobre este particular, véase el paper de Dean (1992)[14] El autor enumera y describe los errores de diseño experimental, metodología y determinación de las premisas base cometidos por los grafólogos en los que basó su investigación.
  • Empleo de principios de pensamiento alegórico. Esta forma de falsa causalidad establece, por ejemplo, que un espaciado extenso entre dos letras cualesquiera muestra un carácter "retraído y aislacionista". De una mujer que escribe su apellido de soltera en letras ligeramente mayores que el de casada se deduce que "está siendo infiel a su marido". Alguien que escribe en letras grandes debe, desde luego, "pensar en grande". Quien varía el tamaño de su letra en mitad del párrafo tiene una "personalidad impredecible". Estas relaciones de causalidad no son exclusivas de la grafología, sino que caracterizan a buena parte de los métodos de determinación de la personalidad.[17]
  • Carencia absoluta de estandarización: es común que cada practicante forme su propio esquema analítico. Mientras que algunos conceptos son de uso común, existen disputas muy marcadas sobre el supuesto significado de la mayoría de los signos. Por ejemplo, un determinado rasgo interpretado por un analista como revelador de un comportamiento sádico es por el contrario visto por otro grafólogo como propio de un individuo bromista.[17]
  • Vaguedad del diagnóstico: uno de los puntos más débiles de esta disciplina es la facilidad con la que el grafólogo puede alterar las reglas de inferencia a fin de arribar al diagnóstico que considera más probable de coincidir con la realidad esperable. Formnivieau, por ejemplo, interpreta un determinado signo como positivo o negativo dependiendo del status del individuo.
  • Carencia de un cuerpo de datos de suficiente volumen que permita justificar las aseveraciones de causalidad entre la ocurrencia de los signos y sus manifestaciones en la psiquis. Debido a su evolución histórica fragmentaria, a su nulidad metodológica y a su resistencia a desarrollar una sistematización propia de las ciencias verdaderas, la grafología ha renunciado a acumular un volumen de información empírica que siquiera permitiera insinuar que tales relaciones causa-efecto pudieran en efecto existir.
  • Más de 200 estudios científicos han demostrado la inexistencia de asociación alguna entre la personalidad de un individuo y sus rasgos de escritura. Se ha sugerido que cualquier aparente capacidad de la grafología para adivinar el carácter se basa en la difusa información de género y posición social naturalmente implícitas en la forma y trazado de las letras.[18] [19]
  • En 17 estudios científicos sobre el uso de la grafología en ámbitos empresariales, se ha demostrado la completa inutilidad de esta técnica para predecir el rendimiento laboral de los candidatos.[18]
  • En su investigación, Rafaeli y Klimoski (1983)[20] no encontraron ninguna evidencia de validez en la grafología para predecir el éxito en vendedores.

La Sociedad de Psicólogos Industriales de Holanda consideró 2250 diagnósticos grafológicos y concluyó que «la grafología como método es altamente cuestionable y con mínima probabilidad de valor práctico»[21]

  • King y Koehler reunieron a un grupo de voluntarios sin conocimiento alguno sobre grafología, y les pidieron que intentaran determinar la personalidad de determinados redactores (a quienes no conocían) basándose en sus escritos. La coincidencia de sus diagnósticos con los de grafólogos profesionales fue asombrosa, no sólo en los resultados concretos sino en la metodología empleada: intuitivamente asignaban cualidades de personalidad según los signos que metafóricamente la escritura parecía indicar; por ejemplo un trazo ascendente era asociado con una mentalidad optimista. Los investigadores, entonces, seleccionaron a redactores cuyas personalidades eran diametralmente opuestas a lo que su escritura parecía indicar, por ejemplo individuos de carácter pesimista pero que escribían con trazo ascendente. Los voluntarios continuaron diagnosticando cualidades de optimismo en este caso. Estos hallazgos confirman una de las principales objeciones hechas a esta disciplina: dada la habilidad intuitiva que tienen la mayoría de los legos para arribar a las mismas conclusiones que los profesionales, resulta sencillo para cualquiera el alterar la forma de su escritura de manera de dirigir al practicante al diagnóstico deseado, lo cual invalida de raíz la presunta capacidad predictiva de la grafología.[18]
  • En 1987, un estudio llevado a cabo por Furnham y Gunter demostró que la grafología era incapaz de predecir el puntaje en el test de Eysenk con base en muestras de escritura del mismo grupo relevado[22] En 1988, otro estudio llevado a cabo con un grupo de grafólogos determinó que estos no eran capaces de predecir las puntuaciones del test Myers-Briggs a partir de las muestras de escritura proporcionadas.[23] En 1982, un metaanálisis de 200 estudios concluyó que la grafología era incapaz de predecir ningún rasgo de personalidad en ningún test.[24]
  • Una de las defensas comunes de la grafología es que se desarrolla software para analizar la escritura y a través de ella conocer la personalidad de una persona, cuando, si el análisis grafológico de por sí no sirve, pasarlo a software no va a hacer que sí.
  • A pesar del mito que repiten sus defensores de que la caligrafía es ampliamente usada por los gabinetes de RR.HH. para la selección de personal, dicha afirmación ha demostrado ser falsa.[25]

Defensa[editar]

Los defensores argumentan, sobre todo, que la escritura es una expresión de la personalidad y no algo arbitrario y sin significado. Entre los que practican la grafología es común apoyarse en la evidencia anecdótica, es decir, de aquella que «ve» una concordancia entre lo diagnosticado y lo observado por uno mismo. Empero, esta evidencia no sirve para comprobar la validez científica de una técnica. Con todo, la grafología también ha sido objeto de no pocas investigaciones, con tratamiento estadístico. Por ejemplo:

  • Augusto Vels en su obra Escritura y Personalidad (1961), sistematiza y ordena el conjunto de signos gráficos y su significado. Su discípulo Mauricio Xandró, en el libro Grafología superior (1973) relata haber hecho, durante años, contrastes de sus diagnósticos grafológicos con entrevistas y tests psicológicos como el Rorschach, Machover y TAT. Es muy importante la contribución del matemático, psiquiatra y psicólogo franco-canadiense Jean-Charles Gille-Maisani a la grafología actual.
  • Lester (1983),[26] examinando los resultados de numerosos estudios, concluyó que «la mayoría de los estudios atestigua la validez y la fiabilidad de los grafólogos. Y a partir del momento en que haya suficientes estudios que demuestren la corrección de los juicios grafológicos de las personas analizadas, y parece que los hay suficientes, hay que aceptar que los resultados grafológicos pueden ser válidos.»[27]

Especialidades[editar]

  • Grafología fisiológica: relaciona los movimientos gráficos y su origen cerebral.
  • Grafología médica: diagnóstico y seguimiento de algunas enfermedades o alteraciones de salud
  • Grafometría: valoraciones de los parámetros gráficos para extraer un resultado estadístico, muchas veces con ayuda programas informáticos en las operaciones de cálculo.
  • Grafología emocional: consiste en la detección de emociones por el contenido de lo escrito.
  • Grafología empresarial o de las organizaciones: gestión de Recursos Humanos, orientación y selección de personal, valoración de cargos, liderazgo, promoción.
  • Grafología infantil y de la adolescencia: estudio de la evolución de la escritura en relación a la evolución de la personalidad infanto-juvenil en sus diversas etapas.
  • Grafopsicología: también denominada Psicografología o Psicología de la escritura. Consiste en el estudio y aplicación del conjunto de técnicas grafológicas avanzadas orientadas a una interpretación científica de la personalidad a través de la escritura manuscrita y de manera auxiliar por el garabato y el dibujo.
  • Grafoanálisis europeo: sistemas de técnicas métrico-grafopsicológicas donde previa valoración de más de 200 parámetros puede obtenerse el percentil de la predominantes temperamental y caracterológica (estos sistemas no tienen nada que ver con el Grapho-Analysis americano de Bunker). Actualmente el Grafoanálisis europeo está constituido por el método de A. Vels (2001)[28] y el método de Viñals & Puente (1999).[29]

Personalidades de la grafología[editar]

  • Jean-Charles Gille-Maisani (1924-1995). Ingeniero, matemático, psiquiatra, psicólogo y grafólogo.
  • Augusto Vels (1917-2000). Grafólogo. Fundador de la Agrupación de Grafoanalistas Consultivos.
  • Mauricio Xandró. Grafólogo. Presidente de la Sociedad Española de Grafología.
  • Julian de Ajuriaguerra (1911-1993): Catedrático de Medicina de Génova, Miembro del Colegio de Francia, Dr. Honoris causa por la Universidad del País Vasco y por la Universidad de Barcelona. Fue uno de los principales validadores de la grafología medainte la grafometría aplicada a los niños y adolescentes.
  • Gordon W. Allport: Profesor de la Universidad de Boston donde fue también nombrado Doctor Honoris Causa. Además de sus investigaciones en psicología, hizo sus aportaciones en función de la validación científica de la Grafología.
  • Emilio Mira y López: (1896-1964): En 1933 fue elegido por unanimidad del claustro para ocupar la primera cátedra de psiquiatría creada en la Universidad de Barcelona. Creador del test grafológico miokinético.

Referencias[editar]

  1. «[http://www.fisicahoy.com/noticia/la_grafologia_es_una_pseudociencia_pero_al_menos_podria_servir_para_identificar_suicidas Últimas noticias científicas La grafología es una pseudociencia, pero ¿al menos podría servir para identificar suicidas?]». Consultado el 6 de octubre de 2012. «"Que la grafología tiene el mismo sostén científico que la astrología, es decir, validez nula, tal y como sugieren los estudios al respecto o afirman instituciones como la Sociedad Británica de Psicología.Sin embargo, al menos podría servir para descubrir si el autor de un texto es un hombre o una mujer. O si tiene tendencias suicidas. Es lo que sugiere una investigación publicada en el International Journal of Clinical Practice en 2010"».
  2. Driver; M. Ronald Buckley y Dwight D. Frink (April 1996). «Should We Write Off Graphology?». International Journal of Selection and Assessment 4 (2):  pp. 78-86. doi:10.1111/j.1468-2389.1996.tb00062.x. 
  3. Furnham, Adrian; Barrie Gunter (1987). «Graphology and Personality: Another Failure to Validate Graphological Analysis.». Personality and Individual Differences 8:  pp. 433–435. doi:10.1016/0191-8869(87)90045-6. 
  4. Además está incluida oficialmente en los Laboratorios de Policía Científica. Universidad Autónoma de Barcelona
  5. [García, J. (2004): “El 90% de gabinetes de selección de personal utilizan la Grafología” en Boletín de la Agrupación de Grafoanalistas Consultivos de España Boletín nº 33, segundo semestre de 2004, Barcelona]
  6. «¿Por qué grafología es un fraude y qué otra alternativa hay para saber algo sobre el autor de un texto?» (07 de abril de 2011). Consultado el 7 de mayo de 2013.
  7. Roy N. King and Derek J. Koehler (2000). «Illusory Correlations in Graphological Inference». Journal of Experimental Psychology: Applied 6 (4):  pp. 336–348. doi:10.1037/1076-898X.6.4.336. 
  8. Fluckiger, Fritz A, Tripp, Clarence A & Weinberg, George H (1961). «A Review of Experimental Research in Graphology: 1933 - 1960». Perceptual and Motor Skills 12:  pp. 67–90. 
  9. Lockowandte, Oskar (1976). «Lockowandte, Oskar Present status of the investigation of handwriting psychology as a diagnostic method». Catalog of Selected Documents in Psychology (6):  pp. 4–5. 
  10. Nevo, B Scientific Aspects Of Graphology: A Handbook Springfield, IL: Thomas: 1986
  11. Docentes - ARP-SAPC
  12. Robert Todd Carroll, 2005. "The Skeptics Dictionary: Graphology".
  13. Distinguishing Science from Pseudoscience - Barry L. Beyerstein(en inglés)
  14. a b Dean, Geofrrey A The Bottom Line: Effect Size in Beyerstein & Beyerstein (1992)
  15. Tallent, N (1958). «On Individualizing the Psychologists's Clinical Evaluation». Journal of Clinical Psychology 14:  pp. 243–244. 
  16. Furnham, Adrian; Gunter, Barrie. «Graphology and personality:Another failure to validate graphological analysis». Personality and Individual Differences (3):  pp. 433-435. 
  17. a b How Graphology Fools People
  18. a b c The Guardian, 10/Febrero/2005
  19. Véase también el paper de Jennings, Amabile y Ross (1992)
  20. Rafaeli, A. & Klimoski, R. J . (1983). Predicting sales success through handwriting analysis: An evaluation of the effects of training and handwriting sample content. Journal of Applied Psychology, 68(2), 212-217
  21. Jansen, Abraham (1973). Validation of graphological judgments: An experimental study. Mouton. 
  22. Furnham, A. & Gunter, B. (1988). Graphology and personality: Another failure to validate graphological analysis. Personality and Individual Differences, 8(3), 433-435
  23. Bayne, R., & O'Neill, F. (1988), «Handwriting and personality: A test of some expert graphologists' judgments», Guidance and Assessment Review (4): 1–3. 
  24. Informal covariation assessment: Data-based versus theory-based judgments. In D. Kahneman, P. Slovic, & A. Tversky (Eds.), Judgment under uncertainty: Heuristics and biases, Cambridge, England: Cambridge University Press, 1982, pp. 211–238 
  25. Bangerter, Adrian; Konig, C. J., Blatti, S., Salvisberg, A. (2009). «How Widespread is Graphology in Personnel Selection Practice? A case study of a job market mith». International Journal of Selection and Assesment 17 (2):  pp. 219-230. 
  26. David Lester, Ph. D. The Psychological Basis of Handwriting Analysis, The Relationship of Handwriting to Personality and Psychotherapy, Nelson Hall, Chicago, 1981
  27. Facts And History Of Graphology
  28. [Vels, A. (2000): Manual de Grafoanálisis, Ed. Herder]
  29. [Viñals, F. y Puente MªL (1999): Psicodiagnóstico por la escritura, grafoanálisis transaccional, Ed. Herder]

Bibliografía[editar]

  • Mauricio Xandró. Grafología Superior. Editorial Herder, 1979.
  • Alicia Martínez - Leticia Perinat. Grafopsicología. Tu escritura eres tú. Manual de autoaprendizaje. Volumen I y II. Edit. Gomylex, 2006.
  • Augusto Vels. Escritura y Personalidad. Editorial Herder, 1991.
  • Jean-Charles Gille-Maisani. Psicología de la Escritura. Editorial Herder, 1991.
  • Barry L. Beyerstein & Dale F. Beyerstein. The Write Stuff. Prometheus Books, 1992.

Enlaces externos[editar]