Eduardo Nuño de Braganza
| Eduardo Nuño de Braganza | |
|---|---|
| Pretendiente al Trono de Portugal | |
Retrato de Duarte Nuño de Braganza. |
|
| Información personal | |
| Nacimiento | 23 de septiembre de 1907 |
| Fallecimiento | 24 de diciembre de 1976 (69 años) |
| Predecesor | Miguel de Braganza (1920) Manuel II de Portugal (desde 1932) |
| Sucesor | Eduardo Pío de Braganza |
| Familia | |
| Casa Real | Casa de Braganza |
| Dinastía | Dinastía de Braganza |
| Padre | Miguel de Braganza |
| Madre | María Teresa de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg |
| Consorte | María Francisca de Orleans-Braganza |
| Descendencia | Eduardo Pío de Braganza |
Escudo de Eduardo Nuño de Braganza |
|
Eduardo Nuño de Braganza, (en portugués: Duarte Nuno de Bragança) 23 de septiembre de 1907 – Ferragudo, 23 de diciembre de 1976), Seebenstein, pretendiente al título de duque de Braganza . Desde la muerte de su primo el rey D. Manuel II de Portugal, en 1932, fue reconocido por la generalidad monarquista como jefe de la Casa real de Portugal y heredero al trono portugués, lo que reivindicó hasta su muerte con el nombre de Eduardo II.
Índice |
Nacimiento [editar]
Nacido en el Castillo de Seebenstein en Austria el día 23 de septiembre de 1907, siendo hijo del infante Miguel de Braganza, pretendiente al título de duque de Braganza y al trono portugués, y de la princesa María Teresa de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg. Nieto por vía paterna del rey Miguel I de Portugal y de la princesa Adelaida de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg.
La familia de Eduardo Nuño eran los partidarios nombrados miguelistas al trono de Portugal. Los miguelistas eran los partidarios de la descendencia del rey Miguel I de Portugal como la auténticamente legítima para gobernar el país en lugar de la procedente de la reina María II de Portugal, sobrina de Miguel I.
La familia de Eduardo Nuño vivía en el Castillo de Seebenstein, en Austria, donde el emperador Francisco José I de Austria les había garantizado mantener la extraterritorialidad del castillo a fin de que los nuevos príncipes nacieran en territorio portugués. Fueren padrinos de Eduardo Nuño la infanta Adelgunda de Portugal y el infante Alfonso de Borbón (duque de San Jaime).
El regicidio [editar]
En 1919 murió el infante Francisco de Portugal, y en 1920 el infante Miguel de Braganza renunciaba a sus derechos dinásticos a fin de casarse de forma morganática con una ciudadana estadounidense. Con tal de facilitar la reconciliación entre las dos ramas de la Casa Real portuguesa, el infante Miguel de Braganza, padre de Eduardo, renuncìó en favor de su hijo a sus derechos a la Corona.
En 1921 Eduardo Nuño y su madrina y regente, la infanta Adelgunda de Portugal, duquesa de Guimaraes, publicaron un manifiesto para la restauración de la monarquía portuguesa. A partir de este momento, tanto Eduardo Nuño como el rey Manuel II de Portugal vieron la necesidad de llegar a un acuerdo que eliminara las diferencias entre las dos ramas de la familia Braganza.
El 17 de abril de 1922 se firmó el Pacto de París, en el cual se reconocía a Manuel II de Portugal como único rey de Portugal, y se reconocía al príncipe Eduardo Nuño como jefe de la Casa de Braganza y heredero del rey, ya que éste no tenía descendencia. Con este pacto se permitía la unidad de los movimientos monárquicos portugueses.
Con las muertes del infante Miguel de Braganza y del rey Manuel II de Portugal, en 1927 y en 1932 respectivamente, la gran mayoría de los movimientos monárquicos portugueses se unificaron para apoyar a Eduardo Nuño. El último acto de reconciliación se produjo en 1933, cuando la reina Amelia de Orleans, viuda del rey Carlos I de Portugal y madre del rey Manuel II de Portugal, recibió en audiencia Eduardo Nuño.
A pesar de que fueron pocas las voces que no apoyaron abiertamente al duque de Braganza, ciertos opúsculos monárquicos de poca importancia, afirmaron no reconocer a Eduardo Nuño como heredero al trono portugués, ya que su familia no había nacido en Portugal, y en consecuencia habían perdido los derechos dinásticos a la corona lusitana. Estos opúsculos afirmaban que los auténticos herederos de Portugal son los descendientes de la reina María II de Portugal.
Eduardo Nuño recibió una educación eminentemente portuguesa encargada a dos institutrices lusitanas, María Luisa Castelo y María das Dores de Sousa-Prego. Posteriormente recibió estudios por parte del fraile Estevao del monasterio de Cucujaes. A pesar de todo, recibió formación en las escuelas de la Abadía de Ettal en Baviera y en la abadía de Clairvaux en Francia. Posteriormente se licenció en ingeniería agrónoma por la Universidad de Toulouse.
El año 1929, Eduardo Nuño realizó un viaje secreto a Portugal, ya que no podía entrar por la ley de exilio de la familia del rey Miguel I de Portugal, instaurada el año 1834.
Casamiento y descendencia [editar]
El 15 de octubre de 1942 se casó en la Catedral de Petrópolis con la Princesa María Francisca de Orleans-Braganza, hija del Príncipe Pedro de Alcántara de Orleans-Braganza y de la Condesa bohemia Isabel María Dobrzenska von Dobrzenicz. La pareja tuvo tres hijos:
- Eduardo Pío de Braganza, Duque de Braganza y pretendiente al trono portugés, nacido en 1945 en Berna. Se casó en Lisboa con la aristócrata portuguesa Isabel Curvello de Herédia.
- Miguel de Braganza, Duque de Viseu, nacido en 1946 en Berna.
- Enrique de Braganza, Duque de Coimbra, nacido en 1949 en Berna.
La boda entre Eduardo Nuño y la princesa María Francisca aportó legitimidad a la candidatura de Eduardo Nuño para las múltiples vinculaciones históricas entre los Braganza del Brasil y los de Portugal. Además, la tradición liberal de la Casa del Brasil contribuye a modernizar la conservadora imagen de la familia de Eduardo Nuño.
Retorno a Portugal [editar]
El 27 de mayo de 1950, la Asamblea Nacional portuguesa anuló las leyes de exilio de 1834 y de 1910. A pesar de todo, Eduardo Nuño no retornó hasta el año 1952, después de un importante accidente automovilístico en Thionville. Desde 1952, Eduardo Nuño habitó en una residencia portuguesa que le facilitó la Fundación Casa de Braganza.
A pesar de los intentos del dictador António de Oliveira Salazar de restaurar la monarquía, este prefirió mantenerse como jefe del estado hasta su muerte.
El año 1974, Eduardo Nuño cedió su residencia del Palacio de San Marcos en la Universidad de Coímbra trasladándose a vivir al Monasterio de Vila Viçosa, al sur del país, con su hermana, la infanta Felipa de Braganza, donde murió el 24 de diciembre de 1976.
| Predecesor: Manuel II de Portugal |
Duque de Braganza 1932 - 1976 |
Sucesor: Eduardo Pío de Braganza |
| Predecesor: D. Manuel II de Portugal |
Pretendiente al Trono de Portugal 1932 - 1976 |
Sucesor: Eduardo III de Portugal |
| Predecesor: Miguel II |
Pretendiente miguelista al Trono de Portugal 1920 - 1976 |
Sucesor: Eduardo III de Portugal |