Conceptos anarquistas

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Existen una serie de conceptos centrales a las teorías anarquistas. Algunos son principios fundamentales para el entendimiento del anarquismo en general, propios del anarquismo en todas sus escuelas o conceptos; otros conceptos en cambio varían de importancia según las corrientes anarquistas tiendan al individualismo o al colectivismo. Estos principios comunes en su mayoría se desprenden de su inherente rechazo a la autoridad coercitiva. No todas las tendencias y corrientes anarquistas avalan de igual modo los mismos principios pero, en líneas generales, podríamos enunciar los siguientes conceptos:

Anarquía[editar]

Desde el punto de vista del anarquismo, la anarquía consistente en la organización y el pacto voluntario[1] -sin coacción-[2] entre individuos soberanos,[3] y en el rechazo a toda organización y pacto obligatorio, como por ejemplo, cualquier estado.[4]

Autonomía individual[editar]

Este concepto ético y político se basa en la creencia de que el individuo es soberano de sí mismo y, por tanto, el único capacitado para tomar las decisiones que a él conciernen. De este modo las relaciones sociales deben desarrollarse por pactos voluntarios entre individuos libres, no dejando en manos de terceros el control de las riendas de su propia vida y dotando a la persona del derecho moral de autogobernarse y de la responsabilidad sobre sí misma. Por lo expuesto, este principio entra en contradicción con la jerarquía, la autoridad y cualquier concepto de soberanía que implique la sumisión individual a reglas que no hayan sido voluntariamente aceptadas.[5]

Según el principio de la soberanía individual sólo el individuo tienen el derecho natural o moral -las apreciaciones varían- sobre su vida, libertad y propiedad legítima,[6] sin embargo existen diferencias de opinión sobre el origen y alcance de estos factores según autores de diferentes tendencias o filosofías anarquistas.

Acción directa[editar]

Es el concepto en base al cual la resolución de conflictos debe ser abordada por los implicados sin delegación ni mediación alguna. Se fundamenta en que los individuos deben implicarse ellos mismos en la consecución de los fines que persiguen sin recurrir a terceros, puesto que de lo contrario la autonomía individual se diluye y el resultado no será el más adecuado a las necesidades exclusivas de los afectados. Se trata de la autoorganización de los implicados en la consecución de un fin concreto.[7] Generalmente se suele asociar el término "acción directa" a acciones violentas, no obstante la acción directa es simplemente la resolución de un conflicto por parte de los implicados sin intermediarios, lo que no implica necesariamente acciones violentas. Se espera que la acción directa sea también propaganda por el hecho, o acción o experiencia que muestre la posibilidad de rebelarse o de formas sociales no autoritarias en forma ejemplificadora tangible, a otros.[8]

Antiautoritarismo[editar]

El anarquismo rechaza el principio de autoridad, al que opone la autonomía o soberanía individual y el libre pacto. Cualquier autoridad, sea impuesta o voluntariamente aceptada, es rechazada por los anarquistas.[9] Por norma general se pretenden sustituir las relaciones autoritarias por relaciones de consenso, siendo la asamblea el método organizativo más común para la toma de decisiones en el espectro ácrata.

Asociación voluntaria[editar]

Este es un principio central al anarquismo. Los anarquistas se oponen a conceptos como el Estado u otras instituciones que consideran coactivas pues no se basan en este principio. En su lugar, las asociaciones o uniones basadas en el pacto libre, siguiendo el principio de la asociación voluntaria. La formulación de este principio trae como consecuencia el siguiente.

Apoyo mutuo[editar]

Este principio enunciado en un primer momento por Kropotkin, afirma que la cooperación es beneficiosa para los individuos que cooperan entre sí, así como un factor evolutivo de suma importancia en el desarrollo de los seres vivos y, en el plano humano, un motor indispensable en el desarrollo de las sociedades.[10] Surge como oposición al concepto de la competencia (tanto en lo biológico como en lo social) como principio único o primordial de la existencia, tan en boga tras la publicación de las tesis de Darwin y del darwinismo social, que dieron como resultado la concepción de que el capitalismo es la adaptación económica del orden natural de las cosas. En contra de ello, el apoyo mutuo afirma que la asociación cooperativa es el mejor sistema de relaciones sociales, el más justo y el que más beneficioso puede resultar a la larga para las partes que lo integran.[11]

Autogobierno[editar]

El autogobierno es la autonomía de una jurisdicción que se rige a sí misma, en que ningún poder externo tiene autoridad sobre esta. Cuando el término se refiere al proyecto político del anarquismo se refiere al orden legal voluntario, de una sociedad sin Estado, basado en la soberanía individual.

Pedagogía libertaria[editar]

La enseñanza es un pilar fundamental de la lucha antiautoritaria. El movimiento anarquista usa la educación para tratar de construir al individuo librepensador, consciente y crítico que sea capaz de construir la futura sociedad anarquista.[12] Para ello se utilizan multitud de recursos tales como ateneos libertarios, publicaciones periódicas, edición y difusión de texto, y creación de alternativas educativas a las establecidas. En este sentido, se puede citar como ejemplo la escuela moderna.[13] Por otro lado se considera que la educación es intrínseca a toda relación humana, por tanto la frontera entre educado y educador se diluye hasta el punto de que independientemente de la edad que se tenga toda persona tiene algo que ofrecer y algo que aprender. También algunos autores defienden la no escolarización como forma de aprendizaje debido a que consideran que la escuela perpetúa unos roles de poder y por tanto de jerarquías entre el profesor y el alumno.[14]

Violencia y no violencia[editar]

Los anarquistas entienden que el Estado, o cualquier otra institución que ostenta poder, engendra violencia, al ser la minoría de aquellos que ostentan el poder quienes coartan la libertad de los demás individuos para continuar manteniendo sus privilegios en detrimento de la mayoría. La diferencia de criterios surge a la hora de confrontar dicha violencia impuesta por el Estado.[15] Hay anarquistas que creen en el uso de la violencia como medio para alcanzar sus fines,[16] y otros que se encuentran vinculados a movimientos pacifistas. El anarquismo alcanzó publicidad masiva por vez primera durante la segunda revolución industrial, cuando anarquistas asesinaron a los líderes rusos (1881); en la República Francesa (1894); en Italia (1900) y en los Estados Unidos (1901). Ejemplos de algunos grupos anarquistas violentos son, los inspirados en el nihilismo (que no es un sinónimo de terrorismo aunque varios de ellos hayan optado por esta vía), el insurreccionalismo italiano, las células anarquistas individualistas que a finales del siglo XIX y principios del siglo XX atacaron a reyes en Europa. Algunas de las tendencias y actitudes anarquistas marcadamente no violentas son el cristianismo libertario y el anarcopacifismo.[17] Estos movimientos tienen una fuerte convicción de que el uso de la violencia supone repetir patrones de poder y autoridad lo cual les lleva a rechazar cualquier acto de violencia y abogan por otros métodos de lucha tales como la desobediencia civil y el antimilitarismo. Sin embargo, hay corrientes como el anarcosindicalismo en las que ambas posturas han convivido. En la Guerra Civil Española y en la Revolución Makhnovista en Ucrania, el anarquismo también utilizó la violencia.[18]

Autogestión[editar]

Es la gestión cooperativa de una asociación, en la que participan todos sus integrantes de forma libre e igualitaria y con independencia de factores externos a la misma. La autogestión tiene dos objetivos principales: promover la participación en una actividad de los implicados de la misma, sin delegar en otras personas y sin relaciones de autoridad entre los participantes; y también alejarse de las ayudas que pudieran dar o recibir sectores enemigos a la asociación autogestionada, siendo así independientes de cualquier factor político o económico externo. Esto último es el motivo principal que empuja a muchas organizaciones anarquistas de todo tipo (sindicatos,[19] escuelas,[20] librerías[21] e incluso grupos de música[22] ) a llevar a la práctica la autogestión organizándose de tal modo que sean totalmente independientes de cualquier organización política o económica.[23]

Federalismo[editar]

Como alternativa a las formas políticas centralistas y oligárquicas del estado-nación moderno así como desde una postura antiimperialista, en el anarquismo se proponen como alternativa política al orden existente la asociación voluntaria de localidades. Estas pueden desear si coexisten en apoyo mutuo con otras dentro de un esquema descentralizado y autonómico. Así pues Proudhon propuso al federalismo como forma política de libre asociación de las localidades en un esquema que puede desde abajo hacia arriba constituir en sistemas de federaciones con escalas desde las más pequeñas locales hasta las continentales e inclusive globales. Así también se propone la estructura en red. Estos conceptos se remiten a instancias de autogobierno local y de alcance más alto que se han dado históricamente entre comunidades campesinas autónomas hasta instancias de consejismo revolucionario como la Comuna de París, los soviets en la revolución rusa o la revolución española de 1936. Así también como alternativa a la representación en los partidos políticos y los políticos profesionales, se propone a la asamblea como forma política de democracia directa.[24]

Desobediencia civil[editar]

Para debilitar la autoridad del Estado, los anarquistas proponen ignorar sistemáticamente las leyes que los diferentes gobiernos imponen, guiándose tan solo por la estricta ética personal o colectiva. A largo plazo, esto habría de suponer la inviabilidad del aparato represivo del Estado y su disolución.[25]

La desobediencia civil implica acciones no violentas y coordinadas por el máximo número de personas posible, con el objeto de que el Estado se vea desbordado a la hora de reprimir a las masas. Esta forma de lucha también es propulsada por otros movimientos, de carácter pacifista, a fin de conseguir determinados derechos individuales o colectivos.

Humanismo[editar]

En el anarquismo la ética social suele ser una humanista.[26] [27] Esta consiste en preferir a la convivencia humana inmanente en sí como productora e impartidora de la ética y la justicia en vez de principios metafísicos y/o religiosos, jerarquías hereditarias incontestables, textos "sagrados" y tradiciones; y supersticiones sin sustento.[28] Por otra parte, se suele rechazar la moralización del comportamiento individual como injerencia en cosas que solo afectan al individuo mismo (preferencias sexuales, uso o no de drogas, formas de vestirse, etc) y en conexión a esto se opta por el amor libre. Debido a esto se enfatiza en el principio de la capacidad racional de las personas ejercida en su convivencia como siendo posibilidad del ejercicio de la libertad real o autodeterminación.[28] También se enfatiza el ejercicio libre de la subjetividad.

Notas[editar]

  1. Sobre anarquía y organización:
    • En el ensayo ¿Qué significado tendrá mañana el anarquismo?, Colin Ward escribe: "[...] Me parece importante subrayar, como hice hace ya 20 años en el libro Esa anarquía nuestra de cada día que la anarquía no es una teoría de la utopía, sino de la organización."
    • En Nuestra definición de anarquismo, Chantal López y Omar Cortéz comentan:"Tenemos entonces que, en nuestra opinión, la lucha de los anarquistas no se centra, como mal se supone, en crear o conformar sistemas idílicos o utópicos de dificilísima o imposible realización, sino tan sólo en superar los obstáculos que vician, frenan o distorsionan el libre desarrollo de la inmensa pluralidad de grupos conformantes de la no menos inmensa pluralidad de comunidades contenidas en una sociedad determinada."
  2. La anarquía como orden político: "La anarquía es la máxima expresión del orden, basado en cosas naturales, sin coacciones ni violencia."Reclus. "La libertad no es la hija, sino la madre del orden."Proudhon
  3. Sobre la soberanía individual o propiedad de uno mismo:
  4. Un credo anarquista, por Larry Gambone
  5. García Moriyón, Félix. Del Socialismo Utópico al Anarquismo. Cincel; 1985, p. 88-91.
  6. Josiah Warren, Practical Details
  7. García Moriyón, Félix. Del Socialismo Utópico al Anarquismo. Cincel; 1985, p. 201.
  8. García Moriyón, Félix. Del Socialismo Utópico al Anarquismo. Cincel; 1985, p. 204.
  9. Daniel Guerin en su clásico ensayo El anarquismo rescata este principio anti autoritario a lo largo de la historia de las ideas anarquistas. Según este autor, "el libertario rechaza todo lo que sea autoridad, da absoluta prioridad al juicio individual" (p. 31). También cita a Bakunin cuando éste afirma que "deseo la organización de la sociedad y de la propiedad colectiva o social desde abajo hacia arriba, por vía de la libre asociación, y no desde arriba hacia abajo, por medio de alguna forma de autoridad, cualquiera que ella sea" (p.50); y a Proudhon, cuando sostiene que una sociedad de naturaleza anarquista “piensa, habla y actúa como un hombre, precisamente porque ya no está representada por un hombre, porque ya no reconoce autoridad personal" (p.70). Otro autor clásico que manifiesta una clara impugnación de la autoridad es Maltesta: "Creemos –y por eso somos anarquistas– que la autoridad no puede hacer nada bueno, o que si puede hacer algo relativamente bueno, produce en cambia daños cien veces mayores" (en Malatesta, vida e ideas de Vernon Richards, p. 51). Para más referencias al principio antiautoritario, se pueden encontrar en Alexander Berkman, El abc del comunismo libertario.
  10. "El apoyo mutuo: un breve análisis de la obra de Kropotkin" por Ciudadano-bibliotecari
  11. El apoyo mutuo por Pedro Kropotkin
  12. PEDAGOGÍA LIBERTARIA
  13. La escuela moderna por Francisco Ferrer y Guardia
  14. García Moriyón, Félix. Del Socialismo Utópico al Anarquismo. Cincel; 1985, p. 107-125.
  15. "Pero aun entre aquellos que admiten la violencia bajo la forma del atentado y del terrorismo, no hay ninguno que la considere como algo absolutamente indispensable o como la forma única de lucha social. Todos, sin excepción, ven en ella un mal impuesto a los oprimidos y explotados por los opresores y explotadores" (Angel Cappelletti, La ideología anarquista, p.23). Ver también, A.2.18 ¿Los anarquistas apoyan el terrorismo?
  16. Practicamente todos los anarquistas que reflexionaron sobre la violencia y consideraron necesaria su utilización tanto como autodefensa como medio para conseguir la revolución, han coincidido en que la violencia no es buena ni deseable. Luigi Fabbri en Dictadura y Revolución (Proyección, Buenos Aires)y Errico Malatesta (Vernon Richards, Malatesta, vida e ideas. Tusquets, Barcelona, 1977, p. 73-85) han sostenido esta postura. "El uso de la fuerza es incoherente con la libertad y cuanto más emplea un régimen la violencia, tanto más represivo es. Sin embargo, la resistencia a la fuerza es el primer elemento esencial para lograr la libertad, aunque uno tenga que emplear la violencia para alcanzarla. La violencia practicada por el Estado es la antítesis de la libertad, porque constituye el medio por el cual se mantiene el dominio" (Albert Meltzer & Stuart Christie, Anarquismo y lucha de clases. Proyección, Buenos Aires, 1970 p. 155).
  17. Una línea pacifista (no-violenta) siempre ha existido en el anarquismo, siendo Leon Tolstoi su principal exponente, quien afirmaba que la violencia engendra violencia y poder. Ver La ideología anarquista de Angel Cappelletti, p. 23.
  18. García Moriyón, Félix. Del Socialismo Utópico al Anarquismo. Cincel; 1985, p. 126-145.
  19. "En CNT funcionamos en base a cómo queremos que las cosas sean: mediante el federalismo (coordinándonos de igual a igual con compañeros de todo el mundo), la acción directa (sin intermediarios parásitos ni liberados), la autogestión (sin subvenciones ni trapicheos con el poder), la horizontalidad (sin que nadie esté por encima de nadie), el apoyo mutuo y la solidaridad entre trabajadores." (¿Crisis?, artículo de la Confederación Nacional del Trabajo)
  20. Paideia, Escuela Libre
  21. Klinamen (Portal por la autogestión editorial)
  22. El mensaje anarquista a través de la música
  23. García Moriyón, Félix. Del Socialismo Utópico al Anarquismo. Cincel; 1985, p. 202.
  24. García Moriyón, Félix. Del Socialismo Utópico al Anarquismo. Cincel; 1985, p. 203.
  25. El concepto de desobediencia civil fue originado principalmente en el ensayo de Henry David Thoreau La desobediencia civil.
  26. El prestigioso filósofo y teórico anarquista italiano Camillo Berneri (Lodi, 1897-Barcelona, 1937) dedicó muchos de sus artículos a desentrañar el carácter humanista del anarquismo, los cuales se pueden consultar en su obra Humanismo y anarquismo, Editorial de Ernest Cañada, 1998, ISBN 84-8319-022-2.
  27. "Como primera declaración de intenciones, diré que considero al humanismo como parte también, al igual que el racionalismo, del código genético del anarquismo (y no únicamente como una tendencia dentro del mismo); naturalmente, como ocurre con todas las características libertarias (así traté de presentar mi manera de entender el racionalismo), con una amplitud de miras que tratará de ir más allá de cualquier otra tendencia en su afán por buscar la emancipación."Sobre el humanismo y su plena interpretación por José María Fernández Paniagua, Tierra y Libertad núm.247 (febrero de 2009).
  28. a b "Porque como Federica asegura, el anarquismo ha creído en el hombre, y cree en él en la medida en el que ningún movimiento socio-político lo ha hecho jamás. Y he ahí la principal virtud de nuestro pensamiento, la creencia en el hombre, que es al fin y al cabo el que principalmente lo recibe. La creencia en el orden, hace del hombre un esclavo del orden ; la creencia en el desorden, hace del hombre un esclavo del desorden ; la creencia en el capital, hace del hombre un esclavo del capital... ; y así sucesivamente, sin olvidar que la creencia en un poder constituido, hace del hombre un esclavo de ese poder constituido. Sólo la creencia en el hombre hace del hombre un ser libre."[http://usuarios.lycos.es/humanismoyacracia/art09.htm EL GÉNESIS DE LA IDEA APUNTES SOBRE EL CONCEPTO Y DEFINICIÓN DE «ANARQUÍA» (II) por Miguel A. Badal]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]