Bombardeo de Corrientes en 1811

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Bombardeo de Corrientes
Guerra de Independencia de la Argentina
Fecha 19 de julio de 1811
Lugar Ciudad de Corrientes, Argentina
Resultado Victoria de las Provincias Unidas del Río de la Plata
Beligerantes
Escarapela Roja.PNG[1] Provincias Unidas del Río de la Plata Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg España
Comandantes
Elías Galván Manuel de Clemente y Miró

El Bombardeo de Corrientes (o Ataque a Corrientes) fue una acción militar ocurrida durante la Guerra de la Independencia Argentina en julio de 1811, cuando una flota realista española obediente al virrey Francisco Javier de Elío, quien tenía su sede en Montevideo, remontó el río Paraná y se presentó frente a la ciudad de Corrientes. Ciudad que se hallaba en obediencia de la Junta de Gobierno de Buenos Aires.[2]

Antecedentes[editar]

Al producirse la Revolución de Mayo de 1810 los barcos que formaban parte del Apostadero Naval del Río de la Plata quedaron bajo control realista en Montevideo, lo que les permitió navegar por los ríos De la Plata, Paraná y Uruguay. Para contrarrestar esa situación la Junta de Buenos Aires creó una pequeña escuadrilla de 3 barcos al mando de Juan Bautista Azopardo y la envió a auxiliar a la Expedición de Belgrano al Paraguay. Esa escuadrilla fue derrotada en el Combate de San Nicolás el 2 de marzo de 1811, permitiendo al virrey Elío decretar el corso fluvial el 23 de marzo de 1811. Los corsarios y las fuerzas navales de línea realistas realizaron saqueos y depredaciones en las costas fluviales, chocando en diversos combates con milicias locales.

El 7 de abril de 1811 una flota realista de la Intendencia del Paraguay, siete buques al mando del catalán Jaime Ferrer, ancló frente a Corrientes con la intención declarada de trasladar las embarcaciones paraguayas, pero con el objetivo principal de proteger el arribo de tres buques con armas enviados desde Montevideo al mando de Sebastián Rivera. Aunque el teniente de gobernador Elías Galván, siguiendo órdenes y sin fuerzas que oponer, cedió a la pretensión, Ferrer no se retiró y desplegó sus fuerzas. En los siguientes días además de los buques paraguayos exigió dos naves correntinas y el 17 el sometimiento de la ciudad al Consejo de Regencia. Ferrer tenía ya diez buques mayores armados y otros menores, cuatro mercantes y 300 hombres de armas cuando finalmente arribaron los tres buques de Montevideo.[3]

El 19 de abril de 1811 Ferrer ocupó la ciudad de Corrientes con la ayuda de los europeos residentes y obligó al Cabildo a reconocer al Consejo de Regencia, mientras Galván se retiraba al interior. El 14 y 15 de mayo de 1811 se produjo un alzamiento militar en el Paraguay, y el 16 de mayo el gobierno realista de Asunción fue reemplazado por una Junta presidida por el hasta entonces gobernador realista Bernardo de Velasco. Al conocerse el suceso Ferrer dejó Corrientes y regresó con algunos barcos, dejando a cargo a Blas José de Roxas, quien adhirió al movimiento y el 16 de mayo se puso de acuerdo con un regidor del cabildo local, Ángel Fernández Blanco, apresando a unos 100 españoles en la ciudad y apoderándose de 13 barcos. El 30 de mayo el nuevo gobierno de Asunción ordenó la evacuación de Corrientes y la restauración de las autoridades dependientes de Buenos Aires, por lo que el 6 de junio Fernández Blanco quedó al mando al abandonarla Roxas. El teniente de gobernador Elías Galván retornó a la ciudad y reasumió sus funciones el 16 de junio.[4]

Ataque a Corrientes[editar]

Una flotilla de 5 buques de guerra realistas al mando del teniente de fragata Manuel de Clemente y Miró que partió de Montevideo remontó el Plata y el Paraná presentándose amenazante frente a San Nicolás de los Arroyos, Rosario y Santa Fe, con la misión de mantener libre la navegación hacia el Paraguay y prestar ayuda contra la expedición de Manuel Belgrano. La flotilla estaba compuesta por el bergantín El Paraná de 18 cañones, nave capitana que era el bergantín 25 de Mayo capturado en el Combate de San Nicolás, una zumaca de 4 cañones, una balandra con 2 cañones, una goletilla con 2 cañones, y un lanchón. El 10 de julio la flotilla amenazó atacar Rosario, por lo que su población se retiró tierra adentro con el ganado vacuno y otros víveres para que no cayeran en poder enemigo, logrando capturar los milicianos locales a algunos realistas que desembarcaron.[5]

Cuando los barcos pasaron Santa Fe la alarma fue dada al teniente gobernador de Corrientes, quien solicitó ayuda al Paraguay. El 15 de julio el presidente de la Junta de Asunción, Fulgencio Yegros, ordenó a su primo el comandante de la villa del Pilar de Ñeembucú, Blas José de Roxas, que asistiera con ayuda a Corrientes en previsión del posible ataque de esos barcos. Roxas partió el 16 de julio en una balandra armada con un cañón, dos piezas de artillería de a 4, tres piezas volantes y 12 soldados. El 18 de julio envió una comunicación a Yegros desde Corrientes:[6]

Estimado Primo: Quedo enterado dela de vm. de 15, del que jira; a la que digo; que el 16, alas 12 de la noche tuve que largarme, con mis Paraguayos fucileros, y dos piesas de Tren bolante, en la Balandra mia Armada, y un Bote asi mismo Armado, con tres canoas a la especulativa de los Buques que nos hemos anoticiado; los que se me disen estan por Goya; los quales aun, no he llegado a merecer se aporten, ó enfrenten con el presente favorable biento a esta Ciudad donde ya me hallo situado, con correspondiente obsequio del Theniente Governador de ella (...)

Galván improvisó una batería en las puntas de Casillita y San Sebastián con dos cañones volantes de a 4 devueltos por los paraguayos y con los transportados por Roxas.[7] La defensa de la ciudad contaba con 80 pardos artilleros y dos compañías de infantería organizadas de entre los ciudadanos.

El 19 de julio de 1811 los cinco barcos fueron avistados frente a la ciudad de Corrientes,[8] en donde Clemente se enteró que la ciudad ya no estaba en poder realista, por lo que los barcos realizaron un alistamiento de combate y afianzaron su bandera con tres cañonazos. La acción generó preocupación en la población, que temió un saqueo. El 20 de julio el teniente de gobernador Elías Galván dirigió una comunicación a Clemente inquiriéndole la razón de la presencia allí de la flota, la que fue contestada en términos de exigencia de provisión de carne y víveres para auxiliar a Montevideo y del reconocimiento al Consejo de Regencia de Cádiz.

El 20 de julio Roxas envió otra comunicación a Yegros para informarle sobre el arribo de la flota:

Ayer alas cinco de la tarde se fondearon enfrente de esta Ciudad, cinco Buques, y hoy pasaron Parlamento al Theniente Governador pidiendo Galleta, y treynta Reses, con apremio, de si no berifica ostilisaria la Ciudad sobre lo qual me tomo pareser dicho Theniente Governador, aquien contextó, que si no tienen biveres conque cantenerse, coman mierda, ó bajen en tierra aproveerse de lo que hayan menester. Estos insurgentes según el Parlamento ban al Paraguay adesterrar el herror, enque estos infelises Paysitos disen nos hallamos metidos; y según antesedentes que tengo están aguardando quatro Buques mas que bienen atras para aser la arribada; la que llegando aberificar tengo de ganarles la delantera por el Paso del Rey, para obsequiarlos en los Puertos de nuestra Villa y su jurisdicción; en inteligencia que todos los que pisasen en tierra saqudiran los polvos de la planta de los pies; dando un brinco al otro mundo: Es quanto por to pronto ocurre participarle para su inteligencia y govierno.

Galván se negó a aceptar ese reconocimiento, pero el Cabildo negoció con Clemente la entrega de víveres, los que le fueron suministrados a condición de que se retirara. Sin embargo, el 21 de julio Clemente envió un lanchón con hombres armados para intentar un desembarco, que fue repelido con fuego de mosquetes, quedando 27 soldados realistas prisioneros. El día 20 el bergantín El Paraná apresó la balandra San Joseph y Ánimas de propiedad del capitán de milicias urbanas del Paraguay Manuel Doldán, que había partido de Asunción el 10 de julio.[9]

El 23 de julio Clemente comunicó al cabildo que desde hacía 12 horas esperaba un parlamentario, como esa corporación respondió vagamente, ordenó el cañoneo de la ciudad, que duró una hora y tres cuartos arrojando 120 balas y produciendo poca destrucción en las edificaciones, pero sí algunos desperfectos en los barcos amarrados en el puerto, que debieron retirarse.[10]

El 23 de julio Galván volvió a dirigir un mensaje a Clemente:[11]

Es muy estraña la conducta que está vd. observando en esta ciudad, siendo un militar que no debe ignorar el arte de la guerra. Las casas que inútilmente está Vd. volteando no son las que han de batir á vd., sinó los patriotas que tengo el honor de mandar, y los que desean que ponga vd. los piés en tierra, para hacerle conocer la diferencia que hay de los soldados mercenarios, á los que solo se batirán por conservar su libertad. No crea vuestra merced que se borrarán jamás de la memoria de los dignos hijos de estos países las horrorosas operaciones de toda la costa, en que ha venido vuestra merced, robando e incendiendo casas, siendo lo más raro, que estas atrocidades se cometan bajo el pabellón, y sagrado nombre del más desgraciado, y amado de los monarcas. Sólo en el Paraná ha venido a manifestar su gran técnica la marina española, después que ha sido siempre el descrédito de la nación. Si vuestra merced realmente quiere batirse baje a tierra, que lo espero, y si quiere aglomerar más y más sus delitos, siga volteando ranchos, que yo le aseguro que no irá muy lejos a pagarla, pues no tiene vuestra merced en toda América un punto, en que no se abomine un proceder tan temerario, y raro, como el de vuestra merced. Hasta Montevideo, ese germen de iniquidades, está en sus últimos apuros, maldiciendo la hora, en que abrazó el partido más injusto, que se ha experimentado en el orbe. Nuestro Señor guarde a vuestra merced muchos años.
Corrientes, 23 de julio de 1811. Elías Galván.
Señor comandante Manuel de Clemente.

En otra comunicación a Yegros, el 23 de julio Roxas le expresó:

Las fuerzas de esta Escuadrilla consisten en un Bergantin con 13 cañones una Lancha con 6, una Balandra de Gavia con 4, y dos pedreros: traeran como 100 hombres de desembarco, lo que aviso a VS. para apresto de nuestra Marina.

Poco después el bombardeo cesó y el 27 de julio los barcos realistas abandonaron el lugar dirigiéndose Paraná abajo.[12] El 28 de julio Galván envió un mensaje de agradecimiento a Yegros expresando:[13]

Ayer, las dies en punto de la mañana, se hiso a la Vela de estos Puertos, la pequeña division hostil, del mando del Marino don Manuel Clemente tomando su derrotero aguas abajo, escarmentada del fuego de nuestras Baterias, con que se les resistio el mas activo; que por termino de hora y media, nos hiso el dia 21, con metralla, y balas de varios calibres, hasta el de al 8, sin mas perjuicio en nuestra poblacion, al paso que vomito mas de cien tiros su artilleria, que herir auna pobre muger lixeramente quando ellos sufrieron el de haberles muerto algunos de los suyos, con otros que se advirtieron en lo material de los Buques.

Cuando arribaron frente a Goya se sumaron a la flotilla comandada por el alférez de navío José Aldana que ya se encontraba allí y que iba en refuerzo de Clemente, por lo que intimaron a las autoridades de Goya a que lo proveyeran de carne bajo amenaza de incendiar el pueblo. La oportuna llegada del comandante de campaña José Ignacio Aguirre impidió que las fuerzas realistas desembarcaran y continuaron su retirada río abajo.[14]

El 7 de agosto Galván emitió un bando para felicitar al pueblo correntino por su conducta y para invitar a quienes habían abandonado la ciudad a retornar a ella.[15]

Referencias[editar]

  1. La escarapela roja fue de uso oficial entre los soldados de las Provincias Unidas del Río de la Plata hasta el 18 de febrero de 1812, aunque algunos cuerpos usaban otras. La bandera rojigualda de España ondeó en el Fuerte de Buenos Aires, sede del gobierno, hasta el 17 de abril de 1815, pero no era portada por los ejércitos rioplatenses.
  2. Efemérides americanas desde el descubrimiento de la América hasta nuestros dias. Pág. 230. Autor: Pedro Rivas. Edición 2. Editor: Establecimiento tipo-litográfico de los sucesores de N. Ramirez y c.a., 1884
  3. Ensinck, Oscar Luis (1965). El río Paraná en nuestra historia. Combates y operaciones militares en sus aguas (1810-1821). Buenos Aires: Departamento de Estudios Históricos Navales. Secretaria de Estado de Marina. pp. 31–41. 
  4. Efraím Cardozo, y Juan E. Pivel Devoto: «Paraguay independiente». En: Historia de América y de los pueblos americanos (volumen 21), pág. 11. Salvat, 1949.
  5. Rosario, desde sus orígenes hasta nuestros días: síntesis histórica. Volumen 1 de Colección Historia, pág. 17. Autor: Miguel Angel de Marco. Edición 2. Editor: Librería APIS, 1994
  6. Academia Paraguaya de Historia. Legajo 2, del Volumen 411, de la Seccion Histórica (S.H.), del Archivo Nacional de Asunción
  7. Crónica histórica de la provincia de Corrientes, Volumen 1, pág. 174. Autores: Manuel Florencio Mantilla, Ángel Acuña. Editor: Luis A. Peroni, 1928
  8. Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Volumen 61, pág. 61. Autor: Academia Nacional de la Historia (Argentina). Editor: Academia Nacional de la Historia. 1992
  9. Academia Paraguaya de Historia
  10. Historia de la provincia de Corrientes. Volumen 2 de Historia de la provincia de Corrientes, pág. 64. Autor: Hernán Félix Gómez. Editor: Imprenta del estado, 1928
  11. El Río Paraná en nuestra historia: combates y operaciones militaries en sus aguas, 1810-1821. Número 11 de Serie B--Historia naval argentina, Argentina Departamento de Estudios Históricos Navales. Pág. 51. Autor: Oscar Luis Ensinck. Editor: Departamento de Estudios Históricos Navales, 1965
  12. La Revista de Buenos Aires: historia americana, literatura y derecho, Números 1-4, pág. 343-344. Editores: Miguel Navarro-Viola, Vicente Gregorio Quesada. Editor: Impr. de May, 1864
  13. Academia Paraguaya de Historia
  14. Historia de Corrientes. Volumen 12 de Colección Historia de nuestras provincias, pág. 147. Autor: Antonio Emilio Castello. Edición 2, ilustrada. Editor: Plus Ultra, 1984
  15. Corrientes y la Revolución desde Julio hasta Septiembre de 1811