Abdelaziz bin Saud

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Abdelaziz bin Saud
عبد العزيز آل سعود
Rey de Arabia Saudita
Abd Al-Aziz ibn Saud1927.jpg
Ibn Saud en una imagen de 1927.
Información personal
Nombre secular Abdul-Aziz bin Abdul Rahman bin Faisal bin Turki bin Abdullah bin Muhammad bin Saud
Otros títulos Sultán de Nejd
Rey de Hiyaz
Reinado 22 de septiembre de 1932 -
9 de noviembre de 1953
Coronación 22 de septiembre de 1932
Nacimiento 15 de enero de 1876
Flag of the First Saudi State.svg Riad, Sultanato de Nejd
Fallecimiento 9 de noviembre de 1953
(77 años)
Bandera de Arabia Saudita Taif, Arabia Saudita
Entierro Cementerio de Oud
Sucesor Saud bin Abdelaziz
Familia
Casa real Casa de Saud
Padre Abdulrahman ibn Faisal
Descendencia Saud bin Abdelaziz
Faisal bin Abdelaziz
Jalid bin Abdelaziz
Fahd bin Abdelaziz
Abdalá bin Abdelaziz
Sultan bin Abdelaziz
Royal Standard of Saudi Arabia.svg
Escudo de Abdelaziz bin Saud
عبد العزيز آل سعود

Abdelaziz bin Saud o Ibn Saud, (en árabe: عبدالعزيز آل سعود) (Riad, 15 de enero de 1876Taif, 9 de noviembre de 1953), primer rey de Arabia Saudita desde el 22 de septiembre de 1932 hasta su muerte, es considerado el fundador del estado moderno saudí. Su nombre completo es Abdelaziz Ibn Abderramán Al Saud (forma hispanizada de Abdul Aziz Ibn Abdurrahman Al Saud).

Orígenes[editar]

Hijo de Abdulrahman ibn Faisal, perteneciente a la familia Saud, tradicionales señores del país interior de Nejd y de la ciudad de Riad. La casa de los Saud es seguidora del movimiento islámico de la Salafiyya (Salafismo) desde el siglo XVIII, que ha estado dominando, a lo largo de la historia, los territorios del interior de Arabia.

En el año 1890, siendo aún un niño tuvo que exiliarse junto a su familia en Kuwait después de que sus tierras fueran conquistadas por la dinastía rival Al Rashid, que los había expulsado y se había hecho con el control de Riad y las zonas limítrofes. Allí pasó parte de su adolescencia. Desde los siete años Ibn Saud había estado bajo la autoridad religiosa de diversas figuras de la religión, la más famosa de ellas era Abdula ibn Abd al-Latif Al Shaij, descendiente de Muhammad ibn Abd al-Wahhab. Asistió, además a la Asamblea Islámica Consultiva del emir de Kuwait, Mubarak Al-Sabah, quien supuso para él un maestro de vida. No obstante, su casa familiar de Kuwait fue una de las más simples y pequeñas, en la que habitaban cinco hijos y una hija.

En la primavera de 1901, logró reunir con el apoyo de varias tribus árabes, una expedición que penetró en territorio bajo ocupación del Imperio otomano, con la intención de recuperar las tierras de origen de su familia. Al término del ramadán, que provocó la disolución de la mayor parte de la tropa, atacó con únicamente una veintena de hombres la capital Riad en la noche del 15 de enero de 1902, consiguiendo dar muerte al gobernador de la familia rival Rashidí. El liderazgo de Ibn Saud consiguió entonces la adhesión de numerosos fieles a su causa con los que pudo conquistar definitivamente la ciudad.

Sultán de Nejd[editar]

Progresivamente, Ibn Saud consolidó los territorios en torno a la región de Nejd, en disputa con los partidarios de Ibn Rashid, aliado de los turcos, y gracias al apoyo británico que, sin embargo, derivó en un protectorado desde 1915, durante la Primera Guerra Mundial. En 1922 consiguió derrotar definitivamente a los Rashidi con lo que sus posesiones se duplicaron.

Las campañas militares de Ibn Saud llevaron al resurgimiento de la autoridad Saudí. Riad estaba, en 1900, sometida a la autoridad de los emires rashidíes, incluida la mayor parte de la Arabia central. Desde Kuwait, el 15 de enero de 1902, lanzó un ataque contra Riad para arrebatar la ciudad a los rashidíes. Se temía una alianza rashidí con el Imperio otomano.

Después de Riad y del Nejd meridional, Qasim se convirtió en el campo de batalla entre saudíes y rashidíes desde 1902 hasta 1906. Los otomanos respaldaron a Ibn Rashid enviando tropas y munición. Ibn Saud concluyó una alianza con los kuwaitíes, con la aprobación de Gran Bretaña, que consideraban que el apoyo otomano a Ibn Rashid constituía una amenaza para sus propios intereses en Kuwait.

Los dos años siguientes al ataque, prácticamente la mitad del Nejd fue reorganizado y reconquistado debido a que la gran mayoría de los habitantes de la zona simpatizaban a Ibn Saud. Sin embargo, en 1904, Ibn Rashid hizo un llamamiento al gobierno otomano pidiendo ayuda para derrocar a la casa de Saud. Los otomanos, entonces, enviaron tropas a Arabia. El ejército de Ibn Saud sufrió una gran derrota en junio de 1904, pero sus fuerzas se reagruparon pronto y retomaron el ataque cuando las tropas turcas dejaron el país para resolver algunos problemas.

La incorporación de Qasim al dominio de Ibn Saud se logró tras la batalla de Rawdat Muhanna en 1906. Después el campo de batalla se trasladó a Hasa, donde vivía una importante comunidad shií.

Ibn Saud finalmente consolidó el control sobre el territorio del Nejd y la costa este de Arabia en 1912. En este mismo año fundó los Ikhwan, unas organizaciones militares religiosas, formadas por numerosas tribus beduinas que tenían en común con Ibn Saud la misma fe fundamentalista, que le ayudarían en sus conquistas finales. En líneas generales, consiguió reavivar las alianzas tradicionales de la dinastía con los ulemas salafíes. Los ikhwan son seguidores del wahabismo, una ideología fundada por Muhammad Ibn al-Wahhab. Se trata de una rama muy conservadora, en la cual la innovación, sea del tipo que sea, es considerada como un acto de herejía y es una ideología contraria al chiísmo. El ideólogo del wahabismo, habiendo tenido que huir de La Meca en 1744, se ve apoyado por el antecesor de Abdul Aziz, Muhammad Ibn Saud. Su asociación con el fundador del wahabismo fue lo que le dio poder religioso para gobernar en el Nejd.

En el año 1912 instituyó una política agraria con intención de organizar a los pastores nómadas beduinos en colonias, y, a la par, para desmantelar sus organizaciones tribales en favor de los ikhwan.

En mayo de 1913 Ibn Saud firma el Tratado Otomano-Saudí, según el cual los otomanos confirmaban que Adbul Aziz era sultán del Nejd. No obstante, Gran Bretaña consideraba a Ibn Saud un vasallo otomano y declinó la conclusión de un tratado que le habría otorgado la condición de protegido de Gran Bretaña. La convención anglo turca de 1913 definió las fronteras de Nejd, incluyendo Hasa. Realmente los británicos no desaprobaban ni reconocían aquella conquista.

Cercana la Primera Guerra mundial, Gran Bretaña empezó a buscar aliados locales en el Nejd, cuyo apoyo se consideraba esencial para acabar con la autoridad otomana de la región. La guerra liberó a Gran Bretaña de su política de no intervención en los asuntos interiores de Arabia. Además, Ibn Saud había expresado su deseo de entrar en negociaciones con el gobierno británico. Dos años después recibió al capitán Shakespear, quien propugnaba la idea de que Gran Bretaña obtuviera el dominio del litoral occidental del Golfo Pérsico, controlara el tráfico de armas y excluyera de Arabia central a todas las potencias extranjeras. Shakespear murió en la batalla de Yarrab, entre Ibn Saud e Ibn Rashid, en 1915, antes de fijar las condiciones del contrato. Sin embargo el tratado se firmó el 26 de diciembre de ese mismo año (Tratado de Darin). A cambio, Ibn Saud prometió hacer de nuevo la guerra contra Ibn Rashid, aliado de los otomanos.

Los británicos se habían percatado, en su intrusión en la política de Oriente Medio, del gobierno Hashemita en Irak y en Transjordania. La Meca, desde el siglo X, ya venía siendo gobernada por los hashimíes, quienes alegan ser descendientes del Profeta Mahoma. En 1916, Sharif Hussein ibn Ali, prestando ayuda al gobierno británico, hace el Hiyaz independiente del gobierno turco.

No obstante, Ibn Saud no hizo la guerra contra Ibn Rashid inmediatamente, a pesar del suplemento armamentístico y económico, unas 5000 libras al mes, que había recibido del gobierno británico. Declaró que la cantidad que había recibido era insuficiente para un sueldo de guerra adecuado, con el que poder enfrentar a un enemigo tan poderoso como lo era Ibn Rashid. Sin embargo, en 1920, Ibn Saud reemprendió la marcha contra los rashidíes, extinguiendo su dominio en 1922. La derrota de los rashidíes hizo que el territorio de Ibn Saud se duplicara, y así fue capaz de negociar un nuevo tratado con los británicos, en Uqadir, en el año 1922. El gobierno inglés reorganizó sus ganancias territoriales mientras que, a cambio, Ibn Saud acordó no intentar expandir las fronteras de su territorio hacia los protectorados de la costa del Golfo Pérsico y en Iraq. Pero el subsidio británico prosiguió hasta 1924.

El control ejercido por los hashimíes en el Hiyaz había hecho que los componentes de los ikhwan se trasladaran hacia el norte, en Transjordania. Sin embargo en 1924 reclamaron sus derechos sobre aquellas tierras. El gobierno británico estaba del lado de Ibn Saud, y lo financiaba. No obstante, se tuvo que enfrentar al Ikhwan, puesto que Winston Churchill había corrido la voz en el parlamento británico de que la fuerza de los wahabíes era imponente, además del fanatismo que les impulsaba a actuar.

No obstante, en 1925 la casa Saud, junto con los miembros de los ikhwan, conquistaron la ciudad de La Meca al jerife Hussein ibn Ali, terminando con casi 700 años de dominación Hashemita de los santos lugares del islam.

Rey de Hejaz[editar]

En abril de 1925 fueron destruidos dos de los lugares más santos del Islam, Jannat-ul-Baqi y Jannat-ul-Mualla. El 10 de enero de 1926 es proclamado rey de Hejaz en la Gran Mezquita de La Meca.

En 1927, tras la derrota de Ali bin Hussein y la conquista del Hijaz, el gobierno británico se dio cuenta de que su primer tratado con Ibn Saud en 1915 era patentemente inadecuado, por lo que firmaron el Tratado de Jedda el 20 de mayo de 1927, reconociendo su soberanía independiente sobre los territorios de Nejd, al este, y de Hiyaz, al oeste, y por el que quedaba abolido el acuerdo de protección de Darin y quedaba reconocida la absoluta independencia del Hiyaz y el Nejd, englobando gran parte de la zona que en la actualidad es Arabia Saudí. Ibn Saud, llegado a este punto, cambió su título de sultán del Nejd por el de rey del mismo. En principio, ambas partes de su reino estaban separadas administrativamente. Al año siguiente los miembros del Ikhwan se levantaron en protesta contra Ibn Saud, llegando a protagonizar algunas revueltas no demasiado escandalosas. Sin embargo una de las facciones khwaní intentó destruir la Kaaba.

En el periodo de 1927 a 1932, Ibn Saud extendió su gobierno sobre cada vez más territorios de la península arábica hasta que culminó su práctica total dominación.

La íntima relación de Gran Bretaña con Ibn Saud siguió siendo ambigua. Hasta 1929, el gobierno británico no acababa de estar convencido en cuanto a considerarlo un factor decisivo para su posición en el mundo árabe. Al igual que los demás estados del Golfo, no era una colonia. No obstante la relación siguió siendo absoluta hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial y después de ella.

Rey de Arabia Saudí[editar]

Entre los años 1927 y 1937 Ibn Saud continuó su labor consolidando su poder a través de la península. En marzo de 1929, siendo ya bastante acentuado el enfrentamiento entre Abdul Aziz y los componentes de los ikhwan, las consecuencias llevaron al sultán a derrotar algunas facciones que habían desobedecido sus órdenes invadiendo Iraq en contra de su voluntad, confrontándose en la batalla de Sbilla. Ibn Saud, a pesar de todo, fue apoyado por los religiosos.

Decidido a unificar sus posesiones, el 22 de septiembre de 1932 se autoproclama rey de Arabia Saudita con el apoyo del gobierno británico. Para este año el clan ya se había hecho con el control pleno de la región anteriormente llamada Arabia. A principios del siglo XX comenzó el proceso por el que los clanes rivales eran sometidos al nuevo orden.

Se debe tener en cuenta que el rey contaba con unas alianzas muy poderosas con el príncipe Sheik Rashid bin Khuzai bin Durgham, quien pertenecía a la tribu al-Fraihat, una de las más influyentes y con raíces reales en el tiempo del Imperio otomano. Esta tribu tenía posesiones en el este de Jordania antes de la llegada de la familia de Sharif Hussain. Además, el príncipe al-Khuzai era conocido como el mandatario del emirato de Ajloun hasta 1922. Esta región incluía todo el territorio de Jordania y algunas partes de Palestina.

Por otro lado, también hay que recordar que el sultán otomano había establecido al emirato de Ajloun, desde el año 1517, como administrador del área de levante mediante la tribu al-Fraihat, por su habilidad para influenciar en la zona. Abdul Aziz proporcionó un apoyo firme y directo además de protección al guerrero príncipe al-Khuzai, a su familia y a sus seguidores, ofreciéndoles hospedaje en Arabia Saudí antes del año 1937. Esto viene a ser un resultado directo de la revolución del sheikh Izz ad-Din al-Qassam, con el apoyo del príncipe Rashid al-Khuzai.

Estos nobles lideraron gran parte de los clanes de Jordania leales al príncipe Rashid al declarar la confrontación directa en contra del régimen jordano, y, en especial, contra el rey Abdullah y su coalición con el gobierno británico. Estos grupos lucharon contra el príncipe al-Khuzai, atacando sus posiciones, asesinando a muchos de los rebeldes que le eran fieles y forzando al príncipe a abandonar el país y trasladarse a Arabia Saudí.

La política exterior[editar]

Aunque Gran Bretaña había apoyado a Ibn Saud en la represión de la rebelión de los ikhwan en 1927, no cabía esperar un respaldo semejante en la guerra saudi-yemení pues la política británica de la década de 1930 giraba en torno al mantenimiento de Ibn Saud como fuente principal de autoridad política y veía la guerra saudi-yemení como un conflicto local sobre el disputado territorio colchón de Asir. Ibn Saud vio este hecho como una efectiva denegación de ayuda y es probable que este fuera el motivo de otorgar la concesión petrolera a empresas de Estados Unidos.

La cuestión palestina no llegó a ser un problema entre Ibn Saud y Gran Bretaña. Con anterioridad a los disturbios de 1936 en el Mandato Británico de Palestina, parece ser que Ibn Saud había prestado poca atención a los acontecimientos sucedidos en esta parte del mundo árabe.

Abdul Aziz se mantuvo en posición neutral durante la Segunda Guerra Mundial, pero era considerado como uno de los simpatizantes de los aliados. No obstante, en 1938 fue atacado un oleoducto británico importante en Irak, sospechándose de un sabotaje cometido por agitadores locales financiados por el Tercer Reich. Entonces se descubrió que Ibn Saud mantenía relaciones amistosas con el embajador alemán Fritz Grobba, al que había dado refugio despuès de haber sido expulsado de Iraq por presiòn de Gran Bretaña. Desde el año anterior Abdul Aziz había dejado de mantener el contacto usual con el gobierno británico y estaba en desacuerdo con varias polìticas de éste, aunque sin llegar a la hostilidad. Más tarde, Abdul Aziz tomó partido por la causa árabe durante la guerra de independencia de Israel de 1948.

La economía del petróleo[editar]

A partir de 1933 se descubren en tierras saudíes yacimientos colosales de petróleo. Fue el comienzo de una explotación a gran escala del crudo, tras la Segunda Guerra Mundial. El monarca fue aconsejado por dos de sus colaboradores y asesores, Amin Rihani y J. Philby, a que garantizara la autorización de los campos saudíes a las empresas petrolíferas norteamericanas. El ministro de hacienda de Ibn Saud, Ibn Suleimán, firmó un acuerdo con la compañía estadounidense Standard Oil of California (SOCAL) para iniciar las extracciones. La planificación de los ikhwan y la pompa real habían dejado a Ibn Saud con una deuda de más de 300 mil libras esterlinas, de modo que aceptó una iniciativa estadounidense para buscar petróleo en sus territorios. Más tarde, este mismo año, SOCAL sometió la concesión petrolera de Arabia Saudí a una filial de plena propiedad suya, la California Arab Standard Oil Company (CASOC). Este empresa fue la precursora de al Compañía Petrolera Árabe-Americana ARAMCO (Arabian American Oil Company), fundada en 1944.

Abdul Aziz tuvo que enfrentarse a las tribus nómadas empujándolas a establecerse en un lugar y abandonar las venganzas y las guerrillas. A la par, comenzó a trabajar en la lucha contra el crimen en el país. Se centró, sobre todo, en las guerras contra los peregrinos que intentaban llegar a los lugares santos, a La Meca y a Medina.

Su descendencia[editar]

Al proclamarse el reino de Arabia Saudí, Ibn Saud puso todo su empeño en consolidar un linaje real que diera continuidad a su liderazgo. En primer lugar, marginó a los miembros de su misma generación, es decir, a sus hermanos y sobrinos. En segundo lugar consolidó su propia línea, los hijos varones, que acabó por convertirse en un grupo real diferenciado.

El 9 de noviembre de 1953 el monarca muere en su palacio en la región de Taif, después de un ataque al corazón debido a la esclerosis que sufría. Fue enterrado en el cementerio de Oud. Deja como responsable del trono y del imperio, que ya había adquirido un incalculable valor, a su hijo Saud bin Abdelaziz. Éste, despreocupado por la vida política y por mantener las relaciones petrolíferas con las empresas norteamericanas, se dedicó a derrochar la fortuna del imperio. Tardó en conseguirlo cinco años.

El número exacto de hijos que tuvo el primer monarca es desconocido, pero fueron alrededor de 37, de 22 esposas. A continuación su descendencia más importante y el período de reinado:

Notas bibliográficas[editar]

  • Al-RASEED, Madawi, Historia de Arabia Saudí, ed. Cambridge University Press, 2003.
  • ABURISH, Saïd K., The rise, corruption and coming fall of the House of Saud, ed. Bloomsbury Publishing limited, London, 1994.

Enlaces externos[editar]

Precedido por:
Él mismo
Como Rey del Hejaz
Coat of arms of Saudi Arabia.svg
Rey de Arabia Saudita

1932–1953
Sucedido por:
Saud bin Abdelaziz