Abba Kovner

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Abba Kovner (Sebastopol, Rusia, 14 de marzo de 1918 - Israel, 25 de septiembre de 1987) fue un poeta sionista y combatiente (partisano) durante la Segunda Guerra Mundial. Es considerado un héroe (en Israel) de la Resistencia judía durante el Holocausto en los países bálticos, durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Perteneció al movimiento sionista independentista de Israel. Fue testigo de cargo en contra de Adolf Eichmann en 1961. El es Tio Abuelo de Ofek Kovner.

Biografía[editar]

Abba Kovner nació en el seno de una familia judía en el puerto de Sebastopol, península de Crimea, que pronto se mudó a la llamada Jerusalén de Lituania, la ciudad de Vilna, (Wilno en polaco) urbe de 195.000 almas, famosa como centro cultural y religioso judío. Estudió arte en la Universidad de Wilno. En septiembre de 1939 la ciudad fue incorporada a la Unión Soviética; el gobierno procomunista comenzó a reprimir a los opositores al nuevo régimen y Kovner se unió al movimiento sionista Hashomer Hatzair durante un breve período.

El 24 de junio de 1941, durante la invasión de la Unión Soviética, los alemanes atacaron la ciudad e inmediatamente comenzaron a perseguir y segregar a la población judía (unas 60.000 personas), que fue recluida en el gueto de Vilna, compuesto en realidad por dos secciones, una menor y otra con mayor población cautiva. Kovner consiguió escapar a los bosques uniéndose a la resistencia antinazi, que logró mantener canales de comunicación con el gueto mayor mediante el uso del alcantarillado.[1]

El Einsatzgruppe al mando de Franz Walter Stahlecker y sus Sonderkommandos 1.a y 1.b llegó poco menos de un mes después, detuvo a unos 5.000 varones judíos del gueto menor que con el pretexto de trasladarlos a campos de trabajo fueron conducidos a los bosques de Ponar ("Ponary" en polaco) donde fueron masacrados y enterrados. En agosto el grupo de exterminio perpetró una segunda masacre de 8.000 personas. En un principio, los judíos escondidos en los bosques no creían que se les estuviese asesinando a esta monumental magnitud, pero los testimonios de sobrevivientes finalmente los llevaron a convencerse de la terrible realidad. La población del gueto pasó de 80.000 a 20.000 personas en octubre.[2]

Kovner presenció muchos atropellos y brutalidades de los nazis contra indefensas víctimas, lo que engendró en él un sentimiento de odio hacía los alemanes.[3] Kovner instó a la gente del gueto a resistir y a establecer grupos de resistencia interior. Jugó un papel decisivo al exponer las mentiras alemanas ante los líderes del gueto: los judíos no eran trasladados a campos de trabajo, sino que estaban siendo exterminados. Kovner instó a la dirigencia del gueto a oponer resistencia armada contra la deportación, pero los dirigentes, entre ellos Jacob Gens, del Judenrat, se opusieron, actuando incluso en contra de la misma resistencia y debilitando así todo conato de rebeldía contra los ocupantes.

El 1 de septiembre de 1941 los alemanes se enfrentaron por primera vez a la resistencia judía en las calles de Vilna. De allí en adelante, ésta llevó a cabo numerosos actos de sabotaje contra la línea de suministros, amén de otras muchas acciones de guerrillas. El segundo gueto fue finalmente liquidado en octubre de 1943, quedando exterminado el 95% de su población, incluyendo a Gens, quien fue ejecutado por la Gestapo; algunos pocos sobrevivientes escaparon por las alcantarillas.

Se convirtió en un prolífico activista, encabezando un importante grupo de resistencia armada que luchó contra la deportación de judíos soviéticos a campos de trabajo, que en realidad eran llevados para su exterminación. Pero el potente ejército alemán que controlaba los guetos instalados en las poblaciones soviéticas que habían invadido aquella zona era difícil de batir, por lo que los actos de sabotaje y la represión a través de la guerrilla de resistencia eran múltiples.

La germanofobia que esta situación le produjo hizo que luchase sin descanso para crear en 1945 un grupo llamado Nakam (Venganza judía), con el propósito de llevar a cabo la 'ley del talión' (ojo por ojo…) y acabar con la vida de tantos alemanes como judíos habían perecido a manos de estos.


Kovner se unió a los partisanos rusos y bielorrusos y continuó participando en acciones de resistencia. Destacó por su enconado odio a los alemanes y fue uno de los que realizó acciones más violentas contra los mismos en la frontera polaca.[4]

Venganza[editar]

El plan de Kovner a través de Nakam (venganza judía) era ir eliminando sistemáticamente a alemanes. Para ello empezarían con todos aquellos que hubieran tenido algo que ver con la guerra y el holocausto. El plan consistía en envenenar los diferentes suministros de agua de las principales ciudades alemanas, así como acabar del mismo modo con los prisioneros nazis que se encontraban recluidos a la espera de ser enjuiciados. En 1946, más de 500 reclusos alemanes que se encontraban en la Prisión de Langwasser (Núrenberg) enfermaron a causa de ingerir pan previamente envenenado con arsénico. Desde numerosos seres afines al judaísmo se condenó tales acciones y se instó a vengar pacíficamente la memoria y el holocausto, a través de la vía de la justicia. A pesar de que el grupo hizo pequeñas acciones para llevar a cabo su propósito inicial, finalmente se optó por abandonar el proyecto.

Últimos años[editar]

Formó parte de los movimientos sionistas (Brigada Gavati) que ayudaron a fortalecer el recién creado Estado de Israel, luchando contra árabes y palestinos.[5] El 4 de mayo de 1961 sirvió como testigo de cargo en contra del ex-oficial de las SS Adolf Eichmann. Kovner se dedicó a la poesía, siendo ampliamente reconocido, y escribió en forma literaria muchas de sus vivencias como partisano en la lucha contra los nazis. Fue considerado un héroe en su país y recibió el Premio Nacional de Literatura en 1970. Falleció en 1987.

Legado literario[editar]

Referencias[editar]