Violencia obstétrica

Se entiende por violencia obstétrica cualquier conducta, por acción u omisión, que realizada por personal de la salud afecte el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, como el trato deshumanizado, la medicalización injustificada y la patologización de procesos que son naturales.[1][2]
La primera referencia del término apareció en el año 1827, en una publicación en inglés, como crítica a las prácticas en los paritorios.[3]
La Organización Mundial de la Salud emitió una declaración el 2014 con el fin de alertar y erradicar la falta de respeto durante la atención al parto en los centros de salud, a nivel mundial.[4] Algunos activistas incluyen a la violencia obstétrica entre las violaciones a los derechos humanos, y la consideran una transgresión a la no discriminación, a la libertad y a la seguridad de la persona.[5] Muchas investigadoras sobre esta temática clasifican la violencia obstétrica como un tipo de violencia de género institucionalizada y simbólica:[6] No es solo consecuencia de mala praxis médica, sino que bebe directamente de la medicina androcéntrica, por lo que hace referencia a un conjunto de prácticas que degrada, oprime e intimida a las mujeres de distintas maneras dentro de la atención de su salud reproductiva. Así lo confirman también los países en Latinoamérica que han legislado sobre violencia obstétrica, pues esto siempre se ha hecho dentro de la legislación sobre violencia de género.
El uso del término «violencia obstétrica» es criticado por algunos de los médicos y matronas, porque argumentan que es contrario a su ethos y argumentan que, en conjunto, las actuaciones que se critican presentan más beneficios que riesgos si se aplican tempranamente, y que retrasarlas puede hacer que resulten ineficaces si se evidencian necesarias.[7]
Violencia obstétrica física y psicológica
[editar]Se pueden considerar violencia obstétrica prácticas como el tacto realizado por más de una persona, la episiotomía como procedimiento de rutina, el uso de fórceps, la maniobra de Kristeller, el raspaje de útero sin anestesia, la cesárea sin verdadera justificación médica o el suministro de medicación innecesaria.
El recurso a la cesárea es la práctica más criticada como medio de acelerar innecesariamente un parto que se presenta sin complicaciones.[7]
La violencia obstétrica psicológica se manifiesta en un trato deshumanizado por discriminación, burlas o críticas a la mujer o a su hijo.
En 2022 el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de las Naciones Unidas condenó a España por ejercer violencia obstétrica a una mujer cuando fue sometida a la inducción prematura del parto y cesárea sin que hubiera dado su consentimiento para tales procedimientos médicos. Asimismo, instó al país a respetar la independencia y la facultad de las mujeres para adoptar decisiones bien fundamentadas respecto a su salud reproductiva, suministrándoles datos exhaustivos en todas las fases del parto y demandando que se consiga su consentimiento libre, previo e informado ante cualquier intervención invasiva en el proceso de atención al nacimiento.[8]
Manifestaciones de la violencia obstétrica
[editar]- No atender oportuna y eficazmente las emergencias obstétricas.
- Obligar a la mujer a parir en una posición que le resulta incómoda, si hay alternativa.
- Obstaculizar, sin causa justificada, el apego precoz del niño con su madre, negándole la posibilidad de cargarlo y amamantarlo.
- Alterar el proceso natural del parto de bajo riesgo, mediante el uso de técnicas de aceleración, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.
- Practicar el parto por vía de cesárea, cuando haya condiciones para el parto natural, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.[9]
- Dar a la usuaria un trato infantil, paternalista, autoritario, despectivo, humillante, con insultos verbales, despersonalizado o con vejaciones.[2]
Consecuencias de la violencia obstétrica
[editar]Impacto en la salud física y mental Las intervenciones obstétricas innecesarias o realizadas sin consentimiento pueden generar secuelas a corto y largo plazo. A nivel físico, se han documentado complicaciones derivadas de prácticas como la episiotomía rutinaria, que aumenta el riesgo de infecciones y disfunciones del suelo pélvico, o la maniobra de Kristeller, asociada a desgarros perineales y traumatismos neonatales.[10]
En el ámbito psicológico, las consecuencias son profundas y a menudo invisibilizadas. Las investigaciones destacan:
- Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): Puede aparecer tras experiencias de parto percibidas como traumáticas debido al trato deshumanizado o la pérdida de control.
- Depresión posparto: Existe una correlación entre el maltrato durante el parto y el desarrollo de cuadros depresivos que afectan la salud de la madre y el bienestar del recién nacido.
- Alteración del vínculo afectivo: El trauma puede dificultar el inicio de la lactancia materna y el establecimiento del apego seguro con el bebé.
- Rechazo a futuros embarazos: Muchas mujeres manifiestan miedo al sistema sanitario (tocofobia adquirida) tras sufrir violencia obstétrica.[11]
Organismos internacionales
[editar]Declaración de la OMS sobre la prevención del maltrato en el parto En su declaración oficial, la OMS subraya que todas las mujeres tienen derecho a una atención digna y respetuosa durante el embarazo y el parto. El organismo advierte que el trato ofensivo en centros de salud no solo vulnera los derechos reproductivos, sino que amenaza el derecho a la vida y la integridad física. Según el informe, este maltrato incluye:
- Abuso físico directo: incluyendo procedimientos médicos no consentidos o dolorosos.
- Humillación y maltrato verbal: que afecta la dignidad de la mujer.
- Falta de confidencialidad: y violación de la privacidad durante los procedimientos.
- Atención deficiente: negligencia o abandono durante el proceso del parto. La OMS insta a los gobiernos y a la comunidad internacional a establecer sistemas de rendición de cuentas y a mejorar la formación del personal sanitario para erradicar estas prácticas.[12]
Legislación
[editar]España
[editar]España En el ámbito estatal, la Ley Orgánica 1/2023[13], de 28 de febrero, modificó la legislación sobre salud sexual y reproductiva para incluir medidas contra la violencia gineco-obstétrica. Esta norma enfatiza el derecho a un trato digno, el respeto a la autonomía de la mujer y la obligatoriedad del consentimiento informado para cualquier intervención invasiva durante el parto. A nivel autonómico, Cataluña fue pionera al abordar este concepto en la Ley 17/2020[14], de 22 de diciembre (que modifica la Ley 5/2008 de erradicación de la violencia machista), definiendo explícitamente la violencia obstétrica como la vulneración de los derechos de las mujeres a través de la medicalización excesiva o el trato deshumanizado durante el embarazo, el parto o el posparto.
Venezuela
[editar]Venezuela fue el primer país de América Latina en tipificar la violencia obstétrica como delito en el año 2007,[15] en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, en sus artículos 15 y 51. La ley establece que "se entiende por violencia obstétrica la apropiación del cuerpo y procesos reproductivos de las mujeres por personal de salud, que se expresa en un trato deshumanizador, en un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, trayendo consigo pérdida de autonomía y capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad, impactando negativamente en la calidad de vida de las mujeres."[9]
Argentina
[editar]La Ley 25.929, "Parto Humanizado" promulgada el 17 de septiembre de 2004 establece derechos para el padre, la madre y el recién nacido, cuando exista una situación de riesgo para la persona recién nacida.[16] Desde el 1 de abril de 2009 la Ley 26.485, "Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales", complementa, en su artículo 6, la anterior.
México
[editar]Dentro de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias,[17] en la sección sexta establece pautas de atención a la violencia por parte de la Secretaría de Salud. No se encuentra explícita como violencia obstétrica, sin embargo en la fracción I se busca la erradicación de las violencias. A nivel estadístico el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en los resultados de la Encuesta nacional sobre la dinámica de las relaciones en los hogares (ENDIREH) del 2021, incluyó reactivos sobre Atención obstétrica.[18]
Personas relacionadas con la violencia obstétrica
[editar]- Gabriela Arguedas
- Stella Villarmea
- La Revolución de las rosas, movimiento internacional
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- ↑ «Violencia obstétrica » Graciela Medina». www.gracielamedina.com. Archivado desde el original el 9 de diciembre de 2018. Consultado el 8 de diciembre de 2018.
- 1 2 Rodríguez Mir, Javier; Martínez Gandolfi, Alejandra (1 de mayo de 2021). «La violencia obstétrica: una práctica invisibilizada en la atención médica en España». Gaceta Sanitaria 35 (3): 211-212. ISSN 0213-9111. doi:10.1016/j.gaceta.2020.06.019. Consultado el 13 de julio de 2021.
- ↑ «LECTURES ON THE THEORY AND PRACTICE OF MIDWIFERY,». The Lancet 9 (222): 329-335. 1827-12. ISSN 0140-6736. doi:10.1016/s0140-6736(01)75285-3. Consultado el 8 de diciembre de 2018.
- ↑ «OMS | Prevención y erradicación de la falta de respeto y el maltrato durante la atención del parto en centros de salud». WHO. Consultado el 11 de marzo de 2019.
- ↑ Diaz-Tello J.D., Farah (May 2016). «Invisible wounds: obstetric violence in the United States». Reproductive Health Matters. doi:10.1016/j.rhm.2016.04.004.
- ↑ García, Eva Margarita. Partos arrebatados: la violencia obstétrica y el mercado de la sumisión femenina. Ménades. ISBN 978-8412335453.
- 1 2 Sadler, Michelle and others (May 2016). «Reproductive Health Matters». Reproductive Health Matters Volume 24, Issue 47, Pages 47-55. doi:10.1016/j.rhm.2016.04.002.
- ↑ «España: Comité de derechos humanos encuentra violencia obstétrica y pide reparar a la víctima». Naciones Unidas. 14 de julio de 2022. Consultado el 20 de septiembre de 2025.
- 1 2 Asamblea Nacional de Venezuela (2007). Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia Archivado el 28 de enero de 2018 en Wayback Machine.
- ↑ «Repositori UJI :: Acceso». repositori.uji.es. Consultado el 16 de diciembre de 2025.
- ↑ García Garcia, Eva Margarita (2016). «La violencia obstétrica como violencia de género. Una mirada feminista a la situación en España». Investigació i gènere a la Universitat Jaume I 2016, 2016, ISBN 978-84-16356-87-4 (Servei de Comunicació i Publicacions): 3. ISBN 978-84-16356-87-4. Consultado el 16 de diciembre de 2025.
- 1 2 «Prevención y erradicación de la falta de respeto y el maltrato durante la atención del parto en centros de salud». www.who.int. Consultado el 16 de diciembre de 2025.
- ↑ «BOE-A-2023-5364 Ley Orgánica 1/2023, de 28 de febrero, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo.». www.boe.es. Consultado el 16 de diciembre de 2025.
- ↑ Comunidad Autónoma de Cataluña (13 de enero de 2021), Ley 17/2020, de 22 de diciembre, de modificación de la Ley 5/2008, del derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista (Ley 17/2020), pp. 3096-3113, consultado el 16 de diciembre de 2025.
- ↑ Natalia Magnone Alemán (5 de noviembre de 2014). «Derechos sexuales y reproductivos en tensión: intervencionismo y violencia obstétrica». Departamento de Trabajo Social-FCS. Archivado desde el original el 5 de noviembre de 2014. Consultado el 5 de febrero de 2018.
- ↑ «Ley 25.929 Parto Humanizado». Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Argentina). 17 de septiembre de 2004. Consultado el 11 de marzo de 2019.
- ↑ Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (ed.). «Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias». Consultado el 16 de abril de 2026.
- ↑ «Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares». Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Consultado el 16 de abril de 2026.