Un buen día lo tiene cualquiera

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Un buen día lo tiene cualquiera es una película española dirigida por Santiago Lorenzo.

Se desarrolla íntegramente en la ciudad de Valladolid -destacando las numerosas escenas en el Edificio Duque de Lerma y el Café del Norte.

Argumento[editar]

Arturo (Diego Martín) es un treintañero que se queda sin dinero tras perder el trabajo y su casa. Un amigo suyo, Joaquín (Roberto Álamo), le convence para que se acoja a un Plan Social del Ayuntamiento en el que debe hacer compañía a un anciano solitario a cambio de alojamiento a un precio módico.