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Tisífone (erinia)

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Tisífone enloquece a Ino y Atamante.

En la mitología griega, Tisífone (en griego: Τισιφόνη, en latín: Tisiphǒne) es una de las Erinias (o Furias de la mitología romana), y hermana de Alecto y Megera. Para Hesíodo las erinias nacieron del crimen y la sangre de la castración de Urano.[1] Fuentes tardías las imaginaron como hijas de Aqueronte y Nox.[2] Se llama así, según Tzetzes, porque «castiga a los asesinos».[3] O bien es la ‘ira destructiva’,[4] o ‘destrucción vengativa’.[5]

Ovidio describe a Tisífone como cubierta de sangre, con una antorcha y serpientes, acompañada de Pavor («Terror»), Terror («Miedo») e Insania («Locura») —Fobos, Deimos y Lisa—. Claudiano y Estacio enfatizan su aspecto venenoso y mortal, con piel corrompida y fuego en la boca, que provoca enfermedad, hambre y muerte a los pueblos. Fulgencio interpreta su nombre como Tritonphones, la “voz de la ira”. Tisífone representa la ira que surge del ánimo perturbado, que se manifiesta en palabras y acciones destructivas.[6]

Un mito cuenta que Tisífone se enamoró de un joven muy hermoso que se llamaba Citerón y no pudiendo contener la impaciencia de sus deseos, le declaró su amor en una carta, a la que él no respondió. Entonces la erinis, errando en su designio, tiró de una de las serpientes y la arrojó sobre el joven, que guardaba sus ovejas en la cima del monte Asterión; la serpiente se enroscó en su cuello y lo ahogó hasta la muerte. Desde entonces, por voluntad de los dioses, al monte se le llamó Citerón.[7]

En el Libro VI de la Eneida de Virgilio, Tisífone es descrita como una de las terribles y crueles guardianes de las puertas del Tártaro, con una vestimenta humedecida de sangre.[8]

Tisífone, con sus canos cabellos, como estaba, turbados,
los movió y rechazó de su cara las serpientes que la estorbaban
y así: «no de largos rodeos menester es», dijo;
Ovidio. Las metamorfosis, Libro IV, Atamante e Ino (474 - 476)

Unos dicen que la erinis Tisífone alguna vez dio de beber a sus fatigadas serpientes, que emergían de su cabellera, de las aguas sulfurosas.[9]

Véase también

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Referencias

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  1. Hesíodo: Teogonía 154 – 211
  2. Boccaccio: Genealogia deorum gentilium, III, 7; da como referencia a Virgilio
  3. Tzetzes: sobre Licofrón, § 406
  4. Boccaccio: Genealogia deorum gentilium, III, 7
  5. Esta etimología nos la proporciona Robert Graves en el índice onomástico de Los mitos griegos.
  6. Boccaccio: Genealogia deorum gentilium, III, 8
  7. Pseudo-Plutarco: Sobre los ríos, 2
  8. Eneida (Ochoa) VI. En Wikisource. Traducción de Eugenio de Ochoa. Consultado el 26 de octubre de 2013.
  9. Estacio: Tebaida I, 90 ss

Enlaces externos

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