Stepán Bandera

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Stepán Bandera
SBandera.jpg
Nacimiento 1 de enero de 1909
Uhryniv Staryi, Imperio Austrohúngaro
Fallecimiento 15 de octubre de 1959 (50 años)
Múnich, Alemania Occidental
Causa de muerte Asesinato
Nacionalidad Ucraniana
Etnia ucranianos
Ocupación Político
Partido político Organización de Nacionalistas Ucranianos y sin etiquetar
Creencias religiosas Greco-católico ucraniano
Firma Stepan Bandera signature.png
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Stepán Andríyovich Bandera (en ucraniano: Степан Андрійович Бандера) (1 de enero de 190915 de octubre de 1959) fue un líder nacionalista activo en el movimiento por la independencia de Ucrania, dirigente de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN).

Biografía[editar]

Nació el 1 de enero de 1909 en Uhryniv Staryi,[1] en la región de Kalush, en Galitzia (hoy es el óblast de Ivano-Frankivsk), que en aquel tiempo formaba parte del Imperio austrohúngaro. Su padre, Andriy Bandera, era un sacerdote de la Iglesia greco-católica ucraniana. Su madre, Myroslava Bandera, provenía de una antigua familia clerical, siendo también hija de un religioso de la Iglesia greco-católica.

Bandera pasó su infancia en Stary Ugryniv, creciendo en una atmósfera nacionalista ucraniana. El frente de la Primera Guerra Mundial pasó cuatro veces por su aldea, y en 1917 sus pobladores también fueron testigos de la destrucción y caos traídas por las tropas zaristas. Bandera escribió en sus memorias sobre "la enorme diferencia entre las unidades militares ucranianas y moscovitas".

Bandera en 1923

En la primavera de 1922 su madre murió de tuberculosis. Desde 1922 Bandera fue miembro del Plast, una organización de scouts ucranianos. Acaba la escuela en 1927. En 1929 ingresa en la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), donde asciende rápidamente a diversos cargos y en 1933 ya era jefe regional y comandante de la Organización Militar Ucraniana (UVO).

En julio de 1934 fue arrestado por la Policía polaca por intento de asesinato del Ministro de Interior polaco Bronisław Pieracki y condenado a muerte por terrorismo, pero la pena fue conmutada a cadena perpetua. El 1 de septiembre de 1939 comienza la Segunda Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia de 1939. El 13 de septiembre los guardias de su prisión huyen ante el avance alemán y Bandera queda en libertad. El 17 de septiembre se inicia la invasión soviética de Polonia de 1939.

En 1938 la NKVD había asesinado en los Países Bajos al líder del OUN Yevguén Konoválets, y la organización se dividió en dos fracciones rivales: la OUN (b) liderada por Bandera, y la OUN (m) dirigida por Andriy Mélnik. Al salir de prisión, Bandera encabeza su fracción e intenta reunir a todos los grupos que abogaban por la independencia en el Comité Nacional de Ucrania (UNK).

Cuando Alemania invadió la Unión Soviética en junio de 1941 y tomó la capital de Galicia del Este, Lvov, los lugartenientes de Bandera publicaron una declaración de independencia en su nombre. Prometieron trabajar cerca de Hitler, lo que cumplieron iniciando un pogromo que costó la vida a 4.000 judíos de Lvov en tan solo unos días, para lo que usaron armas que iban desde pistolas a varas de hierro. “Vuestras cabezas yacerán a los pies de Hitler”, rezaba un panfleto banderista sobre los judíos ucranianos.

Como intransigente líder de la militante y terrorista ala de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), Bandera se convirtió en un colaborador de los Nazis que vivió con sus adjuntos bajo protección de Alemania cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial.

Pero Alemania pretendía quedarse con Ucrania para sí misma. Arrestaron a Bandera por su intransigencia en el asunto de la independencia, aunque lo excarcelaron en 1944, esperando que su popularidad con los ucranianos ayudara contra el avance soviético. Y cualquiera que fuera su decepción con los alemanes, los partidarios de Bandera nunca estuvieron en desacuerdo con la política alemana hacia los judíos, que llevó a la muerte a un millón y medio de judíos ucranianos.2

Para preparar su ataque a la Unión Soviética, los Nazis reclutaron a los seguidores de Bandera para actuar como policías de habla ucraniana y para servir en dos batallones voluntarios ucranianos. Bandera esperaba una Ucrania libre del gobierno soviético a cambio de trabajar con los Nazis y establecer su propio Gobierno allí. Una Ucrania independiente, había prometido Bandera, seguiría siendo amiga de Alemania.

Tras la guerra, Bandera vivió en Múnich. La inteligencia británica le utilizó para infiltrar agentes en Ucrania y recopilar inteligencia para ayudar a la clandestinidad ucraniana contra los Soviets. La CIA usó a algunos de los antiguos colaboradores de Bandera para la misma labor, pero nunca a Bandera, lo que agrandaba la imagen que tenía de sí mismo. “Bandera es, por naturaleza, un político intransigente con una gran ambición personal que se ha opuesto a todas las organizaciones de emigrados que favorecían la formación de un gobierno representativo de Ucrania en lugar de un gobierno de partido único, un régimen OUN/Bandera.

Fuentes ucranianas confirmaban que “los militantes que luchaban en la patria no estaban dispuestos a aceptar a Bandera como dictador” y que el programa de Bandera era “inaceptable para la resistencia”. En 1952, Bandera dimitió temporalmente de su puesto como líder de OUN presionado por “el aumento de la oposición a su liderazgo entre los líderes nacionalistas, que se oponían a sus tácticas totalitarias”.

La arrogancia de Bandera y su insistencia en dirigir todos los aspectos de la lucha clandestina ucraniana tanto en Ucrania como en el extranjero hizo que los británicos lo abandonaran en 1953. Sin contactos de alto nivel, Bandera se quedó aislado. Con autopromoción en la prensa escrita y radiofónica alemana, Bandera siguió siendo popular entre miles de exiliados ucranianos en Alemania. Su aparente efectividad hizo que la inteligencia de la Alemania Federal, el BND, estableciera contacto el 1956. Para 1959, el BND ayudaba a Bandera a infiltrar una nueva generación de agentes desde Alemania a la Unión Soviética. El general Reinhard Gehlen, director del BND, había dirigido la inteligencia alemana en la Unión Soviética durante la guerra. Tanto él como sus subordinados debían estar perfectamente familiarizados con el expediente de guerra de Bandera. Lo que no sabían era que agentes soviéticos se habían infiltrado en los servicios secretos alemanes. El 14 de octubre de 1959, Bandera se reunió con un alto oficial del BND para comer y discutir la expansión de las operaciones en Ucrania. Al día siguiente, la KGB asesinó a Bandera en su apartamento.

La efectiva promoción que había hecho de su leyenda y le hecho de ser asesinado por la Unión Soviética hizo que muchos exiliados que no conocían la historia le consideraran un mártir. 1.500 personas acudieron a su funeral en Múnich. La inteligencia estadounidense, por el contrario, apuntó que las tácticas totalitarias y la competición con otros grupos de exiliados significaba que muchos no lamentaban su muerte. Su muerte tampoco significaba nada para las operaciones de la CIA contra la Ucrania soviética, que dependían de los mismos líderes en el exilio que, aunque habían sido seguidores de Bandera en la guerra, habían abandonado a su antiguo jefe, que se había convertido en una caricatura de sí mismo. Continuaron su trabajo bajo la tutela de la CIA hasta el colapso de la Unión Soviética. Pero esa es otra historia.

Entre otros muchos, el historiador Karel Berkhoff ha mostrado cómo Bandera y sus acólitos compartían con los Nazis una obsesión: la noción de los judíos de Ucrania estaban detrás del comunismo y del imperialismo estalinista y debían ser destruidos. “Los judíos de la Unión Soviética son los más leales defensores del régimen bolchevique y conforman la vanguardia del imperialismo moscovita en Ucrania”, decía un panfleto banderista de la época.

Desde 1945 Bandera ya era el líder indiscutible del UPA y la OUN.

Manifestación en Kiev, 1 de enero de 2015

El 15 de octubre de 1959,[1] a la entrada de su casa en Múnich, Stepán Bandera murió asesinado por un disparo de cianuro realizado por el agente del KGB Bogdán Stashynskyi. Bandera fue enterrado el 20 de octubre en el cementerio Waldfriedhof, en Munich. Poco después Stashynskyi mostró remordimientos y huyó del KGB, entregándose a la Policía alemana y confesando todo. La justicia alemana condenó a Stashynskyi a 8 años de prisión por el asesinato de Bandera, declarando que la culpa principal la tenía el Gobierno soviético, porque la orden de asesinar a Bandera vino del jefe del KGB Aleksandr Shelepin y del primer ministro soviético Nikita Jrushchov. En 2005, en una entrevista al diario ruso Komsomólskaya Pravda, el antiguo jefe del KGB Vladímir Kriuchkov reconoció que "el asesinato de Stepán Bandera fue uno de los últimos casos en que el KGB eliminó a personas indeseables por medios violentos".

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Katchanovski, Ivan; Kohut, Zenon E.; Nebesio, Bohdan Y.; Yurkevich, Myroslav (2013). Historical Dictionary of Ukraine (en inglés) (2ª edición). Plymouth: Scarecrow Press. pp. 37–38. ISBN 978-0-8108-7845-7. 

2. Norman J.W. Goda. http://historynewsnetwork.org/article/122778

Enlaces externos[editar]