Santa Helena del Opón

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Santa Helena del Opón
Municipio
Flag of Santa Helena del Opón (Santander).svg
Bandera

Santa Helena del Opón ubicada en Colombia
Santa Helena del Opón
Santa Helena del Opón
Localización de Santa Helena del Opón en Colombia
Santa Helena del Opón ubicada en Santander (Colombia)
Santa Helena del Opón
Santa Helena del Opón
Localización de Santa Helena del Opón en Santander
Colombia - Santander - Santa Helena del Opón.svg
Ubicación de Santa Helena del Opón
Coordenadas 6°20′21″N 73°37′00″O / 6.3391666666667, -73.616666666667Coordenadas: 6°20′21″N 73°37′00″O / 6.3391666666667, -73.616666666667
Entidad Municipio
 • País Bandera de Colombia Colombia
 • Departamento Santander
 • Provincia Comunera
Alcalde Alexis Parra Rodriguez (2016-2019)
Eventos históricos  
 • Fundación 1917[1]
 • Erección 15 de mayo de 1975[1]
Superficie  
 • Total 387.83 km²[1]
Altitud  
 • Media 1060 m s. n. m.
Población (2015)  
 • Total 4 304 hab.[2][3]
 • Densidad 21,74 hab/km²
 • Urbana 610 hab.
Gentilicio Santahelenero, -a
Huso horario UTC -5
Sitio web oficial

Santa Helena del Opón es un municipio de Colombia, situado en el departamento de Santander, y dentro de éste, en la provincia de Comunera. La población fue elevada a categoría de municipio en 1975. Caracterizado como un pueblo construido al estilo español y a la vez muy pequeño. El municipio está conformado por el Centro Urbano y cuatro Centros Poblados. Tiene una población de 4312 habitantes, de los cuales el 86.35 reside en la parte rural mientras que el 13.65% en la parte urbana. Es considerado como uno de los Municipio más distantes a la capital santandereana.

Historia[editar]

Archivos históricos registran que en 1917 el General Pablo Vidal León quien se desempeñaba como administrador del Lazareto del hoy Municipio de Contratación se interesó por visitar la zona después de conocer un hombre que venía de un sitio llamado Sardinas y donde para la época se explotaba la cascara de Quina, este sitio era una inmensa región selvática poco conocida y solo era habitada por expedicionarios que se dedicaban a la recolección de dicha cascara.

La colonización continuaba su desarrollo no muy normal, se fueron estableciendo familias de buena categoría señorial, entre ellas la familia Villareal, Robles, Moyano, Galvis, Gómez, Rangel, Parra y otras más; paralelo a esto iban surgiendo un grupo dañinos y de antecedentes desagradables. En adelante se fue desatando una ola devastadora de la política por el cambio de gobierno, sus agitadores iban y venían atizando la hoguera de los odios, se hizo imposible la vida, la tranquilidad, cundió la zozobra y el miedo, viéndose obligados la mayor parte de los colonos abandonar las fincas para defender a sus familias evitando ser ultimados o estropeados en sus personas, por todos esos malos procedimientos, vino un retroceso de actividades en todos los frentes de trabajo por varios años. En aquella época llego como Inspector de policía Focion Cuadros, sargento primero retirado, persona pacífica y enemiga del desorden, pero no les agradó porque no secundaba las fechorías y abusos que a diario cometían este grupo. Por tal motivo fue asesinado, El cadáver duro tres días sin poder darle sepultura, por causa de que los dirigentes de este grupo llamado LA CHUSMA, estaban apoderados del telégrafo y por tanto no era posible dar aviso oportuno al padre de la víctima, Este asesinato quedó sin investigar así como los demás asesinatos que se siguieron cometiendo quedando en la impunidad. Esto impulso a muchos otros picaros que llegaban de la provincia de García Rovira y de la Provincia de Vélez, los cuales tenían buena acogida por los dirigentes criollos. En el año de 1948 bandoleros se sumaron al jefe Rafael Rangel junto con una mujer llamada Virginia Gómez de Duran, a quien habían apodado “la pudridora” ellos planearon el asalto a Santa Helena y para ello se propusieron abrir una trocha por entre la selva que los comunicara con Santa Helena, una vez terminada la trocha marcharon sobre el pueblo y al amanecer el día 29 de julio de 1948, en momento en que la mayoría de sus habitantes dormían el sueño tranquilo de la mañana, fueron sorprendidos por las detonaciones de las bombas incendiarias que fueron lanzadas de varias partes dejando la mayoría de edificaciones destruidas y un saldo de muertos de hombres, mujeres y niños. Los asaltantes venían organizados en varios grupos, unos eran macheteros, otros tiradores, otros lanzadores de bombas, otros dedicados al saqueo y así sucesivamente cada grupo desempeñaba función que le habían impuesto, dejando un saldo de asesinatos de 150 hombres, mujeres y niños.

Luego se dedicaron al saqueo de almacenes y tiendas así mismo daban muerte a cuanta persona encontraban a su paso, de igual modo continuaron la matanza por las veredas incendiando las chozas donde morían los campesinos quemados con sus familias. Se llevaron las mulas de carga donde llevaban los objetos robados, así mismo recogieron 200 reses y se las llevaron para San Vicente del Chucuri y Barrancabermeja, dejando a Santa Helena completamente destruida y en la ruina, la gran cantidad de cadáveres tendidos por todas las partes sirviendo de festín a los perros y las aves de rapiña que devoraban los cuerpos salvajemente asesinados en una escena macabra y conmovedora. Después de mucho tiempo de alegrías y dificultades vuelve la época de crisis por su segunda guerra llamada la EPOCA DE LOS TIZNADOS o cáscareros, lo cual dejo un sin número de muertos, viudas y niños huérfanos; gran cantidad de desplazados. Esto empezó en abril de 1981, cuando algunos pícaros de la región con sus rostros tiznados y manchados de crueldad se organizaron para asaltar las viviendas de las fincas, robar objetos valiosos y algunos sin valor; algunas armas que poseían los finqueros; a intimidar y lo más triste a acabar con las vidas de gentes laboriosas y honradas que solo sabían de labores de campo. asesinaban sin compasión, sin importar edad, sexo, llegando así a matar ancianos, niños y mujeres embarazadas. Muchas familias fueron masacradas completamente sin ni siquiera quedar alguien que contara la Historia. Aunque en la cabecera Municipal no se vivió tanto la crisis debido a la presencia de la fuerza pública, fueron sus veredas las más fracasadas como fue Cueva de Pavas, San Antonio, Filipinas, Fortuna. El Corregimiento de Plan de Álvarez, el cual fue quemado y destruido casi en su totalidad. El amanecer del 20 de marzo de 1991, siendo la una de la mañana nuevamente es interrumpido el sueño de sus habitantes con el sonido de disparos y aterradoras detonaciones de bombas y cilindros de gas propano. En esta ocasión eran el ELN y las FARC quienes después de haber planeado minuciosamente iniciaron de ataque, contra la estación de policía, durante esta la toma guerrillera en el año 1991, este grupo secuestró a los agentes de policía que sobrevivieron al combate de 14 horas donde fue destruida la estación de policía, el palacio municipal, viviendas, entre otros. Recurrieron al uso de las armas no convencionales (cilindros bomba) para atacar a la policía y con ello afectaron bienes civiles protegidos por el derecho Internacional Humanitario. La destrucción total del palacio municipal afectó a toda la comunidad por la pérdida de los documentos de registro de las personas, procesos civiles y la documentación relacionado con las pensiones de los funcionarios públicos

EL 20 de marzo de 2001 alrededor de 150 paramilitares al mando de los jefes alias Nicolás y El Tigre, incursionaron en la cabecera municipal, inmediatamente fueron casa por casa informando que había una reunión en el parque y que todos debían asistir, es como así empieza una época donde los paramilitares eran la ley en el pueblo, extorsionando a la comunidad pagando lo que ellos llamaban el bono, todas las personas debían pagar por cada hectárea de tierra, por cada cabeza de ganado, cada bulto de cacao, cada negocio, cada canasta de cerveza vendida, cada rastra de madera, cada empleado pagaba su bono y al final de todo era el campesino que pagaban todos los impuestos porque los comerciantes o intermediarios aumentaron los precios con la excusa del bono. reclutaron, mataron personas inocentes.

En el año 2004 con la llegada del ejército, y la policía, los paramilitares tuvieron que salir del centro urbano. Y volvió el pueblo a disfrutar de la libertad.

Municipio de Santa Helena del Opon fue declarado como sujeto de reparación colectiva y con la expedición de la Resolución No. 2016-25863 de 29 de enero de 2016, se logró verificar que en el municipio se vulneraron derechos colectivos

Descripción física[editar]

El Municipio de Santa Helena del Opón, conocido como el corazón de Santander fue fundado el 14 de agosto de 1975 por el Señor Anunciación Martínez; se encuentra a una altura de 1060 m.s.n.m; con temperatura promedio de 23 grados; ubicada geográficamente en 6 grados 20 segundos de latitud, 73 grados y 38 minutos de longitud, con una extensión de 387,83 km² aproximadamente con una población para el año 2015 de 4.304 habitantes, situada a 294 km de Bucaramanga; pertenece a la provincia comunera y está constituido por la Cabecera Municipal, 4 Centro Poblados y 30 veredas.

Otras veredas que conforman el municipio son: Cueva de Pavas Alta, Cueva de Pavas Baja, Párameles, San Luis, Cornétales, Fortuna, Sardinas Alta, Sardinas Baja, Culebrosa, Pozo Azul, San Cayetano, San Antonio de la Palma, El Saltico y El Santuario; por sus nexos históricos, ambientales, socio culturales y económicos se ubica en la subregión conformada por los municipios de Vélez, La Paz, Landazuri, Guacamayo, Chima, Simacota y Contratación, ubicados en la parte centro-sur del departamento de Santander rodeados de hermosos paisajes con numerosos ríos y quebradas que confluyen en los ríos Suárez, Carare y Opón.

Por sus nexos históricos, ambientales económicos y Socio Culturales, el Municipio de Santa Helena del Opón, se ubica en la subregión conformada por los municipios de Vélez, La Paz, Landazuri, Guacamayo, Chima, Simacota y Concentración. Ubicados en la parte central y sur del Departamento; caracterizados geológicamente por sus laderas y montañas con numerosos ríos y quebradas que confluyen en los ríos Suárez, Carare y Opón.

Los vínculos territoriales y comerciales de la subregión son: el tránsito y comercio de productos agropecuarios, la prestación de servicios sociales, institucionales y financieros; además de su común influencia sobre la Serranía de los Yariguies, sobre la cuál existe el proyecto de convertirla en Parque Natural Nacional. El vínculo histórico se dio a través de la dinámica generada por las rutas del Carare y Opón, así como las concesiones de tierras baldías, vínculo que posteriormente fue desarticulado por la construcción de la Troncal Central y la Troncal del Magdalena Medio.

El recurso hídrico se constituye en un gran potencial de la subregión que cuenta con importantes vertientes como la de los ríos Carare, Opón y numerosos nacimientos de corrientes menores, así como también afluentes de la cuenca media del Río Suárez. Las zonas de vida que presenta la subregión se caracteriza por mantener Bosque Húmedo Tropical (Bht), Bosque muy húmedo premontano (bmhPm) de transición cálida, Bosque muy húmedo Montano Bajo (bmh,MB y Bosque pluvial Montano (bPM).

Dada la variedad y conservación de flora y fauna en la subregión (características generales de la selva Neotropical), se considera como ecosistema estratégico la Serranía de los Yariguies que pertenece al municipio de Santa Helena del Opón, la cual fue declarada como reserva natural de Flora y Fauna por la Asamblea Departamental. En lo que se refiere a amenazas, vulnerabilidad y riesgos, la subregión fenómenos erosivos y de remoción en masa (deslizamientos), además amenaza por inundaciones en las vegas formadas por los ríos y presenta un riesgo sísmico moderado.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]