Santa Elena (El Salvador)

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Santa Elena
Municipio
Santa Elena ubicada en El Salvador
Santa Elena
Santa Elena
Ubicación de Santa Elena en El Salvador
Coordenadas 13°23′00″N 88°25′00″O / 13.38333333, -88.41666667Coordenadas: 13°23′00″N 88°25′00″O / 13.38333333, -88.41666667
Capital Santa Elena
Entidad Municipio
 • País Bandera de El Salvador El Salvador
 • Departamento Usulután
Superficie  
 • Total 54.92 km²
Altitud  
 • Media 162 m s. n. m.
Población (2007)  
 • Total 17 342 hab.

Santa Elena es un municipio de El Salvador ubicado a ocho kilómetros al NE del municipio Usulután, cabecera del departamento del mismo nombre.

Toponimia[editar]

Tiene el nombre de su patrona católica, Santa Elena, Emperatriz.

Historia[editar]

Época colonial[editar]

Durante la colonia, cuando el arzobispo Pedro Cortés y Larraz estaba visitando el curato de Usulután en 1770, la documentó como una hacienda perteneciente a la parroquia de Usulután.[1]​ Para 1807, según el corregidor intendente Antonio Guriérrez y Ulloa, era uno de los pueblos bajo la jurisdicción del partido y curato de Usulután. Agregó que su población era de indígenas, en su mayor parte jornaleros, y ladinos que vivían esparcidos en ranchos y eran dedicados a las siembras de maíz, algodón y, en menor cantidad, añil.[2][3]

Pos-independencia[editar]

En el 12 de junio de 1824, llegó a formar parte del departamento de San Miguel. Para 1841, era un cantón electoral.

En un reporte por Manuel Zepeda, inspector de policía del departamento de San Miguel, hecho en el 14 de junio de 1847, fue reportado que las corrientes habían aterrado su nueva pila y que por eso se abrió una zanja para darle conducto a las aguas y para que no volviera a dañar la pila.[4]

Por acuerdo legislativo del 25 de febrero de 1857, se le otorgó el título de villa. En el 22 de junio de 1865, llegó a formar parte del nuevamente formado departamento de Usulután.

En 1882, el barrio de La Parroquia fue casi destruido por un incendio. Para 1890, la villa tenía 3690 habitantes.

Por decreto legislativo del 5 de julio de 1932, se le otorgó el título de ciudad.[2][3]

Guerra civil[editar]

Durante los años de la guerra civil de El Salvador (1980-92) el área de Usulután fue muy conflictiva y el pueblo de Santa Elena estaba ocupado por la guardia nacional en el día pero lo abandonaban de noche pues la guerrilla llegaba a hostigarlos. En este municipio se dio una de las famosas matanzas por parte del ejército oficial, siendo aproximadamente hasta 25 personas las que fueron sacadas de sus casas por el mes de noviembre de 1982 para ser asesinados.

Historia reciente[editar]

Los habitantes, conocidos como «tabudos» (reconocidos por el juego de fútbol: Club Remolino y también por el equipo El vencedor), viven en su mayoría de las remesas de familiares residentes en el extranjero, especialmente en Estados Unidos. Otros viven aún de la agricultura, aunque ésta se da más que todo para consumo familiar. La ganadería, a pesar de lo anterior, se niega a morir, siendo los sábados días de «tiangue» de ganado vacuno. Actualmente, entre sus habitantes hay un alto porcentaje de profesionales académicos con ingresos que les permiten dar a su familia un mejor estilo de vida y ofrecer a sus niños un mejor futuro. Entre sus habitantes destacan figuras como René Ovidio González, escritor y poeta que ha obtenido premios nacionales. Se especializó en periodismo y radiofonía. Ha sido publicado por periódicos salvadoreños y revistas; sus obras han aparecido en espacios digitales y en varios libros de poesía y narrativa universales. Destaca también José Osmín Aparicio, cantautor importante que ya ha grabado varios discos y que reside actualmente en Estados Unidos. Otro es el actual Gobernador Departamental de Usulután, René Osbaldo Ramos, juramentando el 9 de junio de 2014 por el presidente Salvador Sánchez Cerén, y también el actual Director de Migración y Extranjeria, Hector Antonio Rodríguez. Santa Elena cuenta con varios centros educativos de buen nivel para su formación hasta el nivel secundario, pudiendo estos sacar su diploma de Bachiller y estar aptos para ingresar a la educación superior. En la década de los sesenta entre los centros educativos se contaba con la Escuela Normal, formadora de docentes, por lo que en esa pequeña ciudad se ha formado gran cantidad de maestros que se hallan diseminados a nivel nacional y extrafonteras. El futuro cercano de la población conducirá a un nivel más alto en la educación de sus habitantes. Existe incluso en este municipio un centro recreativo, que lleva el nombre de la Casa de la Juventud. Su alcalde más destacado es Nicolas Barrera, que fue electo por muchos períodos.

Cultura[editar]

Religión[editar]

El pueblo elénico es eminentemente católico; sin embargo, en los últimos años y debido a la transformación o cambios habidos en la Iglesia católica, su fe en los predicados cristianos se han visto debilitados, aunque numerosos feligreses continúan asistiendo devotamente a todos los ritos religiosos. La celebración de la Semana Santa es un suceso de gran significación, gracias al dinamismo manifestado en los años anteriores por el presbítero José Humberto Rodas y por el párroco Lázaro Iraheta, que con la participación de sus colaboradores, congregaciones y comités hacen revivir la vida, pasión y muerte de Jesucristo.

Las festividades tradicionales principales son las fiestas patronales, que se celebran del 10 al 18 de agosto,en honor a santa Elena, patrona del municipio; las en honor al niño Jesús perdido, el 18 de enero 18; el día de la Cruz, 3 de mayo; y la navidad, el 24 de diciembre para conmemorar el nacimiento del niño Jesús. Por muchos años se mantuvo la tradición de celebrar las primeras comuniones a los niños de 8 años en adelante el día 16 de agosto en plena fiesta patronal, a los que posteriormente se les atendía con un desayuno típico (tamales, chocolate, pan). En 1995 se introdujo como nueva fecha de las celebraciones el 9 de diciembre y se introdujeron algunos cambios según los cuales los padres de familia eran responsables de comprar la ropa blanca para el sacramento; además debían confesarse y podían comulgar solo los que han contraído matrimonio religioso.

La mayoría de los habitantes creen en un Dios Supremo y en santos que son intermediarios; por eso cuando hay sequías muy prolongadas, la gente hace rogaciones, llevando en andas una imagen que recorre su respectivo vecindario hasta llegar a la iglesia parroquial para pedirle a la patrona santa Elena que interceda para que el Supremo envíe lo solicitado.

La celebración de las posadas son procesiones que se realizan durante 23 días, saliendo a las 6:00 p.m de la iglesia parroquial a los diferentes hogares, en donde José y María son peregrinos y buscan un lugar para que María pueda dar a luz a su hijo, como obra del Espíritu Santo; durante su diario recorrer rezan el rosario y entre cada misterio realizan cantos alusivos. En el hogar donde es recibido hacen arreglos con motivos alusivos a la navidad y a la mañana siguiente es llevado por una persona de la vivienda a la iglesia; esto se repite cada día.

Parte de la tradición que se celebraba antiguamente eran los San Benitos, que consistía en celebrar un novenario de rezos a la imagen san Benito donde se reunía gran número de personas y luego después de ello se dedicaban a bailar y todo lo hacían con el objetivo de pagar promesas.

Por tradición también se mantiene de que a las velaciones de los muertos asisten muchas personas y los amigos de los dolientes llegan hasta ellos para patentizar su pesar y entregarle una pequeña contribución monetaria, quedándose a hacer compañía hasta las primeras horas del día siguiente, a los acompañantes se les atiende con tamales, café, pan, cigarro, naipes, a veces hasta licor; se les atiende hasta las 23 horas adelante. Los concurrentes se mantienen jugando naipes, chucho, poker, comentando cualquier suceso, narrando cuentos, y las mujeres dentro de la casa rezan oraciones por el descanso del difunto si es adulto. Si el muerto es extraño u sumamente pobre por contribución popular se le compra el ataúd y los gastos de velación que el vecindario da con buena voluntad.

Otras creencias religiosas no han logrado echar raíces en Santa Elena, aunque insistentemente se ven, tanto en el área urbana como en rural, grupos de personas de diferentes sectas protestantes y otras visitando hogares para atraerlos a sus agrupaciones.

Referencias[editar]

  1. Cortés y Larraz, Pedro (1771). «Parroquia de Usulutan». Descripción Geográfico-Moral de la Diócesis de Goathemala. p. 64. 
  2. a b «Santa Elena, Usulutan». www.mipuebloysugente.com. Consultado el 2 de noviembre de 2018. 
  3. a b «Santa Elena». Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local - FISDL. Consultado el 2 de noviembre de 2018. 
  4. Zepeda, Manuel (14 de junio de 1847). «Policía». Gaceta del Gobierno Supremo del Estado del Salvador (Tomo 1 Número 18) (San Salvador). p. 69. Consultado el 1 de noviembre de 2018. «En Santa Elena, las corrientes habian aterrado su nueva y ultísima pila.-Se abrió una sanja para darle conducto á las aguas y que no vuelvan á aterrarla: sanja que deberán emprenderla para evitar que se ciegue.»