San Juan de la Mata

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San Juan de la Mata
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escudo san juan
|90x108px|Escudo de San Juan de la Mata]]
Escudo
San Juan de la Mata
San Juan de la Mata
Ubicación de San Juan de la Mata en España.
San Juan de la Mata
San Juan de la Mata
Ubicación de San Juan de la Mata en la provincia de León.
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Castile and León.svg Castilla y León
• Provincia Bandera de León.svg León
• Comarca Bandera de El Bierzo.svg El Bierzo
• Partido judicial Ponferrada
• Municipio Arganza
Ubicación 42°38′48″N 6°39′53″O / 42.646666666667, -6.6647222222222


Coordenadas: 42°38′48″N 6°39′53″O / 42.646666666667, -6.6647222222222
• Altitud 589 msnm
• Distancias 4 km a Arganza
23 km a Ponferrada
125 km a León
233 km a Valladolid
403 km a Madrid
Población 147 hab. (INE 2011)
• Densidad n/d hab./km²
Código postal 24545
Pref. telefónico 987
Alcalde Juan Salví
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San Juan de la Mata es una localidad española perteneciente al municipio de Arganza, en la comarca de El Bierzo, provincia de León, comunidad autónoma de Castilla y León.

Fiestas[editar]

Día de San Juan: El día 23 de Junio se quema la hoguera más grande de Europa, con 300.000 kg de leña de roble, pino y castaño después se da una gran chorizada y una chocolatada con queimada. Al día siguiente se realiza la procesión del San juan , patrón del pueblo.

Magosto: se celebra el 3 de noviembre y se da una gran cantidad de castañas asadas y unos aperitivos en la casa del pueblo o en el polideportivo

Divina Pastora: se realiza una procesión el día 13 de abril la fiesta dura 4 días con juegos tradicionales( la llave y el calvo) baile vermut y fiesta con apertura de bodegas (La Kapela y La Ramona)y una fiesta racing.

Este es el canto de la Patrona:

Adiós Pastora del alma mía, llegó la hora ya de marchar, pero mi alma, siempre a tu lado Pastora mía, siempre estará. Cuando la lluvia da en los cristales y se oscurece la luz del sol. para los pobres, Pastora mía a tus favores imploro yo. Adiós Pastora del alma mía, llegó la hora ya de marchar, pero mi alma, siempre a tu lado Pastora mía, siempre estará. Cuando en los valles en primavera, en varias flores refleje el sol, te haré yo un canto, Pastora mía, sencillo y tierno como el Amor. Adiós Pastora del alma mía, llegó la hora ya de marchar, pero mi alma, siempre a tu lado Pastora mía, siempre estará.

Esta es la historia de la Patrona:

Resulta curioso comprobar que las primeras imágenes plásticas de Jesucristo, que encontramos en las catacumbas de Roma, lo representan como el Buen Pastor, llevando sobre sus hom­bros una oveja. Según esto, es natural que a su madre, La Virgen, se la denomine La Divina Pastora de las Almas. Es de admirar cómo la Virgen quiso anunciarse a los corazones y preparar los caminos a la nueva devoción manifestándose repetidas veces vestida con el encantador y sensible traje de pastora. San Juan de Dios fue el primero, de quien se tiene noticia, que recibió esta gracia celestial. Siendo soldado en la plaza de Fuenterrabía, cuando estaba cercada por los franceses en 1515, yendo una vez él solo en busca de provisiones para las tropas, le derribó el caballo en que montaba, haciéndole perder el sentido el terrible golpe. Al volver en sí y verse en peligro de caer en manos de las fuerzas enemigas, acudió con fervorosa confianza a la Madre de los desamparados, la que amorosa y compasiva, se le apareció en traje de pastora y le dio un vaso de agua que le calmó la ardiente sed que le consumía. - ¿Quién sois señora? – dijo San Juan. – Yo soy, aunque en tan humilde traje, la Reina de los cielos y la tierra, que he venido en tu ayuda.- Ydesapareció la celestial visión, dejando confortado y se­guro de todo peligro al piadoso soldado que no tardaría en merecer por su caridad heroica el glorioso dictado de Padre de los pobres. Entre otras apariciones de la Divina Pastora, se cuentan la que tuvo S. Pedro Alcántara, la de Sta. María Francisca de las cinco llagas, la de Sor María de Jesús y otras. Sin embargo, hasta el año 1703 no aparece esta invocación entre el Pueblo Cristiano. Su origen se debe al Padre Isidoro de Sevilla, religioso Capuchino español, que nació en 1662 en Sevilla. En 1681 ingresa en la Orden Capuchina y se ordena sacerdote en 1687, dedicándose a la predicación. Es él quien comienza a sacar los Rosarios por las calles. La noche del 15 de agosto de 1703, cuando estaba orando en el coro bajo, tras altar mayor de la Iglesia de los Capuchinos de Sevilla, la Santísima Virgen le premió su fervor apareciéndose con traje y aspecto de Pastora, mandándole predicar la devoción a ella bajo este título. Al día siguiente de la aparición, el Padre Isidoro se entrevistó personalmente con un famoso pintor, Don Alonso de Tobar, a quien encargó la reproducción en un lienzo de lo que había visto, dándole el fraile una idea detallada de cómo debería ser el cuadro de La Virgen: un rostro lo más bello que pudiera pintar, sentada en una piedra sobre un montecillo, rodeada de árboles y blancas ovejas que portaban en la boca una rosa cada una, que le ofrecían como tributo de veneración y cariño. Tendría la mano derecha sobre la cabeza de un cor­dero, que representa a su Divino Hijo según lo vio San Juan en el Apocalipsis. La Virgen vestiría una túnica talar ceñida a la cintura y sobre la misma una zamarra como acostumbraban a llevar los pastores, el manto recogido en el brazo derecho, un sombrero caído hacia la espalda y cubriendo su cabeza un finísimo velo. Separada de la imagen, una oveja portaría en su boca un cartel que diría AVE MARIA Y tras una roca un dragón acechándola, mientras un ángel, vendría volando raudo espa­da en mano. Este fue el primer cuadro de La Divina Pastora, tal como la concibió el Padre Isidoro. El 8 de septiembre de 1703, el Padre Isidoro presentó ante el pueblo sevillano el cuadro de la Divina Pastora, organizando una grandiosa procesión desde la parroquia San Gil hasta la gran alameda de Hércules. Allí, bajo un álamo secular, colo­có el hermoso cuadro de La Divina Pastora, improvisó cerca de él un púlpito y predicó un elocuente sermón glosando la frase del Libro de los Cantares: “Oh, Tú, la más hermosa entre las mujeres, sal fuera y sigue las huellas del rebaño y apacien­ta a los cabritos junto a las cabañas de los pastores”. Interpretó y desarrolló estas preciosas palabras con tanto fervor, que el pueblo sevillano conmovido y rebosando entusiasmo, rompió en vítores, aclamaciones y cánticos de amor a la hermosa Virgen, que dejando su manto de realeza y majestad, se ceñía la humilde pellica pastoril, para mejor estrechar contra su pecho a sus amadas ovejas e infundir mayor confianza a los pecadores. A raíz de este acontecimiento, se fundó en Sevilla La Hermandad de La Divina Pastora en la Parroquia de San Gil y después en San Marino, que organizaban famosos Rosarios en los que el estandarte de La Virgen, era llevado triunfante por las calles de la ciudad andaluza. En 1729, Felipe V y su corte llegaron a Sevilla, visitaron el convento de Los Capuchinos y el Padre Isidoro les dio a conocer la nueva devoción por él fundada; constituyendo tal hecho un fasto nacional que repercutió en toda España. Los reyes, príncipes, infantes y la nobleza no sólo se habían afiliado en Sevilla a la Hermandad de la Divina Pastora, sino que costearon las funciones de la novena consagrada a su imagen. En 1750 moría en Sevilla el Padre Isidoro y en 1755 ingresó en ese mismo convento el que con el tiempo sería el misione­ro más popular de su época, el Beato Diego José de Cádiz, que en todas sus misiones por la geografía española llevaba desplegado el estandarte de La Divina Pastora, como su patrona y guía. Estos son a grandes rasgos, los principios y el origen del culto y devoción a la Divina Pastora. Devoción y culto que para las provincias capuchinas de España, fueron aprobados por su Santidad Pío VI el día 1 de agosto de 1795, señalando para el rezo y fiesta de la nueva Advocación, la del segundo domingo después de Pascua. Los Capuchinos en sus misiones populares, siempre han ,sido entusiastas propagadores de la devoción a su ilustre Patrona de modo que la imagen de la Virgen está presente en todos los altares de sus iglesias. El trasiego de misioneros de unos conventos a otros, fue extendiendo la devoción por toda la península, lo que llevó a que en 1863, le fuera presentada al Papa Pío IX una súplica firmada por muchos Cardenales, Arzo­bispos, Obispos y superiores de otras muchas órdenes religio­sas para poder celebrar la fiesta de La Divina Pastora en todas aquellas diócesis que así lo quisieran, a lo que el Sumo Pontífice accedió gustoso. Durante 1918, los misioneros Capuchinos permanecieron en San Juan de la Mata, donde La Divina Pastora tuvo tanta acogida, que el día 27 de Abril de este mismo año, los hom­bres y mujeres de esta villa, con gran devoción, glosaron can­tos en su honor y engalanaron las calles para acompañada en triunfante procesión por todo el pueblo. Desde entonces, año tras año, el segundo domingo des­pués de Pascua, los vecinos de San Juan de la Mata junto con aquellos que un día tuvieron que marchar, celebran con gran devoción y alegría las Fiestas en honor a su patrona.

Datos de interés[editar]

Dispone de colegio , bar, Iglesia y una casa rural.

Dispone de 2 equipos de fútbol: El San Juan de los 80 y el de los 90 o como también los llaman: San Juan f.c y el Atlético de San Juan.

Tiene un monte, El Monte de la Escrita desde la cual se puede ver todo el Bierzo.

El Pueblo se dedica principalmente a la caza, la agricultura, la ganadería y el turismo en épocas de fiesta También pasa por este pueblo la ruta de bicicletas de montaña el tramo San Juan de la Mata-Cueto

Situación[editar]

Se accede a través de la carretera LE-712.

Limita al SE con Cueto, al NE con Sancedo y al O con San Miguel de Arganza y Arganza.

Evolución demográfica[editar]

2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011
145 132 125 126 125 123 120 119 126 142 150 147