Psittacidae

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Symbol question.svg
 
Psittacidae
Yellow naped amazon parrot left side.jpg
Los loros y pericos se caracterizan por su pico robusto y curvado, sus patas prensiles y los plumajes de colores intensos con predominio del verde.
Taxonomía
Dominio: Eukaryota
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Aves
Orden: Psittaciformes
Superfamilia: Psittacoidea
Familia: Psittacidae
Illiger, 1811
Subfamilias

Los psitácidos (Psittacidae) son una familia de aves psitaciformes llamadas comúnmente loros o papagayos, que incluye a los guacamayos, las cotorras y formas afines de América y África. Se clasifica dentro de la superfamilia Psittacoidea junto a las otras dos familias de loros típicos: Psittrichasiidae y Psittaculidae.

Características[editar]

Algunas especies de Psittacidae.

Tienen un pico con una forma curvada característica, la mandíbula superior con una movilidad leve que se empalma con el cráneo, y una postura generalmente erguida. Viven por regla general en zonas cálidas y arboladas, son buenas voladoras y diestras escaladoras de ramas y árboles gracias a sus garras prensiles zigodáctilas. Además poseen una gran capacidad craneal, siendo uno de los grupos de aves más inteligentes.

La vida útil de los loros alcanza, según la especie, de 5 a 75 años.

Loro más viejo: Cookie, la cacatúa, fue el poseedor del récord mundial Guinness como el loro más longevo de la historia. Murió en 2016 a la edad de 83 años y vivió casi toda su vida en el zoológico de Brookfield después de haber sido enviado desde un zoológico australiano aproximadamente al año de edad.[1]

Inteligencia[editar]

Muchas especies de psitácidas pueden imitar la voz humana y otros sonidos, a pesar de no poseer cuerdas vocales. La investigadora Irene Pepperberg ha publicado trabajos sobre la capacidad de aprendizaje de un loro gris africano llamado Alex,[2]​ que fue entrenado para utilizar palabras con el objetivo de identificar objetos, describiéndolos, contándolos, e incluso contestando preguntas complejas, por ejemplo “¿cuántos cuadrados rojos hay?” (con una exactitud del 80 %).[3][4]

Distribución[editar]

Los psitácidos están distribuidos principalmente por América. Actualmente únicamente en la región neotropical, aunque la extinta cotorra de Carolina vivía en Estados Unidos, donde ocupan muchos y distintos hábitats arbolados, desde las húmedas selvas tropicales hasta las sabanas. Sin embargo, los diez miembros de la subfamilia Psittacinae son nativos del África subsahariana.

Clasificación[editar]

En el pasado en esta familia se agrupaba a todos los loros menos a los de Nueva Zelanda (Strigopidae), pero a consecuencia de los análisis genéticos se reestructuró, sacando a muchas especies y creando dos nuevas familias: Psittaculidae y Psittrichasiidae.

La siguiente clasificación es la versión más actual resultante de las investigaciones más recientes.[5][6][7][8][9][10]

Familia Psittacidae:

Además, se han encontrado otros géneros fósiles, como Khwenena del Plioceno de Sudáfrica.[11]

Comportamiento[editar]

Los loros se caracterizan por ser aves gregarias, esto hace que se establezcan relaciones entre individuos de una población, el agruparse en bandos reporta dos beneficios fundamentales a las poblaciones de loros: pueden realizar una localización más efectiva de los alimentos, y tienen una mayor protección ante el ataque de un depredador.[12]​ Estas aves han desarrollado toda una gama de comportamientos comprensibles para los componentes del grupo y para el compañero. Rascarse mutuamente la nuca con el pico, es una forma de contacto físico que refuerza el vínculo del grupo y darse de comer ambos, este acto refuerza el vínculo que existe entre macho y hembra y se realiza de forma especial durante la época reproductiva, cuando el macho quiere unirse a la hembra, también los ligeros golpes en el pico que se da la pareja tienen la misma función, al igual que rascarse recíprocamente la nuca o alrededor del pico.

Loros domesticados[editar]

Los loros son mascotas codiciadas por su capacidad de imitar la voz humana, sus llamativos colores y su inteligencia.

Los loros son adquiridos comúnmente como animales domésticos, constituyendo una excelente compañía. Se debe tener en cuenta, con todo, que en muchos países se les captura por su gran valor de venta; eso supone que son capturados de manera ilegal, matando en el proceso a los adultos hasta poner en riesgo de extinción a muchos de ellos. Durante su transporte clandestino en condiciones brutales para no ser detectados mueren el 60% y los restantes son vendidos por traficantes en el extranjero, a donde son llevados también de manera clandestina. En México está prohibido el comercio nacional e internacional de las especies nativas (Ley General de Vida Silvestre 2014 Art 60 Bis 2). [13]


Los loros requieren unos cuidados muy especializados: comida específica, agua, mucho espacio y mucha limpieza y, por supuesto,un veterinario especialista en aves y mucho cariño y atención. Una faceta importante de la domesticación de loros son los graznidos, con los que responden a casi cualquier sonido agudo: ambulancias, ladridos de perros, claxon de coches, llantos de niños, e, incluso, a la televisión. Los loros son animales silvestres y solo algunas especies son aptas hasta cierto punto para vivir junto con el humano.

Los loros tienen la capacidad de entender e imitar los sonidos humanos: son unas de las pocas aves con esta capacidad. Tienen una inteligencia al nivel de los primates debido a que tienen fuertes conexiones cerebrales entre el cerebelo y la corteza cerebral, llamada evolución convergente.

A los loros domésticos hay que proporcionarles una alimentación adecuada y variada, con semillas, como el mijo, avena, alpiste y otras, evitando el girasol ya que causa daño hepático, contrario a lo que se cree. No se les debe proporcionar choclo crudo ni alimentos con aderezos, conservantes, colorantes, harinas y que no sean de origen natural. Deben comer variedad de frutas y verduras, así como leguminosas cocidas. Algunas dietas de loros incluyen huevo y pollo cocido, pero es necesario consultar a un veterinario especialista en aves por la dieta específica de cada especie.

Para su entrenamiento, los dueños de loros domésticos suelen:

  • Conseguir un recito espacioso (Mínimo 2x2 metros)y seguro, evitando la pintura tóxica y las jaulas redondas que causan mucho estrés. Debe ser limpiado diariamente para evitar la aparición o propagación de enfermedades. Debe estar en un lugar con luz indirecta y fresco, evitando espacios fríos ya que son animales de climas tropicales y enferman fácilmente.
  • Comprarles juguetes, como aros, columpios y de materiales en los cuales puedan desgastar el pico con seguridad, evitando partes pequeñas o productos no especializados para loros. Los juguetes son esenciales para desarrollar su inteligencia y evitar la ansiedad.
  • Jugar con ellos: enseñarles a cantar o hablar, rascarles la cabeza (siempre que se lo permitan), evitar que sean perturbados por niños y otras personas ya que son muy sensibles. Necesitan al menos 10 horas de sueño en un lugar oscuro y ventilado.
  • Dejarles salir de la jaula, unas horas, siempre que se hayan acostumbrado a sus dueños y a su entorno, en el cual no debe haber peligros (electrocución, escape, atoro, ataque por otras mascotas, etc).
  • No olvidar darles espacio personal, lo necesitan para poder estar tranquilos.
  • Deben tener fuentes de agua limpia, ya que además de beberla gustan de darse baños.

Algunos loros han alcanzado gran celebridad, como Grand Parole, del que se dice que dominaba el vocabulario básico de seis idiomas y era capaz de reconocer a más de cien personas, pronunciando correctamente su nombre, lugar de nacimiento, estado civil, profesión y comida favorita. Grand Parole recorrió toda Europa y América a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Lamentablemente, la noche del 12 de julio de 1907 fue secuestrado en el tren que cubría el trayecto de Praga a Budapest. Las circunstancias del secuestro nunca fueron completamente esclarecidas, aunque algunos historiadores sostienen la participación de los servicios secretos del entonces Imperio austrohúngaro. Recientemente han circulado por la web algunas grabaciones atribuidas a Grand Parole que, aparentemente, fueron realizadas en Londres unos dos meses antes de su desaparición.

Muchos loros pueden vivir de 50 a 60 años, aunque comúnmente en cautiverio viven menos si no se les cuida adecuadamente, descuidando su alimentación y hábitos.

De todas las capitales del mundo, Caracas (Venezuela) es la que alberga mayor cantidad de especies de psitácidos con 15 especies. Inclusive hay una especie introducida o exótica,el Perico Acollarado, que se reproduce dentro del Parque del Este (Parque Generalísimo Francisco de Miranda). Siete especies dcorresponden a los pericos ; cuatro especies de guacamayas; dos especies de loros; y dos especies de cotorras.[14]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. admin (7 de noviembre de 2018). «¿Cuánto tiempo viven los loros y otras aves?». Cómo crear un hogar feliz para tu mascota. Consultado el 24 de marzo de 2021. 
  2. http://www.eurekalert.org/pub_releases/2005-07/bu-agp070805.php
  3. Benedict Carey (10 de septiembre de 2007). Alex, a Parrot Who Had a Way With Words, Dies. New York Times. Consultado el 18 de octubre de 2007. 
  4. «Irene Pepperberg Q&A». Ask the Scientist. Scientific American Frontiers. Archivado desde el original el 18 de octubre de 2007. Consultado el 11 de septiembre de 2007. 
  5. Leo Joseph, Alicia Toon, Erin E. Schirtzinger, Timothy F. Wright & Richard Schodde. (2012) A revised nomenclature and classification for family-group taxa of parrots (Psittaciformes). Zootaxa 3205: 26–40
  6. Nicole E. White, Matthew J. Phillips, M. Thomas P. Gilbert, Alonzo Alfaro-Núñez, Eske Willerslev, Peter R. Mawson, Peter B.S. Spencer, Michael Bunce (2011). «The evolutionary history of cockatoos (Aves: Psittaciformes: Cacatuidae)». Molecular Phylogenetics and Evolution 59: 615-622. PMID 21419232. doi:10.1016/j.ympev.2011.03.011. 
  7. Manuel Schweizer, Ole Seehausen and Stefan T. Hertwig (2011). «Macroevolutionary patterns in the diversification of parrots: effects of climate change, geological events and key innovations». Journal of Biogeography 38: 2176-2194. doi:10.1111/j.1365-2699.2011.02555.x. 
  8. Wright, T.F.; Schirtzinger E. E., Matsumoto T., Eberhard J. R., Graves G. R., Sanchez J. J., Capelli S., Muller H., Scharpegge J., Chambers G. K. & Fleischer R. C. (2008). «A Multilocus Molecular Phylogeny of the Parrots (Psittaciformes): Support for a Gondwanan Origin during the Cretaceous». Mol Biol Evol 25 (10): 2141-2156. PMC 2727385. PMID 18653733. doi:10.1093/molbev/msn160. 
  9. Schweizer, M.; Seehausen O, Güntert M and Hertwig ST (2009). «The evolutionary diversification of parrots supports a taxon pulse model with multiple trans-oceanic dispersal events and local radiations». Molecular Phylogenetics and Evolution. online. PMID 19699808. doi:10.1016/j.ympev.2009.08.021. 
  10. de Kloet, RS; de Kloet SR (2005). «The evolution of the spindlin gene in birds: Sequence analysis of an intron of the spindlin W and Z gene reveals four major divisions of the Psittaciformes». Molecular Phylogenetics and Evolution 36: 706-721. PMID 16099384. doi:10.1016/j.ympev.2005.03.013. 
  11. Albrecht Manegold (2013). «Two new parrot species (Psittaciformes) from the early Pliocene of Langebaanweg, South Africa, and their palaeoecological implications». Ibis: The International Journal of Avian Science 155 (1): 127-139. doi:10.1111/ibi.12009. 
  12. Duarte-Sánchez, L. F., & Díaz-Martínez, J. A. (2009). CONDUCTA DE FORRAJEO Y SOCIAL EN DOS ESPECIES DE LOROS RECUPERADOS DEL TRÁFICO ILEGAL BEHAVIOR FORAGING AND SOCIAL BEHAVIOR IN TWO SPECIES OF PARROTS RECOVERED ILLEGAL TRAFFIC. Mesoamericana, 12. «Comportamiento de los loros». Consultado el 27 de enero de 2018. 
  13. https://web.archive.org/web/20141220053316/http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/146.pdf
  14. «Copia archivada». Archivado desde el original el 17 de mayo de 2016. Consultado el 28 de mayo de 2016. 

Enlaces externos[editar]