Pseudocúfico

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Imagen izquierda: Escritura pseudo-cúfica en el dobladillo del manto de la Virgen en el cuadro de Filippo Lippi 1438 , Pala Barbadori. Museo del Louvre.
Imagen derecha: En la parte superior, detalle del dobladillo del manto de la Virgen de Antonio Vivarini. En la parte inferior, detalle del dobladillo del manto de la Virgen de la obra Virgen de la Humildad de Jacopo Bellini, 1440. Museo del Louvre.

Pseudocúfico, o Cufesco, también llamado a veces Pseudo-árabe, es un estilo de decoración utilizado durante la Edad Media o el Renacimiento, que consiste en imitaciones de la escritura árabe cúfica, o a veces escritura árabe cursiva, realizada en un contexto no árabe: «Las imitaciones del árabe en el arte europeo a menudo se describen como pseudocúficas, tomando prestado el término para una escritura árabe que enfatiza trazos rectos y angulares, y es el más comúnmente utilizado en la decoración arquitectónica islámica».[1]​ El pseudocúfico aparece con especial frecuencia en el arte del Renacimiento en representaciones de personajes de Tierra Santa, en particular la Virgen María. Es un ejemplo de influencias islámicas en el arte occidental.

Ejemplos antiguos[editar]

Un mancuso o dinar de oro del rey inglés Offa de Mercia (757-796), una copia de los dinares del Califato abasí (774). Muestra la leyenda latina Offa Rex («Rey Offa») entre líneas pseudocúficas.
Texto pseudocúfico en medallón sobre el sudario bizantino de San Potentio, siglo XII.

Algunas de las primeras imitaciones de la escritura cúfica se remontan al siglo VIII cuando el rey inglés Offa de Mercia (757-796) produjo monedas de oro que imitaban dinares islámicos. Estas monedas eran copias de un dinar abasí acuñado en 774 por el califa Al-Mansur, con "Offa Rex" centrado en el reverso. Está claro que el monedero no entendía el árabe ya que el texto árabe contiene muchos errores. La moneda pudo haber sido acuñada para comerciar con la España islámica, o puede ser parte del pago anual de 365 mancuses que Offa prometió a Roma.[2]

En el sur de Italia medieval (en ciudades comerciantes como Amalfi y Salerno) de mediados del siglo X, las imitaciones de monedas árabes, llamadas tarì, estaban muy extendidas pero solo usaban textos pseudocúficos ilegibles.[3][4][5]

Se conocen ejemplos de la incorporación de caligrafía cúfica y diseños en forma de rombos coloridos de inspiración islámica, como un copón francés con esmalte de Limoges conservado en el Museo Británico. La banda en escritura pseudocúfica «era una característica ornamental recurrente en Limoges y había sido adoptada durante mucho tiempo en Aquitania».[6]

Pintura renacentista[editar]

Pseudocúfico en el velo de la Virgen, Ugolino di Nerio, 1315-1320.
Manto pseudocúfico, en Virgen María y Niño de Paolo Veneziano, 1358. Museo del Louvre.

Se conocen numerosos ejemplos de pseudocúficos en el arte europeo desde el siglo X al XV. Las inscripciones pseudocúficas fueron utilizadas a menudo como bandas decorativas en la arquitectura de la Grecia bizantina desde mediados del siglo XI hasta mediados del siglo XII, y en bandas decorativas alrededor de escenas religiosas en pinturas murales francesas y alemanas desde mediados del siglo XII hasta mediados del XIII, así como en las ilustraciones de manuscritos coetáneas. [7]​ El pseudocúfico también se utilizó como escritura o como elementos decorativos en textiles, halos religiosos o escenas.[8]​ Muchos son visibles en las pinturas de Giotto (hacia 1267-1337).[1]

De 1300 a 1600, según Rosamond Mack, las imitaciones italianas de la escritura árabe tienden a depender de la árabe cursiva en lugar de la cúfica, y por lo tanto debería designarse mejor con el término más generalista de «pseudo-árabe».[1]​ El hábito de representar halos dorados decorados con escritura pseudocúfica parece que desapareció en 1350, pero revivió alrededor de 1420 con el trabajo de pintores como Gentile da Fabriano, que probablemente respondía a la influencia artística de Florencia, o Masaccio, que estuvo influenciado por Gentile, aunque su propio escritura era «irregular y burda», así como Giovanni Toscani o Fra Angélico, en un estilo más gótico.[9]

Virgen María con halo pseudo-árabe de Masaccio (1426).[10]
Pseudo-árabe en Manto de Cristo Niño. Gentile da Fabriano.[11]
Virgen con pseudo-árabe goticizante de Fra Angélico (1428–1430).
La Virgen María de Andrea Mantegna en el Retablo de San Zenón combina halos y vestidos con dobladillo pseudo-árabe, con una alfombra turca a sus pies (1456–1459).

Desde circa 1450, los artistas del norte de Italia también comenzaron a incorporar recursos decorativos pseudo islámicos en sus pinturas. Francesco Squarcione comenzó la tendencia en 1455, y pronto fue seguido por su principal alumno, Andrea Mantegna. En el retablo de San Zenón de 1456-1459, Mantegna combinó escritura pseudo islámica en halos y dobladillos de prendas de vestir (ver detalle), a la representación de encuadernaciones de libros mamelucos de la mano de San Zenón (ver detalle), e incluso en una alfombra turca a los pies de la Virgen María (ver detalle).[12]

La razón exacta para la incorporación de pseudocúfico o pseudo-árabe en la pintura medieval o del Renacimiento inicial no está clara. Parece que los occidentales asociaron erróneamente los textos de Oriente Medio de los siglos XIII-XIV con los textos de la época de Jesús de Nazaret, por lo que encontraron natural representar a los primeros cristianos en asociación con ellos:[13]​ «En el arte del Renacimiento, la escritura pseudocúfica se usó para decorar los vestidos de los héroes del Antiguo Testamento como David».[14]​ Otra razón podría ser que el artista deseara expresar una universalidad cultural para la fe cristiana, al combinar varias lenguas escritas, en un momento en que la Iglesia tenía fuertes ambiciones internacionales.[15][16]

El pseudo-hebreo también se ve a veces,[17]​ como en el mosaico en la parte posterior del ábside de la Circuncisión de Marco Marziale, que no utiliza caracteres hebreos reales.[18]​ Fue especialmente común en las obras alemanas.

Finalmente, los elementos pseudo-árabes se tornaron raros después de la segunda década del siglo XVI.[19]​ Según Rosamond Mack: «Los textos, vestimentas y halos orientales desaparecieron cuando los italianos miraron la época de los primeros cristianos en un contexto romano antiguo».[19]

Galería[editar]

Pseudo-hebreo[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c Mack, 2001, p. 51.
  2. Grierson, Philip; Blackburn, Mark (2007). Medieval European Coinage: volume 1. The Early Middle Ages (5th-10th Centuries) (en inglés). Cambridge University Press. Consultado el 12 de junio de 2018. 
  3. Cardini,, p. 26.
  4. Grierso, 2007, p. 3.
  5. Matthew, 1992, p. 240.
  6. a b Louvre museum notice (en inglés). Archivado desde el original el 15 de junio de 2011. Consultado el 12 de junio de 2018. 
  7. Mack, 2001, p. 68.
  8. «Beautiful Gibberish: Fake Arabic in Medieval and Renaissance Art». Encyclopedia Britannica (en inglés). Consultado el 12 de junio de 2018. 
  9. Mack, 2001, pp. 64-66.
  10. Mack, 2001, p. 66.
  11. Mack, 2001, pp. 61-62.
  12. Mack, 2001, p. 67.
  13. Mack, 2001, pp. 52-59.
  14. Freider, Braden K. (2008). «Chivalry & the Perfect Prince: Tournaments, Art, and Armor at the Spanish Habsburg Court». Volume 81 of Sixteenth century essays & studies (en inglés): 84. ISSN 1070-3128. Consultado el 12 de junio de 2018. 
  15. «Tal vez marcaron las imágenes de una fe universal, una intención artística consistente con el programa internacional contemporáneo de la Iglesia».
  16. Mack, 2001, p. 69.
  17. Mack, 2001, p. 62.
  18. «National Gallery, image». Archivado desde el original el 7 de mayo de 2009. Consultado el 12 de junio de 2018. 
  19. a b Mack, 2001, p. 71.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]