Proceso de urbanización

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Mapa mundial de la urbanización en 2012.

El proceso de urbanización es la progresiva concentración en la ciudad de la población y sus actividades económicas.[1]

Causas[editar]

El proceso se debe a los siguientes factores: la migración de las personas de las áreas rurales hacia las áreas urbanas que a su vez se debe a que la mayoría va en búsqueda de empleo, de un empleo mejor remunerado, mejor calidad de servicios sanitarios y educativos, y una mayor diversidad de estilos de vida y entretenimiento; el crecimiento natural o el crecimiento de la población en las zonas urbanas; la reclasificación de las áreas rurales como zonas urbanas.[2]

Niveles y tendencias de la urbanización[editar]

Porcentaje de la población mundial: urbana / rural.

A nivel mundial, actualmente, más personas viven en zonas urbanas que en zonas rurales. Por primera vez en la historia, la población urbana mundial superó a la población rural mundial en 2007; a partir de entonces, la población del mundo tiende a permanecer predominantemente urbana. El proceso de urbanización global ha avanzado rápidamente durante las últimas seis décadas.

En 1951, el 79 % de las personas en todo el mundo vivía en asentamientos rurales y el 21 % en los asentamientos urbanos. En 1967, la mitad de la población mundial era urbana. En 2014, el 54 % de la población mundial era urbana. Todo parece indicar que la urbanización global continuará, por lo que, en 2050, el mundo será un tercio rural (34 %) y dos tercios urbano (66 %), más o menos a la inversa de la distribución de la población rural-urbana de mediados del siglo XX.[3]

El número de países que se consideran altamente urbanizados ha aumentado en las últimas décadas y se prevé que seguirá aumentando en las próximas. De entre 233 países o áreas, solo el 24 % tenía niveles de urbanización superior al 50 % en 1950; y solo el 8 % tenía más del 75 % de su población urbana. Para 2014, 64 años después, el 63 % de los países tenía más de la mitad de su población urbana y un tercio de los países considerados tenía más del 75 % de su población urbana. Una proyección de la ONU señala que en 2050 más del 80 % de los países tendrá al menos la mitad de su población urbana; y, poco menos del 50 % tendrá al menos el 75 % de su población urbana.[3]

Ventajas[editar]

Las ventajas se centran en los beneficios que trae la urbanización a los individuos. En cuanto a la relación con los individuos citan que los ingresos tienden a ser más altos en las ciudades que en las áreas rurales;[4]​ la calidad de vida es mejor pues los gobiernos pueden aplicar eficientemente programas en gran escala en áreas como comunicaciones, transporte, agua potable, sanidad y tratamiento de residuos.

También se hace mención a sus consecuencias positivas a la economía pues la ciudad atrae negocios y empleos, que a la vez incrementa la productividad; es posible el comercio intraindustrial debido a la especialización del trabajo; las empresas urbanas pueden aprender de otras de las misma industria o de sus proveedores; estar cerca de sus clientes les permite responder mejor a la demanda cambiante; las cercanía de las empresas con sus clientes y proveedores combinado con medios de transportes baratos reducen los costos de transacción; las ciudades incuban las ideas y las tecnologías que aceleran el progreso económico.[5]

En cuanto a los efectos en relación a las áreas rurales: las personas que migran a la ciudad mandan remesas para las familias de áreas rurales; debido a menor mano de obra que quedan en el campo, los sueldos pueden aumentar allá; se tiende a disminuir la tasa de pobreza en las zonas rurales, aunque esto acaece debido a que los pobres se trasladan a las ciudades aumentando la pobreza urbana.[4]

Empero, no hay ninguna evidencia de que eleven el PBI per cápita, aunque si existe una positiva pero débil correlación.

Desventajas[editar]

Bombay es la ciudad más poblada de la India, y la cuarta ciudad más poblada del mundo, con una población total en el área metropolitana de aproximadamente 20 millones de habitantes.

Los que están en contra citan a su vez el impacto en el ambiente y la calidad de vida: la contaminación en las ciudades es mayor debido al tráfico, la congestión de vehículos y la recolección deficiente de residuos; las ciudades muchas veces exceden la capacidad natural de absorber los desechos lo que perjudica la salud; las ciudades demandan tierra, agua y recursos naturales que son desproporcionadamente altos que la superficie que ocupan debido a los altos ingresos y consumos y al gran tamaño de la población.

También citan efectos sobre la pobreza, pues la urbanización está vinculada con el aumento de la pobreza urbana; la gran desigualdad en las ciudades; los pobres viven en asentamientos informales hacinados y en malas condiciones debido a que los costos de vivienda son elevados y además en estos lugares existen problemas relacionados a la salud, a la malnutrición, la mortalidad infantil, la escolaridad primaria. Por último; los asentamientos informales son más vulnerables a catástrofes y a la contaminación. En cuanto a la relación negativa con las zonas rurales es que la emigración a gran escala tiende a causar un deterioro a largo plazo de la infraestructura física y humana.[4]

En cuanto a los problemas sociales, se menciona existe mucha delincuencia debido a la gran cantidad de jóvenes y las menores oportunidades de empleo; debido a la fuerte concentración ciudadana se genera gran cantidad de conflictos.

En una encuesta de la ONU a líderes gubernamentales, sólo el 14% estuvo de acuerdo con el índice de urbanización y con el tamaño de las ciudades, mientras que el 83% inició medidas para frenarlas y el 3% inicio medidas para acelerar el crecimiento de sus ciudades.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]