Periodismo de investigación

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El periodismo de investigación es aquel que se realiza a través de la iniciativa y el trabajo del periodista sobre asuntos de importancia que algunas personas u organizaciones desean mantener en secreto. Sus tres elementos básicos son: que la investigación sea trabajo del reportero, que el trabajo aporte algo novedoso y de interés para un grupo más o menos amplio, y que sea prolongado en el tiempo.

Según los autores Antonio Larronda y Pablo Solari no existe actividad periodística que no implique cierta investigación previa. Existe sin embargo un género, dentro del periodismo, que por sus características particulares se ha dado en llamar periodismo de investigación o investigativo. Si bien tiene elementos comunes a otros géneros, posee algunos propios que lo distinguen. Su objetivo principal consiste en develar una verdad que, por su gravedad y compromiso para su o sus protagonistas, se intenta mantener oculta.[1]

El periodismo de investigación tiene como objetivo revelar información oculta y comprobarla, en forma de encuestas a veces largas y completas, garantizadas por el respeto a la ética del periodismo y la protección de las fuentes de información periodística, independientemente de la línea editorial de los medios que la practican. La jurisprudencia de la ley de 29 de julio de 1881 sobre la libertad de la prensa poco a poco ha permitido para proteger el periodismo de investigación.

Los países anglosajones durante mucho tiempo han tenido un buen comienzo en el campo, mediante el desarrollo de periódicos populares de información Edward Willis Scripps en el norte de los Estados Unidos, dando por resultado la creación de la prensa de Imperio Scripps-Howard y la Agencia de noticias independiente cooperativa, Associated Press. En Alemania, el periodismo de investigación ha tenido éxito mediante la práctica semanal de la Der Spiegel.

En Francia, Le Canard enchaîné, referencia en el campo desde sus inicios, se unió a periódicos como Mediapart (sólo digital) y Bakchich (papel y versión digital). Algunas "cartas confidenciales" han desarrollado un enfoque de investigación en las escenas de poder y en el mundo de los empresarios, como La lettre A y Entourages.

En Quebec, el periodista Daniel Leblanc particularmente conoció el patrocinio por medio de un escándalo de investigación exhaustiva. En los Estados Unidos, Eric Schlosser es uno de los más conocidos periodistas de investigación. También Mark Curtis en Inglaterra, especializado en investigaciones históricas de Asuntos Exteriores de Reino Unido y los Estados Unidos.

El periodista de investigación[editar]

El periodista de investigación es una persona con total capacidad de manejo de fuentes y se caracteriza por ser una persona valiente ya que muchas investigaciones pueden traer consecuencias legales, es decir juicios, amenazas de muerte, entre otra serie de problemas.

Al menos tres de los más importantes libros sobre la materia, Investigative and- Depth Reporting, de Judith Bolch y Kay Miller, The Repolrter´s Handbook, de Steve Weinberg, John Ullman y Jan Colbert y The Journalismo of Outrage, de David l. Protess et al. dedican sus páginas a cómo conseguir información en lugar de escribirla. En las escuelas de periodismo la enseñanza suele centrarse en cursos de redacción y no tanto en localizar las fuentes y la documentación indispensables para apoyar un reportaje. Los tres libros coinciden en que los periodistas no salen muy bien preparados de las universidades.[2]

Técnicas[editar]

Los procedimientos más usados son el cruzamiento de datos, la búsqueda de testimonios, confidencias y documentos públicos (publicaciones reservadas o filtraciones), el uso de Internet o el análisis de los movimientos financieros. Menos ortodoxos, pero igualmente usados, según Rodríguez, son la infiltración propia o de terceros (el llamado "topo" en el espionaje), la participación en los hechos investigados, la "zorra en el gallinero" (táctica que en el espionaje se denomina billete marcado, sistema de intoxicación que consiste en extender un rumor dentro de una organización y ver qué consecuencias produce; se hace cuando la investigación se encuentra atascada, pero se tienen buenos contactos y seguridad dentro de la organización), el periodista "ingenuo" (manteniendo una entrevista, no mostrar al interlocutor todo lo que se sabe, lanzando preguntas inocentes para ganarse la confianza del entrevistado y lograr posteriores entrevistas), la suplantación de personalidad y el empleo de ayudas instrumentales como puedan ser la fotografía, la grabación, el vestuario y el vehículo.

Búsqueda del tema[editar]

Hay que tener en cuenta distintos canales informativos. Estos pueden ser:

  1. Públicos: la información es abierta, difundiendo osos de manera pública y voluntaria para ser utilizada de manera general y conocida por la ciudadanía. Ejemplo: la información de la administración pública.
  2. Privados: la información se limita a reducidos grupos de la población. No hay consignas para divulgar o no unos datos. Ejemplos: actos privados de empresas, boletines internos, informes, filtraciones, confidencias, etc.
  3. Reservados: la información se reduce a grupos minoritarios pero se intenta que aquella no salga a la luz y no quede a disposición más que para la persona autorizada para ello.

Además, hay que valorar tanto la potencialidad como la viabilidad del tema para su puesta en marcha.

Documentación[editar]

El proceso de documentación contiene todo el proceso de investigación. Es la fase más importante del mismo junto a la consulta de fuentes. Se trata de recopilar el mayor número de datos sobre el tema a investigar para tener un conocimiento profundo de éste. Dicho proceso se prolongará hasta el final del trabajo, ya que siempre aparecerán nuevos datos susceptibles de analizar. Todos llevan a cabo un nivel de análisis, pero este será distinto en cada uno de ellos.

Fuentes[editar]

Las fuentes son instituciones o personas que voluntariamente ofrecen información. Aunque no hay una tipología definitiva, a continuación se mostrará la clasificación más básica.

  1. Según el soporte de información: pueden ser documentales (actas, archivos) o testimoniales (declaraciones orales).
  2. Según el agente emisor: pueden ser privadas o personales, o también de naturaleza institucional.
  3. Según la secuencia temporal: ocasionales o asiduas.
  4. Según su modo: On the record (fuente oficial que habla en función de la institución que representa), Off the record (información extraoficial que se desvela en nombre propio y no se puede vincular al cargo que se representa), On background (informaciones de carácter colectivo que establecen los antecedentes), y Off background (fuentes que prefieren mantenerse en el anonimato).

Otra clasificación las divide únicamente entre ajenas e implicadas. Y esta última a su vez en favorables, neutrales, desfavorables y técnicas. [3]

Fases del Periodismo de Investigación[editar]

El periodismo de investigación se realiza a través de cinco fases, que llamaremos 5P, indispensable en todo proceso investigador periodístico, como veremos.

La conveniencia de conocer ese proceso de las 5P tiene su indudable interés, ya que el profesional podrá saber en todo momento en qué estadio se encuentra y, con ello, estar preparado para la siguiente fase, caso de no haber concluido la etapa ya iniciada, aunque varias de ellas pueden estar abiertas a la vez.

Las cinco fases P son éstas, a saber:

1ª fase P, la pista.

2ª fase P, la pesquisa.

3ª fase P, la publicación.

4ª fase P, la presión.

5ª fase P, la prisión.

Partimos de que todo periodista de investigación se ha de enfrentar con algo desconocido u ocultado, el autor José Manuel de Pablo Coellos emplea la expresión «oculto», sino «ocultado», que la acción o actividad que se va a investigar tiene alguna carga de ilegalidad, cuando no delictiva, y que el éxito de la tarea puede traer algún tipo de consecuencia para los intérpretes pasivos de la investigación. Habrá que evitar, naturalmente, que haya consecuencias negativas para el periodista de investigación, que siempre se hará dentro de los límites indiscutibles y apreciables del periodismo, por medio de actos o gestiones pro-informativas claramente legales desde la proyección de la necesaria ética.

Las cinco fases son:

1ª fase P: La pista.- El planteamiento de un trabajo de periodismo de investigación se hará por medio de una pista que alguien acerca al medio o al periodista Esa pista encerrará un problema informativo, algunas incógnitas comunicativas, varias dudas periodísticas de tal dimensión o posibilidades de publicación que alguien con autoridad dentro de la redacción (cuando no es iniciativa del propio periodista de investigación) propone o decide que el tema puede ser objeto de una investigación periodística publicable, en pro de resolver el nudo informativo encontrado y ante su indudable beneficio para sus lectores. El morbo y la intromisión no se puede considerar con la categoría indicada de «beneficio para los intereses informativos».

Esta 1ª fase P de pista será la más importante, porque va a ser el punto de inicio, donde si la fase queda parada y no pasa de tal, se detendrá todo el proceso investigativo que, por ello, no llegará a disponer de un producto informativo a su término o durante el mismo.

Es igualmente el momento en el cual se ha de decidir quién es la persona más capacitada para efectuar la tarea. Lo recomendable es que en ese medio exista un equipo de periodismo de investigación ya determinado y con experiencia en ese terreno o que quien haya propuesto el asunto sea la propia persona interesada en la labor, quien ha planteado el problema, quien ha aportado la pista.

De igual manera, tendrá que ser una persona con la experiencia precisa para saberse desenvolver por la oscuridad de una fase de investigación, que ya empezará a ser inicialmente pública (aunque todavía no publicada), de ahí la necesidad de dotes de prudencia indispensable para que esa primera actividad silenciosa de recolección pública de datos.

2ª fase P: La Pesquisa.- Decidido el trabajo, el o la periodista que lo vaya a llevar a cabo es ideal que no tenga otras ocupaciones que le quiten parte de la entrega y dedicación inevitables para una pesquisa periodística, para que su labor sea más provechosa. Igualmente, ha de contar con la seguridad de que la empresa va a soportar cualquier problema jurídico en el que se pueda ver inmerso el periodista.

El inicio.- Esta 2ª fase P de pesquisa se iniciará con la consulta de las fuentes, personales o documentales, que originaron la pista de la 1ª fase P. La pista se tendrá que comprobar, conocer a fondo de una manera fehaciente, para deslindar si se ha tratado de un rumor sin consecuencias o si realmente es una verdadera pista, con sustancia informativa tras ella.

La comprobación se efectuará con la diligencia del caso, pero a la vez con toda la sensatez que aconsejen las circunstancias, con la seguridad de que un fallo en el comienzo de esta 2ª fase P o pesquisa puede arruinar todo el trabajo posterior, con la consiguiente pérdida de tiempo y erosión de la credibilidad profesional que el periodista tiene ante sus superiores.

Una vez comprobada la seguridad de la pista como producto de una fuente fiable, se tendrá la firmeza de que todo lo que venga detrás tiene asiento y no es falso o está falsamente cimentado.

Al conocer el testimonio de la fuente o estudiar los documentos de partida, el periodista de investigación se tendrá que percatar de que hay caso que investigar. Será la fase en la que habrá de formular una hipótesis de trabajo y tratar de comprobarla a lo largo del proceso investigado; a lo largo de éste tendrá que aceptar cualquier modificación que sobre la hipótesis señalen las novedades que se encuentren y se verifiquen a lo largo de esta 2ª fase P de pesquisa. Habrá de tener igualmente claro desde el principio de esta 2ª fase P que la hipótesis sólo es una herramienta de trabajo y en modo alguno el adelanto o la conclusión no comprobada de su tarea.

Si no hay comprobación fidedigna de lo que se ha encontrado, no hay investigación cerrada y todavía se tendrá que insistir en el tema de estudio e investigación. Decimos «estudio e investigación» porque es muy probable que la pesquisa no se limite solamente a investigar sin más; es posible que aparezcan conceptos que no conoce o entre en un campo o actividad del que hasta ese momento no se había preocupado y sea prudente y recomendable conocer algunos detalles básicos de ese particular, para saber interpretar mejor la materia informativa que va desvelando, conocer las claves de ese campo temático y poder transmitir con mayor sencillez a los lectores el significado de lo que encuentra.

La importancia de la fuente.- Si la fuente es el testimonio personal de alguien, tendrá que tener en cuenta desde el principio igualmente que ha de conocer las motivaciones existentes para que, en un momento determinado, una persona que conoce un secreto de otra, de una institución o de un grupo decida transformarse en fuente informativa para un medio. Según la vehemencia de la fuente testimonial, la actuación del periodista investigador será diferente.

Conocer el mayor o menor interés de una fuente es punto fundamental; el interés y el porqué en un momento muy determinado cambia su papel de conocedor de un secreto a divulgador del mismo, precisamente a través de un medio que sabe la fuente con seguridad casi absoluta que lo empleará para darlo a conocer a la generalidad de sus lectores. En este extremo, si el propio periodista investigador no fue quien engendró la pista o la ofertó en su redacción, ha de conocer con exactitud la manera de cómo se originó la pista: no puede estar al margen de la génesis de la 1ª fase P.

Maquillar datos.- Cuando recibo una filtración que se convierte en pista potencial, ésta viene envuelta en una serie de ítem a modo de flecos informativos, cuya publicación íntegra no será necesaria, porque pueden oscurecer el mensaje a modo de ruido comunicativo. Pueden esos flecos desviar de lo más importante la atención del lector, pues los datos se han de ofrecer de la manera más sencilla y desnuda posible, sólo lo suficiente para dar el mensaje. Si, por el contrario, doy esa señal informativa todo lo enriquecida que sé, junto a la citada confusión que se puede engendrar en el lector resultará que nos quedamos sin algo más que añadir en una entrega posterior, nada donde investigar nuevos detalles no desvelados y, por eso, protegidos a partir de ese instante.

Es posible aquí que la fuente no crea que realmente el periódico esté dispuesto a comprometerse informativamente con un determinado asunto, porque los implicados sean poderosos de algún tipo o estime que la cuestión denunciable encierra alguna forma de peligro que no desee correr la redacción. Aquí hay varias maneras de convencer a la fuente, las formas de convencimiento pueden ir desde narrar historias anteriores igual de comprometidas a la presente o a dar a la luz algún pequeño detalle de la pista encontrada.

En cualquier caso, seguiremos adelante, con la seguridad de que la fuente privada o particular es fiable y que la fuente está de acuerdo en servir datos con la intensidad que sea o se le requiera simplemente para cotejar los datos hallados. También puede tratarse de una fuente oficial no involucrada en el asunto e incluso, puede tratarse de una fuente sólida que esté en el otro lado de la información -en el terreno oficial- y colabore en la supervisión del texto.

La 2ª fase P o pesquisa podrá durar mucho o poco, lo que demande el corpus del material investigado y sus dificultades.

3ª fase P: La Publicación.- Una labor de periodismo investigador se puede desarrollar durante meses de trabajo minucioso y llevado con mucha precaución o se puede realizar vertiginosamente, según la maduración del asunto. En cualquier caso, llegada la hora de la redacción, por lo general en textos que aparecerán en serie, a lo largo de diferentes ediciones del medio, todo lo que se diga y se afirme habrá de estar debidamente verificado, pues es un serio problema dejar cabos sueltos sin la necesaria y prudente comprobación.

En casos de duda, será mejor dejar algunos detalles fuera del texto publicable. Aquí se tendrá una cierta seguridad de que, a medida que avanza la edición pública de los primeros resultados, podrán aparecer nuevas fuentes colaterales que antes ni se conocían y nuestra labor se beneficiará por el mero hecho de empezar a desvelar un asunto turbio. Igualmente, se ha de tener muy claro que paralelo a la 3ª fase P de publicación surgirá la 4ª fase P, de presión.

4ª fase P: la presión.- Desde el instante inicial de aparición de los primeros resultados de la pesquisa, los afectados harán presión y pondrán en entredicho la labor del periodista investigador. Ésta puede tener fundamentalmente dos formas de presentación: directa e indirecta.

Paralelamente a este envío de denuncias verbales o formas diversas de presión, la investigación madurará a medida que se va dando a conocer y nos van llegando nuevas fuentes que enriquecen el material que se está publicando. Durante la delicada 4ª fase P, de presión, el periodista investigador deberá estar muy seguro y convencido de que todo lo que está diciendo en el periódico está demostrado, debidamente verificado. También sucederá a lo largo de la 4ª fase P de presión que en los desmentidos o alegaciones que haga la parte investigada podrá desvelar algunos de los flecos informativos a los que no pudo acceder. En estos casos, estos detalles servirán a su vez para enriquecer los textos que están por escribirse o publicarse, todo ello a la espera de la fase terminal o 5ª fase P, de prisión.

Digamos antes de pasar de fase, que el periodista investigador publicará su historia de principio a fin, pero con la seguridad de que el final de su investigación no será tal, sino cuando haya una decisión oficial sobre el asunto, por mediación de un juzgado o de la intervención de cualquier tipo de autoridad que cambie el status de las personas afectadas en la investigación periodística. Por eso, la 2ª fase P de pesquisa acabará coincidiendo con la aparición de la 5ª fase P, de prisión, que pasamos a ver.

5ª fase P: La Prisión.- es un cambio de situación; aunque no implica de forma tajante la prisión -aunque eso sucede en la mayoría de los casos- sino un cambio radical de status del afectado. Sobre este particular, el periodista investigador Pepe Rodríguez (1994, 190 - 191) señala que en estos casos, la persona investigada acaba «procesado, encarcelado, expedientado administrativamente y / o con importantes pérdidas económicas y de imagen muy importantes». Estas son diferentes formas de manifestarse una 5ª fase P.

El significado de esta fase no ha de afectar ni interesar personalmente al periodista, quien en todo momento ha de guardar un comportamiento profesional ante los acontecimientos. Se ha de limitar a cumplir su papel, a dar cuenta de los hechos investigados y probados.

Lo que sí debe quedar claro es que decretado el cambio de status, la investigación se ha de dar por concluida. Sucederá de ese modo, aunque después de cerrada aparezcan nuevos datos que todavía acabaran por reforzar más la investigación publicada. Es muy probable, que un asunto publicado y juzgado siga recibiendo datos y más datos, todos en el mismo sentido. En el periodismo de investigación, una vez cerrada la 5ª fase P, de prisión y fuentes que estaban en silencio despiertan y ofrecen lo que no propusieron antes, cuando hubieran sido muy bien recibidas y eran necesarias.

Tipos de reportajes de investigación[editar]

Periodismo de investigación histórico con repercusión en el presente[editar]

Reconstruye hechos del pasado que tienen repercusión en el presente. Se trata de estudiar el pasado e intentar conectar éste con la actualidad. Se encargan de ello dos tipos de profesionales: el periodista historiador o el historiador periodista. Por ejemplo un fiel representante de esta labor, es el periodista chileno Ernesto Carmona Ulloa.

Reportajes de actualidad[editar]

Son investigaciones realizadas sobre hechos que están sucediendo y que tienen relación directa con temas de actualidad. Uno de los problemas que pueden presentar para su elaboración es que no haya temporal para mantener una equidistancia objetiva sobre el caso a investigar. Esto es algo muy fuera de lo común debido a lo que se pide de información no se encuentra. Los medios en que son dados a conocer pueden ser muy variados: libro, televisivo, radiofónico, prensa, etc.

Ética en el periodismo de investigación[editar]

El foco está en trasmitir "la verdad periodística". La práctica profesional, en el proceso de documentación, usa estrategias y técnicas propias del medio en el que se publique.

Algunos teóricos dicen que todo proceso de documentación se considera investigación.

En esta metodología de trabajo, la teórica española Montserrat Quesada dice que solo en el momento en el que un reportero pasa a usar técnicas que nadie incorpora en la rutina de trabajo periodístico de actualidad, el reportaje se transforma en reportaje de investigación.[4]

Estas estrategias específicas pueden ser "nada ortodoxas, a veces" secundó la teórica Cleofe Monteiro de Sequeira [5] . Desde la infiltración del profesional en el centro del acontecimiento, la negociación con las fuentes, (la procedencia de la información) las escuchas telefónicas o las cámaras ocultas, por ejemplo.

El Código de Ética de Periodistas Brasileños de la Federación Nacional de los Periodistas (FENAJ) fija las normas que regulan la actividad periodística. Estas normas son similares a las que se citan en el articulo 20 de la Constitución española. Puesto que, se apunta que el periodista no puede divulgar informaciones obtenidas de manera inadecuada, salvo en casos en los que se hayan agotado otras posibilidades de llegar a dicha información, y siempre que el interés y la relevancia social sean indiscutibles.

Ejemplos de periodismo de investigación[editar]

Nacionales[editar]

Caso GAL

Internacionales[editar]

Escándalo Watergate

Revelaciones de Edward Snowden

Papeles de Panamá


El nuevo periodismo[editar]

Tras precedentes como Operación Masacre, de Rodolfo Walsh, alcanza su máximo exponente en obras como A sangre fría, de Truman Capote, o la obra de Tom Wolfe.


Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Larronda y Solari. «Periodismo de investigación». Consultado el 3 de noviembre de 2016. 
  2. Reyes, Gerardo. «EJE TEMÁTICO I. EL PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN». Consultado el 3 de noviembre de 2016. 
  3. De Pablos Coello, José Manuel. «Periodismo de Investigación: las cinco fases P». Periodismo de Investigación: las cinco fases P. Consultado el 3 de noviembre de 2016. 
  4. {{|nombre= Monserrat |apellido= Quesada |título Jornalismo investigativo: o fato por trás da notícia |ubicación= San Paulo | editorial= Summus Editorial}}
  5. {{|nombre= Claofe |apellido= Monteiro |título Jornalismo investigativo: o fato por trás da notícia |ubicación= San Paulo | editorial= Summus Editorial}}

Bibliografía[editar]

  • Rodríguez, Pepe (1999). El periodismo de investigación en España. Barcelona: Paidos. ISBN: 84-493-0083-5. 
  • Martínez Pandiani, Gustavo (2004). Periodismo de investigación: Fuentes, Técnicas e informes. Buenos Aires: Ugerman. ISBN: 987-9468-14-7. 
  • Quesada, Montserrat (1997.). Periodismo de investigación o el derecho a denunciar. Barcelona: Cims. ISBN: 84-89643-28-8. 
  • Chicote, Javier (2006). El periodismo de investigación en España. Madrid. Fragua. ISBN 84-7074-197-7. 
  • Reig García, Ramón (2000). Periodismo de Investigacion y Pseudoperiodismo. Madrid. Ediciones Libertarias Prodhufi. ISBN 84-7954-558-5. 
  • Capote, Truman (1991). A sangre fría. Barcelona. Editorial Anagrama. ISBN 84-339-2030-8. 
  • Santoro, Daniel (2004). Técnicas de Investigación. Métodos desarrollados en diarios y revistas de América Latina. México, FCE. ISBN 968-16-7241-0. 
  • Wolfe, Tom (1992). El Nuevo Periodismo. Barcelona. Editorial Anagrama. ISBN 978-84-339-1202-2. 
  • Walsh, Rodolfo. Operacion Masacre. 

Enlaces externos[editar]