Pericoronaritis

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Pericoronaritis
48 clinical pericornitis.jpg
Pericoronaritis en una tercera molar inferior
Clasificación y recursos externos
Especialidad Cirugía oral y maxilofacial
CIE-9 523.3
MeSH D010497
Wikipedia no es un consultorio médico Aviso médico 
[editar datos en Wikidata]

La pericoronaritis es un enfermedad bucal. Se trata de un proceso infeccioso, que se observa en pacientes jóvenes, entre la segunda y tercera década de la vida por erupción de cualquier diente, fundamentalmente en los terceros molares. Está caracterizada por la inflamación del tejido blando que rodea el diente retenido. Otros autores definen la pericoronaritis como la infección de la cavidad pericoronaria del molar del juicio y de sus paredes, siendo el más frecuente de los accidentes infecciosos.

Esta enfermedad es producida por el crecimiento bacteriano activo en un medio ideal, que es el espacio de tejido blando que cubre la corona del molar. Debajo de la mucosa peridentaria existe un espacio donde hay humedad, tibieza, protección, alimentos y oscuridad, con tal ambiente el crecimiento bacteriano florece.

Origen[editar]

Su origen infeccioso se produce a partir de los elementos infecciosos que circulan por la sangre o de los que ya existen en la cavidad; se admite actualmente que el punto de partida de la infección se sitúa en el espacio pericoronario: el saco que rodea la corona forma una cavidad virtual que puede infectarse al ponerse en comunicación con el medio bucal, bien directamente, por penetración a nivel del saco pericoronario. Cuando una pieza dental esta por erupcionar, en la encía se produce una presión y una falta de espacio. Estos espacios son ocupados por restos alimenticios, bacterias y otras micro sustancias que aprovechas la cálida y húmeda zona de la encía para florecer y generar de esta manera la infección.

Características[editar]

Algunas de las manifestaciones más comunes de esta enfermedad son:

  • Se presenta la mayoría de las veces en la infancia, la niñez y en los comienzos de la edad adulta, de 20 a 30 años de edad y más frecuente en zona de terceros molares inferiores.
  • Un fuerte dolor.
  • Mal Olor
  • La inflamación se extiende a los tejidos blandos adyacentes.
  • Amigdalitis y absceso peritonsilar o faríngeo.
  • Puede observarse presencia de pus.
  • Dificultad a la masticación.
  • Escalofrío, hipertermia o fiebre

Los principios en el tratamiento de las pericoronaritis que se instauraron desde los orígenes de la humanidad, fueron la utilización de piedras, lancetas de madera, etc; para su drenaje, siguen aún vigentes en la actualidad, solo que la técnica ha mejorado.

Los pilares básicos a considerar en el tratamiento de las infecciones odontógenas se concretan en dos: uso de antimicrobianos y el tratamiento quirúrgico.

Mientras se aguarda por una atención profesional, lo importante es mantener una buena salud en la zona. El cepillado dental, el uso de hilo dental y enjuagues bucales con sal pueden ser de gran ayuda para mantener higienizada la zona y no permitir que la infección se propague.

Con este tratamiento los objetivos a conseguir consisten en: Reponer la salud del paciente y evitar la aparición de secuelas y complicaciones.

Remedios naturales[editar]

Los remedios naturales son generalmente mucho más baratos, aunque su aplicación sea más complicada y su efectividad en ocasiones no alcance la de los de la medicina. Utilizan solamente químicos presentes en la naturaleza.

Lo más importante para un remedio es que ataque las bacterias. El dolor, según algunos odontólogos, viene en gran medida por causa de una infección de bacterias, que se va extendiendo por la boca, por la cara, etc, y ocasiona que haya inflamación, dolor de cabeza, etc. Sin bacterias no habría casi nada de incomodidad, si la muela viene bien colocada.


  • Té de Manzanilla aplicado con algodón en la zona circundante a la muela (y todo lugar con dolor)


El té de manzanilla mata las bacterias y además es desinflamatorio. Usar té de manzanilla (un sobrecito o 2 por cada taza de agua) en una taza tapada con un posa-vasos de metal (o bien algo que impida completamente que se comunique con aire del exterior). El té hay que aplicarlo con un algodón mojado. Se pone el algodón mojado alrededor de la muela del juicio, en la encía circundante a la misma, incluso metiendo el algodón, si se puede, en el espacio entre la encía y la muela, echando ahí manzanilla, tallando con el algodón también mientras no lastimen. Colocar también el algodón sobre la muela del juicio. Además, ponerlo en todos los tejidos que duelan. Pero la fuente del problema es alrededor de la muela del juicio.

Se deja el algodón mojado en cada lugar unos segundos, quizá un medio minuto en las partes más importantes. Pueden empujar el algodón con su dedo, sobre cada parte de la boca que duela, que esté inflamada, buscando que el té haga contacto prolongado y abundante con esa parte. Al apretar sale la manzanilla, pero el algodón puede reabsorberla hasta cierto punto. Después de un minuto quizá, lo tragan. Su sabor no es desagradable.

Aplicado con el algodón es un método del todo suave. Al tener menos té el algodón, sáquenlo, sorban con su boca el algodón para que no le quede nada de ti ni de saliva en él, y lo meten nuevamente en la taza para que se llene de té. Y repiten el proceso. Pueden estar así unos 20 minutos si la infección ya había avanzado. Pueden descansar y volver a hacerlo.

En cuestión de minutos el dolor y la inflamación van menguando, y si se persevera, llegará a desaparecer casi por completo, como si no hubiese ningún problema.

Podrán regresar a trabajar mientras se fue el dolor y molestias. Regresará en una hora o dos, y habrá que volver a estar curándose con manzanilla unos minutos. Si es en la noche, se despertarán 2 horas más tarde otras vez con dolor, se volverán a poner la manzanilla y volverá a quitárseles. Sería en algún caso, conveniente, aunque se sacrifique parte del sueño, poner despertador a la hora y volver a aplicar la manzanilla antes que avance más.

Quita mucho tiempo este método, pero es muy eficaz, no es desagradable. En pocos días, quizá unos 2, será posible dormir la noche completa y el dolor ya no avanzará tanto al no tratarse, hasta no regresar cuando se esté curado.


  • Agua con sal- mata bacterias y desinflama. Se mezcla una cucharita de sal en una taza de agua y se agita hasta que se disuelva la mayor cantidad posible. Se hacen buches con esa agua, unos 5 minutos.

Es bueno usarla, sobre todo contra la extensión de la infección por toda la boca. A veces, aun haciéndolo muy frecuentemente, no es suficiente para evitar que la infección se extienda. Sin embargo, su sabor es fuerte, deja la boca seca y salada. No se debe tragar. Los enjuagues con sal pueden no bastar para controlar el problema. Hay que combinar con otras medidas.


  • Clavos de olor (de cocina)- colocar clavos de olor, entre 5 o hasta 20 para casos de mucho dolor, alrededor de la muela del juicio, y en todo lugar donde haya dolor, y apretarlos un poco. Salivar.

Los clavos son el remedio más completo (aunque un poco incómodo) por su triple acción.

1- Los clavos matan las bacterias (la fuente del problema). Es decir: son antisépticos. 2- También son antiinflamatorios 3- Son fuertes analgésicos (quitan el dolor)

Al retirar los clavos, la infección regresa, y con ella, el dolor regresa en 1 hora o 2, y va creciendo nuevamente. Me quedé dormido con los clavos dentro (lo cual es incómodo). El sabor no es completamente desagradable. Hasta puede agradar. Puede ser incómodo tener los clavos ahí metidos, pues son rasposos. No se debe tragarlos (si se traga alguno no habrá problema).


  • Hielo- Ayuda mucho contra el dolor, y rápidamente. Hay que ponerlo por momentos sobre la zona, quizá ponerlo tapado con alguna tela, o directamente aunque podría lastimar. El hielo es incómodo. Baja la circulación, lo que si se hace muchas veces puede perjudicar.


  • Miel- la miel absorbe agua (desinflama) y mata bacterias (por el propóleo, un antibiótico natural). Hay que untarla en el lugar. Pero fluye lentamente por lo que no se mete en los pliegues de la encía fácilmente. Se queda pegada un momento y luego se disuelve o cae por gravedad. Hay que poner mucha e insistir para sentir mejora. Es benéfica. La miel puede no bastar.

Enlaces externos[editar]

http://mundomueladeljuicio.com/pericoronitis/