Pepita Tudó

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Josefa de Tudó y Catalán
I Condesa de Castillo Fiel, I Vizcondesa de Rocafuerte y Princesa de Bassano
Josefa Tudó con sus hijos Manuel y Luis.jpg
José de Madrazo. Josefa Tudó, I Condesa de Castillo Fiel, con sus hijos Manuel y Luis Godoy, junto a un busto de Manuel Godoy. c. 1812.
Información personal
Nombre secular Josefa Petra Francisca de Paula de Tudó y Catalán, Alemany y Luesia
Otros títulos Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa (n.º 385)
COA Duke of Sueca.svg Duquesa de Sueca
Nacimiento 19 de mayo de 1779
Cádiz Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg España
Fallecimiento 7 de septiembre de 1869
(92 años)
Madrid Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg España
Entierro Cementerio de San Isidro
Religión Católica
Familia
Dinastía Casa de Tudó
Padre Antonio de Tudó y Alemany
Madre Catalina de Catalán y Luesia
Consorte Manuel Godoy y Álvarez de Faria
Descendencia
  • (?)
  • (?)
  • Manuel de Godoy y Tudó
  • Luis de Godoy y Tudó
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Josefa Petra Francisca de Paula de Tudó y Catalán, Alemany y Luesia (Cádiz, 19 de mayo de 1779-Madrid, 20 de septiembre de 1869), más conocida como Pepita Tudó o Josefina Tudó —célebre por su prolongada convivencia con el político español Manuel Godoy, así como por el hecho de haber servido muy probablemente de modelo a Francisco de Goya para la realización de sus dos «majas»—, fue Princesa de Bassano, Duquesa de la Alcudia, Duquesa de Sueca, Baronesa de Mascalbó, Grande de España, y Condesa de Évoramonte (como esposa de Godoy) y (por derecho propio) I Condesa de Castillo Fiel y I Vizcondesa de Rocafuerte.

Biografía[editar]

José de Madrazo. Retrato de Doña Josefa Tudó, Condesa de Castillo Fiel, de medio cuerpo en un parque. 1813. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid.

Josefa Tudó era hija de Antonio de Tudó y Alemany y Catalina de Catalán y Luesia, y hermana de Magdalena y Socorro, futura Marquesa de Stefanoni.

Su padre, capitán de Artillería en Cádiz, había sido nombrado en 1795 brigadier y segundo teniente de la Guardia de Corps en Madrid, llegando en 1797 a intendente del Palacio del Buen Retiro de la capital, donde falleció poco más tarde.

Al parecer, tras su muerte, las cuatro mujeres comienzan a vivir bajo la protección de Manuel Godoy, al que Catalina había acudido reclamando ciertos pagos atrasados de su viudedad.

Sea como fuese, Pepita era ya amante de Godoy en 1800. La reina, sin embargo, lo obliga a que contraiga matrimonio con María Teresa de Borbón y Vallabriga, XV Condesa de Chinchón y I Marquesa de Boadilla del Monte; matrimonio que, por otra parte, favorece a ambos cónyuges: a Godoy, en lo económico, y a Maria Teresa, quien gracias al mismo recupera el apellido Borbón para ella, sus hermanos y sus descendientes.

Gaspar Melchor de Jovellanos, con ocasión de la comida que le ofrece Godoy en el palacio de Grimaldi por haber sido nombrado ministro de Gracia y Justicia, anota la impresión que le supuso ver sentadas a la mesa a las dos mujeres, a la esposa y a la amante, una a cada lado del primer ministro:

A su lado derecho, la princesa; a su izquierdo, en el costado, Pepita Tudó. Este espectáculo acaba en mi desconcierto. Mi alma no pudo sufrirlo. Ni comí, ni hablé, ni pude sosegar mi espíritu. Hui de allí.

Su influencia en la corte da un paso decisivo cuando, el 14 de julio de 1807, a instancias de Godoy y la reina, Carlos IV le otorga los títulos de Condesa de Castillo Fiel y Vizcondesa de Rocafuerte.

Exilio y vida posterior

Antes del 2 de mayo de 1808, los reyes ya habían salido de España. Pepita y Godoy lo harán más tarde. Su mujer, en cambio, parte sola a París.

El 7 de enero de 1829, tras fallecer la condesa tres meses antes, contraen matrimonio en Roma (parece que previamente habían celebrado una boda secreta en El Pardo). Habían tenido cuatro hijos, de los que sobrevivieron dos: Manuel (1805), fallecido en Madrid en 1871, y Luis (1807), que morirá en Pisa (Italia) en 1818.

En 1832, Pepita parece convencer a Godoy de que lo mejor que pueden hacer para librarse del acoso de Fernando VII es dejar Roma y trasladarse a París.

Como administradora general de los bienes de su esposo, Josefa no tarda en adquirir suntuosas propiedades, joyas valoradas en más de cuatro millones de francos, así como en solicitar préstamos bancarios (uno de 600 000 francos había sido avalado con parte de las joyas de unos amigos refugiados en Francia). Las deudas, pues, tampoco tardaron en llegar, lo que obligó a Godoy a empeñar cuadros y, más tarde, sus propiedades tanto en Roma como en Francia.

Dos años después, en 1834, la Tudó regresa a Madrid, al parecer, con el objetivo de rehabilitar la imagen política de Godoy y recuperar los bienes confiscados por Fernando VII, muerto aquel mismo año.

Muerte y lugar de enterramiento

Josefa Tudó falleció en su piso de la madrileña calle Fuencarral, en septiembre de 1869, a los 92 años de edad, víctima de las quemaduras producidas por un brasero que prendió su ropa por accidente. Fue sepultada en el Cementerio de San Isidro, en el nicho ubicado en la fila superior de la galería n.º 4 (el sexto por la izquierda), en el patio de la Purísima Concepción:[1]

LA EXCMA.
SRA DA JOSEFA TUDO
Y CΑTΑLΑN.
CONDESA DE CASTILLO-FIEL.
PRINCESA VIUDA DE LA PAZ Y DE BASSANO.
DUQUESA VIUDA DE LA ALCUDIA,
ANTIGUA DAMA DE LA REINA
Y DE LA ORDEN DE MΑRIΑ LUISA.
FΑLLECIΟ EL DΙΑ 7 DE SΕΤIΕΜΒRΕ DE 1869
A LOS 92 AÑOS DE EDAD.
R. I. P.

Datos sobre su representación en La maja desnuda y La maja vestida de Goya[editar]

En 1870, Pedro de Madrazo, hijo del también pintor y antiguo director del Museo del Prado José de Madrazo, destacó la posibilidad de que la modelo de La maja desnuda pudiera haber sido Pepita Tudó, fallecida un año antes, pero las indicaciones de Madrazo pasaron completamente desapercibidas para los interesados en la vida de Goya.

Pepita podría haber sido ya amante de Godoy en el momento en que los cuadros fueron encargados, y se sabe con certeza que fue Manuel Godoy el primer propietario de las obras (en 1808, aparecen registradas entre sus bienes como Gitanas).

En 1815, la Inquisición manda comparecer al artista para que les diga quién había sido la modelo y quién le había encargado los cuadros, pero se desconoce la respuesta de Goya, o esta no se produjo (al parecer, el asunto quedó definitivamente zanjado gracias a la intervención del cardenal Luis María de Borbón y Vallabriga, con la única salvedad de que La maja desnuda, que había sido calificada de «obscena» por el Santo Oficio, no fuese nunca expuesta al público).[2]

En 1843, el escritor francés Louis Viardot, que había visto La maja vestida en la Real Academia de San Fernando, dice que (en 1802) «creían que representaba a la duquesa de Alba». Será el también francés Charles Yriarte (1867) quien primero alerte sobre la total desemejanza entre ambas mujeres, teniendo en cuenta, además, que, cuando Goya pintó La maja desnuda hacía 1800, María Teresa tenía ya casi cuarenta años y estaba muy enferma; y que, cuando terminó La maja vestida hacia 1805, ya había muerto.[3]

Sin embargo, la atractiva posibilidad de que la duquesa hubiese intervenido en la ejecución de las obras siguió seduciendo a los muchos admiradores del artista y estudiosos del mundo del Arte hasta el extremo de que, en 1945, el entonces Duque de Alba ordenó exhumar los restos de su famosa antepasada con la intención de demostrar que, efectivamente, su estructura anatómica no se correspondía en absoluto con la de La maja desnuda.

También se había asegurado que, debajo del rostro que aparece en la actualidad, se encontraba una imagen de la duquesa, repintada años más tarde. Pero las radiografías realizadas en 1945 por el gabinete de documentación técnica del Museo del Prado demostraron una vez más que, pese a lo llamativo de la hipótesis, no había debajo figura alguna y, por consiguiente, la cabeza de La maja desnuda fue siempre la misma.[4]

Ítem más. Como destaca Artur Lundkvist en su obra,[5] tanto la «maja» desnuda como la vestida presentan dos particularidades morfológicas que las hacen, sin duda, claramente reconocibles: la excesiva separación entre los pechos (canal intermamario demasiado ancho y consiguiente deformación, sobre todo, del izquierdo) y la anormal desproporción entre el talle y la longitud de las piernas, más cortas de lo que correspondería conforme al primero:

[…] acaso la mujer fuera un poco deforme —la cadera torcida y los muslos demasiado cortos—, defectos que el artista ha reproducido implacablemente.

María Teresa, por el contrario, parece que era más «esbelta»[6] que la mayoría. Tanto es así que, cuando en 1842 se procedió al traslado de sus restos a la Sacramental de San Isidro, se descubrió que ambas piernas habían sido cortadas por su parte inferior, muy probablemente porque no cabía en el féretro.

Filmografía[editar]

Año Título Director Como Pepita Tudó
1999 Volavérunt Bigas Luna Penélope Cruz
1999 Goya en Burdeos Carlos Saura Cristina Espinosa

Hemerografía[editar]

  • Beruete y Moret, Aureliano de; Puyol, Juliο (1916). «Goya, pintor de retratos». Boletín de la Real Academia de la Historia (Madrid) 68: 404-411. ISSN 0034-0626. 
  • Heraldo de Madrid (2 de febrero de 1901). «Pepita Tudó». Heraldo de Madrid (3734): 4. 
  • Viñas, Elena (20 de noviembre de 2014). «¿A quién retrató Goya en Las Majas?». El Imparcial. [7]
  • Vozmediano, Elena (1 de agosto de 1996). «Goya». Arte y Parte (4): 166-168. ISSN 1136-2006. 

Teatro[editar]

  • Palencia Álvarez, Ceferino; Gaspar, Enrique (1891). Pepita Tudó. 

Imágenes relacionadas[editar]

Antonio Canova. Venus victoriosa. 1805-1808
Según algunos investigadores, Canova quería esculpir a la flamante princesa Borghese a la manera de una casta Diana cazadora, a lo que ella replicó que prefería aparecer desnuda. Cuando se le preguntó cómo había sido capaz de posar sin ropa, supuestamente respondió que se puso una estufa en el estudio para no pasar frío.[8]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Calvo Serraller, Francisco (1996). Goya. Electa Milano. ISBN 9788843555444. 
  • Cerda Gutiérrez, Hugo (2013). Mitos de la sociedad moderna: un negocio lucrativo. Bogotá: Ecoe Ediciones. ISBN 9789586488495. 
  • Lundkvist, Artur (1982). Goya y la España goyesca, vistos con pasión y sentido crítico. Barcelona: Plaza & Janés. ISBN 9788401303555. 
  • Pérez Sánchez, Alfonso Emilio (1989). Goya. Giunti Editore. ISBN 9788809761117. 

Enlaces externos[editar]

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