Pelorosaurus

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Pelorosaurus
Rango temporal: 132 Ma
Cretácico inferior
Pelorosaurus.PNG
Húmero holotipo.
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Superorden: Dinosauria
Orden: Saurischia
Suborden: Sauropodomorpha
Infraorden: Sauropoda
(sin rango): Macronaria
Familia: Brachiosauridae
Género: Pelorosaurus
Mantell, 1850
Especie: Pelorosaurus brevis (Owen, 1842)
Sinonimia
  • Cetiosaurus brevis Owen, 1842
  • Cetiosaurus conybeari Melville, 1849
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Pelorosaurus (gr. "lagarto monstruoso") es un género de dinosaurio saurópodo. Pelorosaurus fue uno de los primeros saurópodos en ser nombrados. Los restos de Pelorosaurus datan del Cretácico inferior, de hace unos 140 a 125 millones años y se han encontrado en Inglaterra y Portugal.

Muchas especies han sido incluidas en el género, pero hoy éstas se ven en gran medida como pertenecientes a otros géneros. La primera especie nombrada de Pelorosaurus, P. conybeari, es un sinónimo menor de Cetiosaurus brevis.

Historia[editar]

BMNH R28633, una de las nueve vértebras caudales de 1853 remitido por Owen a P. conybeari

Pelorosaurus fue el primer saurópodo en ser identificado como dinosaurio, aunque no fue el primero en ser descubierto. Sir Richard Owen ya había descubierto a Cetiosaurus en 1841 pero lo había identificado erróneamente como un enorme reptil marino similar a un cocodrilo.[1] Con la identificación de Pelorosaurus como dinosaurio, Mantell fue capaz de hacer lo mismo con Cetiosaurus.[2]

La historia taxonómica de Pelorosaurus y Cetiosaurus es bastante confusa, según lo observado por los investigadores incluyendo a Michael P. Taylor y Darren Naish. La especie tipo de Cetiosaurus, C. brevis, fue nombrada por R. Owen para varios ejemplares provenientes del Cretácico Inferior, muchos de los cuales hoy se los considera como ejemplares de Iguanodon. Al notar el error de R. Owen en la asignación de los huesos del Iguanodon a Cetiosaurus, en 1849 Melville renombro los huesos de saurópodos como Cetiosaurus conybeari. Sin embargo, este es en sí mismo un error técnico, como son huesos de saurópodos, no de iguanodóntidos, debieron conservar el nombre C. brevis puesto que pertenecían al espécimen tipo. A partir de esto, C. conybeari es considerado un sinónimo menor objetivo de C. brevis.[3]

Sin importarle el error en el nombre de Melville, Gideon Mantell en 1850 considero que C. conybeari era diferente que C. brevis por lo que necesitaría un nuevo género, así que lo reclasificó como Pelorosaurus conybeari. Al parecer, G. Mantell se había propuesto originalmente utilizar el nombre "Colossosaurus", pero al descubrir que colossus en griego antiguo significaba "estatua" y no "gigante", cambió de parecer. En los años siguientes, más especímenes se siguieron asignando a Pelorosaurus como Cetiosaurus, y ambos fueron muy estudiados y divulgados en la literatura científica.[3]

Restauración de 1914 de Pelorosaurus por Vincent Lync.

Sin embargo debido a esta cadena de acontecimientos, Pelorosaurus es realmente un sinónimo objetivo de Cetiosaurus. Para complicar más el asunto, nunca se asignó un nuevo espécimen a C. brevis. En lugar de esto, la especie mejor conocida de Cetiosaurus resultó ser C. oxoniensis, nombrada por Phillips en 1871. Sin embargo la especie C. oxoniensis es de una formación geológica británica distinta y mucho más antigua, del Jurásico Medio a Tardío. Por los años de la década de 1970 los paleontólogos habían reconocido que C. oxoniensis es de hecho un tipo totalmente distinto, más primitivo, de saurópodo, bastante diferente de C. brevis por lo que pertenece claramente a un género distinto y requeriría un nuevo nombre. Esto daría lugar a una situación donde el nombre correcto para el dinosaurio bien conocido Pelorosaurus es actualmente Cetiosaurus, en si y el nombre muy usado de Pelorosaurus debería ser descartado como invalido, y Cetiosaurus requeriría un nombre nuevo. Haciéndose cargo de esta situación. los paleontólogos Upchurch y Martin hicieron planes para solicitar a la ICZN en 2003 que el tipo Cetiosaurus fuera cambiado de C. brevis a C. oxoniensis, que el nombre Pelorosaurus conybeari fuese preservado, y que C. brevis fuera el único suprimido.[3]

Clasificación[editar]

Pelorosaurus, es un género basurero donde se han colocados una gran cantidad de saurópodos mal definido, pero recientemente se ha trabajado mucho para rectificar este problema. Es perteneciente a la familia Brachiosauridae, y posiblemente solo posea tres especies conocidas, Pelorosaurus conybearei, P. humerocristatus y P. mackesoni.

Especies válidas[editar]

Vértebra dorsal asignada a Cetiosaurus brevis
  • Cetiosaurus brevis Owen 1842
    • Sinónimos:
    • Cetiosaurus conybeari Melville 1849
    • Pelorosaurus conybearei (Melville 1849) Mantell 1850
    • Pelorosaurus brevis (Owen 1842) Huene 1927
    • Ornithopsis conybearei (Melville 1849) Huene 1929

Especies mal asignadas[editar]

Relaciones[editar]

Recreación actual de cómo habría sido un Pelorosaurus
Litografía del húmero holotipo.

Mantell fue el primero en sugerir que había una relación entre Pelorosaurus y los dinosaurios. En 1852 Friedrich August Quenstedt lo clasifico formalmente dentro de Dinosauria.[4] Como era de esperar, Owen en un principio rechazó esta clasificación, en 1859 dijo que era un miembro de Crocodilia.

En 1882 Henri-Émile Sauvage declaró que Pelorosaurus pertenecía al grupo Sauropoda. Ese grupo todavía era muy incompleto para ese tiempo, sin embargo se sabe que resultó difícil determinar sus afinidades más precisas, con las familias Atlantosauridae, Cardiodontidae, Cetiosauridae y Morosauridae siendo que hasta en 1927 von Huene entiende la posible relación con Brachiosaurus, colocando a Pelorosaurus en Brachiosauridae, una colocación seguida por autores posteriores hasta principios del siglo 21. El húmero, mide 137 centímetros de largo lo cual es muy alargado, y esto sugiere un rasgo típico de braquiosáurido: unas extremidades delanteras relativamente largas. La incertidumbre acerca de si se deben analizar las cualidades de las vértebras o del húmero, ambas muestras no son necesariamente pertenecientes al mismo taxón, lo cual impide cualquier conclusión que resuelva su clasificación, sin embargo. En los últimos años, el material se coloca comúnmente en un nivel general del clado Titanosauriformes.

Referencias[editar]

  1. Owen, R. (1842). "Report on British fossil reptiles, Part II." Reports of the British Association for the Advancement of Science, 11: 60-204.
  2. Mantell, G.A. (1850). "On the Pelorosaurus: an undescribed gigantic terrestrial reptile, whose remains are associated with those of the Iguanodon and other saurians in the strata of Tilgate Forest, in Sussex." Philosophical Transactions of the Royal Society of London, 140: 379-390.
  3. a b c Taylor, M.P. and Naish, D. (2007). "An unusual new neosauropod dinosaur from the Lower Cretaceous Hastings Beds Group of East Sussex, England." Palaeontology, 50(6): 1547-1564. doi: 10.1111/j.1475-4983.2007.00728.x
  4. Quenstedt, F.A., 1852, Handbuch der Petrefaktenkunde, 1st edition. H. Laupp'schen, Tübingen pp. 1-792

Fuentes[editar]

  • Cadbury, D. (2001). The Dinosaur Hunters. Fourth Estate. 
  • Lydekker, R. (1889). «Note on some points in the nomenclature of fossil reptiles and amphibians, with preliminary notices of two new species». Geological Magazine! 6 (decade 3): pp. 325-326. 
  • von Huene, F. (1927). «Sichtung der Grundlagen der jetzigen Kenntnis der Sauropoden [Sorting through the basis of the current knowledge of sauropods].». Eclogae Geologica Helveticae 20: pp. 444-470. 
  • Steel, R. (1987). «Saurischia». Handbuch der Paläoherpetologie/Encyclopedia of Paleoherpetology. Stuttgart: Gustav Fischer Verlag. 
  • von Huene, F. (1909). «Skizze zu einer Systematik und Stammesgeschichte der Dinosaurier [Sketch of the systematics and origins of the dinosaurs]». Centralblatt für Mineralogie, Geologie und Paläontologie. =1909: pp. 12-22. 
  • Lydekker, R. (1893). «On two dinosaurian teeth from Aylesbury». Quarterly Journal of the Geological Society of London 49: pp. 566-568. 
  • Upchurch, P.; Mannion, P. D.; Barrett, P. M. (2011). «Sauropod dinosaurs». En Batten, D. J. (ed.). English Wealden Fossils. Londres: The Palaeontological Association. pp. 476-525. 

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]