Operación Himmler

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Operación Himmler,[1]Provocación de Gleiwitz o Incidente de Gleiwitz, es el nombre dado a la operación de bandera falsa dirigida por Alfred Helmut Naujocks, bajo las órdenes de Reinhard Heydrich, el 31 de agosto de 1939, tras la que la Alemania nazi invade Polonia sin previa declaración de guerra.

La operación consistió en un ataque por tropas alemanas con uniforme polaco a la emisora de radio fronteriza alemana de Gleiwitz (o de Gliwice, nombre oficial polaco actual), para luego difundir un mensaje en que se animaba a la minoría polaca de Silesia a tomar las armas contra Adolf Hitler. Como "prueba" del ataque, los nazis asesinaron y vistieron con uniformes polacos a algunos prisioneros del campo de concentración de Dachau.

Este pretexto de la propaganda nazi fue inútil, ya que ni Francia ni el Reino Unido lo aceptaron como válido, declarando la guerra a Alemania tras la invasión de Polonia de 1939, dando así comienzo a la Segunda Guerra Mundial.

Hasta los juicios de Núremberg no se supo realmente lo que había ocurrido cuando fueron desclasificados documentos secretos de las Schutzstaffel (SS).

La emisora de radio y la torre de transmisiones, enteramente construida de madera y conocida como la Torre Eiffel de Silesia, aún se conservan en buen estado en una parcela de terreno situada al norte de Gliwice entre las calles Tamogorska y Lubliniecka, junto al enlace de la circunvalación (carretera nacional 4) con la carretera 78.

Contexto[editar]

Por la crisis de 1929, la Segunda Guerra Mundial en Europa suele ser considerada como una continuación de la Primera Guerra Mundial ya que ésta dejó muchas disputas sin resolver.[2][3]​ Sin embargo, el nazismo no solo se limitó a recuperar los territorios perdidos por el Imperio Alemán en 1918, sino que también planeó anexar grandes extensiones de territorio en el este, destruyendo el bolchevismo en el proceso; e impulsó operaciones de "limpieza" racial, dentro de los territorios ocupados por la Alemania.

El fin de la Primera Guerra Mundial fue coronado con el Tratado de Versalles. En vista que los Aliados no habían entrado a Alemania todavía y la monarquía había sido depuesta, los líderes alemanes creyeron que su país tenía bases para negociar un tratado de paz que siguiera las de los Catorce puntos del Presidente Wilson.[4][5]​ Esta esperanza no se vio realizada, y el Tratado de Versalles despojó al Imperio Alemán de sus colonias y de territorio en el este y en el oeste. Esto generó resentimiento en el pueblo alemán, que empezó a considerar que los grupos políticos alemanes que participaron en la revolución de Noviembre, que había precipitado la caída de la monarquía y la firma del armisticio de Compiègne, eran los responsables de la crisis económica y política que siguió.[4]​ Este sentimiento luego fue plasmado en la leyenda de la puñalada en la espalda; que fue utilizada por los militares alemanes para culpar a los socialistas, comunistas y judíos de la derrota alemana en la guerra.[4]

La Primera Guerra Mundial no solo modificó las fronteras alemanas ya que otros dos grandes imperios, el Austrohúngaro y el Ruso, también sufrieron enormes pérdidas territoriales. Austria y Hungría fueron separadas, y sus posesiones al norte y al sur de Europa fueron reorganizadas bajo la forma de dos nuevas naciones: Checoslovaquia y Yugoslavia. En el este, la Rusia bolchevique perdió el control de los países bálticos y tuvo que hacer frente a una sangrienta guerra civil. Del Tratado de Versalles surgieron entonces once nuevos Estados, que debían servir como barreras contra la expansión germana y soviética.[6]

Más dramático fue el renacimiento de Polonia. Las esferas de influencia rusa y polaca chocaron en 1919, ya que cada bando intentó ocupar la mayor cantidad de territorio entre ellos,[7]​ y se dio inicio a la guerra polaco-soviética. Polonia logró evitar ser derrotada en el último momento; y ambos bandos, exhaustos, cesaron las hostilidades.[8]​ Sin embargo, tanto Alemania como la Unión Soviética continuaron deseando una revisión de los tratados de paz.[9]​ Además, al igual que Checoslovaquia y Yugoslavia, Polonia contó con importantes minorías étnicas en sus territorios: alemanes, ucranianos, etc., que no se sentían representadas por sus gobiernos. Eventualmente, estas minorías contribuirían en el desmembramiento de sus Estados.

Aunque la Triple Entente humilló a Alemania, la mayoría del territorio perdido era poco productivo;[10]​ y el núcleo industrial alemán permaneció intacto. Este factor, sumado a su posición geográfica y el tamaño de su población, otorgó a la nación germana un gran potencial industrial.[10]​ Explotando esto a su favor, los alemanes, en el futuro, buscarían recuperar lo perdido.

Corredor polaco[editar]

Localización y límites del "Corredor polaco".

Corredor polaco o Pasillo polaco es la denominación del territorio creado en el Tratado de Versalles que se extendía por la desembocadura del río Vístula, para revivir el extinto estado de Polonia asegurando su acceso al mar Báltico. Este territorio perteneció al Imperio alemán hasta el fin de la Primera Guerra Mundial.

El nombre adoptado oficialmente por la Segunda República Polaca para designar a este territorio fue de "voivodato de Pomerania" (en polaco Województwo Pomorskie) al considerar el gobierno polaco como ofensivo el término "corredor polaco" o korytarz polski. En la Alemania de Weimar, por el contrario, siempre se designó a la zona como Polnischer Korridor.

Incidente de Gliwice[editar]

La mayor parte de lo que se conoce del caso proviene del acta notarial del SS-Sturmbannführer Alfred Naujocks, el cual admitió en los juicios de Núremberg haber organizado el incidente siguiendo órdenes de Reinhard Heydrich y Heinrich Müller, jefe de la Gestapo.

En la noche del 31 de agosto de 1939, un pequeño grupo de agentes alemanes vestidos con uniforme polaco liderados por Naujocks irrumpieron en la estación y proclamaron en polaco un mensaje antigermánico radiado. El objetivo fue hacer creer que el ataque fue producido por saboteadores polacos.

Para que dicha acción fuese más creíble, los alemanes recurrieron a figurantes. Uno de ellos fue Franciszek Honiok, granjero de 43 años y que fue arrestado el día anterior por la Gestapo y disfrazado. Posteriormente fue ejecutado y su cuerpo abandonado en la escena del crimen para ser presentado después como prueba.

Entre el grupo de "extras" había prisioneros del campo de concentración de Dachau, también fusilados y con sus rostros desfigurados para imposibilitar sus identificaciones.[11]

En un testimonio oral en Núremberg, Erwin von Lahousen declaró que su división del Abwehr fue una de las dos encargadas de ofrecer el equipamiento y uniformes polacos además de tarjetas de identificación y que Wilhelm Canaris le ordenó vestir a los presos con esos trajes.[12]

Consecuencias[editar]

La invasión de Polonia fue la primera de las agresiones bélicas que la Alemania de Hitler emprendería. El ejército polaco fue fácilmente derrotado, al no poder hacer frente a las superiores tropas germanas que estaban usando su famosa técnica llamada blitzkrieg (‘guerra relámpago’), basada en el movimiento rápido de los blindados y la máxima potencia de fuego brutalmente aplicada. No obstante, la caída de Polonia sería acelerada por la posterior invasión por la Unión Soviética el 17 de septiembre y la ausencia de ayuda de sus aliados Reino Unido y Francia.

La caída de Polonia significaría la caída abrupta de los estándares de vida de sus ciudadanos, especialmente de los polacos judíos, muriendo un 20 % de la población polaca existente antes de la invasión durante la ocupación.

Ocupación de Polonia (1939-1945)[editar]

Entre septiembre y diciembre se establecieron las divisiones administrativas para Europa del este: la Gran Danzig (norte de Polonia), Prusia Occidental (norte de Europa en el Báltico), la Gran Prusia Oriental (norte de Europa en el Báltico) y la zona del oeste de Polonia anexionada, que los nazis denominaron «Warthegau» («Reichsgau Wartheland»), cuya capital era Posen (Poznan), y que desempeñaría un papel crucial en la génesis de la Solución Final. Se creó también el conocido como Generalgouvernement en Polonia, zona administrativa que no quedó incorporada a la Gran Alemania y donde los nazis situarían sus campos de concentración y exterminio; fue nombrado jefe Hans Frank y Cracovia, importante comunidad judía, sería designada como su capital. De acuerdo con las indicaciones expresas de Hitler, el Gobierno General se constituyó como un territorio autónomo con respecto del Reich, y en él, lugar de destino del resto de polacos y judíos de Polonia.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Operación Himmler. Falsa bandera para invadir Polonia». http://edicionesparabellum.com/. Ediciones Para Bellum. Consultado el 18 de octubre de 2016. 
  2. «World War II (1939-1945)». Enciclopedia Británica. Consultado el 18 de abril de 2009. 
  3. Kantowicz, 1999:365
  4. a b c «Treaty of Versailles, 1919» (en inglés). United States Holocaust Memorial Museum. 11 de marzo de 2009. Consultado el 18 de abril de 2009. 
  5. Lightbody, 2004:10
  6. Johnson, 1996:197
  7. «Polish-So». Boys' Historical Clothing. 8 de marzo de 2008. Consultado el 18 de marzo de 2009. 
  8. Johnson, 1996:189
  9. Johnson, 1996:203
  10. a b Murray, 2001:3
  11. Thomas Laqueur, 'Devoted to Terror,' in London Review of Books, Vol. 37 No. 18–24 September 2015, pages 9-16.
  12. «20 Nuremberg Trial Proceedings Volume 2; Friday, 30 November 1945». Avalon Project. Consultado el 8 de noviembre de 2012. 

Enlaces externos[editar]

Coordenadas: 50°18′48″N 18°41′21″E / 50.313370, 18.689037