Nevus melanocítico

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Nevus melanocítico
Nevus.jpg
Clasificación y recursos externos
Especialidad Oncología
CIE-10 D22
CIE-9 216
CIAP-2 S82
DiseasesDB 8333
MeSH D009508
Sinónimos
  • Nevo celular
  • Nevo melánico
  • Nevo melanocitario
  • Nevo melanocítico
  • Nevo melanótico
  • Nevo nevocelular
  • Nevo nevocítico
  • Nevo pigmentado
  • Nevus melanocitario
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Un nevus melanocítico es una pequeña mancha pigmentada adquirida, de bordes definidos, que está constituida por acúmulos de células névicas cargadas de melanina. Pueden localizarse en cualquier profundidad de la piel (epidermis, dermis o, con menos frecuencia, en el tejido subcutáneo) y en cualquier zona del cuerpo.

Al nevus melanocítico coloquialmente se le denomina lunar. La etimología de esta palabra proviene de la palabra que se atribuía a la aparición de estas manchas al influjo de la Luna.

Epidemiología[editar]

Se trata de uno de los tumores benignos de tipo adquirido más frecuentes en la raza caucásica. Un adulto posee en promedio unos 20 nevus.[1] En la raza negra o en individuos con una carga de melanina grande son menos frecuentes (fototipos oscuros).

Cuadro clínico[editar]

A los nevus melanocíticos se los conoce popularmente como lunares. Aparecen en los primeros años de vida y pueden ser congénitos o adquiridos según estén o no presentes en el momento de nacer, su máxima expresión se alcanza en la madurez, involucionando o desapareciendo en su mayor parte a partir de la sexta década de la vida (con excepción de la variante dérmica). Son asintomáticos y la presencia de algún síntoma (picor, dolor, enrojecimiento...) debe ser valorada por el riesgo de malignización.

Prevención[editar]

Todos los seres humanos poseen lunares, incluso en las poblaciones de tez muy oscura (aunque en éstas son menos evidentes al no estar contrastados con el fondo dérmico). El lunar puede calificarse como un tumor benigno y por ende usualmente cursa sin ocasionar ningún problema (excepto algunos de tipo estético). El color típico de un lunar es el marrón, cuando los colores difieren (rojo, azul, etc.) se está tratando ya de los más problemáticos nevus.

Tratamiento[editar]

Se recomienda la exéresis o extirpación de los lunares en las siguientes circunstancias:

  • Cuando están ubicados en zonas sujetas a frecuente rozamiento, presiones o golpes, o muy expuestas a la radiación ultravioleta (por ejemplo a la luz solar directa).
  • Cuando sus dimensiones son demasiado grandes (se considera que son demasiado grandes cuando sus diámetros superan los 6 mm).
  • Cuando los contornos son irregulares o son asimétricos.
  • Cuando un lunar común (marrón) cambia de color o de otro aspecto.
  • Cuando un lunar común está rodeado de una aureola rojiza o cuando sangra.
  • Cuando pican o duelen persistentemente.
  • Cuando crecen con el paso del tiempo.
  • Tienen un color muy característico o diferente del habitual.

Se recomienda a las personas que poseen gran cantidad de lunares, particulares precauciones ante las radiaciones ultravioletas (por ejemplo ante la luz solar).

Por otro lado existe la posibilidad de controlar estas pequeñas formaciones cutáneas que se desarrollan a partir de los melanocitos, ya sea porque suponen un riesgo para la salud o por motivos estéticos. Entre las técnicas destinadas a este fin encontramos:

  • La escisión simple con un bisturí y con anestesia local.
  • El denominado shaving. Se corta el lunar con un bisturí en la superficie con anestesia local, pero no se retira por completo y en algunos casos, puede volver a crecer.
  • Quemar con láser. Esta técnica se reserva para los lunares que no presenten riesgos a simple vista.

Tipos[editar]

Se diferencian (según su localización) en:

  1. Nevus celular melanocítico de la unión
  2. Nevus celular melanocítico intradérmico
  3. Nevus celular melanocítico compuesto

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Fitzpatrick TB, Johnson RA. Atlas de dermatología clínica (2ª ed.). Madrid: Mc Graw-Hill. Interamericana; 1994. p.150 ISBN 968-25-2046-0.