Li (etnia)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Este artículo trata sobre la etnia li, para otros usos véase Li.
Li
Otros nombres Liliao, sai
Población total 1.300.000 (aproximada)
Idioma lenguas hlai
Religión Religiones locales
Etnias relacionadas Zhuang, buyei, sui, dong y dai
[editar datos en Wikidata]

Los li (chino simplificado: 黎族, pinyin: Lí zú), o hlai, son una de las 56 minorías étnicas oficialmente reconocidas por el gobierno de la República Popular China. La población aproximada es de 1.300.000 personas. Sus principales asentamientos están en la isla de Hainan en la que son la minoría más importante.

Se dividen en cinco ramas: los qi, los ha, los run, los sai y los meifu. Étnicamente guardan una estrecha relación con los zhuang, buyei, sui, dong y los dai. Incluso los diferentes idiomas de estas etnias tienen parecidos gramaticales y de pronunciación.

Idioma[editar]

Los li tienen su propio idioma, el idioma li, perteneciente a la familia de las lenguas tai-kadai. Antes de 1957 no existía ningún sistema de escritura para la lengua li y se adoptó el alfabeto latino. Sin embargo, la mayoría de los li utiliza con regularidad el idioma mandarín.

Historia[editar]

Ya antes de la dinastía Qin, los antepasados de los li se trasladaron hasta Hainan procedentes de las regiones en las que se encuentran las actuales provincias de Guangdong y Guangxi. Algunos restos arqueológicos sitúan su llegada a la isla hace aproximadamente 3.000 años.

Durante la dinastía Sui se les conocía como liliao. No fue hasta la dinastía Song que se les empezó a denominar como li. En la isla de Hainan se estableció un sistema feudal que oprimía a los li. Estos mostraron su descontento, protagonizando diversas revueltas.

Durante las dinastías Ming y Qing, los li protagonizaron un total de 14 rebeliones. Después de la Guerra del Opio, la isla quedó invadida por tropas extranjeras que ignoraron las demandas de los li.

En julio de 1952 el gobierno chino estableció la prefactura autónoma Li-Miao de Hainan. El establecimiento de la prefactura trajo consigo una serie de ayudas gubernamentales para fomentar el desarrollo económico de la zona. Se realizó asimismo una reforma territorial y se iniciaron numerosos proyectos para potenciar la agricultura local.

Cultura[editar]

Aunque en la actualidad sólo se utiliza en festivales y ceremonias, la vestimenta típica de los li tiene un estilo único. Los hombres visten con chaquetas sin cuello abrochadas por delante, mientras que las mujeres blusas y faldas que llegan a la altura de la rodilla. Algunas mujeres utilizan tatuajes para maquillar sus rostros. Suelen enrollar el pelo por detrás de la nuca y sujetarlo con agujas decorativas.

Cuando un miembro de la etnia muere, se anuncia su defunción mediante disparos de pistola. El cuerpo se deposita en un ataúd hecho de un único tronco y se entierra al cadáver en el cementerio local.

Siguen usando un antiguo calendario que se basa en ciclos de 12 días. Cada uno de los días recibe el nombre de un animal.

Los li desarrollaron uno de los sistemas de tejido más antiguos de toda China y están especializados en el tejido de la seda. Sus brocados tienen una antigua reputación ya que son trabajos muy elaborados y de una belleza exquisita. Son famosos también por su conocimiento en la utilización de las hierbas medicinales.

Religión[editar]

La mayoría de los li cree en dioses locales. El culto a los antepasados está fuertemente arraigado en la comunidad. Creen que los espíritus de sus predecesores les protegen de todos los males. También rinden culto a los dioses y espíritus de la tierra. Antes de la liberación de la isla, muchos li creían también en la brujería. Esta creencia quedó prohibida a partir de 1950.

En la literatura[editar]

Li es el título de un relato de Mauricio Percara, periodista y escritor que se desempeña en Radio Internacional de China, que hace mención a la frecuencia de este apellido en China:

El Señor Li sale a la vereda a hablar con sus vecinos. Es consciente de que existen 100 millones de Señores Li, pero él se sabe único. Se siente así y lo confirma a cada instante. Su percepción es la que le indica cada tarde, a eso de las cuatro, justo antes de comer, que no hay nada más particular que lo que lo distingue. Puede que el Señor Li coma arroz de igual manera que unos 100.000 Señores Li o posiblemente incluso sostenga los palillos exactamente a como lo hacen 45.000 Señores Li, pero cada vez que el Señor Li se hace de su Mi Fang ceremoniosamente y luego de ofrecer vinagre a sus amigos, entre los que se incluyen tres Señores Li, él se siente uno con el universo y, más importante, único. Cuando se hace tarde en la ciudad las veredas se tornan anchas y algo más tibias, el bullicio del Wutong es la víspera del día que se comienza a ir, lentamente. El Señor Li se anima y despierta, o despierta y se anima. O puede que el Señor Li no sea éste Señor Li y sea otro, uno de entre los 100 millones de Señores Li. Hay alguaciles revoloteando en bandada y el tiempo está muy pesado, hace calor y el crujir de las hojas del otoño pasado ya no se oye. Un nuevo día en la Dinastía Xia respira dificultosamente y da sus primeras bocanadas quejumbrosas. El Señor Li posa su mirada  en el horizonte. Está nublado, parece que va a llover.[1]