Lechería

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Una lechería es un establecimiento relacionado a la producción y venta de lácteos así como también puede referirse a la actividad económica que se ejerce en los mismos.

Originalmente la palabra se usaba para catalogar a las tiendas en donde se ofrecía la leche cruda y derivados, siendo el lechero el encargado de la venta de los mismos y la vaquería, hacienda, rancho o tambo, el lugar en dónde se ordeñaba y producía, pero la progresiva urbanización e industrialización indujeron cambios en toda la cadena productiva y comercial, haciendo que actualmente la mayor parte de la distribución de lácteos pasaran a las tiendas y supermercados. Los ganaderos por su parte debieron ser más productivos y especializados, desarrollando nuevas técnicas, razas lecheras y relaciones comprador-proveedor con la industria láctea, con lo que el término pasó gradualmente a quien tuviera relaciones productivas y comerciales debido a los productos lácteos. Estos cambios son unas de las razones por las que la terminología difiere entre países. En Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay el término más común es tambo y se usa para los lugares de producción lechera. En Ecuador[1] y Colombia el término puede referirse a granjas lecheras de todo tamaño así como a todo el sector lácteo. En Estados Unidos toda la granja de productos lácteos comúnmente se llama una "lechería". En Nueva Zelanda el uso singular de la palabra lechería se refiere casi exclusivamente a una tienda de productos lácteos.

Historia[editar]

Los animales productores de leche han sido domesticados hace miles de años. Inicialmente, eran parte de la agricultura de subsistencia que nómadas practicaban. A medida que la comunidad se movía sobre el país, sus animales les acompañaron.

En el pasado más reciente, las personas de las sociedades agrícolas poseían animales productores de leche que ordeñan para el consumo interno y local (pueblo), un ejemplo típico de una industria artesanal. Los animales pueden servir para múltiples propósitos (por ejemplo, como un animal para tirar de un arado durante su madurez y al final de su vida útil como la carne ). En este caso, los animales se ordeñan normalmente con la mano y el tamaño de los rebaños era bastante pequeña, de modo que todos los animales se puede ordeñar en menos de una hora (alrededor de 10 vacas por ordeñador). Estas tareas se llevaron a cabo por un lechera, lechero o vaquero.

Con revolución Industrial y urbanización, el suministro de leche se convirtió en una industria comercial, con especializadas razas de ganado desarrolladas para producción lechera a parte de otras razas para la producción de carne o de razas de animales de trabajo.

Históricamente, el ordeño y el procesamiento se llevaron a cabo cerca, juntos en el espacio y el tiempo: en una granja de productos lácteos. Las personas ordeñaban los animales a mano; en explotaciones donde haya sólo un reducido número. Tradicionalmente la vaca o vacas, se mantendrían en el campo o prado, mientras que se ordeñaban otras veces, las vacas fueron atados a un poste y ordeñadas con lo cual el ganado joven tendría que ser entrenado para permanecer quieto para ser ordeñadas. De hecho, estás técnicas aun son practicadas ampliamente en pequeñas explotaciones alrededor del mundo. Sin embargo, en grandes explotaciones el método es poco eficiente por lo que con la mecanización llegaron máquinas diseñadas para realizar el ordeño, de la misma manera que nuevos implementos agrícolas usados para la alimentación del ganado.

Actualmente los grandes productores utilizan técnicas de última generación como la robótica o la biotecnología para aumentar su eficiencia. Los medianos y pequeños productores por su parte combinan maneras tradicionales con otras modernas de acuerdo a sus capacidades económicas.

Industria láctea[editar]

Aunque la mayoría de los países producen sus propios productos lácteos, la estructura de la industria láctea varía en diferentes partes del mundo. En Irlanda y Australia, por ejemplo, los agricultores cooperativas poseen muchos de los procesadores a gran escala, mientras que en Estados Unidos muchos agricultores y procesadores de hacer negocios a través de contratos individuales. En los países en desarrollo, la práctica anterior de los agricultores que comercializaban la leche en sus propios vecindarios está cambiando rápidamente. Avances notables incluyen una considerable inversión extranjera en la Industria láctea y un papel cada vez mayor para las cooperativas lecheras. La producción de leche está creciendo rápidamente en esos países y presenta una importante fuente de crecimiento de los ingresos para muchos agricultores.

La industria láctea que procesa leche líquida y productos con una vida útil corta, tales como yogures, cremas y quesos blandos, tienden a estar ubicadas en la periferia de los centros urbanos cercanos a los mercados de consumo. Plantas que elaboran elementos de vida útil más larga, como la mantequilla, la leche en polvo, queso y suero en polvo, tienden a estar situados en zonas rurales cercanas a la producción de leche. La mayoría de las plantas de procesamiento de grandes volúmenes tienden a especializarse en una gama limitada de productos. Sin embargo, las grandes plantas de producción de una amplia gama de productos son todavía comunes en Europa del Este, un vestigio de la antigua concepción centralizada, impulsado por la oferta del mercado bajo gobiernos comunistas. En países en desarrollo es común notar que la elaboración de estos productos lácteos son realizados en las mismas granjas lecheras.

Bienestar Animal[editar]

Una parte de la población en diversos países,[2]  muchos de ellos veganos, se oponen a la producción de leche como poco éticas, cruel con los animales, y ambientalmente perjudiciales. Ellos no consumen productos lácteos. Afirman que el ganado sufren bajo condiciones empleadas en la industria láctea.

En el mercado actual empresas como Whole Foods, promocionan el consumo de leche orgánica, esta proviene de vacas a las cuales no son administradas con antibióticos u hormonas del crecimiento. Además de tener acceso al aire libre, las vacas en las granjas orgánicas certificadas son alimentados de piensos orgánicos, por lo que en consecuencia no están expuestos a pesticidas persistentes, herbicidas o fungicidas, lo que elimina la posibilidad de que estos productos químicos pueden aparecer como residuos en la leche (organismos genéticamente modificados, incluyendo el uso de animales clonados, también están prohibidos por las normas orgánicas).[3]

Referencias[editar]

  1. LA LECHE DEL ECUADOR - Historia de la lechería ecuatoriana. 
  2. Iacobbo, Karen. Vegetarians and Vegans in America Toda (en inglés). 
  3. «Dairy Products». Whole Foods Market. Consultado el 1 de septiembre de 2016.