Insurrección de Kościuszko

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Insurrección de Kościuszko
Parte de la Guerra polaco-rusa
Bitwa pod Raclawicami.jpg
Bitwa pod Racławicami, Jan Matejko
Fecha 24 de marzo – 16 de noviembre de 1794 (7 meses y 23 días)
Resultado Victoria ruso-prusiana
Cambios territoriales Tercera partición de Polonia
Beligerantes
Chorągiew królewska króla Zygmunta III Wazy.svg República de las Dos Naciones Flag of Russia.svg Imperio ruso
Flag of the Kingdom of Prussia (1750-1801).svg Reino de Prusia
Comandantes
Banner of Kosciuszko Uprising flat.PNG Tadeusz Kościuszko  (P.D.G.)
Banner of Kosciuszko Uprising flat.PNG Tomasz Wawrzecki  Rendición
Flag of Russia.svg Aleksandr Suvórov
Flag of Russia.svg Nikolai Vasilyeich Repnin
Flag of Russia.svg Iosif Igelström

La insurrección de Kościuszko fue una rebelión contra el Imperio ruso y el Reino de Prusia liderada por Tadeusz Kościuszko por parte de la República de las Dos Naciones.[1]​ Fue un intento fallido de liberar a la Mancomunidad polaco-lituana de la influencia rusa después de la segunda partición de Polonia (1793) y la creación de la Confederación de Targowica.

Antecedentes[editar]

Declive de la Mancomunidad[editar]

A principios del siglo XVIII, los magnates de Polonia y Lituania controlaban el estado, o mejor dicho, lograron garantizar que no se llevaran a cabo ninguna reformas que pudieran debilitar su estatus privilegiado (la "Libertad Dorada").[2]​ A través del abuso de la regla de liberum veto, que permitía a cualquier diputado paralizar las cesiones del Sejm (parlamento de la Mancomunidad), los diputados sobornados por magnates o potencias extranjeras o aquellos simplemente contentos de creer que vivían en una "Edad de Oro" sin precedentes, paralizaron la administración pública de la República por más de un siglo.[3][4]

La idea de reformar la Mancomunidad ganó fuerza a partir de mediados del siglo XVII.[5]​ Sin embargo, fue visto con recelo no solo por sus magnates sino también por los países vecinos, que se contentaron con el deterioro de la República y aborrecieron la idea de un poder resurgente y democrático en sus fronteras.[6]​ Con el Ejército de la República de las Dos Naciones reducido a alrededor de 16 000 hombres, no fue difícil para sus vecinos intervenir directamente; el Ejército Imperial Ruso contaba con 300 000 soldados, el Ejército Prusiano y el Ejército Imperial Austriaco (que no participó activamente de la guerra), 200 000 cada uno.[7]

Intentos de reforma[editar]

El Gran Sejm, o Sejm de los Cuatro Años (1788–92) y el Senado adoptan la Constitución del 3 de mayo de 1791, en el Castillo Real de Varsovia. Obra de Kazimierz Wojniakowski.

Una gran oportunidad de reforma se presentó durante el "Gran Sejm" de 1788-1792. Los vecinos de Polonia estaban preocupados por las guerras y no podían intervenir por la fuerza en los asuntos polacos. Rusia y Austria participaron en hostilidades contra el Imperio Otomano (la guerra ruso-turca y la guerra austro-turca de 1787 a 1791); los rusos también se encontraban luchando simultáneamente en la guerra ruso-sueca de 1788 a 1790.[8][9][10][11]​ Una nueva alianza entre la República de las Dos Naciones y Prusia parecía proporcionar seguridad contra la intervención rusa, y el 3 de mayo de 1791 la nueva constitución fue leída y adoptada con un apoyo popular abrumador.[9][12][13]

Habiendo terminado las guerras de Rusia contra los turcos y los suecos, la emperatriz Catalina estaba furiosa por la adopción de la nueva constitución, que creía amenazaba la influencia rusa en Polonia.[10][11][14]​ Rusia había visto a Polonia como un protectorado de facto.[15]​ «La peor noticia ha llegado desde Varsovia: el rey polaco se ha vuelto casi soberano» fue la reacción de uno de los principales autores de política exterior de Rusia, Alexander Bezborodko, cuando se enteró de la nueva constitución.[16]​ Prusia también se opuso firmemente a la nueva constitución, y los diplomáticos polacos recibieron una nota de que la nueva constitución cambió tanto al estado polaco que Prusia no consideró que sus obligaciones fueran vinculantes.[17]​ Al igual que Rusia, a Prusia le preocupaba que el Estado polaco recién fortalecido pudiera convertirse en una amenaza, y el ministro de Relaciones Exteriores de Prusia, Friedrich Wilhelm von Schulenburg-Kehnert, claramente y con franqueza, expresó a los polacos que Prusia no apoyaba la constitución y se negó a ayudar a la Mancomunidad en cualquier forma, incluso como mediador, ya que no le interesaba al estado de Prusia ver que la República se fortaleciera, ya que podría amenazar a Prusia en el futuro.[17]​ El estadista prusiano Ewald Friedrich von Hertzberg expresó los temores de los conservadores europeos: «Los polacos han dado el golpe de gracia a la monarquía prusiana votando una constitución», explicando que una Mancomunidad fuerte exigiría el regreso de las tierras que Prusia adquirió en la primera partición.[16][18]

Segunda partición de Polonia[editar]

La República de las Dos Naciones después de la segunda partición (1793).

La Constitución tampoco fue adoptada sin disenso en la propia Mancomunidad. Los magnates que se habían opuesto al borrador de la constitución desde el principio, a saber, Franciszek Ksawery Branicki, Stanisław Szczęsny Potocki, Seweryn Rzewuski y Szymon y Józef Kossakowski, le pidieron a la zarina Catalina que interviniera y restableciera sus privilegios, como las Leyes Cardinales, garantizadas por Rusia y abolidas bajo el nuevo estatuto.[19]​ Con ese fin, estos magnates formaron la Confederación de Targowica.[19]​ La proclamación de la Confederación, organizada en San Petersburgo en enero de 1792, criticó a la constitución por contribuir, en sus propias palabras, al "contagio de ideas democráticas" siguiendo "los ejemplos fatales establecidos en París". Afirmaron que «el parlamento [...] violó todas las leyes fundamentales, barrió todas las libertades de la nobleza y el 3 de mayo de 1791 se convirtió en una revolución y una conspiración.» Los confederados declararon la intención de superar esta revolución. «No podemos hacer nada más que recurrir confiadamente a la zarina Catalina, una emperatriz distinguida y justa, nuestra vecina amiga y aliada [que] respeta la necesidad de bienestar de la nación y siempre le ofrece una mano amiga», escribieron. Los confederados se alinearon con Caterina y le pidieron intervención militar. El 18 de mayo de 1792, el embajador ruso en Polonia, Yakov Bulgakov, entregó una declaración de guerra al ministro de Asuntos Exteriores polaco, Joachim Chreptowicz. Los ejércitos rusos entraron en Polonia y Lituania el mismo día, comenzando la Guerra ruso-polaca de 1792. La guerra terminó sin batallas decisivas, con una capitulación firmada por el rey polaco Estanislao II Poniatowski, quien esperaba que se pudiera llegar a un acuerdo diplomático.

Las esperanzas del rey Estanislao de que la capitulación permitiría una solución diplomática aceptable se terminaron pronto. Con los nuevos diputados sobornados o intimidados por las tropas rusas, tuvo lugar una nueva sesión del parlamento, conocida como Grodno Sejm, en otoño de 1793. El 23 de noviembre de 1793, concluyó sus deliberaciones bajo coacción, anulando la constitución y accediendo a la segunda partición. Rusia tomó 250 000 km², mientras que Prusia recibió 58 000 km² del territorio de la Mancomunidad. Este evento redujo la población de Polonia a solo un tercio de lo que era antes de que comenzaran las particiones en 1772. Lo que quedaba de la República fue guarnecida por las tropas rusas y su independencia se vio fuertemente restringida. Tal resultado fue un gran golpe para los miembros de la Confederación de Targowica, quienes vieron sus acciones como una defensa de los privilegios centenarios de los magnates, pero a los cuales ahora la mayoría de la población polaca los consideraba traidores.

Insurrección[editar]

Consagración de los sables de Tadeusz Kościuszko y Józef Wodzicki en Cracovia, a principios de 1794. Obra de Walery Eljasz Radzikowski.

El 24 de marzo de 1794, Tadeusz Kościuszko, veterano del Ejército Continental en la guerra de Independencia de los Estados Unidos, anunció la sublevación general en un discurso en la plaza de Cracovia y asumió los poderes del Comandante en Jefe de todas las fuerzas polacas.[20]​ También juró:

no usar estos poderes para oprimir a ninguna persona, sino para defender la integridad de las fronteras de Polonia, recuperar la independencia de la nación y fortalecer las libertades universales.

Con el fin de fortalecer las fuerzas polacas, Kościuszko emitió un acto de movilización, requiriendo que cada cinco casas en la Pequeña Polonia deleguen al menos un soldado varón capaz equipado con carabina, pica o un hacha. La Comisión de Orden de Kościuszko en Cracovia reclutó a todos los hombres entre 18 y 28 años y aprobó un impuesto sobre la renta. Las dificultades para proporcionar suficiente armamento para las tropas movilizadas hicieron que Kościuszko formara grandes unidades compuestas por campesinos armados con guadañas, llamadas guadañas de guerra.[21]

Para destruir a la todavía débil oposición, la emperatriz Catalina ordenó al ejército del mayor general Fiodor Denisov atacar Cracovia.[21]​ El 4 de abril, ambos ejércitos se encontraron cerca de la aldea de Racławice.[22]​ En lo que se conoció como la batalla de Racławice, las fuerzas de Kościuszko derrotaron al oponente numérica y técnicamente superior. Luego de la sangrienta batalla, las fuerzas rusas se retiraron del campo de batalla. Las fuerzas de Kościuszko eran demasiado débiles para comenzar una persecución exitosa y eliminar a las fuerzas rusas de la Pequeña Polonia de una vez por todas. Aunque la importancia estratégica de la victoria era casi nula, la noticia de la victoria se extendió rápidamente y pronto otras partes de Polonia se unieron a las filas de los revolucionarios. A principios de abril, las fuerzas polacas concentradas en las tierras de Lublin y Volinia, listas para ser enviadas a Rusia, se unieron a las filas de las fuerzas de Kościuszko.

Mapa de la campaña en Polonia, 1974.      Movimientos polacos,      rusos y      prusianos.

El 17 de abril en Varsovia, el intento ruso de arrestar a los sospechosos de apoyar la insurrección[23]​ y desarmar a la débil guarnición polaca de Varsovia bajo el mando del general Stanisław Mokronowski, que se había apoderarse del arsenal en la calle Miodowa,[24]​ resultó en un levantamiento contra la guarnición rusa de Varsovia, liderada por Jan Kiliński, ante la indecisión del rey de Polonia, Estanislao II Poniatowski. Los insurgentes fueron ayudados por la incompetencia del embajador y comandante ruso, Iosif Igelström, y el día elegido fue el jueves de Semana Santa cuando muchos soldados de la guarnición rusa fueron a las iglesias para recibir la eucaristía sin llevar sus armas. Finalmente, desde el inicio de la insurrección, las fuerzas polacas fueron ayudadas por la población civil y tuvieron un factor sorpresa de su lado al poder atacar a muchos grupos separados de soldados rusos al mismo tiempo, y la resistencia a las fuerzas rusas se extendió rápidamente por la ciudad. Después de dos días de intensos combates, los rusos, que sufrieron entre 2000 y 4000 bajas de una fuerte guarnición inicial de 5000, se vieron obligados a abandonar la ciudad. Jakub Jasiński inició un levantamiento similar en Vilna el 23 de abril y pronto la siguieron otras ciudades y pueblos.[25]​ La masacre de soldados rusos desarmados que asistieron al servicio de Pascua fue considerada como un "crimen de lesa humanidad" por los rusos y fue motivo de venganza más tarde, durante el asedio de Varsovia.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Szyndler, 1994, p. 445.
  2. Davies, 2005, p. 254.
  3. Carsten, 1961, pp. 561–562.
  4. Jędruch, 1982, p. 156.
  5. Gierowski, 1986, pp. 60–63.
  6. LeDonne, 1997, pp. 41–42.
  7. Bauer, 1991, p. 9.
  8. Jędruch, 1982, p. 176.
  9. a b Sanford, 2002, pp. 11–12.
  10. a b Bideleux y Jeffries, 1998, p. 160.
  11. a b Lukowski, 2010, p. 226.
  12. Jędruch, 1982, pp. 172–173; 184–185.
  13. Wandycz, 2001, p. 128.
  14. Schroeder, 1994, p. 84.
  15. Lukowski y Zawadzki, 2001, p. 84.
  16. a b Bauer, 1991, p. 167.
  17. a b Łojek, 1986, pp. 325–326.
  18. Bucki, Carl L. (3 de mayo de 1996). «Constitution Day: May 3, 1791» (en inglés). Polish Academic Information Center. Archivado desde el original el 5 de diciembre de 2008. Consultado el 21 de octubre de 2019. 
  19. a b Jędruch, 1982, pp. 184–185.
  20. Storozynski, 2009, pp. 180-181.
  21. a b Storozynski, 2009, p. 184.
  22. Storozynski, 2009, p. 185.
  23. Williams, 1904, p. 418.
  24. Reszka, Grzegorz (15 de febrero de 2006). «Insurekcja kościuszkowska». polskiedzieje.pl (en polaco). Archivado desde el original el 26 de septiembre de 2017. Consultado el 17 de octubre de 2019. 
  25. Storozynski, 2009, p. 188.

Bibliografía[editar]

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  • Davies, Norman (2005). God's Playground: A History of Poland: The Origins to 1795 (en inglés) 1. Columbia University Press. p. 638. ISBN 978-0-231-12817-9. 
  • Carsten, Francis Ludwig (1961). The new Cambridge modern history: The ascendancy of France, 1648–88. The New Cambridge modern history (en inglés). Cambridge University Press. p. 630. ISBN 978-0-521-04544-5. 
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  • Lukowski, Jerzy (2010). Disorderly liberty: the political culture of the Polish-Lithuanian Commonwealth in the eighteenth century (en inglés). Continuum International Publishing Group. p. 704. ISBN 978-1-4411-4812-4. 
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Enlaces externos[editar]