Hachís

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Hachís de Marruecos
Sebsi, pipa para hachís (Marruecos).
Hachís de burbuja de los Estados Unidos

El hachís (pronunciado con hache aspirada, AFI: [ha.ˈʧis][1]​) es un producto obtenido del cannabis[2]​ a partir de su resina/polen, en bruto o purificada.[3]​ Se obtiene prensando la resina o polen, obtenida en diversas formas de extracción de las flores de Cannabis.[3][4]​ Esta resina se presiona obteniendo una masa de color variable, generalmente marrón, pero también verde, amarilla o rojiza, dependiendo de la variedad de la que se obtiene y de la pureza. Usualmente se le da forma de ladrillos, a veces redondeados.[3]​ El hachís se fuma en cigarrillos o pipas, a menudo mezclado con tabaco.[3]

El contenido de THC del hachís suele ser de 8 a 14%.[3]​ El hachís, por su mayor facilidad de transporte que la marihuana en bruto, es la forma más común de comerciar con cannabis en muchos países de Asia, África y Europa. Los comerciantes al menudeo —llamados en España camellos— pueden llevar un cuchillo para cortar la porción —postura— que venden a los clientes.[3]

La palabra «hachís» proviene directamente de la palabra árabe حشيش hashish, que significa 'hierba'.[5][6]​ La obtención de pruebas concluyentes hace muy difícil apuntar con exactitud al lugar de origen del hachís, aunque numerosos investigadores señalan hacia la antigua Persia. La producción masiva de este concentrado de cannabis para su venta a nivel internacional empezó en Marruecos, aproximadamente en la década de 1960-70, país que desde entonces es líder mundial en cuanto a exportaciones de este producto, muy por delante de otros productores tradicionales como Líbano, Afganistán, Nepal o India.[7]

Su preparación puede realizarse de distintas maneras, siendo las más antiguas el frotado de las flores de la planta en fresco o el cribado de las mismas en seco. Hoy en día se han desarrollado métodos para conseguir un producto más puro, como las separaciones con hielo y agua, con hielo seco, por electricidad estática, por calor y presión o mediante vibraciones acústicas.[8]

En un estudio publicado en 2014 por Jean-Jaques Filippi, Marie Marchini, Céline Charvoz, Laurence Dujourdy y Nicolas Baldovini los investigadores relacionaron directamente el sabor característico del hachís con una reestructuración del mirceno provocada durante el proceso de manufactura.[9]

Legislación[editar]

La legalidad del cannabis o regulación legal del cannabis, referida al uso del cannabis como droga, ha sido y es objeto de debate y controversia desde hace décadas.

Prácticamente todos los países tienen leyes concernientes al cultivo, posesión, venta, compra y consumo de cannabis. Los productos no psicoactivos (p. ej. fibra y semillas) son legales en muchos países y en ellos las autoridades pueden dar licencia para el cultivo orientado a dichos fines. Productos con alto contenido de THC, sin embargo, son sustancias controladas en casi todo el planeta, aunque existen excepciones por motivos médicos. Diversas personalidades han solicitado cambios en su regulación, argumentando que las políticas prohibicionistas y policiales frente al tráfico de drogas habrían fracasado .[10]

Calidad[editar]

La calidad del hachís puede variar mucho. A continuación, se muestran algunas formas de determinar la calidad de su hachís. El primer y más común indicador de calidad del hachís es el olor. El hachís de alta calidad desprende un olor fragante y aromático, mientras que el de baja calidad puede tener un marcado olor rancio, o a moho. Si el hachís está realmente pegajoso, podría indicar que se han añadido aceites para aumentar el peso del producto. Si el interior es demasiado verde, podría indicar que el hachís tiene un mayor contenido de materia vegetal (restos de la planta).

Efectos[editar]

El hachís, también conocido como hash o chocolate por su característico color marrón, produce efectos psicotrópicos muy parecidos a los de la marihuana, pero su consumo también afecta a nivel cognitivo. Además, sus efectos son tanto a corto como a largo plazo.[11]

Consumir hachís provoca de manera instantánea potentes efectos en el cerebro, aunque estos varían según el consumidor en función de sus patologías y lo acostumbrado que esté. De forma general, el hachís provoca los siguientes efectos:[11]

  • Distorsión sensorial.
  • Intensa tristeza.
  • Mala coordinación y pérdida de control de las extremidades. Esto se traduce en una pérdida parcial o total de los reflejos y capacidad de reacción.
  • Disnea y ansiedad.
  • Sensación de boca seca.
  • Aceleración del pulso.
  • Sufrir lo coloquialmente conocido como amarillo, una intoxicación por consumir una cantidad excesiva. Suele provocar ataques de pánico, vómitos y taquicardias.

Sin embargo, un consumo prolongado o habitual de hachís puede provocar efectos muy dañinos, incluso peligrosos, para el organismo. Los más habituales son: pérdida de facultades generales, sobre todo de memoria, concentración y coherencia; la pérdida de la cordura, llegando incluso a la esquizofrenia o paranoia; el daño pulmonar o la depresión.[11]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

    • Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). «hachís». Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. ISBN 978-8-429-40623-8. 
    • Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). «h (apartado 2)». Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. ISBN 978-8-429-40623-8. 
  1. «Cannabis Hub México - Cultura CBD». Cannabis Hub. Consultado el 21 de septiembre de 2021. 
  2. a b c d e f Nordegren, Thomas (2002). The A-Z Encyclopedia of Alcohol and Drug Abuse (en inglés). Universal-Publishers. p. 329. ISBN 978-1581124040. Consultado el 31 de octubre de 2013. 
  3. Isralowitz, Richard (2004). Drug Use: A Reference Handbook (en inglés). ABC-CLIO. ISBN 978-1576077085. Consultado el 31 de octubre de 2013. 
  4. I.M. Stoned (2009). Weed: 420 Things You Didn't Know (or Remember) about Cannabis (en inglés). Adams Media. ISBN 978-1440503498. Consultado el 31 de octubre de 2013. 
  5. Brown, David T (2003). Cannabis: The Genus Cannabis (en inglés). CRC Press. ISBN 978-9057022913. Consultado el 31 de octubre de 2013. 
  6. Robert C. Clarke, Hashish!, ISBN 0-929349-05-9
  7. Skunk Pharma Search, Acoustical dry sieving
  8. Alchimia Blog, Hashishene, el nuevo terpeno de la marihuana
  9. «Personalidades mundiales llaman a ensayar la regulación del cannabis.» 2/6/2011.El País.
  10. a b c «Fumar hachís: Efectos y Consecuencias». Semillas de Marihuana Online. Consultado el 4 de noviembre de 2021. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]