Grito de Lares

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Lares Revolutionary Flag (original).jpg
Bandera Revolucionaria de Lares (Original)
1868 Lares Revolutionay Flag.svg
Bandera Revolucionaria de Lares

El Grito de Lares fue una insurrección armada ocurrida el 23 de septiembre de 1868 que pretendió la independencia de Puerto Rico del gobierno colonial de España .

Esta revuelta ocurre el mismo año de la Revolución Gloriosa en España (17 de septiembre de 1868) y del Grito de Yara en Cuba (10 de octubre). Este acontecimiento tiene sus antecedentes más próximos en la guerra restauradora Dominicana que en 1865 terminó definitivamente con el dominio colonial español en Santo Domingo.[nota 1]

El Grito de Lares se enmarcó dentro del sentimiento anticolonialista que se apoderó del Caribe hispano y que fue abortado por la Guerra Hispano-Estadounidense en la que Estados Unidos resultó victorioso, despojando a España de las Filipinas, Guam, Cuba y Puerto Rico.

Génesis del movimiento[editar]

Dr. Ramón Emeterio Betances y el abogado Segundo Ruiz Belvis, habían salido de Puerto Rico hacia la República Dominicana para organizar un alzamiento independentista en la isla. Ruiz Belvis siguió hacia Chile, pues el gobierno de ese país había ofrecido ayuda a la causa separatista, ayuda que no llegó a dar. Allá el abogado murió en forma sospechosa. Betances creó el Comité Revolucionario de Puerto Rico y organizó juntas y legaciones revolucionarias. Los principales dirigentes de la isla eran Matías Brugman (revolucionario), Manuel Rojas, Manuel María González, Carlos Lacroix y Manuel Cebollero.

El gobierno dominicano a través del General Gregorio Luperón y el Presidente había apoyado a Betances. Le había permitido reclutar y armar un pequeño ejército ola y le facilitó un barco armado. Cuando casi todo estaba listo para llevar a cabo la expedición contra la isla, el gobierno español consiguió que el Presidente Báez prohibiera la salida de los expedicionarios de territorio dominicano, y que las autoridades en Saint Thomas, donde estaba fondeado el barco, lo ocuparan.

Mientras los planes de Betances quedaban así desbaratados, en Puerto Rico el Ejército detuvo a uno de los principales dirigentes de la conspiración y ocupó documentos comprometedores. Los demás líderes, temiendo ser arrestados, decidieron adelantar la fecha señalada para iniciar la revolución sin esperar por Betances.

Proclamación de la República de Puerto Rico[editar]

Manuel Rojas revolucionario venezolano comandante del Ejército de Liberación de Puerto Rico

En el 23 de septiembre, alrededor de 400 a 600 rebeldes (aunque el periodista español José Pérez Morís pone el número más cercano a 100)[1] se reunieron ese día en la hacienda "El Triunfo" de Manuel Rojas, situada en las proximidades de La Pezuela, en las afueras de Lares. Mal entrenados y armados, los rebeldes del Ejército de Liberación al mando de Rojas llegaron a la ciudad a caballo y a pie alrededor de la medianoche. Saquearon tiendas y locales de oficinas propiedad de "peninsulares" y tomaron control del ayuntamiento. Los comerciantes peninsulares y las autoridades puertorriqueñas del gobierno local, considerados por los rebeldes enemigos de la patria, fueron llevados como prisioneros.

Se abolió el sistema de libretas de jornaleros y se declararon libres los esclavos que tomaron las armas contra las autoridades. El sacerdote Gumersindo Vega celebró un solemne tedéum y frente al altar mayor se desplegó la bandera boricua confeccionada por Mariana Bracetti.[2]

La República de Puerto Rico se proclamó a las dos de la madrugada el 24 de septiembre. Se constituyó el gobierno provisional integrado por Francisco Ramírez Medina como presidente de la república, Aurelio Méndez como ministro de la gobernación, Clemente Millán como ministro de estado y Bernabé Pol como secretario. El gobierno se componía exclusivamente de puertorriqueños nacidos en la isla. Durante la madrugada el Gen. Manuel Rojas y su pequeño ejército avanzaron hacia San Sebastián de las Vegas del Pepino.

Batalla del Pepino[editar]

El General Rojas y su ejercito revolucionario de aproximadamente 400 hombres llegaron en la madrugada al pueblo del Pepino (hoy en día San Sebastián)[1] . Defendiendo el pueblo estaban los vecinos y el Cuerpo de milicias del Pepino, ambos bajo el mando del Coronel San Antonio[3] . El alcalde de Pepino, Luis Chiesa, había sido advertido de posibles actividades subversivas dos días antes de la llegada del ejercito revolucionario[3] . Iniciado el combate, El General Rojas ordenó dos ataques encontra de la barraca de milicias, que se encontraba en la plaza central del pueblo. El primer ataque fue rechazado por los milicianos defensores y el segundo se desmoronó ante la llegada de una tropa regular de 25 hombres españoles, bajo el mando del Corregidor García Pérez. La llegada de esta tropa española causó una gran confusión entre los tenientes rebeldes. Estos pensaron que el ejercito español estaba cerca y se opusieron a la propuesta del General Rojas de iniciar un tercer ataque[1] . Esto condujo a la retirada final del ejercito que se dirigió de vuelta a Lares.

Desbandamiento final del ejercito revolucionario[editar]

Posterior a la derrota en la Batalla del Pepino, el liderato revolucionario se reunió en la hacienda de Mayaguez del General Rojas. Aquí se tomo la determinación de ordernar el desbandamiento de las fuerzas rebeldes en bandas pequeñas. Estas bandas pequeñas debían esconderse en el interior de la Isla en espera de otros levantamientos revolucionarios espontáneos. Una de estas bandas de insurrectos, liderada por el lugarteniente Joaquín Parrilla, fue sitiada por militares del ejército español. Durante el sitio, los militares pidieron a los insurrectos la rendición, a lo que el lugarteniente Parrilla contestó: "Parrilla no se rinde". Inmediatamente se produjo un tiroteo y la totalidad de la tropa sublevada fue eliminada. Tras una orden del gobernador, Julián Pavía, la milicia puertorriqueña y el ejercito español rodeó a los rebeldes y rápidamente la insurrección llegó a su fin.

Como parte del esfuerzo de suprimir la revuelta, las autoridades españolas arrestaron a más de ochocientos sospechosos. De estos ochocientos, más de cien murieron por el mal estado de las carceles sobrepobladas. El resto de los arrestados recibieron un indulto general de parte del recien nombrado Gobernador Jose Laureano Sanz el 26 de enero 1869 (el gobernador Julían Pavía había dimitido su puesto en diciembre 1868). Uno de estos presos políticos exonerados fue Juan Rius Rivera, quien más tarde se convirtió en el Comandante en Jefe del Ejército de Liberación en el occidente de Cuba.[4]

Causas[editar]

Entre las causas que motivaron esta revuelta se encuentran la indiferencia del gobierno peninsular a las demandas de reforma política de los puertorriqueños, entonces (últimos años del reinado de Isabel II) ocupado por los moderados: Ramón María Narváez y Luis González Bravo. En lugar de mostrarse conciliador, intentaba resolver la situación con mayor represión, destierros y cárcel.

Otros factores sin duda contribuyeron a movilizar a los insurrectos. Uno de ellos, es la personalidad de líderes como Ramón Emeterio Betances (que estaba en Chile buscando armas para la revolución, pero que nunca llegaron porque las autoridades de St. Thomas las confiscaron) que quedó exiliado, Segundo Ruiz Belvis (muerto en Chile en 1867 —por tanto, antes del Grito de Lares— buscando apoyo para la causa independentista) y Francisco Basora.

Notas[editar]

  1. Nota: La bandera revolucionaria de Lares es similar a la dominicana. Fue diseñada por Ramón Emeterio Betances y tejida por Mariana Bracetti, conocida como "Brazo de Oro"

Referencias[editar]

  1. a b c (Moscoso, Francisco, La Revolución Puertorriqueña de 1868: El Grito de Lares, Instituto de Cultura Puertorriqueña, 2003)
  2. Moran-Arce, Lucas. Historia de Puerto Rico. San Juan: Editorial Librotex, 1988.
  3. a b De Jiménez de Wagenheim, Olga (1984). El grito de Lares: sus causas y sus hombres. Rio Piedras: Ediciones Huracán
  4. http://www.ecured.cu/index.php/Juan_Rius_Rivera