Gato de barco

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Winston Churchill encuentra un gato de navío

Los gatos de navío son gatos comunes que son embarcados en los navíos para combatir a las plagas, además de ofrecer compañía a los marineros en sus largas jornadas distantes del hogar. El uso de gatos en embarcaciones data de la Antigüedad, y continúa siendo frecuente en muchas embarcaciones comerciales y algunas militares actuales.

Uso práctico[editar]

Los gatos han sido llevados en navíos por varias razones, siendo la más importante la caza de ratas y ratones que, inevitablemente, encuentran un local propicio en las calientes y húmedas bodegas de las embarcaciones, causando daños a las cuerdas y partes de madera.

Aún más seria es la amenaza de tales animales a la salud de los tripulantes, una vez que los ratones pueden devorar parte de las provisiones y transmitir enfermedades, una consideración importante cuando el navío permanece por mucho tiempo en el mar.

Los ratones pueden aún inutilizar el uso de ciertos tipos de cargas transportadas, como cereales, granos y demás alimentos.

Historia[editar]

Se cree que la domesticación de los gatos se dio hacia 4.000 a.C. en el Antiguo Egipto, y la práctica de llevar gatos a bordo de sus navíos se inició no mucho tiempo después. Los antiguos egipcios llevaban gatos a bordo de embarcaciones en el río Nilo para cazar pájaros en las zonas pantanosas de la orilla. Los gatos posteriormente también eran cargados en navíos mercantes para controlar los roedores, y así los animales y el concepto acabaron adoptados por mercaderes de otros pueblos en el Mediterráneo oriental, donde estudios genéticos demostraron que los gatos se habían acercado a los poblados neolíticos para cazar a los roedores atraídos por la producción cerealista desde 7.000 a.C. Se cree que los navíos de carga fenicios fueron los primeros en llevar gatos domesticados al sur de Europa, alrededor del año 900 a.C. En época romana se generalizaron por el continente y en tiempos de los vikingos se asentaron en el norte. Los viajes de comercio y exploración marítimos europeos desde los siglos XV y XVI llevó a la diseminación de los gatos por el mundo, con especies eventualmente desembarcando en todos los lugares donde arribaban los barcos. A través de los siglos las proles se desarrollaron en diferentes razas en consonancia con el clima y condiciones en que se encontraban.[1]

El más famoso gato marinero fue el gato Simon, que estuvo a bordo de la fragata británica Amethist entre 1948 y 1949, donde sobrevivió a un ataque de artillería china, elevando la moral de la tripulación superviviente. Retornando a Inglaterra, Simon fue reconocido como héroe de guerra. Murió por una virosis en noviembre de 1949, siendo su entierro acompañado por centenares de personas, incluyendo toda la tripulación del navío. Simon recibió la medalla "Dickin", dada a animales que contribuyeron en acciones militares así como las honras militares navales de Inglaterra. La Marina militar inglesa prohibió los gatos o cualquier otra mascota a bordo, en 1975, aduciendo razones higiénicas.

Referencias[editar]