Erik Bruhn

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Maria Tallchief y Erik Bruhn en "El Lago de los Cisnes",1961

Erik Bruhn (en realidad Erik Belton Evers Bruhn) (n. Copenhague; 3 de octubre de 1928 - f. Toronto; 1 de abril de 1986) fue un bailarín, coreógrafo, maestro de ballet y director de compañía danés. Consumado intérprete del llamado estilo Bournonville fue considerado en el apogeo de su arte, en las décadas de los cincuenta y sesenta del siglo veinte, como el epítome del danseur noble.[1] Con su impecable técnica y su deslumbrante presencia escénica hizo suyos los papeles estelares del repertorio clásico: James en La Sylphide, Siegfried en El Lago de los Cisnes, Albrecht en Giselle, pero también dominó el lenguaje coreográfico contemporáneo en ballets como Carmen de Roland Petit o Miss Julie de Birgit Cullberg.[2] Bailó con las bailarinas más destacadas de su época:Svetlana Beriosova, Sonia Arova, Rosella Hightower, Alicia Markova, Maria Tallchief, Yvette Chauviré, Toni Lander, Natalia Makarova, Carla Fracci.

Los comienzos[editar]

Bruhn fue admitido en 1937, a los nueve años, en la Escuela del Real Ballet Danés en Copenhague, dirigida entonces por Harald Lander, paladín del estilo Bournonville. Debutó en 1946 en el ballet Thorvaldsen haciendo el papel de Adonis, y en 1947 entró a formar parte de la compañía.[3] Ya en 1949 ascendió a solista y debutó en el papel de James en La Sylphide, una de las obras clave del estilo Bournonville y del repertorio del Ballet Danés. Con el deseo juvenil de asomarse al mundo Bruhn pidió en 1947 permiso a su compañía para trasladarse a Londres, entonces con París a la cabeza del resurgimiento del ballet después de la Segunda Guerra Mundial.[4] Allí se unió al Metropolitan Ballet, una pequeña compañía de carácter cosmopolita que bajo la tutela de maestros como Victor Gsovsky y Nicholas Beriosoff presentaba a bailarines jóvenes con un repertorio de ballets clásicos y piezas modernas. Después de esa primera temporada de 1947 con el Metropolitan, Bruhn regresó al Real Ballet Danés, pero siguió apareciendo con la compañía londinense como artista invitado hasta que ésta se disolvió en 1949. A principios de la década de los cincuenta Bruhn dio el salto a América invitado por el American Ballet Theatre (ABT) con sede en Nueva York. Empezaba una nueva etapa en su vida.

Años cincuenta[editar]

La primera temporada con el American Ballet Theatre estuvo marcada por una lesión que no permitió a Bruhn emplearse a fondo, pero la experiencia americana le confirmó en su intuición de que salir de Dinamarca y la seguridad del Real Ballet Danés era necesario para su maduración artística.[5] Sin embargo volvió a Copenhague para durante unos años tomar clases con Vera Volkova, contratada en 1951 como maestra por el Real Ballet Danés.[6] Bruhn diría más tarde que Volkova había sido la profesora que más le había influído[7] . Efectivamente Bruhn marchó de nuevo a los Estados Unidos potenciado en sus cualidades técnicas y artísticas, e irrumpió en el panorama balletístico americano con un debut triunfal en Giselle acompañando a Alicia Markova en la producción del ABT en el Metropolitan Opera House de Nueva York, el 1 de mayo de 1955.[8] A partir de ahí Bruhn apareció como artista invitado en las compañías americanas más importantes.

Después de una breve temporada con el Ballet de Cuevas con gira europea incluída, Bruhn fue artista invitado del American Ballet Theatre durante los años 1957, 1958 y 1959 con una actividad trepidante. En la temporada de 1959/60 sorprendió a todos pasándose al New York City Ballet (NYCB), en cierto modo el "rival" del ABT, dirigido por George Balanchine, para formar pareja por primera vez con la estrella del NYCB Maria Tallchief. Junto a ella bailó el segundo acto de El Lago de los Cisnes y las coreografías de Balanchine Symphony in C y Pas de dix en el City Center neoyorkino ante un público enfervorizado.[9] Por descuerdos con Balanchine Bruhn abandonó en febrero de 1960 el NYCB y volvió al ABT. Con él y con Maria Tallchief de pareja viajó ese verano a la Unión Soviética y bailó a finales del año el paso a dos de El cisne negro en Londres en una gala en el Drury Lane Theatre.[10] La ruptura con Balanchine llevó a Bruhn a volver la espalda al mundo balletístico americano, al menos de momento, y buscar los escenarios europeos.

Años sesenta[editar]

La vuelta de Bruhn a Europa en 1961 estuvo caracterizada por una gran intranquilidad tanto profesional como personal. A sus 33 años se hallaba en el mejor momento de su carrera y deseaba dejar la vida itinerante y establecerse en una compañía sólida y de nivel artístico que le ofreciera nuevas posibilidades también como coreógrafo y maestro.[11] Seguía siendo miembro del Real Ballet Danés que por razones varias no se decidía a hacer a Bruhn director artístico de la compañía, a pesar de que hacía tiempo que se barajaba su nombre para ese cargo. En 1961 Bruhn montó Giselle para el Ballet Danés e interpretó dos ballets de Roland Petit y el paso a dos de Don Quijote en el festival anual de la danza celebrado en Copenhague ese verano.[12] Conoció entonces a Rudolf Nureyev, un joven bailarín ruso del Ballet Kirov de Leningardo que acababa de "escoger la libertad" en París, y le brindó su amistad y su ayuda. En otoño coincidieron en Londres donde Bruhn participaba en una gala organizada por Anton Dolin y Nureyev bailaba en una velada benéfica organizada por Margot Fonteyn, la primera bailarina del Royal Ballet inglés. Por aquel entonces la dirección del Royal Ballet buscaba a un sustituto para Michael Somes, su veterano primer bailarín, y contrató a Bruhn y Nureyev como artistas invitados para la temporada 1961-62. Al terminar la temporada el Royal Ballet no se decidió por Bruhn como futuro primer bailarín, como él daba por descontado, sino por Nureyev que tuvo el respaldo unánime de los críticos, el público y la primera bailarina Margot Fonteyn.

Tras la decepción de Londres Bruhn retomó su vida nómada con paradas en la Ópera de Stuttgart[13] , apariciones en Australia con Sonia Arova o en la televisión norteamericana con Carla Fracci. En 1963 pasó una parte del año como maestro de ballet con el ABT y la otra con el NYCB, que tuvo que interrumpir por razones de salud. A comienzos de 1964 debutó en la Ópera de París acompañando a Yvette Chauviré, y al final del año montó en Toronto La Sylphide para el Ballet Nacional de Canadá, trabajo que inició una larga y fructífera colaboración con el ballet canadiense. En 1965 formó parte como bailarín y coreógrafo del Harkness Ballet de Nueva York, con el que visitó Londres en la primavera, precisamente cuando el furor en torno a la pareja Fonteyn/Nureyev a raíz del estreno de Romeo y Julieta por el Royal Ballet, el nueve de febrero, estaba en su apogeo.[14] En ese año el Real Ballet Danés nombró un nuevo director y, una vez más, dejó a un lado a Bruhn decidiéndose por Flemming Flindt.[15] A lo largo de 1966 la salud de Bruhn empeoró y a duras penas logró montar a final de año El Lago de los Cisnes para el Ballet Nacional de Canadá. En 1967 fue nombrado director artístico del Real Ballet de Suecia en Estocolmo (hasta 1971) y según algunas fuentes[16] inició un paulatino distanciamiento de Nureyev, con el que hasta ese momento había mantenido una relación personal y profesional, intensa y tormentosa. En la entrega a Bruhn del prestigioso Dance Magazine Award en Nueva York en abril de 1969,[17] se les vio como un par de viejos pero distantes amigos. Así aparecieron también en la gran gala que se celebró poco antes en Londres para celebrar los 35 años de Margot Fonteyn como bailarina, gala en la que Bruhn bailó con la italiana Carla Fracci, su pareja preferida desde 1967.

Años setenta-ochenta[editar]

A comienzos de la década de los setenta Bruhn trasladó su actividad al otro lado del Atlántico, repartiendo su tiempo entre el American Ballet Theatre y el National Ballet of Canada, entre Nueva York y Toronto. A pesar de su estado de salud precario dedicó la temporada 1970/71 al ABT con él que bailó Las Sílfides y The Miraculous Mandarin con Natalia Makarova, Miss Julie con Cynthia Gregory, Coppelia y Giselle con Carla Fracci. A finales de 1971 su antigua dolencia -úlcera de estómago- le llevó al hospital y tuvo que suspender todas sus actuaciones. En febrero de 1972 anunció su retirada de la escena como bailarín.[18] En los años siguientes se dedicó a dar clases y a producir montajes de ballets principalmente para el National Ballet of Canada y el American Ballet Theatre. Sin embargo y para alegría de los balletómanos Bruhn decidió volver a bailar en junio de 1975.[19] Su primera actuación fue en La Sylphide, presentada por el ABT en Nueva York en julio de 1975. Esta vez Bruhn interpretaba el papel "de carácter" de la bruja Madge, mientras Gelsey Kirkland y Mikhail Baryshnikov, otro bailarín ruso del Ballet Kirov que acababa de "escoger la libertad", interpretaban a la pareja romántica de la Sílfide y de James.

En esta nueva etapa Bruhn, a sus 47 años, optó por papeles de tipo dramático o de "carácter" como el de la Bruja Madge en La Sílfide, Petrushka en el ballet del mismo nombre (en junio de 1976) o el Dr. Coppelius en Coppelia, pero aún aparecía en papeles románticos como el paso a dos de Epilogue (1975) y el de Príncipe Iván en El pájaro de fuego ambos con Natalia Makarova (en abril de 1977). A finales de 1982 fue nombrado director artístico del National Ballet of Canada[20] y su interés fue centrándose cada vez más en la enseñanza y el montaje de los grandes ballets clásicos que tan bien conocía. Aún creó un nuevo montaje de La Silfide para el American Ballet Theatre, estrenada el 24 de mayo de 1983 en el Metropolitan Opera House de Nueva York.[21] y como director del Ballet Nacional de Canadá encargó al coreografo Glen Tetley un nuevo ballet, Alice, que fue estrenado en marzo de 1986.

Bruhn fue ingresado en el General Hospital de Toronto el 25 de marzo de 1986. Se le diagnosticó cáncer de pulmón[22] y falleció el 1 de abril a los 57 años.[23]

Bruhn estableció en su testamento la creación de un premio para bailarines jóvenes, el Erik Bruhn Prize, concedido anualmente por concurso organizado por el National Ballet of Canada desde 1988.[24]

Referencias[editar]

  1. Anna Kisselgoff, Dance View: Erik Bruhn, Epitome of the Danseur Noble, en: New York Times, 13 de abril 1986
  2. Horst Kögler, The Concise Oxford Dictionary of Ballet, Oxford 1988, pág. 76
  3. Alexander J. Balcar, Knauers Ballett-Lexikon, Munich, pág.62
  4. Peter Williams, Erik Bruhn Ballets Prince of Denmark, en: Dance and Dancers, Londres, junio 1962, pág 28
  5. Williams, Dance and Dancers, junio 1962, pág. 29
  6. Balcar, pág. 345
  7. John Gruen, Erik Bruhn.Danseur Noble, The Viking Press, Nueva York 1979 págs. 57-58
  8. John Martin, Memorable Performance of Giselle Is Danced by Markova and Bruhn, en: New York Times, 2 de mayo 1955
  9. Dance and Dancers, marzo 1960 pág. 21
  10. Dance and Dancers, febrero 1961
  11. Williams, Dance and Dancers, junio 1962, pág. 29
  12. Dance and Dancers, julio 1961, págs. 9-11
  13. Williams, Dance and Dancers, junio 1962
  14. Dance and Dancers, abril 1965
  15. Kögler, pág. 158
  16. Peter Watson, Nureyev: A Biography, Hodder and Stoughton, Londres 1994
  17. New York Times, 4 de abril 1969
  18. New York Times, 14 de febrero 1972
  19. New York Times, 25 de junio 1975
  20. New York Times, 9 de diciembre 1982
  21. New York Times, 24 de mayo 1983
  22. New York Times, 26 de marzo 1986
  23. New York Times, 2 de abril 1986
  24. New York Times, 11 de abril 1988

Bibliografía[editar]

  • Alexander J. Balcar, Knauers Ballett-Lexikon. Munich 1958
  • John Gruen, Erik Bruhn.Danseur Noble, The Viking Press, Nueva York 1979
  • Horst Kögler, The Concise Oxford Dictionary of Ballet, Oxford 1988
  • Peter Watson, Nureyev: A Biography, Hodder and Stoughton, Londres 1994
  • Dance and Dancers (revista), Londres 1950-1995

Premios y reconocimientos[editar]

  • Dance Magazine Award 1969
  • Caballero de la Orden de Dannebrog 1963
  • Prix Nijinski 1963

Enlaces externos[editar]