Elecciones presidenciales de Ecuador de mayo de 1875

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Elecciones presidenciales de 1875
Presidente para el período 1875-1881
Fecha Del 3 al 5 de mayo de 1875
Tipo Presidencial

Demografía electoral
Población 1,000,000
Votantes 22,726
Participación
  
2.27 %

Resultados
Gabriel García Moreno.jpg
Gabriel García Moreno – PCE
Votos 22,529  
  
99.1 %
Jose Javier Eguiguren.jpg
José Javier Eguiguren – PCE
Votos 89  
  
0.5 %
Antonio Borrero2.jpg
Antonio Borrero – Liberal
Votos 52  
  
0.2 %
Vicente Piedrahita.jpg
Vicente Piedrahita – PCE
Votos 12  
  
0.04 %
Pedro Moncayo.jpg
Pedro Moncayo – Liberal
Votos 9  
  
0.03 %

National Standard of Ecuador.svg
Presidente del Ecuador

Las elecciones presidenciales de Ecuador de 1875 fue el proceso electoral el cual tuvo por objetivo la elección de un nuevo Presidente Constitucional de la República del Ecuador.

Antecedentes[editar]

Fueron convocadas las elecciones por parte del presidente Gabriel García Moreno para escoger a su sucesor presidencial, bajo la Constitución de 1869 aprobada mediante referéndum.

El partido oficialista conservador y sus partidarios insistieron en que García Moreno buscara su reelección ya que la Constitución de 1869 le permitía un nuevo mandato. El presidente aceptó su candidatura con la condición de no participar en su candidatura y exigiendo ante todo elecciones honestas y libres.[1]

El liberal ecuatoriano Juan Montalvo empezó a criticar en su panfleto La Dictadura Perpetua la candidatura de García Moreno, acusándolo de quererse perpetuar en el poder.[2]

La propaganda en favor de la reelección de García Moreno fue más poderosa en Quito. Muchos liberales no acudieron a votar a causa de la evidente derrota humillante que iban a tener sus candidatos. Luis Robalino Dávila las califica de ridículas debido a la falta de un contendor.

Desarrollo[editar]

Las elecciones presidenciales tuvieron lugar del 3 al 5 de mayo de 1875.[3]​ García Moreno fue reelecto con mayor votación que la del plebiscito de 1869,[4]​ obteniendo 22.529 votos. Por su parte José Javier Eguiguren obtuvo 89 votos, Antonio Borrero 52 votos, Vicente Piedrahita 12 votos, Pedro Moncayo y Luis Amador 9 votos, Francisco Xavier Aguirre, Ignacio de Veintimilla y Pedro Carbo 3 votos, Manuel Gómez de la Torre, Luis Salazar, Manuel Draga, Francisco Xavier Salazar y Juan Montalvo 2 votos, Angel Tola, Carlos Icaza, José María Icaza, Concepción Barros, Sixto Santos, Eloy González y Manuel Vega obtuvieron un solo voto.[5]

Candidatos y Resultados[editar]

Los candidatos fueron en total 21, el que destacaba era el presidente que era el seguro candidato a ser reelegido, mientras que los demás candidatos como: José Javier Eguiguren, Antonio Borrero, Vicente Piedrahita, Pedro Moncayo, Luis Amador, Francisco Xavier Aguirre, Ignacio de Veintimilla, Pedro Carbo, Manuel Gómez de la Torre, Luis Salazar, Manuel Draga, Francisco Xavier Salazar, Juan Montalvo, Angel Tola, Carlos Icaza, José María Icaza, Concepción Barros, Sixto Santos, Eloy Gonzáles y Manuel Vega acudieron a estas elecciones sin posibilidades de triunfo.[6]

Partido Candidato Cargos importantes Votos %
Partido conservador ecuatoriano.png Partido Conservador Ecuatoriano Gabriel García Moreno y Morán de Buitrón Presidente de la República
(1861 - 1865) /
(1869 - 1875)
22.529 99.1%
José Javier Eguiguren y Riofrío Ministro de Hacienda
(1872 - 1875)
89 0.5%
Vicente Piedrahíta Carbo Gobernador del Guayas
(1862 - 1864)
12 0.04%
Liberalismo ecuatoriano.png Liberal Antonio Borrero Cortázar Vicepresidente de la República
(1863 - 1864)
52 0.2%
Pedro Moncayo y Esparza Presidente de la 6° Convención Nacional
(1852)
9 0.03%
Otros 35 0.1%

Fuente:[7][8]

Asesinato de Gabriel García Moreno[editar]

Antecedentes[editar]

El recién reelecto presidente Gabriel García Moreno murió el 6 de agosto de 1875

Gabriel García Moreno alcanzó el poder después de una guerra civil en la que los conservadores derrocaron a los regímenes liberales de la época personificados en los presidentes José María Urbina y Francisco Robles.

Desde su llegada a la presidencia de la República en 1861 enfrentó diversas conspiraciones, sublevaciones militares, invasiones y intentos de asesinato por parte de los liberales derrocados y sus líderes.[9]​ Todas ellas resultando inútiles hasta 1875.

Los liberales intentaron una nueva conspiración buscando el asesinato del presidente y derrocar su gobierno conservador personificado en la Constitución de 1869.

El asesinato[editar]

Efectivamente, el 6 de agosto de 1875 el Palacio de Carondelet en Quito fue escenario del asesinato del presidente Gabriel García Moreno.

Luego de rezar en la Catedral Metropolitana, el Mandatario emprendió su ingreso al Palacio por la escalinata sur, cuando un grupo de conspiradores liberales apostados entre las columnas procedió a atacarlo a tiros y machetazos. El grupo estaba conformado por el colombiano Faustino Rayo, exmilitar que había servido al Gobierno garciano, el cual lo atacó con salvaje saña con un machete, y los jóvenes intelectuales liberales Roberto Andrade, Manuel Cornejo, Abelardo Moncayo y Manuel Polanco, armados con pistolas. García Moreno falleció tiempo después en la iglesia de la Catedral.

Los conspiradores esperaban que el ejército se rebele (el comandante Francisco Sánchez, unos de los jefes del cuartel de artillería de Quito les había prometido sublevar al cuartel), sin embargo esto no sucedió.[10]

El general Francisco Javier Salazar, ministro de Guerra de García Moreno, declaró sobre el día del crimen:

"Hallábame en el local del ministerio de guerra, tranquilamente ocupado de la redacción de uno de los proyectos que debía presentar al Congreso, cuando se oyó confusamente un tiro como por la plaza, al que siguieron a pocos momentos y en rápida sucesión otros y otros, que causaron cierto murmullo alarmante en la calle del cuartel. Sobresaltado con esto, dejo mi asiento, tomo mi bastón de estoque, única arma que tengo a la mano, salgo a la calle mencionada, oigo alboroto en la plaza, corro hacia ella, y apenas he dado unos doce pasos, resuenan las voces de "murió el presidente, mataron al Sr. García". Al instante se me ocurre la idea de que ese asesinato no podía ser sino el preliminar de un ataque al cuartel, o de una revolución de las tropas. Vuelvo, por lo mismo, sobre mis pasos, y voy a situarme en el punto probable de peligro: encuentro en la prevención soldados que tratan de salir en tropel armados de sus rifles; les ordeno que regresen al patio; y mando a los capitanes se pongan a la cabeza de sus compañías, y que los formen en batalla. Hecho esto con la rapidez del relámpago, anuncio a la tropa el feroz atentado que se acaba de cometer, y le exhorto a sostener con lealtad el orden constitucional y al representante de la República. Para probar el espíritu de los soldados, concluyo mi corta proclama con la voz de: Viva el Gobierno! El batallón repite estas palabras con entusiasmo. No vacilo entonces en mandar despejar hasta una cuadra en contorno los grupos de gente que se acercaban; éstos obedecen al instante y se retiran"[11]

Después de su muerte, el 13 de agosto de 1875 el H. Congreso Nacional lo declara ganador de las elecciones de 1875, con diez mil votos más, es decir 32.529 sufragios[12]​ y declara vacante la presidencia entregándola posteriormente por encargo al ministro del interior y vicepresidente Francisco León Franco que se encarga del poder ejecutivo hasta la convocatoria de nuevas elecciones.

Móviles del asesinato[editar]

El asesinato de Gabriel García Moreno, con dibujo de Pierre Méjanel y grabado por François Pannemaker. Este trabajo ilustró la sección sobre «asesinatos masónicos» de la obra Les Mystères de la Franc-Maçonnerie (París, 1886) de Léo Taxil, escritor francés de tendencia anticlerical y antimasónica.

Los historiadores Wilfrido Loor y Manuel Polit Laso, entre otros, señalan que García Moreno fue asesinado por incitación de la masonería extranjera, debido a que era el único gobernante que profesaba el catolicismo de tal manera que había prohibido las instituciones masónicas en territorio ecuatoriano.[13]​ El cuñado de García Moreno también señaló en carta de 1883 que el presidente había muerto debido a la masonería europea que decretó su asesinato y lo concretó a través de los masones del Perú, Chile y Ecuador.[14]​ A diferencia de Perú, donde el anarquismo, el socialismo y el radicalismo moderno aparecieron juntamente con la presencia política activa de la masonería,[15]​ la instauración de la masonería en Ecuador fue un proceso mucho más lento y complejo: hasta 1878 solo se habían creado tres logias en Ecuador (dos en Guayaquil, en 1812 y 1843, y una en Quito en 1809), y ninguna durante el gobierno de García Moreno, en tanto que más tarde, durante la revolución liberal (1895-1912), se crearían 17 logias.[16]​ El 26 de septiembre de 1862, se firmó en Roma un concordato entre Ecuador y la Santa Sede que ratificó García Moreno en Quito el 17 de abril de 1863. Ese concordato no solo aseguraba en Ecuador el ejercicio exclusivo de la religión católica, sino que impedía la mera existencia de sociedades y sectas cuyas doctrinas fueran reprobadas por la Iglesia, incluyendo la masonería.[17]​ En 1869 García Moreno promulgó un decreto para que todo aquel denunciado como masón fuera llevado ante un consejo de guerra, con lo cual se convertía en enemigo de la masonería.[18]​ Gomezjurado, Berthe y Loor sugirieron la existencia de correspondencia entre la masonería europea y la peruana cuyos miembros tenían constante comunicación con los enemigos de García Moreno, siendo algunos de estos también masones.[19][20][21][22]

La propia correspondencia de García Moreno registra los supuestos planes de logias masónicas de acabar con su vida, en carta a uno de sus amigos manifiesta lo siguiente:

Han escrito de Alemania a un Padre Redentorista que las logias de allá han ordenado a las de América hagan todo lo posible para derribar al Gobierno del Ecuador. Pudiera ser que el gran Maestre Bismarck tuviera parte en esto; pero Dios nos protege, y confiando en Él a nadie temo, a pesar de que nada somos, nada valemos, y de que nuestras fuerzas son iguales a cero, comparadas con las de aquel coloso de pies de barro.[23]

Una vez que fue reelegido para una tercera presidencia escribió la siguiente misiva al papa Pío IX:

Ahora que las logias de los países vecinos, instigadas por las de Alemania, vomitan contra mí toda especie de injurias atroces y de calumnias horribles, procurando sigilosamente los medios de asesinarme, necesito más que nunca de la protección Divina para vivir y morir en defensa de nuestra Religión santa, y de esta pequeña República, que Dios ha querido que siga yo gobernando.[24]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Henderson, Peter (2010). GABRIEL GARCÍA MORENO y la formación de un Estado conservador en los Andes. Quito: Ecuador Positivo. pp. 272-274. ISBN 978-9978-393-45-1. 
  2. Henderson, Peter (2010). GABRIEL GARCÍA MORENO y la formación de un Estado conservador en los Andes. Quito: Ecuador Positivo. p. 273. ISBN 978-9978-393-45-1. 
  3. García Moreno y sus asesinos, (1966), página 56
  4. García Moreno y sus asesinos, (1966), pp. 19
  5. Vida de García Moreno:1873-1875, Editorial El Tiempo, (1954-71), pp. 260-261
  6. Vida de García Moreno:1873-1875, Editorial El Tiempo, (1954-71), pp. 231-232
  7. Tribunal Supremo Electoral (1989). Elecciones y democracia en el Ecuador. 2. El Proceso Electoral Ecuatoriano. Quito, Ecuador: Corporación Editora Nacional. 
  8. Almanaque Ecuador Total
  9. Entre los más importantes conspiradores de la época destacan: Jose María Urbina, Fernando Ayarza, Manuel Tomás Maldonado, Guillermo Franco Herrera, Eloy Alfaro.
  10. https://archive.org/stream/garciamorenopres02bert#page/364/mode/2up
  11. «Andrade, Roberto: El capitán Rayo y el Ministro de Guerra». Archivado desde el original el 10 de abril de 2008. 
  12. Según el político y escritor Juan León Mera en su escrito: Dictadura y restauración de la República del Ecuador. García Moreno venció en las elecciones con 25.000 sufragios.
  13. Gomezjurado S. J., Severo (1966). Vida de García Moreno, tomo VII. Quito: Don Bosco. 
  14. Salazar Alvarado, Francisco (2005). Encuentro con la historia García Moreno: líder católico Latinoamericáno. Quito: Margarita Borja Yanko Molina Editores. p. 247. ISBN 9978-44-019-4. 
  15. Saranyana, José Ignacio (dir.); Alejos-Grau, Carmen José (coord) (2002). Teología en América Latina. Vol. 3: El siglo de las teologías latinoamericanistas. Madrid: Iberoamericana. p. 172. ISBN 84-95107-47-3. Consultado el 31 de agosto de 2015. 
  16. Fichte, Fels (1926-1927). «Proceso histórico de la masonería en Ecuador». Anuario de la Gran Logia del Ecuador. pp. 101-114. 
  17. Saranyana, José Ignacio (dir.); Alejos-Grau, Carmen José (coord) (2002). Teología en América Latina. Vol. 3: El siglo de las teologías latinoamericanistas. Madrid: Iberoamericana. p. 182. ISBN 84-95107-47-3. Consultado el 31 de agosto de 2015. 
  18. Berthe, Augusto (1892). García Moreno: presidente de la República del Ecuador, vengador y mártir del derecho cristiano. Tomo 2. París: Victor Retaux e Hijo. p. 357. Consultado el 17 de agosto de 2015. 
  19. Gomezjurado, Severo (1970). Vida de García Moreno. Tomo IX. Quito: Don Bosco. pp. 266-327. 
  20. Berthe, Augusto (1892). García Moreno: presidente de la República del Ecuador, vengador y mártir del derecho cristiano. Tomo 2 (6ª edición). París: Victor Retaux e hijo, Libreros-editores. pp. 353-378. 
  21. Loor, Wilfrido (1955). García Moreno y sus asesinos (2ª edición). Quito: La Prensa Católica. pp. 148-165. 
  22. Z. de Cancio, D. Angel (1889). Vida del Excmo. Señor D. Gabriel García Moreno, restaurador y mártir de la tesis católica en el Ecuador. Madrid: Imprenta de JOSÉ GIL Y NAVARRO. pp. 218-222. 
  23. Loor, Wilfrido (1955). GARCÍA MORENO Y SUS ASESINOS (segunda edición). Quito: La Prensa Católica. p. 162. 
  24. Pólit Laso, Manuel María (1923). ESCRITOS Y DISCURSOS DE GABRIEL GARCÍA MORENO tomo II (segunda edición). Quito: SALESIANA. p. 436.