El Luchador (Bolívar)

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El Luchador
Lema Tradición De Calidad
Año fundación 1905
Género Generalista
País Venezuela
Ciudad donde se edita Ciudad Bolívar
Ámbito de distribución Regional
Idioma Español
Periodicidad Diario
Publicación Matutino
Empresa editora El Luchador
Fundador
Director Ing. Francisco Rosales y Alberto j. Hernández Moya
Página web elluchador.info

El Luchador es un diario regional de Venezuela con base en Ciudad Bolívar, Estado Bolívar. Presenta un formato tipo tabloide en color que va dirigido esencialmente a los estratos D y E, para 2007 tenía un tiraje diario de 12.000 ejemplares.[1]

Historia[editar]

Sus orígenes se remontan al el diario El Anunciador fundado en el siglo XIX, por su posición de mantener una línea no muy favorable al gobierno se decidió su cierre por "recomendación" del entonces presidente Joaquín Crespo. Es así como nace el 10 de julio de 1905 El Luchador heredero de El Anunciador, el nuevo diario se mantiene en circulación hasta 1990 cuando cierra, en toda esa etapa se concentró en noticias locales de Ciudad Bolívar y en menor escala a las regionales. En 2005 reaparece el diario El Luchador con la intención de expandirse como diario regional, tiene corresponsal en Caracas, Ciudad Guayana y en Caicara del Orinoco. Presenta un formato de tipo tabloide con 32 páginas. Su director-editor es el Ingeniero Francisco Rosales. El Luchador ha sido el periódico de más vieja data en la provincia venezolana. Por razones comprensible, mantuvo por mucho tiempo una línea editorial conservadora y de mucho respeto por las tradiciones y por la familia.111 años de existencia


        • En 111 años de vida, el diario El Luchador ha sorteado duras circunstancias a las cuales ha sobrevivido y como ave Fénix ha renacido victorioso de todas ellas


Américo Fernández

       Nació El Luchador, al comienzo como diario de la tarde, en el mismo formato de su antecesor “El Anunciador” (51x32), bajo la dirección de Jorge Suegart y Domingo María Navarro en calidad de Redactor. Edmundo Suegart fungía de administrador. Comenzó a editarse el 10 de julio de 1905 en los talleres tipográficos La Empresa establecidos por el general Agustín Suegart en 1893, con imprenta de vapor y linotipos que introdujo después en 1911
       Aparece hoy en la escena pública este diario –dice el editorial- nacido al calor de patrióticos móviles: la de cooperar sus propietarios y su redactor en la medida de sus facultades a la obra emprendida el memorable 23 de mayo de 1899 por el actual Jefe del país. Un editorial complaciente con el mandatario, General Cipriano Castro, que había accedido a reabrir El Anunciador, pero con otro nombre: El Luchador.
       El número inicial publica en primera plana, además del Editorial, un anuncio grande, ilustrado con grabado, de la Emulsión de Scott. En el resto de sus cuatro páginas a cuatro columnas anchas (7cms) varias notas, entre ellas, una advirtiendo que toda publicación se paga por adelantado, otra sobre la sección Sábados Literarios que tendrá el periódico. La tercera contiene un saludo al Constitucional, diario de la Restauración. Luego el texto completo que se extiende hasta la tercera página, del mensaje Presidencial al Congreso de la  República.
       Continúa, dando cuenta del estado de las líneas del Telégrafo Nacional, de la correspondencia postal, carteles, y con el título Folletín una nota informando que a partir del segundo número del periódico se publicará la novela de Pablo Feval La Merluza de Oro inaugurando así la Biblioteca de El Luchador. A renglón seguido aclara que “si algún defecto se la encontrare, sólo se deberá a la suma pobreza de nuestra pluma, que se atrevió a traducirla”.
       Informa su  Director que en su reciente viaje a la Capital de la República, fue galantemente agasajado en Puerto España y La Guaira por los directores de The Mirror y  El Heraldo,  respectivamente, lo que evidencia la cotidianidad de viajar en buque por el Orinoco hasta Trinidad y luego a La Guaira, siendo esa la manera de ir desde Ciudad Bolívar hasta Caracas.
       Publica el programa de exámenes del Colegio Santo Tomás, dirigido por Carlos García Romero así como la Relación de la mercancía importada: de Trinidad, por José Acquatella; de Nueva York, por Blohm, y Boccardo; de Southampton, por la Golfield of Venezuela Limited; de Liverpool, por Ramón Leal y H. Blohm; de Amsterdam, por Virgilio Casalta, toda la cual llegó en el vapor Delta el 7 de julio. Total 1557 bultos con rendimientos fiscales de Bs. 197.000.

La publicidad comercial de este primer número se reduce a materiales de construcción (tejas, adobes de piso y de azoteas), tónico oriental para el cabello; Arsiquinine Lemaitre, para el paludismo y enfermedades del hígado; Jarabe de hipofosfito de cal, para enfermedades del pecho; Linimento Geneu, para peladuras de caballo; Laxativo bromo- quinina, para curar resfriados en un día y del Teatro Bolívar anunciando para el martes la puesta es escena de las Zarzuelas: Campanero y Sacristán, debutando Salvador Calojero como primer barítono; Chateux Margaux y el Mozo Crúo. A los dos años El Luchador inicia una etapa de modernización. Se pone a tono con la nueva tecnología e importa de la fábrica Pronty Printing Press una nueva Prensa para gran formato, con la ventaja de mayor rapidez y nitidez. Entonces cambia de logotipo y en la primera página reservada para anuncios comerciales, comienza a meter información y artículos, a partir de la edición 596.

       El 3 de mayo de 1909 volverá a sustituir el logotipo de letras cursivas por letras romanas y el 25 de junio del año siguiente ensaya la estenotipia produciendo en casa el primer grabado: Juramento de Washington y seguidamente el de Lincold. En enero de 1911 cambia de formato. Empieza a salir tamaño 37x55 cms a cinco columnas e introduce la sección Florilegio Guayanés que incluye dos o tres poemas y una foto del autor. En octubre de ese año llega el primer Linotipo para ser estrenado junto con la llegada de la electricidad generada por máquina de vapor que trabajaba con carbón antracita. Al mes siguiente, con la colaboración del Gobierno Regional y del Comercio se suscribe a la Agencia Pumar de noticias. De esta manera se puso a la par de El  Universal y El Tiempo, al publicar el mismo día las informaciones internacionales enviadas por vía telegráfica. Toda esta información en primera plana.
       La Guerra europea del 14 afectará la salida de El Luchador. El alza del papel de imprenta, los retardos del transporte marítimo y las dificultades en el servicio regular de las correspondencias y libramiento de órdenes y giros mercantiles llevan a la Editora a reducir de cuatro a dos las páginas del periódico desde el 15 de diciembre al primero de febrero de 1915. Diez años después, el 18 de julio de 1925 aparecerá la primera caricatura. Firmada por Lag, es una alusión a la previsión cinegética.
       El 27 de enero de 1927 El  Luchador inaugura nuevos linotipos adquiridos en la fábrica Mergenthaler de Nueva York. Al acto inaugural asiste el  Presidente del Estado Bolívar, General Silverio González. A partir de entonces se puede decir que El Luchador nada tiene que envidiarle a los periódicos de la capital en materia de impresión. Su falla siempre consistió en no disponer de un buen equipo de reporteros y abusar del refrito de los periódicos con los cuales se canjeaba a nivel nacional e internacional.    Su circulación estaba asegurada por las numerosas suscripciones y por largo tiempo en Guayana no hubo periódico más estable que El Luchador.

El Luchador de los hermanos Suegart era de perfil conservador, un vespertino que aceptaba toda clase de colaboración, excepto las que de algún modo lesionaran los intereses de la religión, del gobierno de turno o de algún sector o individualidad influyente de la ciudad. Por esa línea general de acción no estuvo sometido a las vicisitudes políticas de las épocas de facto, pues la experiencia de El Anunciador resultó aleccionadora.

       Sus titulares nunca fueron abultados, agresivos o sensacionales y carecía del atractivo dinámico de la prensa moderna. Buena parte de los espacios eran cubiertos por extractos o reproducciones de la prensa nacional o extranjera. Pero a partir del 15 de febrero de 1969 y a raíz del fallecimiento de su director Jorge Suegart, El  Luchador rompió con ese esquema y se transformó en tabloide matutino con más de ocho páginas, para competir con El  Bolivarense que había reaparecido como diario de la mañana el primero de diciembre de 1958.

El Fallecimiento de don Jorge Suegart, fue un duro golpe para la estabilidad de El Luchador, pues el resto de los hermanos, al carecer de ese formidable eje en torno al cual siempre giraron con suprema lealtad y solidaridad, se dispersaron dejando prácticamente enervado un patrimonio que era más de los citadinos bolivarense que de ellos mismos.

       Ramón Benítez Arroyo primero y Jesús Oxford, después, como director y administrador de toda la empresa que había pasado a un estado de conflicto judicial, hicieron  cuanto pudieron por mantenerla en pie hasta que en 1976 se agudizó el conflicto entre las partes y fue adquirida tanto  la editorial como el periódico por el doctor Ramón Castro Mata, quien reubicó la empresa editora en un extremo de la antigua calle El Porvenir y le dio un vuelco a la dinámica del diario, incorporando nuevos equipos, entre ellos una máquina rotativa Offset Goss y periodistas calificados.
       En manos de su nuevo editor, quien lo rescató de un momento crucial, El Luchador pasó por la dirección de los periodistas Andrés  Bello Bilancieri,  Ramón Aray Lefebres y Luis Lira Puerta. En 1980 volvió a ser periódico standard y al año siguiente fue vendido al Grupo Barranco de Barquisimeto por 3 millones 100 mil bolívares.

El "Grupo Barranco" lo presidía el licenciado Víctor M. Ba­rranco Castillo. Al mismo pertenecían también los periódicos “El Larense" y "Pronto", de Barquisimeto; "Comercio", de Acarigua; "Pronto", de Barinas y "Pronto", de Falcón. "El Luchador" venía a ser el periódico número seis de una cadena de doce que según informaciones el Grupo Barranco aspiraba a te­ner en Venezuela.

El diario "El Luchador" publicó una nota muy escueta en primera página sobre su traspaso a otras manos y decía que su nuevo director era Honorio Sequera y Alirio Gutiérrez, su geren­te general. El gerente anterior había sido Pedro Umselm, quien hacía un mes había renunciado a la administración de "El Bolivarense.

La nueva directiva de la Editorial "La Empresa" que publi­ca "El Luchador" la integraban: licenciado Víctor Barranco, co­mo presidente; primero, segundo y tercer vicepresidentes, li­cenciada Morella Barranco, Jesús R. Canelón y doctor Andrés Eloy Parra. Gerente general, licenciado Alirio Gutiérrez.

En noviembre de 1984, siendo su director Jorge Romero, y ya en el umbral de sus ochenta años, El Luchador cayó vencido tras una cadena de embargos que había comenzado tres meses antes. Para entonces, la Editora había quedado prácticamente desmantelada. Máquinas y equipos de valor fueron sacados del taller de impresión y puestos por los Jueces en manos de depositarios legales. Unos treinta trabajadores gráficos, obreros oficinistas, fotógrafos y periodistas, quedaron en la calle y fueron los últimos en demandar. Los últimos, por ser ellos lo más interesados en que esta fuente de trabajo no cesara y, fundamentalmente, por lo que el periódico representaba para la tradición periodística y cultura bolivarense. La empresa venía confrontando problemas económicos de variada naturaleza hasta que al borde de la quiebra, el fisco inició acciones judiciales a las cuales se sumaron el Banco de Fomento Regional Guayana, Mercantil Chiz Hermanos & Sucesores C.A. y otros, llevándose parte mayor de los bienes y dejando como dijo el doctor Ramón Córdova Ascanio, abogado de la parte laboral, en “doloroso desmantelamiento a esta empresa que no ofrece vestigios de revivir, pese a la muy buena voluntad y comprensión de los laborantes”. Pero, afortunadamente, revivió al cabo de dos decenios cuando dos jóvenes empresarios guayaneses, uno de Moitaco y otro de Ciudad Bolívar, acordaron comprar el nombre al Grupo Barranco.

El 16 de noviembre de 2005 apareció nuevamente El Luchador en formato tabloide a full color, pero en manos de Simeón García en calidad de Presidente, el Licenciado Víctor Casado como editor-director, Celestino Adames Pérez como Jefe de Redacción y Ana María Mendoza, Jefe de Información, con el editorial “Reaparecemos”, explicando que “de lo que se trata ahora es de retomar la lucha con nuevos bríos y esperanzas. Esta vez el proyecto ensamblado de tal forma que es para siempre…” Simeón García era en ese momento Presidente de ELEBOL y Víctor Casado su Presidente Ejecutivo.

El corte de cinta inaugural del relanzamiento del periódico estuvo a cargo del gobernador Francisco Rangel Gómez. El periódico inició su nueva atapa en nueva sede: el edificio Terrizzi de la avenida Germania, a 100 metros de la Fuente Luminosa que igualmente comenzó a servir de sede a las emisoras Onda 103.5 FM y Angostura 1.100 AM que casi simultáneamente adquirieron los mismos compradores de “El Luchador”.

Al año siguiente, domingo 26 de febrero (2006) El Luchador llegó a su edición No, 100 dedicada a “La ciudad Bolívar que queremos” y reafirmando su compromiso con la verdad.

En los años subsiguientes la titularidad de las acciones que conforman la propiedad de la editora El Luchador C.A., cambió progresivamente a manos de otros empresarios conocidos de la comunidad bolivarense: Braulio Merino, Ildemaro Guzmán y Giorgio Migliacci, habiendo sido Directores del periódico Braulio Merino y en este momento Francisco Rosales, con la Jefatura de Redacción ejercida por prestigiosos profesionales del periodismo como han sido Humberto Escobar, Peggy López, Pedro Márquez, Marsha Lee Gonzalez, David Jojoa, e Irama Gil quien la desempeña hoy día secundada por José Alejandro Ramírez y Rosanna Moya, contando con la asesoría estratégica comunicacional de Alberto Hernández Moya. En este período, una vez más cambió la imagen corporativa de El Luchador: el 10 de julio de 2013 dejó atrás el logotipo en letras góticas color rojo y comenzó a identificarse con las actuales letras en color naranja.

En 111 años de vida, el diario El Luchador ha sorteado duras circunstancias a las cuales ha sobrevivido y como ave Fénix ha renacido victorioso de todas ellas. Tal es la situación que hoy enfrenta, pero en este caso por razones que son de carácter nacional y aquejan por igual a todos los medios impresos. La falta de insumos, en particular papel y planchas, obligó a los directivos a reducir paginación y colorido como opción para seguir circulando, siendo así que el periódico está minimizado a 16 páginas, de las cuales solo 4 son a color. Sin embargo el respeto al lector caracterizado por el profesionalismo que da calidad y veracidad al contenido, la objetividad y ecuanimidad en las informaciones, la nitidez de las imágenes, siguen siendo cualidades que marcan diferencia en el público lector y respaldan el slogan en el cual se afinca este centenario medio de comunicación social: “Tradición de calidad”.

En 2006 y 2016 obtuvo el Premio Regional Andrés Roderick y Municipal Heres (Ciudad Bolívar) de Periodismo del Estado Bolívar.

Referencias[editar]

  1. Guayana: la puerta al sur de Venezuela Dinero 222.

twitter @infoelluchador

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]