Cultura vicús

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Cultura vicús
Mapa cultura vicus.png

Localización geográfica aproximada
Datos
Cronología 150 a. C. - 400 d. C.
Localización Entre la Costa sur de los Andes septentrionales y la Costa norte de los Andes centrales. En el actual Perú.
Pectoral ceremonial
Bolsa ceremonial encontrada en Frías

Vicús es una cultura arqueológica del Antiguo Perú que se desarrolló entre los años 150 a. C. y 400 d. C. Se descubrió en los años 60 mediante la huaquería ilegal. La gran mayoría de piezas de la mejor calidad se localizó dentro de la hacienda Pabur de Domingo Seminario Urrutia, quien fue el primero y único en denunciar este acto ilícito que ocurriría dentro de su propiedad a la casa de la Cultura del Perú, siendo su director José María Arguedas.

En 1963 comenzó la fiebre de la huaquería, donde se extrajo muchas piezas arqueológicas donde fueron a parar a países de Europa. Domingo Seminario Urrutia al ver esta comercialización ilegal comenzó a comprar cada pieza que le ofrecieron con la única finalidad de preservar la piezas en su lugar de origen y evitar la pérdida de información.

Por ello, Seminario Urrutia se pone en contacto con el Ministerio de Educación Pública y el Patronato Nacional de Arqueología donde contrata el 4 de enero de 1964 a Ramiro Matos para que estudie esta nueva cultura. Asimismo, tenemos conocimiento de que Seminario contrató al arqueólogo Carlos Guzmán Ladrón de Guevara y al técnico José Casafranca Noriega.

Estimaciones efectuadas por el arqueólogo peruano Luis Guillermo Lumbreras formuló su esquema cultural tomando como base el criterio económico social. Lumbreras se ocupó de la cultura vicús a partir de 1979. aproximadamente, en la zona costera norte del Perú, en el curso inferior del río Piura, a 7 km del distrito de Chulucanas, en la provincia de Morropón, departamento de Piura.

Su sede administrativa, localizada en el "cerro Vicús", a una altitud de 170 msnm, y que da nombre a esta cultura, sirvió de enlace con otras ciudades andinas ubicadas más al norte. Los vicús, conocedores de las aleaciones de la plata, el oro y el cobre, usaron estos metales en la elaboración de sus instrumentos de labranza.

Su cultura se desarrolló en tres grandes etapas:

  • Etapa Chavín;
  • Etapa de desarrollo regional
  • Etapa de influencia Mochica.

La agricultura fue la base de su desarrollo económico. Se conoce que cultivaban calabaza o mate, maíz y algunos frutos, con sistemas de regadío avanzados, y el principal instrumento de control y explotación social, respaldados por un férreo militarismo . Un fuerte contingente de guerreros nobles recorría sus dominios para hacer cumplir los mandatos del soberano. Estas actividades se complementaban con la ganadería o la caza.

Área geográfica[editar]

Vicús es el nombre de una de las culturas más importantes del Perú ubicada en los valles y en la costa de Piura, que se desarrolló desde el 500 a. C. a 500 d. C.[1]​ También abarcó una pequeña parte al norte de Lambayeque.

La denominación de Vicús se debe al nombre del lugar donde se encuentra el más importante cementerio: el Cerro Vicús, 50 km al este de Piura.

Su área de influencia se extendió desde Tambo Grande y Salitral (parte alta del río Piura), hasta el norte en las provincias piuranas de Morropón, Ayabaca, Huancabamba y probablemente hasta la Sierra Sur de Ecuador.

Vicús es una cultura que, al igual que Paracas en su fase inicial, se muestra como una expresión tardía de la etapa Chavín.

Collar con pendientes

Lamentablemente la depredación huaquera ha sido de tal alcance, que actualmente, con los objetos hallados, es imposible disponer de la información que la arqueología necesita para proceder a una adecuada reconstrucción de la vida de este pueblo. La pérdida es irreversible.

Las clases sociales[editar]

Las tumbas en primer lugar y las representaciones de personajes en las piezas de arcilla permiten suponer que en Vicús existía una sociedad estratificada. Habían nobles ligados al gobierno, soldados, comerciantes, agricultores y esclavos.

Nariguera de oro

José Casafranca en el informe que presentó, se refiere a la Tumba 11 en la que encontró más de un centenar de objetos. Lo más interesante era una corona lo cual hace suponer que el muerto era un curaca. Otros objetos también hacían pensar en la alta clase del difunto por cuanto eran muchas piezas de o­ro, de plata y cobre con incrustaciones de turquesas. Cuchillos, máscaras, cintu­rones con lentejuelas, vasos, collares, y pendientes para orejas, labios y nariz.

Los guerreros eran sin duda alguna, como en toda sociedad antigua, los que ocupaban el segundo lugar. Los huacos los representan con bonetes especiales que parecen coronas y grandes orejeras como los nobles orejones incas. Como arma defensiva, portaban pequeños escudos cuadrados. En el ámbito ofensivo, se han documentado piezas metálicas como lanzas, estólicas, hachas y mazas, confeccionadas en cobre. Algunas mazas representadas en la cerámica, de mango largo y punta cónica/redondeada, asemejan a aquellas portadas por los guerreros mochicas.

La existencia de los comerciantes esta dada por las relaciones que por el norte se tenían con los pueblos del sur del Ecuador, y también por los contactos con las culturas que se desarrollaron en Lambayeque y Trujillo. Los comerciantes permitían también que productos marinos, llegaran hasta Vicús para ser consumidos presumiblemente por las clases pudientes.

Ornamento de placas

Los esclavos eran sin duda los vencidos en las luchas entre tribu y tribu que no habían sido sacrificados. Se han encontrado numerosos huacos que representan a hombres en cuclillas con las manos amarradas por atrás y una soga al cuello. Al­gunos de estos huecos se han hal1ado en las islas guaneras frente al litoral piurano y hacen suponer, que los prisioneros eran llevados a esos lugares a realizar trabajos forzados en la excavación del guano, tarea que no era grata a los demás.

Vida Social[editar]

Hasta ahora los arqueólogos no han podido ubicar las viviendas de los habitantes de la cultura Vicus. Tampoco han hallado restos de osamentas humanas. Solo se conocen los tesoros dejados en las tumbas. A falta de pruebas, poco se puede decir sobre esta cultura. Se supone que se dedicaron a la agricultura, irrigando los campos y abonándolos con guano de las islas para mayor producción. Cultivaron calabazas, zapallos, pallar, maíz y frutas. Se habrían alimentado con carne de llama, cuy, pato y conejo del monte. Las viviendas de la cultura Vicus, a juzgar por las representaciones en la cerámica, tuvieron techo a dos aguas, a causa de las fuertes lluvias que caen en la región. Estaban edificadas sobre un plano rectangular, con paredes de quincha, revestidas de barro. Tenían una sola pieza y asemejaban a los palafitos; es decir estaban construidas sobre estacas para evitar la humedad y la abundancia de parásitos. Algo curioso de la cultura Vicus es que las joyas se destinaban a los hombres y las mujeres se colocaban vestidos sencillos.

Cabeza de hacha con incrustaciones de concha

La agricultura y los canales de riego[editar]

Como todo pueblo sedentario, la agricultura fue sin duda la principal actividad económica. Hay numerosas piezas de cerámica que representan frutos de la tierra como calabazas, sandías, melones y zapallos. También frutas como chirimoyas. Así mismo se sembró el pallar, el maíz, la yuca y el algodón.

Debido a la temporalidad de las lluvias y por secarse los ríos después de los primeros meses del año, los hombres de Vicús construyeron canales y estanques.

El agua de riego ha sido pues durante todo el tiempo, problema para los piuranos. Los cronistas españo1es se admiraron de esos canales hechos a mano que se construían en lo alto de las sierras, de ocho a diez pies de ancho y uno o dos estados de hondos.

Los canales construidos en esa época, hasta ahora son utilizados. Como instrumento de labranza usaron una palana que tenía la paleta de cobre y el mango de madera. Para fertilizar la tierra utilizaron el guano que traían de la isla de Lobos.

La tumba de botas y/o L[editar]

Cerca de Cerro Vicús se han encontrado casi dos mil pozos funerarios, verdaderas chimeneas mortuorias con una antigüedad de doce a catorce siglos.

Una de las características de Vicus son precisamente estas tumbas consistentes en pozos verticales tubulares de profundidad y diámetro variable. Al final del pozo hay un ensanchamiento que da al conjunto la forma de bota.

Cabeza de maza. Piezas como estas son generalmente extraídas de los contextos funerarios.

La profundidad del pozo oscila entre 4 y 11m, pero hay algunos alcanzan los 15 metros. El diámetro oscila entre los 70  y 1 m pero generalmente son de 80 cm.

Posiblemente las tumbas más profundas pertenezcan a gente de más importancia. Son también las que contienen mayor cantidad de piezas de cerámica y metálicas.

Generalmente el cadáver, reducido a polvo se encuentra en el fondo de la tumba, pero también puede estar ubicado más arriba. Una vez colocado el cadáver y los objetos que le correspondían por su clase, se volvía a cubrir la tumba con arena. Se han encontrado algunas tumbas vacías, lo cual hace suponer que estaban por ser ocupadas y disponibles, pero no se llegaron a usar.

En las tumbas corrientes se han encontrado ollas o diversos objetos de cerámica, agujas de cobre y trozos de tela.

Continúa siendo un misterio como se podía trabajar en una chimenea tan profunda de apenas 75 cm de diámetro, donde se tendría que formar necesariamente un tiro de succión capaz de producir un vacío en el fondo, el mismo que provocaría la muerte por asfixia de cualquier trabajador. Los huaqueros, para evitar este fenómeno excavan estas tumbas por el fondo desde un lugar abierto.

La tierra de muerto[editar]

En las tumbas de los cementerios de Vicús, no se encuentra un cadáver. Lo que se encuentran son formas alargadas reducidas a polvo, de unos 6 cm de largo y 12 o 10 cm de espesor. Es una tierra de color marrón oscuro en la que no quedan ni los huesos, salvo algunas piezas dentarias.

Se supone que los cadáveres eran cremados y las cenizas envueltas en telas, depositadas en las tumbas, porque sí se han encontrado trozos de telas. Esto hace suponer que la cremación no se realizaba dentro de la tumba, sino fuera de ella. Luego las cenizas se trasladaban al interior de la tumba, y se daba con ellas la forma y tamaño deseados. No se han llegado a descubrir, lo que pudieron ser los crematorios de los antiguos Vicús.

La denominación de tierra de muerto, fue dada por los huaqueros piuranos, que guardaban por ellas temeroso respeto.

Cerámica Vicús[editar]

Botella antropomórfica. Museo Roemer Pelizaeus, Hildesheim.

La colección Domingo Seminario Urrutia fue la más importante donde este exsenador y hacendado con el afán de dar a conocer más de esta cultura llega a exhibir en múltiples oportunidades su valiosa colección a nivel nacional. También cabe resaltar que Seminario tuvo un éxito rotundo exhibiendo esta colección en el Galería Nacional de Arte DC, Museo Solomon R. Guggenheim en New York como también en museos en México y Brasil.

La cerámica Vicús denota influencias de la Chavín/Cupisnique (etapa Chavín) y de la Moche temprana (etapa de influencia Mochica), pero existe entre ambas una cerámica puramente estilo Vicús (Etapa de Desarrollo Regional), con características muy propias de esta cultura, a la que, para diferenciarla, se la llama cerámica Vicús-Vicús.

Los Vicús hicieron dos clases de cerámica:

  • Uso doméstico: ollas, platos y vasijas de uso diario.
  • Tipo ornamental: usadas mayormente en ceremonias.

En el estado actual de las investigaciones, (1990) la cerámica es la principal fuente de información sobre los Vicús. En general, su cerámica se caracteriza por su aspecto macizo y rústico, y por su tendencia escultórica realista. Morfológicamente, la cerámica Vicús ha sido separada en tres tipos:[nota 1]

Máscara

Vicús negativo: comprende círculos simples, volutas, y triángulos que aparecen en recipientes con figuras de animales. En los ceramios Vicús Negativo podemos apreciar guerreros, músicos, y escenas eróticas con figuras desnudas de ambos sexos.

Vicús blanco sobre rojo: es similar a Vicús Negativo, ya que presenta recipientes escultóricos antropomorfos, fitomorfos y zoomorfos. Su decoración combina blanco, aplicaciones, incisiones y líneas.

Vicús engobados monocromos: presenta una apariencia tosca, con manchas oscuras debido a defectos de cocción. Presenta recipientes con base acampanada, trípodes o pedestales.

Posteriormente, con base en estudios comparados entre la cerámica de estilo Mochica, originaria de Piura, con la que se observa en el valle de Chicana, y con las cerámicas Vicús, siguiendo un esquema evolucionista, se lograron separar dos períodos bien diferenciados, el Vicús I y el Vicús II.[2]​ El primer período está formado por cerámica tosca, de baja calidad en comparación con su supuesto antecesor (el estilo Chavín) y su supuesto sucesor, (el estilo Mochica). El segundo grupo está formado por cerámicas de acabado muy fino y formas compatibles con los complejos cerámicos de Lambayeque y Virú.

Se han logrado captar y definir ocho alfares[nota 2]​ perteneciente a la tradición alfarera Vicús, numeradas de uno a ocho. De estos seis se relacionan exclusivamente a piezas de estilo Vicús, y dos (la 2 y la 7) se asocian a "imitaciones" de la cerámica Moche. Por otro lado, los alfares pertenecientes a las tradiciones tecnológicas Moche y Virú también se encuentran piezas que imitan el estilo Vicús o representando a personajes del repertorio iconográfico Vicús.[3]

Desde el punto de vista estilístico, se han podido identificar tres fases: Vicús Temprano; Vicús Medio, dividido en dos segmentos, A y B; y, Vicús Tardío, también este dividido en los segmentos A y B.[4]

Vicús Temprano[editar]

En esta fase, las principales formas que adoptan las cerámicas son:

  • Botellas de dos cuerpos, unidos por un asa puente, recta o ligeramente curvada, y un tubo comunicante generalmente situado próximo al fondo. Los golletes son cortos, rectos o ligeramente divergentes. Los cuerpos botelliformes van unidos a otros que sirven como pedestal para darle estabilidad a la pieza. La parte superior de uno de los cuerpos puede tener adornos representando figuras humanas o zooformes. Algunas presentan dispositivos que al pasar el aire durante el llenado o vaciado del líquido emiten silbidos en distintos tonos.
  • Botella en la que el asa une la parte media del gollete con el cuerpo de la vasija. A esta asa se la denomina «asa semicircular gollete-cuerpo».
  • Pedestal, se trata de cuerpos abiertos en la parte inferior, las paredes son verticales o convergentes hacia arriba, presentan decoraciones antropomórficas, y huecos de formas variadas. En la parte superior aparece cerrada por una superficie circular de concavidad variable. No se conoce con seguridad el uso que se daba a estas piezas cerámicas.
  • Tubo colgante, otra pieza característica de este período, de la cual se desconoce el uso. Se trata de una especie de tubo circular o de sección cuadrada, cerrado en un extremo y en el otro con orificios próximos al borde.[5]

Vicús Medio[editar]

En esta fase se producen las siguientes modificaciones: aumento del repertorio iconográfico definido a través de un grupo de personajes de ojos almendrados; cuerpos lenticulares, picos verticales y cónicos; progresivo incremento de la curvatura del asa puente.

Rasgos y técnicas de la cerámica Vicús[editar]

Las pastas de la arcilla contienen materiales no plásticos (entre un 30 y 40%) este material se agrega para dar una mayor resistencia a la pasta y evitar que se raje durante el secado o la cocción. En todas las pastas Vicús se nota la inclusión de arcilla refractaria del grupo de la caolinita, en pequeña proporción, probablemente incluida también como antiplástico.

Pieza cerámica que representa 2 personajes, incluyendo un guerrero equipado con maza, nariguera y escudo cuadrado.

Se han detectado las siguientes técnicas de manufactura de las piezas: estirado digital; estirado manual; anillado; emplacado; y, modelado.

  • El estirado digital consiste en levantar las paredes de la pieza utilizando las yemas de los dedos, apretando la pasta entre el pulgar y los dedos de la mano, rotando la base del bolo con la otra mano, o utilizando los dedos de ambas manos.
  • En el estirado manual se comienza haciendo una depresión en el bolo de arcilla introduciendo el puño en la masa, y luego se levantan las paredes utilizando ambas manos, usando toda la longitud de los dedos y parte de la palma de la mano, presionando la masa entre ellas y estirando hacia arriba.
  • El anillado consiste en la superposición de rollos de arcilla para levantar el cuerpo de la vasija; esto puede ser efectuado en forma de espiral, o en anillos paralelos entre sí, partiendo desde la base. Esta técnica se usa en la cultura Vicús para la manufactura de cuerpos globulares, semiglobulares, cilíndricos y principalmente elipsoides y ovoides, ya que estas últimas formas no se presentan asociadas a otras técnicas.
  • El emplacado es la unión de tabletas o "placas" de arcilla con el fin de formar el cuerpo de la vasija, dando lugar, en el caso Vicús, a cuerpos de formas cúbicas y paralelepipédicas.
  • El modelado es definido como técnica de manufactura de un cuerpo escultórico, cuando no se ha utilizado ninguna otra técnica en la construcción del núcleo de este.

La cerámica, de color original el propio natural, es decir anaranjada, es pintada con la técnica del negativo. Esta consiste en pintar las áreas que rodean las líneas que delimitan los motivos decorativos, pero no los motivos mismos, que de este modo aparecen resaltados en negativo. Esta técnica también es propia de la cultura Recuay y de las culturas mesoamericanas y centroamericanas. Con esta técnica se dibujan trazos geométricos y olas marinas. En todos los casos, la cerámica Vicús se muestra maciza, rústica, grotesca y hierática.

Son característicos los recipientes escultóricos de doble cuerpo, con asa puente y tubo comunicador. En uno de los cuerpos hay representaciones escultóricas.

Huaco doble con representación de una vivienda, en el Walters Art Museum.

Son muy comunes los huacos dobles. Una parte representa a un personaje o a un animal y la otra es la botella en donde está el pico. Se unen mediante una doble conexión o puente comunicante. La cerámica de dos cuerpos aparece en esta época y perdurará en la Costa hasta la época incaica. También representaron viviendas de planta cuadrangular y techo de dos aguas.

Entre las piezas de cerámica destinada a guardar líquidos hay los huacos silbadores. Estos recipientes emiten sonidos de diversas tonalidades produciendo efectos sorprendentes a causa de la presión del aire que ejerce el líquido en el interior de la vasija al ser impulsado por el líquido cuando es vertido.

Vicús felino en el Walters Art Museum.

Hay vasijas cantarinas, porque dejan escapar melodiosos tonos a medida que se sirve el agua o licor que contienen. Otras que tienen como motivos ornamentales las serpientes, lanzan silbidos como los de un ofidio. Hay también algunas que semejan pájaros y silban como tales. Estas piezas pertenecen al período que podríamos llamar de esplendor que los arqueólogos conocen como Vicús-Vicús.

Otro sello de identidad de la cerámica Vicús, es la representación desproporcionada de figuras humanas o animales. Las creaciones figurativas de Vicús son generalmente grotescas, y en ellas las facciones humanas aparecen notablemente exageradas.

Una característica repetida en los rostros escultóricos es la de la nariz prominente y ganchuda. Es la llamada nariz en «pico de loro». Las orejas son también tan prominentes como la nariz. Los ojos son abultados trabajados con incisión a manera de grano de café. Las divisiones anatómicas del cuerpo globular apenas se bosquejan. Los brazos son muy largos y alargados. Muy pocas veces se ha representado a la mujer, de lo cual se ha deducido que en la cultura Vicús estaban relegadas a un segundo orden. Como motivos también se representan figuras zoomorfas, antropomorfas. Estas características se aprecian hasta hoy en día.

Metalurgia[editar]

Corona de cobre con placas

Llama la atención la gran variedad y cantidad de objetos metálicos que produjeron (orejeras, narigueras, pectorales, barras o bastones, pequeños adornos, instrumentos de labranza) y el amplio dominio de las técnicas metalúrgicas: los Vicús comparten con las culturas norandinas el trabajo en oro u oro bañado en una sola pieza carente de articulaciones, y con las culturas centroandinas, el plateado y el amalgamado facilitado por el uso del mercurio. Son particularmente impresionantes la belleza de las piezas de cobre dorado y algunas de plata pura. Los objetos de metal del estilo Vicus tienen características muy particulares, ya que se han utilizado las técnicas de dorado, cuya área de difusión corresponde a la cuenca del alto Piura.

Los Vicus desarrollaron en metal una gran cantidad de artículos para el adorno personal, como orejeras, máscaras, narigueras, cuentas de collar, láminas, coronas y tocados con lentejuelas y plumas que producen sonidos con el movimiento, además de sonajeras propiamente tales. Muchos de estos artículos eran adornados con motivos antropomorfos, zoomorfos, geométricos e híbridos.

Orfebrería[editar]

Si en Vicus se han extraído las mejores piezas de cerámica, ha sido en cambio en Frías en donde se han extraído los mejores objetos trabajados en metal en su mayoría todos encontrados a modo de ofrendas funerarias. Se trabajó en el oro, la plata y el cobre mediante el sistema de martillado, repujado y moldeado. Al hacer las joyas utilizaban conchas de perla traída de Sechura y no pocas veces perlas y esmeraldas, o turquesas. Existen objetos de cobre enchapados en oro y en algunas sepulturas muy profundas se llegaron a encontrar narigueras de oro y plata, orejeras también de metal fino y vasos del mismo material. Sin embargo, en Frías Aya baca , los objetos se muestran superiores: esculturillas antropomorfas de oro en láminas soldadas (La Venus de Frías y El Hombre de Frías), cabezas zoomorfas de lengua móvil, colgajos y pinzas depilatorias, hilos acordonados y otros objetos evidencian trabajo mayor y orífices de calidad.

Punta aserrada, probablemente para lanza

Venus de Frías[editar]

La Estatuilla de Frías llamada también la Venus de Frías, esta fi­gura fue trabajada en oro fino de 24 kilates y luce engastes de platino. Mide 15,4 cm. de al­to y su peso es de 60 gramos. Representa a una mujer desnuda trabajada en oro repujado, martillado y soldado por mitades. Se advierte cierto movimiento para la cabeza y para las manos. Parece que las manos descansaban en algún objeto en cuyo caso la estatuilla formaba parte de un conjunto. Los rasgos de la estatuilla son notoriamente femeninos a pesar de sus anchos hombros y angostas caderas. Dos argollas penden de las orejas y los ojos son enormes. Se han encontrado en Frías pectorales de cobre, con colgajos como adornos, los cuales sin duda estaban destinados para los guerreros nobles. Se han hallado muchas láminas recortadas, dentadas, caladas, repujadas y figurativas tanto de cobre como de oro. También se han encontrado gran variedad de cuchillos, algunos con forma parecida al Tumi. Lo mismo en cuanto a aretes y colgajos para los labios inferiores. La localidad de Frías está situada en la serranía del departamento de Piura, en las nacientes del Yapatera. Fue en 1956, exactamente en Caingará (nombre de un antiguo fundo cercano a Frías), cuando se produjo en aquel lugar el sensacional hallazgo de objetos áureos de los que forma parte la Venus de Frías. El descubrimiento fue casual, y se produjo debido a los deslizamientos originados por las copiosas lluvias de aquel año. Éstos pusieron al descubierto una tumba de tiempos prehispánicos, cuya antigüedad es de 1,500 años. Esto se deduce por el estilo que presentan los objetos de oro hallados en el mencionado sepulcro. Avisados los hermanos Del Castillo, propietarios de los terrenos de Caingará, que los deslizamientos habían puesto al descubierto lo que parecía ser una tumba de los “gentiles”, del hecho algo inusitado, inspeccionaron de inmediato el sitio. Ávidos de hallar un tesoro, procedieron a remover el lodo hasta topar con lo que era una segunda tumba. Pero sólo al continuar excavando y retirar la paja de lo que debió constituir la cobertura de una tumba más profunda contemplaron deslumbrados los fulgores que despedían las joyas emblemáticas, las que iban asomando una tras otra y que acompañaban a un difunto ilustre cuyos restos habían sido devorados por la humedad del terreno. Entre las diversas piezas de orfebrería de aquella tumba, se encontraba la que terminó por ser denominada la Venus de Frías. Por su estilo, al igual que los restantes objetos áureos hallados en aquel antiguo sepulcro, podría tratarse de una pieza afiliada a la orfebrería Moche, aunque vinculada estrechamente a la metalurgia ecuatoriano-colombiana. Particularmente a la del estilo La Tolita, Ecuador, que produjo estatuas similares, aunque en cerámica y de gran tamaño.

A la izquierda, una comadreja de oro encontrada en Frías

Arquitectura[editar]

Vivienda vícus con un felino adentro

La arquitectura vicus estaba organizada en función de la posición que presentaban los cuerpos celestiales, como el sol, la luna y las estrellas, estando ligados al parecer a la religión y su adoración a los astros. Eran construcciones hechas en su totalidad de barro y algunas otras eran hechas de adobe, todas estas construcciones poseían tragaluces y estaban dotadas de techos inclinados.

Textilería[editar]

Tenían una gran facilidad para los trabajos manuales, sin embargo, en los trabajos que poseían una dificultad media o que requerían un trabajo más intenso se ayudaron de varias herramientas y debía ser llevado a cabo mediante la utilización y seguimiento de varias técnicas.

Este es el caso de la cerámica y la metalurgia, trabajos en los que más resaltaron, sin embargo, el área textil es bastante simple y sencilla y los vicus no resaltan específicamente en este tema, eso si, realizaban alguna de sus prendas más simples y también realizaban las que iban a usarse en alguna manifestación cultural o fiesta religiosa, el resto de su vestuario era tomado de la naturaleza o adquirido de otras etnias a través del trueque por productos en lo que si resaltaban en su realización.

Escultura[editar]

Placa con rostro felínico

Las esculturas en piedra y principalmente la metalurgia son expresiones representativas de esta cultura. Las primeras son simples esbozos de figuras de hombres y mujeres en la superficie de las piedras que se acompañan de incrustaciones.

El fin de los vicús[editar]

Si el origen de los Vicus es incierto, más misterioso es todavía la forma como desa­parecieron. La generalidad de los historiadores consideran que los Vicus aparecen en el año 500 a.C y desaparecen después del año 500 d.C. Una de las hipótesis que se menciona como la causa de la destrucción de los Vicus, sería un Niño excepcionalmente fuerte, con intensas lluvias como ocurre en esa región, que o­bligó a la población a dispersarse.

Referencias[editar]

  1. Makowski K. Donnan CB. et al. 1994. Pág. 11. refiere investigaciones de Lumbreras publicadas en 1979 y 1987
  2. Makowski K. Donnan CB. et al. 1994. Pág. 9. Refiere los estudios de Otto Klein, publicados en 1967
  3. Makowski K. Donnan CB. et al. 1994. Capítulo "Reconstruyendo la identidad de un pueblo" a cargo de Iván Amaro. (23-81) Pág. 26
  4. Makowski K. Donnan CB. et al. 1994. Pág. 30-43
  5. Makowski K. Donnan CB. et al. Vicús. Colección Arte y Tesoros del Perú. Editado por el Banco de Crédito del Perú. Lima, diciembre del 1994

Notas[editar]

  1. Clasificación hecha por Ramiro Matos Mendieta, primer científico que ha llegado a la zona ocupada por la cultura que él llamaría "Vicus", nombrado por el Patronato Nacional de Arqueología. Matos llegó por primera vez a la zona a fines de 1962. Se tiene noticias de importante actividad de huaqueo en los sitios Callingará, Santa Rosa y Parihuaná, desde las décadas 1940 y 1960.
  2. Alfar = Conjunto de rasgos tecnológicos perceptibles en las características de arcilla, confección y acabado de un grupo de vasijas que sugiere la procedencia común de un taller o grupo de talleres

Bibliografía[editar]

  • Tatiana Seminario Balarezo, gracias a Cartas del año 1963 al 1975.
  • Tatiana Seminario Balarezo, gracias a su investigación del Libro Vicús de Domingo Seminario Urrutia.
  • La Industria, miércoles 1 de marzo de 1964, Piura-Perú.
  • Makowski K. Donnan CB. et al. Vicús. Colección Arte y Tesoros del Perú. Editado por el Banco de Crédito del Perú. Lima, diciembre de 1994.

Enlaces externos[editar]