Cristóbal Gómez de Sandoval y de la Cerda

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Documento de 1611 en el que Felipe III otorga a Cristóbal Gómez de Sandoval, primer duque de Uceda, las alcabalas de Uceda y los lugares de su jurisdicción.

Cristóbal Gómez de Sandoval-Rojas y de la Cerda, I duque de Uceda, II marqués de Cea, V marqués de Denia, caballero de la orden de Santiago (c. 1581 - Alcalá de Henares, 31 de mayo de 1624),[cita requerida] político español. Sucedió a su padre, el duque de Lerma como valido de Felipe III.

Biografía[editar]

Primeros años[editar]

Hijo del Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, I duque de Lerma, y sucesor de éste como valido de Felipe III, y de Catalina de la Cerda, Camarera mayor de la reina Margarita de Austria. Su fecha de nacimiento no es del todo clara, fijándola los historiadores entre 1577 y 1581; tampoco hay unanimidad sobre el lugar de su nacimiento. Fue su ayo y maestro Juan Bautista Acevedo, que posteriormente sería obispo de Valladolid y presidente del Consejo Real.[1]

Casó en 1597 con Mariana de Padilla Manrique,[2] hija de Martín de Padilla Manrique, I conde de Santa Gadea y Adelantado Mayor de Castilla y Luisa Manrique de Lara, VIII condesa de Buendía. El matrimonio tuvo siete hijos, tres de los cuales llegaron a la edad adulta:

  • Luisa Gómez de Sandoval-Rojas y Padilla se casa con Juan Alonso Enríquez de Cabrera, IX almirante de Castilla y duque de Medina de Rioseco.
  • Isabel Gómez de Sandoval-Rojas y Padilla se casa con Juan Téllez Girón, IV duque de Osuna, marqués de Peñafiel y conde de Ureña.
  • Francisco Gómez de Sandoval-Rojas y Padilla, sucesor del título, se casó con Felicce Enríquez de Cabrera y Colonna, hija de los almirantes de Castilla y duques de Medina de Rioseco.[3]

En 1609 compró Uceda y sus alquerías y el 16 de abril de 1610 recibiría el título de duque de Uceda de manos del rey.

Valimiento[editar]

Iglesia del antiguo convento del Santísimo Sacramento fundado por el duque de Uceda en 1615 en Madrid. Actualmente es la iglesia arzobispal castrense.

En 1603 comenzó su carrera en la corte al ser nombrado capitán general de la caballería, lo que conllevaba su incorporación al Consejo de Guerra. Poco a poco se hizo un hueco en la corte donde logró la confianza de rey, con el objetivo de suplantar en la privanza a su propio padre. Los motivos pueden rastrearse en la influencia de su primo Pedro Fernández de Castro y Andrade, conde de Lemos, sobre su padre, o el distanciamiento con su padre tras la muerte de su madre, Catalina de la Cerda.Para ello se unió al enemigo de su padre, el confesor del rey, padre Luis de Aliaga.[4]

La carrera de Lerma decae en 1618 por su gran impopularidad, presionado por diversos problemas relacionados con la corrupción y las disputas familiares para acceder al poder, para evitar problemas judiciales obtuvo del papa Paulo V el 26 de marzo[5] el capelo cardenalicio como cardenal de San Sixto, lo que suponía ser apartado de oficios de palacio además que obligaba al rey a rendir pleitesía a un alto cargo de la Iglesia.[6] [7] Finalmente su caída se produjo el 4 de octubre con la exigencia del rey de su retirada forzosa a Lerma.[8]

El duque de Uceda suplió en el cargo a su padre, aunque tuvo un papel menos determinante que su antecesor. Se aseguró como él los influyentes cargos cortesanos de Sumiller de Corps y Caballerizo mayor, que le garantizaban el acceso permanente a la persona del monarca tanto dentro de palacio como fuera de él, aunque sus responsabilidades en el gobierno fueron mucho más restringidas que las que había ostentado su padre, según quedó constancia en la cédula dirigida al Consejo de Estado el 17 de noviembre de 1618. De hecho, cercenó la función de coordinación de los Consejos que realizaba el valido, al mismo tiempo que liberaba a los Consejos de la obligación de informar al valido y, por tanto, de su sometimiento.

En política interior, su gobierno tendió a beneficiar a la nobleza terrateniente, en especial perpetuar su clan familiar en el poder. No solventó los problemas económicos del país, heredados del mandato de su padre y consecuencia de su afán por satisfacer a una camarilla ávida de privilegios.

En política exterior, ordenó la actuación de los tercios para sofocar la rebelión de Bohemia, provocada por la intolerancia católica de los Habsburgo y acercó la postura del rey a una anexión de Portugal.

El 31 de marzo de 1621 fallecía Felipe III, su hijo, ya rey, Felipe IV dispuso que Uceda no le asistiese en vestirse, lo que requería como sumiller de corps. Cuando el nuevo rey se avino a recibirle, le ordenó dejar los despachos y la llaves de su cargo. Más tarde dispuso que Baltasar de Zúñiga y Velasco recibiera los despachos.[9] La caída de Uceda fue seguida de la privación del principado de Bisignano, el destierro de la corte y la retirada a Uceda en 23 de abril, y finalmente en mayo, su arresto en el castillo de Torrejón de Velasco y se le impuso una pesada multa de 20.000 ducados por las apropiaciones indebidas. Posteriormente obtuvo el indulto real, intentando resarcirlo con el nombramiento de virrey de Cataluña. Sin embargo, un nuevo proceso le llevó a ser encarcelado en la prisión de Alcalá de Henares, donde falleció en 1624.

El palacio de Uceda[editar]

Palacio de Uceda o de los Consejos, situado en la calle Mayor de Madrid.

Una de las obras más destacadas de su gobierno fue la construcción del Palacio de los Consejos o del duque de Uceda, diseñado por Francisco de Mora, aunque las obras las dirigiera Juan Gómez de Mora y Alonso Turrillo, de 1608 a 1613.

Situado en pleno Madrid de los Austrias en la calle Mayor esquina con la calle Bailén, es un edificio representativo de la arquitectura palaciega del siglo XVII. Fue el palacio Ducal de Uceda, pero a su caída, fue adquirido a censo reservativo por la corona y en él vivió y murió la reina madre Mariana de Austria, cuyo retrato, con tocas de viuda, se conserva en una de sus salas.

En 1701, a la llegada de Felipe V a Madrid, decide sacar todas las oficinas del Alcázar y llevarlas al Palacio de Uceda, llamado desde entonces de los Consejos. En 1834 se suprimieron todos los Consejos menos el de Estado y este se instala en el palacio, junto con el Tribunal Supremo.

Actualmente, es la sede del Consejo de Estado.

Referencias[editar]

  1. Fernando de Acevedo: Los Acebedos, biografía de los hermanos Acevedo (Parte I, parte II, parte III, parte IV).
  2. Mariana de Padilla y Manrique, mujer de Cristóbal Gómez de Sandoval Rojas y de la Cerda, contrata a Pedro de Pedrosa y Pedro de las Suertes la edificación del monasterio de clarisas en Lerma, Burgos (1604-1610).[cita requerida]
  3. A su muerte en 1635 dejó como herederas a tres hijas, por lo que se suscitaron importantes problemas sucesorios, aunque finalmente sus títulos se repartieron entre su primogénita Mariana Sandoval y Rojas, quien heredó el título ducal de Lerma, casada con Luis Ramón Folch de Cardón y Aragón, VI duque de Segorbe, y su hija Feliche de Sandoval Ursino, quien heredó el título ducal de Uceda, casada con Gáspar Téllez-Girón, V duque de Osuna.
  4. Peñas, Leandro Martínez (2007). El confesor del rey en el Antiguo Régimen. Editorial Complutense. p. 418. ISBN 9788474918519. 
  5. Moreiro, Julián (2008). Españoles Excesivos: Cabeza de Vaca, I Duque de Lerma; Balmis; Sor Patrocinio, XII Duque de Osuna, Aurora Rodríguez y Millán Astray. EDAF. p. 119. ISBN 9788441420472. 
  6. Peñas, Leandro Martínez (2007). El confesor del rey en el Antiguo Régimen. Editorial Complutense. p. 411. ISBN 9788474918519. 
  7. López, Emilio González (1969). Los políticos gallegos en la corte de España y la convivencia europea: Galicia en los reinados de Felipe III y Felipe IV.. Editorial Galaxia. p. 119. 
  8. Feros, Antonio (2002). El Duque de Lerma: realeza y privanza en la España de Felipe III. Marcial Pons Historia. p. 437. ISBN 9788495379399. 
  9. Elliott, John Huxtable (2004). El Conde-Duque de Olivares: el político en una época de decadencia. Editorial Critica. p. 70. ISBN 9788484325826. 

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]