Coracero

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Coraza y casco de caballería francesa, 1854.
Coracero del ejército de Napoleón I Bonaparte (recreación histórica).
París, agosto de 1914. La coraza era ceremonial, desde finales del siglo XIX.

Los coraceros eran jinetes de melé armados con sable y protegidos por corazas y casco de hierro que formaban un cuerpo de caballería pesada aparecida en Europa en el último tercio del siglo XV. Particularmente famosos fueron los regimientos de coraceros franceses (cuirassiers, en francés) usados durante las Guerras Napoleónicas en casi todos los teatros de guerra.

Historia[editar]

En la antigüedad, los romanos no usaron caballería en abundancia. Fueron los carolingios la nación que popularizó la caballería pesada con armadura. Después de Carlomagno, la gran mayoría de los caballeros de Europa comenzó a usar armaduras de manera habitual.

Durante los últimos años de la Edad Media, durante el reinado de Francisco I, los franceses equiparon a sus reputados caballeros (que ya habían desempeñado un importante papel en la Guerra de los Cien Años) con armaduras pesadas para evitar las picas y espadazos, y así fue como surgieron los gendarmes franceses. Estos caballeros participaron en las Guerras de Italia y fueron usados (con poco éxito, por otra parte) en la Batalla de Pavía, en 1525.

Durante los siglos XVI y XVII, los coraceros y gendarmes siguieron batallando en los campos de las guerras de Flandes, la Guerra de los Treinta Años y en las campañas de los suecos.

Durante los últimos años del siglo XVIII, la coraza fue dejando de ser usada en los ejércitos de caballería europeos, llegando casi a desaparecer. Napoleón Bonaparte reintrodujo la coraza en la caballería, creando de nuevo jinetes coraceros, o cuirassiers en francés. Durante las Guerras Napoleónicas, los regimientos de coraceros estuvieron presentes en la batalla de Austerlitz (1805), en la invasión de Prusia y la batalla de Friedland (1807), en España (1808), en la invasión de Rusia en 1812 y finalmente en la batalla de Waterloo (1815), donde cargaron sin éxito contra las formaciones de cuadro británicas.

Sin embargo, este tipo de cuerpos se mantuvieron activos en México con los Coraceros de Tulancingo, en servicio durante la guerra contra los Estados Unidos (1845–1848) y la intervención francesa (1862–1867). Finalizada ésta última, fueron retirados del servicio.

Estrategias[editar]

Durante la Edad Media, la caballería de coraceros era un arma casi insuperable, capaz de cargar de frente contra casi cualquier infantería. En el siglo XIV los caballeros franceses hallaron un fuerte rival en los arqueros de tiro largo ingleses, que lograban derribarlos cuando aún estaban al trote. Otro obstáculo para la superioridad hasta entonces indiscutible fueron las picas largas que desarrollaron los suizos y escoceses. A partir de entonces hubo una necesidad de encontrar los flancos y la retaguardia del contrincante, antes de que formara en cuadro.

Durante el final del siglo XVIII y el inicio del XIX, los coraceros cargaban contra las filas de infantería enemiga, provocando la ruptura de las filas de fusiles y el combate cuerpo a cuerpo. Las corazas de los coraceros resistían fácilmente los impactos de las bayonetas y espadas de los enemigos.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]