Conquista de Valencia por Jaime I

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Pintura mural del castillo de Alcañiz que representa la entrada de Jaime I en Valencia.
Detalle de la pintura histórica Entrada triunfal del rey Jaime I en la ciudad de Valencia, de Fernando Richart Montesinos,[1] 1884.
Cronología de la Conquista del Reino de Valencia, incluyendo las agregaciones hechas a lo largo del siglo XIX.

La conquista de Valencia (o بلنسية en árabe: Balansiya) fue el conjunto de maniobras militares que llevaron a la anexión de la mayor parte del actual territorio de la Comunidad Valenciana a la Corona de Aragón. En tan solo dieciséis años, entre 1229 y 1245, la Corona de Aragón consiguió la conquista de gran parte de lo que posteriormente sería conocido como el Reino de Valencia.

Conquista[editar]

Tras el éxito conseguido por unas campañas militares emprendidas a nivel particular por nobles aragoneses, entre las que destaca la toma de Morella por Blasco de Alagón (1231), quien la cede tras duras negociaciones al rey Jaime I;[2] fue este mismo rey quien acometió la conquista de las taifas de Balansiya y Mursiyya, que habían surgido tras la fragmentación del imperio almohade en 1228.[3]

Se han diferenciado tres fases:

  • Una primera fase, que comportó la conquista de las comarcas septentrionales hasta Burriana (1233). En algún hecho de armas de ese momento se situaría la legendaria anécdota que vincula la cimera del rey conquistador con un murciélago.[4]
  • La segunda fase, que supuso la ocupación de la ciudad de Valencia (9 de octubre de 1238 -el asedio había comenzado el 21 de abril y la capitulación se firmó el 29 de septiembre-).

"Jaime I se presentó ante las puertas de la villa el 5 de septiembre de 1244 y comenzó su asedio que duró hasta el mes de febrero de 1245. El qa’id de Biar, Muça Almoravit, rindió el castillo bajo la promesa de que pudiesen permanecer en la villa y que se les respetase su çuna y xara. Con la sublevación de Alazraq de 1256 Don Jaime aplicó severas medidas que posiblemente conllevaron la expulsión de los habitantes de este lugar, siendo repoblada con gentes de Cataluña y Aragón. Una vez asegurada la villa fue la base fuerte de la ayuda aragonesa a la corona castellana, en el momento de la sublevación mudéjar de 1264. Durante la sublevación de los sarrains paliers ocurrida al final de la vida de Jaime I, este castillo fue cárcel del Maestre del Temple Don Pedro de Moncada, apresado en la batalla de Luchente por los sublevados, y en 1287, Biar pasó a ser villa real con voto en las Cortes Aragonesas".[5]

El reino de Murcia, que terminó formando parte de la Corona de Castilla, fue incorporado al área de influencia de los reinos cristianos de forma inicialmente pacífica, mediante pactos entre Jaime I de Aragón, Fernando III de Castilla, el príncipe Alfonso (hijo de Fernando y yerno de Jaime) y el propio rey moro de Murcia Ibn Hud-al Dawla (tratado de Alcaraz, 1243, tratado de Almizra, 1244); aunque la represión de la revuelta mudéjar de 1264 implicó una imposición militar del dominio cristiano. La línea de demarcación entre los territorios aragoneses y castellanos no se estableció definitivamente hasta la sentencia arbitral de Torrellas (1304, en el reinado de Jaime II de Aragón y Fernando IV de Castilla), por la que los territorios de Alicante y Orihuela fueron anexionados al reino de Valencia.

Repoblación[editar]

El Llibre del Repartiment proporciona información sobre muchos aspectos de la repoblación (el poblamiento y la distribución del territorio conquistado entre los conquistadores). Los repobladores procedían de Aragón, Cataluña, Castilla, Navarra y de otros países europeos. Según el profesor Antonio Ubieto Arteta,[cita requerida] habrían sido dos o tres mil personas, en su mayoría catalanes y aragoneses, si bien, al ser una cruzada, podrían haber figurado entre los repobladores gentes de toda Europa. Se calcula que en la taifa de Valencia residían 200.000 habitantes y las fuentes más ambiciosas calculan que unos 40.000 marcharon de sus tierras; el pacto o capitulación entre Jaime I y Zayyan estipulaba que los residentes (la población musulmana -mudéjares-, cristiana -mozárabes- y judía) podrían seguir viviendo y trabajando en sus lugares habituales, si bien sometidos a las nuevas jerarquías, sin que nadie les molestara en el seguimiento de sus respectivas religiones.[cita requerida]

La población musulmana que no huyó fue establecida en las tierras montañosas del interior, donde continuó siendo mayoritaria a lo largo de toda la Edad Media.[6]

Notas y referencias[editar]

  1. Ficha del pintor en la Web del Museo del Prado
  2. Morella turística - Historia
  3. Mata, Jordi (octubre de 2012). «Jaume I. Rei i Mite». Sàpiens (Barcelona) 121: 8–14. ISSN 1695-2014. 
  4. Véase, por ejemplo: Medel, Ramón (1846). El blasón español o la ciencia heráldica. Barcelona. pp. 161–162. Consultado el 23 de diciembre de 2014. . Sin embargo, no parece que el murciélago o rat penat tenga nada que ver con Jaime I y sí con la cimera del dragón alado instaurada por Pedro IV el Ceremonioso: Montaner Frutos, Alberto (2013). El señal del rey de Aragón: historia y significado (PDF). Reimpresión electrónica corregida. Zaragoza: Institución Fernando el Católico. pp. 110–111, 59–60. Consultado el 23 de diciembre de 2014. 
  5. Ficha del "Monumento" denominado "Castillo y Murallas de Biar", Dirección General de Patrimonio, Generalitat Valenciana.
  6. Bolòs, Jordi: Diccionari de la Catalunya medieval (ss. VI-XV). Edicions 62, Col·lecció El Cangur / Diccionaris, núm. 284. Barcelona, abril del 2000. ISBN 84-297-4706-0, planes 255-256.

Bibliografía[editar]