Conciencia (filosofía)

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En términos filosóficos, la conciencia es la facultad de decidir y hacerse sujeto, es decir, actor de sus actos y responsable de las consecuencias que de ellos se siguen, según la percepción del bien y del mal. Como fenómeno psíquico, la conciencia es objeto de estudio de la psicología y la psiquiatría. Como concepto moral, de la ética, un campo de la filosofía.

Desarrollo[editar]

En la filosofía occidental el concepto de conciencia toma relieve a partir de los sistemas de René Descartes, John Locke, Gottfried Leibniz, Emmanuel Kant. Descartes se planteó la duda metódica como vía de conocimiento. Destacó la facultad del hombre de captar su propio pensamiento. Se interrogó, además, acerca de la existencia física de la conciencia. Para Locke, ésta es el conjunto de las informaciones recibidas a través de los sentidos. Leibniz, matemático y filósofo, persiguió un "alfabeto de los pensamientos humanos" semejante a un orden matemático. Kant coincidía con Locke en cuanto a que el conocimiento nos llega desde afuera, mediante los sentidos, pero el orden de esos conocimientos lo determinan mecanismos internos de la conciencia. Para Kant, la ética se sintetiza en la idea de que se debe obrar como si la regla que se utiliza para uno mismo se pudiera convertir en norma universal.[1]

A partir de Franz Brentano y los pre-fenomenólogos (o proto-fenomenólogos) la conciencia adquiere un papel central para las filosofías derivadas del redescubrimiento del concepto de intencionalidad, como la Fenomenología de Edmund Husserl. Según este punto de vista, la conciencia es el correlato del fenómeno, y es el punto de partida válido para la investigación filosófica.

Visión científica[editar]

El examen científico de la conciencia, que estaba ya contenido en las ideas de Locke y Leibniz, comenzó a desarrollarse en el siglo XIX. Wilhelm Wundt creó un laboratorio de estudio de la conciencia. Su propósito era investigar cómo se forman las sensaciones, las imágenes en el cerebro, la memoria, las percepciones de tiempo y espacio, etcétera. Wilhelm Wundt desarrolló su trabajo sobre la base del único medio de que disponía, que era la introspección: es el propio individuo quien mejor puede examinar el comportamiento de su conciencia.

Filosofía dialéctica[editar]

La Conciencia es definida como “la reproducción por el individuo de la imagen ideal de su actividad tendente a una finalidad y de la representación ideal en ella de las posiciones de las otras personas. La actividad consciente del hombre está mediatizada por el colectivo; durante su realización el hombre toma en cuenta las posiciones de los otros miembros del colectivo”. La conciencia del individuo es la forma subjetiva, ideal, en que se presentan sus relaciones sociales reales, su existencia real.[2]

Impacto social[editar]

De forma paralela a las ideas de Freud, el marxismo (inspirado en la filosofía de Hegel) sostenía que la conciencia de clase era determinante en los actos de los seres humanos, llevando el concepto de conciencia al terreno político práctico y definiendo de hecho al ser humano por sus decisiones en tanto partícipe de un grupo social.

Bibliografía[editar]

Referencias[editar]

  1. Estudio de la conciencia desde un perspectiva analítica en: Jesús Padilla Gálvez, Yo, máscara y reflexión, Ed. Plaza y Valdés, Madrid, 2012. pp. 151-169. ISBN 978-84-15271-51-2.
  2. Davídov Vasili, La enseñanza escolar y el desarrollo psíquico, Investigación psicológica teórica y experimental, Editorial Progeso, Moscú, 1986, 277p, ISBN 5-01-000621-9, Impreso en la URSS