Cecilia Cubas

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Cecilia Cubas
Información personal
Nombre de nacimiento Cecilia Mariana Cubas Gusinky Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 14 de enero de 1973 Ver y modificar los datos en Wikidata
Asunción (Paraguay) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 24 de diciembre de 2004 Ver y modificar los datos en Wikidata (31 años)
Ñemby (Paraguay) Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de la muerte Homicidio Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Paraguaya

Cecilia Mariana Cubas Gusinky (Asunción, 14 de enero de 1973 - Ñemby, diciembre de 2004 o enero de 2005[1][2]​) fue una mujer paraguaya, mejor conocida por ser la hija del ex-Presidente de la República del Paraguay Raúl Cubas Grau, que gobernó el país entre agosto de 1998 hasta el Marzo paraguayo de 1999. Fue secuestrada en la tarde del 21 de septiembre de 2004, por un grupo armado, algunos de sus miembros parte del Partido Patria Libre (antecesor del actual EPP), quienes la interceptaron cerca de su domicilio, en en el barrio Laguna Grande de Fernando de la Mora.

Su cuerpo fue encontrado sin vida el 16 de febrero de 2005, luego de casi 5 meses de su secuestro, en un sótano tapiado (túnel bajo tierra), de una casa ubicada sobre la calle Las Palmas 342, en el barrio Mbocayaty, de Ñemby. Según autopsia forense, fue enterrada viva -sedada por una tableta de disomnilán-, tapada la nariz y la boca con cinta de embalaje, embarazada (por uno de sus captores), y el túnel relleno con cal para evitar el olor. Al momento de que fue hallado su cuerpo, ya llevaba entre 30 a 60 días aproximadamente de fallecida, según el grado de descomposición de su cuerpo.[3]

Secuestro[editar]

Cecilia Cubas, era una empresaria, de 31 años en aquel entonces, soltera, conocida por ser la hija del expresidente de la República, Raúl Cubas Grau, y la madre de la senadora Mirta Gusinky.

Aproximadamente a las 18 horas, cuando ya se encontraba prácticamente a unos metros de su residencia, en el barrio Laguna Grande de Fernando de la Mora, al doblar sobre la calle Coronel Machuca, vio que un coche Volkswagen Santana, color azul, apareció en el camino, bloqueándole el paso. En ese interín, un Ford Scort color rojo, le cierra el paso desde atrás. Según testigos del hecho, fueron 5 los hombres que interceptaron a la mujer, disparando a mansalva su camioneta, (la Policía contabilizó 26 disparos), las ruedas desinfladas a balazos, en el fuselaje, faro, parabrisas, etc.

Uno de los hombres, con un martillo pesado de metal, rompe la ventana del acompañante, para así abrir la puerta e inmovilizar a Cecilia. Enseguida la subieron al interior del automóvil Santana azul y se alejaron a gran velocidad, dejando abandonada la camioneta de la víctima, y el chocado coche Ford Scort. Luego de unas horas el vehículo con la cual llevaron a Cecilia, fue abandonado sobre la calle Blas Garay, a pocos metros de la Ruta Nacional 2 - km. 8. Los secuestradores la alzaron a una camioneta Ford Ranger color blanco, y la condujeron hasta una vivienda en la calle Las Palmas 342, en el barrio Mbocayaty, de Ñemby.

Esa misma noche, unas horas después del secuestro, Diana Sosa -una amiga de Cecilia-, atendió la primera llamada telefónica de los secuestradores. Era la voz de un hombre, de acento campesino, que confirmaba que Cecilia había sido secuestrada, y que quienes la tenían en su poder volverían a comunicarse.

Desde la primera noche del secuestro hasta las primeras semanas de noviembre, los familiares y cercanos de Cecilia recibieron varias llamadas telefónicas, algunas de esas llamadas con indicaciones para buscar "pruebas de vida", de lugares insólitos como el interior de la cisterna de un baño en un centro comercial de la capital, debajo de monumentos públicos en parques, plazas, etc.

Estas pruebas de vida eran fotografías de Cecilia sosteniendo portadas de diarios (para ubicarse de la fecha), cartas hechas a manuscrito por Cecilia. Los familiares se comunicaban y negociaban a través de correos electrónicos. Los secuestradores se referían a Cecilia como "la fruta". Por ejemplo, en uno de los correos electrónicos recibidos por los Cubas, decía, "No creo que la fruta pueda aguantar más tiempo, recuerde que ya se está pudriendo".

El 13 de noviembre de 2004 se realizó el primer y único pago de rescate, en una zona rural de Caaguazú, que fue de USD 300.000. Luego de ello, los Cubas aguardaron la liberación, pero el hecho no se produjo, y los secuestradores tampoco volvieron a comunicarse.

Finalmente el 16 de febrero de 2005, en horas de la mañana, la fiscala antisecuestro Sandra Quiñónez –quien había sido apartada de la investigación del caso Cecilia- decidió allanar la casa de Las Palmas 342, en el barrio Mbocayaty de Ñemby, según ella, para identificar la casa donde se realizó un video de una supuesta práctica de secuestro (este video fue incautado en la casa del barrio Miraflores, de San Lorenzo, en el año 2003).

Al principio no hallaron nada, solo una casa abandonada, aunque sí comprobaron que era la casa donde se filmó el corto video. Pero había más: un piso de cemento nuevo aparentemente hueco. Luego de esto se pidieron refuerzos para romper el piso, cavar la tierra, pensando que encontrarían armas del grupo armado que secuestró a María Edith Bordón de Debernardi en 2001, hasta que empezó a filtrarse un desagradable olor que pensaron que era de humedad, hasta que luego descubrieron que sería el olor de un cuerpo humano en avanzado estado descomposición.

Ya en horas de la noche, con una multitud de personas congregadas, y con toda la prensa transmitiendo en vivo, estando presentes los familiares y cercanos de Cecilia, y hasta el mismo presidente de la República de ese entonces, desde el fondo de la tierra empezó a verse el cadáver de una mujer. El informe forense confirmaría que se trataría de Cecilia Cubas, que –según los técnicos forenses- ya llevaba cerca de 30-60 días de muerta.

Veinte personas fueron condenadas a 35 años de prisión por la muerte de Cecilia, aunque los principales sospechosos de ser autores materiales del hecho están prófugos. Varios implicados en el secuestro operan actualmente como miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP, fundado en 2008), que opera en el Norte del país.

Luego se descubrió que los secuestradores habrían sido asesorados por el movimiento insurgente colombiano FARC, también la participación de varios miembros de la policía paraguaya en el secuestro. Se calcula que Cecilia Cubas fue asesinada entre diciembre del 2004 y enero del 2005.

Referencias[editar]