Castellano de la Comunidad Valenciana

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Territorio lingüístico tradicional del castellano en la Comunidad Valenciana.

El castellano de la Comunidad Valenciana, es la lengua tradicional de los municipios de las Comarcas del Interior y suroeste (con algunas islas lingüísticas dentro del territorio lingüístico idioma valenciano en la Comunidad Valenciana), y bajo su forma estándar y estatutaria (castellano), es oficial en la Comunidad Valenciana junto al valenciano. Esta forma de castellano, lengua histórica y usual de estas comarcas valencianas, presenta una serie de rasgos comunes o compartidos -pero también propios en algunos municipios- con lo que se habla en las regiones fronterizas de Aragón, Castilla-La Mancha y la Región de Murcia.

El ámbito lingüístico del castellano propio de la Comunidad Valenciana, con 9956 km2, no se corresponde con división supramunicipal alguna, y sólo en ocho comarcas todos sus municipios son, históricamente, castellanohablantes: Alto Mijares, Alto Palancia, Serranos, Rincón de Ademuz, Requena-Utiel, Hoya de Buñol, Valle de Cofrentes y Canal de Navarrés; en las comarcas del Vinalopó y la Vega Baja del Segura los municipios castellanohablantes comparten comarca con municipios valencianohablantes.

Por otra parte, hay numerosas islas lingüísticas: pueblos y municipios de ambas lenguas que comparten municipio o comarca, desde la comarca de Puertos de Morella hasta la Vega Baja del Segura, figuran como castellanohablantes: Olocau del Rey (Puertos de Morella); Yátova, Marines, Domeño, Marines Viejo -Marines-, Loriguilla y San Antonio de Benagéber (el Campo de Turia); San Isidro de BenagéberMoncada- (Huerta de Valencia); Tous (Ribera Alta); La Encina (Villena), Villena, Sax y San Miguel de Salinas (Alto Vinalopó); Elda, Aspe, Monforte del Cid y Orito –Monforte- (Vinalopó Medio); San Felipe Neri (Crevillente) y Las Casicas (Bajo Vinalopó) y todos los municipios de la Vega Baja del Segura excepto Barbarroja -Orihuela-, y Guardamar del Segura. Entre los mayores municipios de habla castellana están Chiva, Buñol, Elda, Cheste, Utiel, Requena, Segorbe, Orihuela, Almoradí y Aspe. Lingüísticamente podemos distinguir tres sectores muy distintos cuando se habla del dominio lingüístico del castellano en la Comunidad Valenciana:

  • el sector norte, con influencias aragonesas.
  • el sector central,con influencias castellano-manchegas.
  • el sector meridional, con influencias murcianas.

Rasgos lingüísticos[editar]

Sectores lingüísticos del castellano en la Comunidad Valenciana.

Norte[editar]

En esta zona encontramos las comarcas que popularmente se suponen repobladas por aragoneses: Alto Mijares, Alto Palancia, Serranos, Rincón de Ademuz, y Hoya de Buñol. Tradicionalmente, en esta zona se ha hablado un castellano (conocido como castellano churro) con formas aragonesas y no exento de expresiones o influencias lingüísticas catalanas, donde es frecuente el seseo [cita requerida] y la pronunciación de la f-latina inicial como aspirada velar. [cita requerida]

Central[editar]

La zona central se caracteriza por el castellano de influencia manchega, con la aspiración de la –s final de sílaba y la pronunciación de la b bilabial fricativa; propio de las comarcas de Requena-Utiel, Valle de Cofrentes, Canal de Navarrés y Villena (comarcas originariamente de influencia castellana que progresivamente fueron incorporándose a la región valenciana). [Aclaración requerida] Mientras que el castellano de las islas lingüísticas alicantinas de Elda, Salinas, Aspe, y Monforte del Cid, (caracterizadas por el seseo y por la abundancia del léxico valenciano), tiene su probable origen tras la expulsión de los moriscos en 1609. El seseo no se da en estos territorios.

Meridional[editar]

Por su parte, el castellano de la zona meridional propia de la Vega Baja, también se origina con la expulsión de los moriscos de la Huerta de Orihuela a partir del siglo XVII y se caracteriza por el seseo y por una fuerte presencia del dialecto murciano ("panocho"), por la presencia de constantes valencianismos, así como también mozarabismos y arabismos, y por el peculiar uso del mote Lo (un posesivo referido a: el que pertenece a).

Bibliografía[editar]