Caso Quemados

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Caso Quemados
Lugar ChileBandera de Chile Chile
Blanco(s) Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas de Negri
Fecha 2 de julio de 1986
Tipo de ataque incendiario
Arma(s) 5 neumáticos usados y un galón de gasolina
Muertos Rodrigo Rojas de Negri
Heridos Carmen Gloria Quintana
Perpetrador(es) Pedro Fernández Dittus
Sospechoso(s) 3 civiles, 5 suboficiales y 17 soldados

Se conoce como Caso Quemados al crimen ocurrido el día 2 de julio de 1986 en Santiago, cuyo contexto fue la lucha callejera contra la dictadura militar de Augusto Pinochet en Chile.

Un grupo de militares comandado por el oficial Pedro Fernández Dittus, que patrullaba las calles durante una jornada de protesta Nacional, interceptó, golpeó, roció de combustible y quemó a dos jóvenes: Carmen Gloria Quintana y el fotógrafo Rodrigo Rojas de Negri. Este último trabajaba para una agencia internacional y seguía al grupo para registrarlo. Tras la agresión, las víctimas fueron acarreadas y abandonadas en un sitio eriazo de la comuna de Quilicura, periferia de la ciudad. Rojas posteriormente fallecería. Por la crueldad y absurdas sentencias judiciales asociadas, el hecho activó protestas contra el régimen militar a nivel nacional e internacional (principalmente en Estados Unidos, lugar de residencia de Rojas).

Descripción de los hechos[editar]

Testimonio manuscrito de Carmen Gloria Quintana del atentado en su contra. Colección del Archivo Nacional de Chile..

La oposición a Pinochet tenía gran esperanza de que 1986 sería "El año de la victoria" y programó una serie de jornadas de protesta que debían coronarse con un gran paro nacional los días 2 y 3 de julio. En casi toda población los grupos políticos opositores se prepararon. La respuesta del gobierno fue enviar militares a patrullar las calles para mantener el control [cita requerida].

En el barrio de Los Nogales, comuna de Estación Central de Santiago, un pequeño grupo de personas se encontraba montando barricadas en un sector estratégico, durante la mañana del día 2 de julio. El fotógrafo Rojas de Negri, quien prestaba servicios para una agencia internacional que cubría la noticia del paro, acompañó al grupo. La brigada portaba 5 neumáticos usados y un bidón de gasolina. A las 8 de la mañana fueron interceptados en la esquina de Avenida General Velásquez con calle Germán Yungue por una patrulla militar comandada por el teniente Pedro Fernández Dittus e integrada por 3 civiles, 5 suboficiales y 17 soldados. La mayoría de los jóvenes lograron escapar, excepto Quintana y Rojas de Negri[cita requerida].

Los militares rociaron a los detenidos con gasolina y les prendieron fuego. Estando ambos jóvenes en llamas e inconscientes, fueron envueltos con mantas por miembros de la patrulla, y cargados en un vehículo militar hasta un camino aislado, distante unos 20 kilómetros de la capital. Una vez allí los arrojaron a una zanja de regadío, asumiendo que morirían. Más tarde fueron hallados por trabajadores agrícolas y llevados a la Posta Central, para su atención.

Carmen Gloria Quintana el 10 de noviembre de 1987.

Rojas de Negri falleció cuatro días más tarde debido a la gravedad de sus heridas. Quintana en cambio fue trasladada al Hospital del Trabajador el 6 de julio.[1]​ Pese a las quemaduras de segundo y tercer grado que sufrió en un 62% de su cuerpo, con muchos dientes rotos (transitando entre vida y muerte durante semanas), finalmente sobrevivió. A continuación fue sometida a un largo tratamiento médico en Chile y Canadá, pero aun conserva un rostro parcialmente desfigurado a consecuencia de sus quemaduras y cicatrices.[2]

Resoluciones judiciales[editar]

Si bien la prensa oficialista y las presiones del gobierno primero intentaron negar los hechos y luego intentaron mantener la vigencia de la versión militar, los reclamos desde gobiernos y organismos de derechos humanos llevará a judicializar el asunto, se designó al juez Alberto Echavarría Lorca para investigar los hechos quien el día 23 dictaminó:

a) que Rodrigo Rojas de Negri y Carmen Quintana Arancibia fueron detenidos el día 2 de este mes por una patrulla militar que aseguraba el libre tránsito de vehículos, reteniéndoseles transitoriamente en el lugar de su aprehensión, uno al lado de la otra y próximos a elementos de fácil combustión, combustión que se produjo debido a un movimiento de la joven y la caída y rotura del envase de uno de esos elementos, causando quemaduras graves a los dos y originando posteriormente la muerte del primero; y b) que no se dispuso lo conveniente para la inmediata atención médica de los afectados, sino que se les dejó en libertad después de transcurridos unos momentos en un lugar y en condiciones no propicias para obtener esa atención.

Por esta razón, la resolución del juez fue dejar en libertad a los militares implicados. Según el informe de Amnistía Internacional de ese año, los testigos y los abogados de las víctimas recibieron amenazas de muerte (tres testigos debieron abandonar el país).[3]

Ante las críticas y presiones, un tribunal militar el 3 de enero de 1991 sólo encontró al oficial Fernández Dittus culpable de negligencia, por negarle asistencia médica a Rojas, pero le exoneró de cualquier responsabilidad en la incineración de Quintana.[4]

Sólo será en 1993, cuando la Corte Suprema condene a Fernández Dittus a 600 días en prisión por su responsabilidad en la muerte por quemaduras de Rojas de Negri y las quemaduras serias recibidas por Quintana. En octubre de 2000 un tribunal ordenó que el Estado chileno le pagara 251,7 millones de pesos a Carmen Gloria Quintana (sobre U$500,000) en compensación.

Reapertura del caso en 2015[editar]

En julio de 2015 el ministro Mario Carroza dictó siete órdenes de detención en contra de funcionarios militares involucrados en el caso. La aparición de Fernando Guzmán, como un testigo clave, quien fue uno de los conscriptos de la patrulla militar, brindó los antecedentes claves para avanzar en la resolución del caso.[5][6]​ Dicho conscripto reconoció que, en ese momento, fue presionado a dar una declaración falsa a la justicia militar.[7]

El caso en la cultura popular[editar]

(...) Las llamas que trae el viento
Y que mi sudor no apaga
Levantan una muralla
Con bencina y con metralla (...)
Rodrigo Rojas en llamas
Tu voz seguirá viviendo...
—«Para seguir viviendo» de Illapu.
  • Durante la visita a Chile de Juan Pablo II, Carmen Gloria Quintana se reunió con el pontífice en las instalaciones del Hogar de Cristo en la ciudad de Santiago, en un evento sumamente emotivo.[8][9]
  • El grupo musical chileno Illapu dedicó a Rojas la canción «Para seguir viviendo», inserta en el disco homónimo del año 1986.
  • El dúo chileno Quelentaro dedicó a Rojas una copla titulada «Rodrigo Rojas».
  • El dramaturgo Francisco Aravena y la compañía Contragolpe se inspiraron en este dramático episodio para crear la obra teatral General Velásquez 86. Elaborada en clave documental la obra intenta mostrar «las múltiples voces que contaron la historia: los implicados y testigos, las autoridades político-militares, el poder judicial y los medios de comunicación».[10]
  • El grupo musical chileno Chancho en Piedra dedicó a Rodrigo y Carmen Gloria la canción «Llamas», perteneciente a su último álbum de estudio Funkybarítico, hedónico, fantástico, año 2016.[cita requerida]
  • El grupo chileno de Post-Hardcore Tenemos Explosivos incluyó en su álbum del 2015 «La Virgen de los Mataderos» la canción «Montreal, 400 negativos» en memoria de Rodrigo y Carmén Gloria .[cita requerida]
  • El 9 de abril del 2021 se estrenará por streaming la película "La mirada incendiada", dirigida por Tatiana Gaviola y que retrata lo ocurrido en el "Caso Quemados".

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]

33°27′53.5″S 70°41′19.5″O / -33.464861, -70.688750Coordenadas: 33°27′53.5″S 70°41′19.5″O / -33.464861, -70.688750