Batalla de Yahuarcocha

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Batalla de Yahuarcocha
Tercera expansión del Imperio incaico
Fecha 1491 ó 1520 aproximadamente
Lugar Cercanías de la actual Ibarra, Ecuador
Resultado Victoria inca decisiva
Beligerantes
Imperio inca Rebeldes caranquis
Comandantes
Huayna Cápac Nazacota de Puento
Pinto
Fuerzas en combate
70.000[1] 50.000[1]
[editar datos en Wikidata]

La batalla de Yahuarcocha[2]​ (también llamado Yaguarcocha[3]​ o Yauarcocha)[4]​ fue un enfrentamiento militar librado entre las fuerzas del Incanato y rebeldes caranquis (divididos en caranques, cayambes y otavalos). La victoria fue de los primeros, que acabaron por masacrar a los vencidos.

Cronología[editar]

No hay claridad del momento exacto en que ocurrió la batalla. La mayoría de las fuentes asumen que las campañas duraron ocho[5]​ a diez[6]​ años. La masacre probablemente ocurrió hacia el final de las mismas. Algunos señalan que las rebeliones ocurrieron entre 1510 y 1520[7]​ pero otros entre 1481 y 1491.[8]​ Cieza de León dice que la campaña contra los pastusos probablemente sucedió en 1515.[9]

Antecedentes[editar]

A finales del siglo XV, el Sapa Inca Túpac Yupanqui sometió a los pueblos del actual territorio ecuatoriano pero estos se sublevaron durante el reinado de su hijo y sucesor, Huayna Cápac.[10]​ El Inca reaccionó y finalmente el líder de los rebeldes, el shyri Cacha Duchicela, fue muerto en la batalla de Atuntaqui y sus seguidores quedaron aparentemente sometidos.[11]​ Los caranquis se mostraron bastantes sumisos al Inca en un inicio[12]​ y esto lo motivo a realizar una inspección por su imperio.[4]​ Pero como señala el genealogista ecuatoriano Guillermo Bossano, después debió combatir en las tierras de Cochasquí, Cayambe, Guachalá y Caranqui,[13]​ donde la mera presencia de los soldados imperiales era considerada una humillación.[14]​ Se enviaron embajadas para negociar un acuerdo pacífico pero no resultaron.[15]​ Los rebeldes, dirigidos por los caciques Nazacota Puento (cayambis) y Pinto[n 1]​ (caranquis),[16]​ resistieron por años[17]​ y se aliaron con las tribus de Pasto.[18]​ La ciudad de Quito fue poblada con colonos y se convirtió en un importante centro imperial. Desde ahí el Inca gobernaría su imperio durante ese conflicto.[19]

En esta guerra los incaicos cruzaron el puente natural de Rumichaca.[15]​ Así pudo atacar a los quillacingas y pastusos, los rebeldes más septentrionales, dejando sin aliados ni refugios a los caranquis y cayambis.[5]​ Finalmente, el Inca destruyó los fuertes de Aloburo y Yuracruz.[1]​ En esos momentos empezó el asedio de Caranqui, capital de la tribu homónima.[20]​ El Sapa Inca dividió su fuerza en tres divisiones: una a su mando personal, otra bajo las órdenes del general Michi del Hurin Cuzco y una tercera comandada por el general Toma Auqui del Hanan Cuzco.[1]

Batalla[editar]

Laguna de Yahuarcocha, La Dolorosa del Priorato, Ecuador.

Por días[1]​ los asaltos a la fortaleza (ubicada sobre una colina) fueron rechazados.[21]​ El Inca perdió cerca de 1.000 orejones (nobles) de su guardia personal en los ataques.[22]​ Finalmente, 30.000 incaicos dirigidos por el propio Inca lanzaron un último ataque con igual resultado, se retiraron en desorden y los defensores salieron en su persecución.[1][21]​ Fue entonces que 40.000 soldados imperiales salieron de sus escondites y asaltaron la desguarnecida fortaleza o flanquearon a los defensores, mientras los perseguidos dieron media vuelta y plantaron batalla.[1][3]​ Los defensores no pudieron refugiarse en Caranqui y quedaron atrapados en las orillas de una laguna cercana.[3]​ Esta fue rebautizada como Yaguarcocha o «laguna de sangre».[23]​ Las fuentes dicen que se llamaba originalmente Imbaya,[24]​ Cochacaranqui (Waldemar Espinoza Soriano)[1]​ y Otavalo.[25]

Consecuencias[editar]

Martín de Murúa dice que la masacre se produjo durante la batalla.[1]Pedro Cieza de León e Inca Garcilazo de la Vega fue después, mediante el degollamiento de los prisioneros.[26]Antonio de Herrera y Tordesillas afirma que los decapitaron[1]​ y Frederick Alexander Kirkpatrick dice que fueron decapitados y sus cuerpos lanzados a las aguas tras lo cual dijo: «ahora sois todos unos niños».[27]​ Por esto, los caranquis pasaron a ser llamados huambraconas, «nación de los muchachos», porque prácticamente no quedaron hombres adultos.[28]​ Según Cieza de León fueron 30.000 ó 40.000 los degollados y el jesuita Juan de Velasco 20.000. Garcilazo de la Vega habla de 2.000 y Antonio de Herrera y Tordesillas de 50.000.[1][29]​ Cieza afirma que Huayna Cápac «quería ser tan temido que de noche le soñaran los indios».[30]​ En la orilla occidental de la laguna aún existen muchas tolas, «montículos», con los restos de los caídos.[31]

De los jefes rebeldes, se menciona que un tal Canto fue capturado pero Pinto logró escapar con 1.000[32]​ a 6.000[33]​ seguidores. Pedro Sarmiento de Gamboa dice que eran cañaris pero se considera un error de transcripción del cronista y que debieron ser caranquis.[34]​ Al parecer huyó a Oyacachi, en las estribaciones del volcán Antisana, mientras el Inca volvía a Quito.[35]​ Se habría dedicado a lanzar ataques de guerrilla contra los conquistadores por un lapso mayor a diez años, siendo llamado el «primer guerrillero ecuatoriano».[36]​ Pinto fue capturado y murió el prisión al negarse a comer. Para honrarlo, el Inca hizo desollar su cuerpo y usarla para un tambor.[37]

La alianza de las tribus septentrionales se desmoronó y finalmente acabara cuando Huayna Cápac desposo a Paccha Duchicela, haciendo que caciques como Nazacota lo reconocieran como monarca.[38]​ Este matrimonio fue la base de la alianza que garantizaba el poderío cuzqueño en la zona.[39]​ Se trajeron mitimaes (colonos) de los Andes centrales a Caranque y Quito para repoblar esas tierras, porque el Inca las había dejado despobladas.[40]​ Victorioso, el Inca volvió a Quito a vivir un tiempo.[41]​ Según algunas fuentes, es en ese momento en que habla con sus hijos mayores para que permitan a Atahualpa ser curaca de Quito. Regresaría a Cuzco a gobernar pero finalmente volvería a su amada Tumipampa.[26]​ A su muerte el imperio quedaría dividido entre sus hijos Huáscar y Atahualpa, que vivieron en paz por cinco ó siete años,[31]​ y se iniciaría la guerra civil incaica.[42]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h i j k Almeida, José Echeverría. "Arqueología de una batalla la laguna de Yahuarcocha". Arqueología Ecuatoriana. Publicado el 12 de junio de 2007. Consultado el 18 de marzo de 2012.
  2. Costales, 2002: 44, 49-50
  3. a b c Macías, 2009: 34, 36
  4. a b Herrera, 2006: 402
  5. a b Benítez, 1993: 120
  6. Benítez, 1993: 120; Sosa, 1996: 37
  7. Chávez, 1998: 42
  8. Costales, 2002: 19, 51
  9. Moya, 2003: 340
  10. Velasco, 1981: 29
  11. Hassaurek, 1997: 395; Velasco, 1981: 23
  12. Velasco, 1981: 23
  13. Macías, 2009: 35
  14. Sosa, 1996: 30
  15. a b Sosa, 1996: 28
  16. Sosa, 1996: 22, 42
  17. Sosa, 1996: 30, 35
  18. Hassaurek, 1997: 395
  19. Sosa, 1996: 26, 28
  20. Macías, 2009: 34
  21. a b Macías, 2009: 34-35
  22. Sarmiento, 2000: 139
  23. Hassaurek, 1997: 396; Velasco, 1981: 23
  24. Macías, 2002: 51
  25. Larraín, 1987: 121
  26. a b Herrera, 2006: 403
  27. Kirkpatrick, 2004: 133-134
  28. Velasco, 1981: 23-24
  29. Herrera, 2006: 403; Velasco, 1981: 23
  30. Porras, 1978: 161
  31. a b Hassaurek, 1997: 396
  32. Costales, 2002: 51; Sarmiento, 2000: 141; Sosa, 1996: 35
  33. Costales, 2002: 31, 52
  34. Sosa, 1996: 35
  35. Sosa, 1996: 35-36
  36. Sosa, 1996: 37
  37. Costales, 2002: 31-32; Sosa, 1996: 42-43
  38. Sosa, 1996: 39-40
  39. Benítez, 1993: 121
  40. Chávez, 1998: 42; Herrera, 2006: 403
  41. Herrera, 2006: 402; Moya, 2003: 342
  42. Benítez, 1993: 121; Kirkpatrick, 2004: 133

Notas[editar]

  1. Sosa, 1996: 45-49. También se le llama Píntag o Pinta.

Bibliografía[editar]

  • Benítez, Lilyan & Garcés, Alicia (1993). Culturas ecuatorianas: ayer y hoy. Quito: Editorial Abya Yala. ISBN 978-9-97804-648-7.
  • Chávez Valenzuela, Armando (1998). Segunda Parte: Análisis Histórico Militar del Conflicto con el Ecuador. En El Perú y sus fronteras: Geopolítica, tensiones territoriales y guerra con Ecuador. Lima: Ediciones de la Breña.
  • Costales Samaniego, Alfredo & Dolores Costales Peñaherrera (2002). Huambracuna: la epopeya de Yahuarcocha. Quito: Editorial Abya Yala. ISBN 9789978222041.
  • Hassaurek, Friedrich (1997). Cuatro años entre los ecuatorianos. Quito: Editorial Abya Yala. ISBN 9789978040041.
  • Herrera Cuntti, Arístides (2006). Divagaciones históricas en la web. Libro II. Chincha, Perú: AHC Ediciones Perú. ISBN 978-9972-2908-2-4.
  • Kirkpatrick, Frederick Alexander (2004). Los conquistadores españoles. Madrid: Ediciones Rialp. ISBN 84-321-3242-X.
  • Larraín Valdés, Gerardo (1987). Dios, sol y oro: Diego de Almagro y el descubrimiento de Chile. Santiago de Chile: Andrés Bello.
  • Macías Núñez, Edison (2009). Historia general del ejército ecuatoriano. Tropas indígenas, milicias y falanges: Raíz estructural del ejército ecuatoriano. Tomo I. Quito: Centro de Estudios Históricos de Ejército. ISBN 978-9978-92-423-5.
  • Moya Espinoza, Reynaldo (2003). Breve historia de Piura: Tiempos prehispánicos. Tomo I. Caja Municipal de Sullana. Digitalizada.
  • Porras Barrenechea, Raúl (1978). Pizarro. Lima: Editorial Pizarro. Prólogo de Luis Alberto Sánchez.
  • Salvador Lara, Jorge (1981). "La resistencia del Reino de Quito contra la expansión incaica". En Historia del Ecuador. Barcelona: Salvat Ediciones Ecuatoriana S.A.
  • Sarmiento de Gamboa, Pedro (2000). History of the Incas. Cambridge: Parentheses Publications Peruvian Series. Traducción español-inglés Clements Markham.
  • Sosa Freire, Rex Tripton (1996). Miscelánea histórica de Píntag. Cayambe: Editorial Abya Yala. ISBN 9978-04-201-6.
  • Velasco, Juan de (1981). Historia del Reino de Quito en la América Meridional. Edición, prólogo, notas y cronología de Alfredo Pareja y Díez Canseco. Caracas: Biblioteca Ayacucho. ISBN 9788466000697.

Enlaces externos[editar]