Aves guaneras

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Islote del archipiélago de las Ballestas que muestra una típica concentración de piqueros guanayes

Se conocen como aves guaneras a todas aquellas especies de aves marinas que se reúnen en enormes concentraciones sobre terrenos favorables para la acumulación de heces en cantidades tan grandes que permiten su explotación a gran escala.

La palabra "guano" proviene de la palabra quechua huanu y es el nombre que reciben las heces de las aves guaneras, aunque también puede ser producido por murciélagos y otras especies. El guano es considerado como un valioso fertilizante natural rico en nitrógeno, fósforo y potasio. La producción mundial de guano procedente de aves marinas se concentra muy mayoritariamente en numerosos puntos de la costa peruana ya que en ella convergen peculiares circunstancias (especialmente una excepcional biomasa marina que favorece el asentamiento de ingentes números de aves y una gran escasez de precipitaciones que evita la disolución y arrastre de las heces) que vienen favoreciendo la acumulación continuada de guano a lo largo de muchos millares de años.

Entre las especies de aves guaneras más características se pueden citar al cormorán guanay (Leucocarbo bougainvillii), el cormorán gris o chuita (Phalacrocorax gaimardi), el piquero peruano (Sula variegata), el piquero camanay, piquero patiazul o alcatraz patiazul (Sula nebouxii), el pelícano peruano (Pelecanus thagus), la gaviota de cola negra, gaviota simeón o gaviota peruana (Larus belcheri), la gaviota cabecigrís o gaviota de capucho gris (Chroicocephalus cirrocephalus), el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) y el zarcillo (Larosterna inca).

El boom del guano[editar]

El guano fue una fuente de ingresos tan importante en el siglo XIX que incluso dio nombre a un periodo denominado Era del Guano. A fines de ese siglo el guano seguí siendo un codiciado producto de exportación. La Peruvian Corporation, una empresa británica de notable incidencia en la historia del Perú, se hizo cargo de en 1886 de bonos depreciados del gobierno peruano a cambio de que los ferrocarriles de propiedad del gobierno, que estarían bajo su control durante un período de 65 años, así como la exportación del guano.

La Compañía Administradora del Guano (CAG) se fundó en 1909 con el objeto de administrar de forma eficiente el guano de las islas peruanas. Para ello, el Estado le asignó el cuidado y extracción de este recurso de todas las islas del litoral peruano, a excepción de Lobos de Tierra y Lobos de Afuera, que fueron dadas en concesión a la Peruvian Corporation como pago de la deuda externa, asumida por el país luego de la guerra con Chile. Estas pasaron a la CAG en la década de los '1920.

Desde el inicio, los gerentes de la CAG entendieron que para producir más guano se debía cuidar a las aves que la producían, y por ello no se escatimaron esfuerzos ni dinero en contratar a los mejores ornitólogos de la época para el estudio de las mismas. Así, llegaron al Perú Henry Forbes, Robert Murphy y William Vogt, quienes dieron importantes sugerencias de cómo mantener a las aves en condiciones óptimas. Los primeros trabajaron de la mano con José Antonio de Lavalle y García, jefe de la sección técnica, quien realizó los primeros estudios de las aves guaneras y las razones de la mortalidad de estas en los años de 1912, 1917, 1923 y 1925. En esta época, la dirección de Francisco Ballén fue fundamental para el desarrollo de la compañía.

Con el tiempo se entendió que así como se debía tener un conocimiento detallado del comportamiento de las aves, también se debía conocer la biología de los peces, en especial la anchoveta y las condiciones marinas, por lo que se contrató al destacado oceanógrafo alemán Erwin Schweigger quien conjuntamente con Gerhard Schott, E. R. Gunther, Mary Sears, Frances Clark, James Morrow, entre otros describieron las bases de la oceanografía peruana actual.

Más adelante, se buscó la formación de científicos peruanos, que pudieran desarrollar la ciencia nacional. Así llegaron Enrique Ávila, Juana Coha, Blanca Rojas, Antonio Landa, Mario Barreda, Jorge Valdivia, Rómulo Jordán y Demóstenes Cabrera, quienes realizaron importantes aportes.

Lamentablemente, su éxito tanto científico como económico no fue argumento suficiente para el Estado. En los años de 1960 se decidió dar prioridad a la pesca y esto conllevó al colpaso del ecosistema marino, que llevó virtualmente a la quiebra a la CAG y a la industria pesquera. Esto, a pesar de las reiteradas advertencias de la CAG.

Véase también[editar]

  • Las poblaciones de aves guaneras y su situación actual. Rómulo Jordán y Humberto Fuentes. 1966. OCLC:6121772

Referencias[editar]

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