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Asunto Lavon

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Pinhas Lavon, ministro de Defensa israelí, retratado en 1951.

El Caso Lavon (Lavon Affair) fue el escándalo generado por una serie de atentados en Egipto contra bienes egipcios, estadounidenses y británicos durante el verano de 1954. Se conoció como el «Asunto Lavon» a causa de que el ministro de Defensa israelí, Pinhas Lavon, fue obligado a dimitir a causa del incidente. Israel admitió en 2005 su responsabilidad sobre los atentados, que habían sido denominados internamente «Operación Susana».[1]

Operación Susana

A principios de la década de 1950, Estados Unidos comenzó a presionar al Reino Unido para que desalojase el canal de Suez y renunciara a dos tratados en vigor por entonces, la Convención de Constantinopla y el Tratado Anglo-Egipcio de 1936, que hacían del Canal una zona neutral bajo control británico.

Israel se oponía fuertemente al desalojo británico, ya que temía que su ausencia removería el efecto moderador que los británicos ejercían sobre las ambiciones militares del presidente egipcio, Gamal Abdel Nasser, especialmente hacia Israel. Pero la diplomacia israelí falló en su intento de mantener a los británicos.[2]​ El gobierno israelí optó entonces por generar inestabilidad en Egipto mediante una campaña terrorista de la que culparían a elementos islamistas o comunistas para así forzar a los británicos a permanecer en la zona del canal.[3]

Célula secreta

La célula israelí de alto secreto encargada de llevar a cabo la operación, denominada la Unidad 131, existía desde 1948 y estaba bajo el mando de la inteligencia militar (Aman) desde 1950. En el momento de la Operación Susana, el control de la Unidad 131 era objeto de una agria disputa entre Aman y el Mosad (agencia nacional de inteligencia).

Los agentes de la Unidad 131 habían sido reclutados varios años antes, cuando el oficial de inteligencia israelí Avraham Dar llegó a El Cairo bajo la protección de un ciudadano británico de Gibraltar llamado John Darling. Este había reclutado a varios judíos egipcios, conocidos como sayanim (hebreo: סייענים), quienes también habían participado activamente en la huida clandestina de judíos a Israel, actividades que Egipto consideraba ilegales, y los había entrenado para operaciones encubiertas. Antes de que la célula israelí comenzara las acciones, el agente israelí Avraham Seidenberg (Avri Elad) fue enviado a supervisar sus operaciones. Seidenberg tomó la identidad de Paul Frank, un antiguo oficial de las SS alemanas con conexiones con el mundo nazi.

Atentados

El Aman decidió activar la red en la primavera de 1954. El 2 de julio, una oficina postal en Alejandría fue incendiada. El 14 de julio, las bibliotecas de la Oficina de Información de los Estados Unidos en Alejandría y El Cairo, además de un teatro propiedad de un inglés fueron atacados con bombas. Las bombas caseras consistían en bolsas que contenían ácido colocado sobre nitroglicerina e insertado entre los libros, los cuales fueron colocados en las estanterías de las bibliotecas a la hora del cierre. Tras algunas horas, el ácido corroía los envases y las bombas hacían explosión. Las bombas producían daños pequeños y no causaron ningún herido o muerto. Nadie reivindicó los atentados pero se rumoreó que los habían perpetrado los Hermanos Musulmanes.[4]

Detenciones y juicio

Uno de los agentes israelíes, Philip Natanson, se dirigía a plantar otra bomba en un cine, el Teatro Río, cuando el dispositivo se detonó prematuramente en su bolsillo. Natanson fue arrestado poco después por las autoridades egipcias.[4]

Buscando en su departamento, encontraron evidencia incriminatoria y los nombres de cómplices en la operación. Varios sospechosos fueron arrestados, incluidos judíos egipcios e israelíes encubiertos. El coronel Dar y Seidenberg se las arreglaron para escapar dejando a todos sus agentes en manos de los egipcios. Según algunas fuentes, Avraham Seidenberg había delatado a Natanson a los efectivos del Servicio de Inteligencia Egipcio.[cita requerida]

El juicio comenzó el 11 de diciembre de 1954 y terminó el 27 de enero de 1955. Dos de los acusados (Moshe Marzouk y Shmuel Azar) fueron condenados a muerte por ahorcamiento, dos se fugaron, otros dos se suicidaron en prisión y el resto recibieron largas condenas.[5][4]​ El gobierno y los medios de comunicación de Israel (que desconocían los hechos debido a la censura militar) ridiculizaron el juicio y clamaron por la inocencia de los agentes israelíes.[5]

Dos de los efectivos encarcelados, Meir Meyuhas y Meir Za'afran, fueron liberados en 1962 después de cumplir sentencias de cárcel de 7 años. El resto fue finalmente liberado en febrero de 1968, en un addendum secreto de intercambio de prisioneros de guerra.

Consecuencias políticas

En sus reuniones con el primer ministro Moshe Sharett, el secretario de Defensa Pinhas Lavon negó cualquier conocimiento de la operación. Cuando el Jefe de Inteligencia Gibli contradijo a Lavon, Sharrett comisionó a un grupo que incluía al juez de la Corte Suprema Israelí de Justicia Isaac Olshan y al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Yaakov Dori, a realizar una investigación. Ellos informaron que no existía evidencia concluyente de que Lavon hubiera autorizado la operación. Lavon trató de culpar al director general de Defensa, Shimon Peres, y a Gibli por insubordinación y negligencia criminal. Sharett resolvió el dilema alineándose con Peres, quien junto a Moshé Dayán testificaron contra Lavon, después de lo cual Lavon renunció. El ex primer ministro David Ben-Gurión reemplazó a Lavon como ministro de Defensa. Poco después, Sharett, quien afirmaba no haber tenido información previa sobre la operación, y que había negado enfáticamente la participación de Israel, renunció como primer ministro y fue reemplazado por Ben-Gurion.

El que sacó partido del escándalo fue el jefe del Mossad, Isser Harel,[6]​ expresando sus sospechas al Aman concernientes a la integridad moral de Avraham Seidenberg. A pesar de estas sospechas, el Aman continuó usando a Seidenberg para operaciones de inteligencia hasta 1956, cuando fue sorprendido tratando de venderle documentos israelíes a los egipcios. Seidenberg fue enjuiciado y sentenciado a 10 años de cárcel. En 1980, Harel públicamente reveló evidencia que demostraba que Seidenberg se había pasado al bando egipcio aun antes de la Operación Susana.[cita requerida] Si esto es cierto, significa que la Inteligencia Egipcia estaba en conocimiento aun antes de que empezara la operación.

Fraudes múltiples

En abril de 1960, una revisión profunda de los registros del caso encontró inconsistencias graves y la posibilidad de que existieran documentos fraudulentos en el testimonio original de Gibli, que apoyaba el relato de Lavon sobre los eventos. Durante este tiempo, fue evidente que Seidenberg (el agente israelí a cargo de la Operación Susana), había cometido perjurio en el juicio inicial. Seidenberg era sospechoso de traicionar al grupo con las autoridades egipcias. Ben-Gurion declaró cerrada las investigaciones a cargo de Chaim Cohen, de la Corte Suprema de Justicia.

Esta investigación concluyó que se habían cometido múltiples fraudes y que Lavon no había autorizado la operación. Sharett y Levi Eshkol trataron de hacer una declaración que aplacara a Lavon y a quienes se les oponían, Ben-Gurion rehusó aceptar el compromiso y lo vio como un plan de división en el Partido Mapai. Después de otro comité investigador aliado a la Pregunta Cohen. Ben-Gurion renunció a su puesto como Ministro de Defensa. Esto condujo a la expulsión de Lavon del sindicato Histadrut con un temprano llamado a elecciones en Israel.

Debe notarse que los aspectos específicos de la Operación Susana no eran públicos en el momento del escándalo político.

Consecuencias

La Operación Susana y el Asunto Lavon fueron desastrosos para Israel de diversas maneras. El gobierno egipcio usó el juicio como pretexto para castigar a los judíos egipcios, lo que culminó cuando en 1958, después de la crisis de Suez, 25 000 judíos fueron expulsados de Egipto y al menos 1000 terminaron en prisión y campos de detención. Israel perdió credibilidad en sus relaciones con el Reino Unido y los Estados Unidos, que tardó años en recuperar.[7]​ Las secuelas vieron una agitación política considerable en Israel, que afectó la influencia de su gobierno.[8]

Tras seis décadas negando los hechos, el gobierno israelí de Ariel Sharón honró públicamente a los agentes sobrevivientes de la Operación Susana el 30 de marzo de 2005. El presidente Moshé Katsav entregó a cada uno un certificado de reconocimiento por sus esfuerzos en nombre del estado, poniendo fin a décadas de negación oficial por parte de Israel.[9]

Véase también

Referencias y Notas

  1. "Luego de medio siglo de reticencia y recriminación, Israel... honró... agentes-provocadores. Reuters, 30th March 2005. Accessed 2nd July 2007.
  2. Hahn, Peter L. United States, Great Britain, and Egypt, 1945-1956: Strategy and Diplomacy (en inglés). UNC Press. pp. 187. ISBN 0807819425. «In late 1954, the Anglo-Egyptian base agreement and American plans to promote a Northern tier security arrangement generated tension between Israel and Egypt. Israeli officials feared that British troop withdrawal from the Canal zone ... would encourage Egyptial aggressiveness toward Israel and remove Western leverage to modify Egyptian behavior on issues such as Suez Canal restrictions». 
  3. S. Teveth (1996). Ben-Gurion's spy: the story of the political scandal that shaped modern Israel. Columbia University Press. p. 81. ISBN 978-0-231-10464-7. 
  4. a b c Shapiro, Yaakov (2020). The Empty Wagon: Zionism's Journey from Identity Crisis to Identity Theft (en inglés). p. 1007. 
  5. a b «Zionist role in 1950s attacks on Iraqi Jews 'confirmed' by operative and police report». Middle East Eye (en inglés). Archivado desde el original el 3 de enero de 2024. Consultado el 3 de enero de 2024. 
  6. Herman, Pini. «Los Angeles had its own Israeli Ex-"Prisoner X"». Los Angeles Jewish Journal. Tribe Publications. Consultado el 20 de febrero de 2013. 
  7. Beinin, Joel (2005). The dispersion of Egyptian Jewry: culture, politics, and the formation of a modern diaspora. AUC Press. p. 111. 
  8. The encyclopedia of the Arab-Israeli conflict: a political, social, and military history. ABC-CLIO. 2008. p. 610. 
  9. Beinin, Joel (2005). The dispersion of Egyptian Jewry: culture, politics, and the formation of a modern diaspora. AUC Press. p. 111. 

Bibliografía

Enlaces externos