Arturo Ruiz García

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Biografía[editar]

Arturo Ruiz García (Granada, 5 de diciembre de 1957-Madrid 23 de enero de 1977) fue un estudiante y militante de izquierdas granadino, asesinado por un ultraderechista durante una manifestación pro-amnistía el 23 de enero de 1977.

Sus padres son Eduardo Ruiz, natural de Bédar (provincia de Almería) y Elvira García, nacida en Cortes de Graena, Granada. Los padres de Arturo tuvieron seis hijos y dos hijas, siendo Arturo el más joven de los varones.

Arturo cursó la Educación primaria en la Escuela de Darro, municipio de la provincia de Granada, y secundaria en el Instituto de Churriana de la Vega, de la misma provincia.

El trabajo funcionarial de Eduardo obligó a toda la familia a tener que cambiar de domicilio en varias ocasiones.

Se trasladó a Madrid con sus padres a los 15 años debido al nuevo trabajo de su padre y fue allí donde cursó el bachillerato en el Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo.

Durante su estancia en Madrid desempeñó además, algunos trabajos de forma esporádica en la construcción.

Era un gran deportista, estando federado en montaña en Granada en el Club Juveman de Montaña y en el Club Alpino “La Maliciosa” en Madrid.

Arturo ya había mostrado su implicación con la política desde su juventud más precoz. Realizó algunas acciones con la Joven Guardia Roja de España, organización juvenil del Partido del Trabajo de España.

Con la llegada de la Transición, se afilió a las Comisiones Obreras, en las que militaría hasta su asesinato.

La lucha pro-Amnistía[editar]

Cartel de la manifestación pro-Amnistía del 23 de enero de 1977 en Madrid

La petición de Amnistía para los presos y presas políticos se convirtió en una de las reivindicaciones fundamentales de los movimientos democráticos dentro del Estado cuando el franquismo llegaba a su final.

El concepto de Amnistía estaba vinculado a las peticiones no solo de democracia, sino también a las reivindicaciones sindicales, siendo indivisible de las mismas. No era posible la reconciliación sin la amnistía[1]

Entre 1975 y 1977 se liberaron cerca de 120.000 reclusos por excarcelaciones, indultos y amnistías. Se considera que presos y presas políticos eran unos 11.200 aproximadamente.

Primer indulto[editar]

La muerte del Jefe del Estado en noviembre y la reinstauración de la monarquía en la persona de Juan Carlos I, se consideró el acontecimiento propicio para la concesión de una amplia amnistía que afectó a 12.000 personas, de las cuales 700 eran presos políticos.[2]

Primera amnistía[editar]

El 30 de julio de 1976 se proclama la Primera Amnistía por el Real Decreto- Ley 10/1976: se permitió la salida de 287 presos y presas a través de un Decreto-ley de dicha fecha, con una limitación: Que no hubieran puesto en peligro o lesionado la vida o la integridad física de las personas[3]​. El problema era que se seguía basando en las sentencias de un tribunal franquista y cuyas defensas eran puestas en duda o sin posibilidad de responder ante el juez.

Primera semana pro-Amnistía[editar]

(En el Estado español, en Eukal Herria se considera la primera la que se celebra entre el 26 de febrero y el 6 de marzo de 1977)

4-11 julio de 1976: se desarrolló con carácter nacional tras la convocatoria de los organismos unitarios de la oposición democrática. En esos siete días, se suceden los actos y manifestaciones, autorizados o no, en los puntos más diversos de España: Valencia (más de cien mil manifestantes), Eibar, Madrid, Barcelona, Santander, Málaga, Las Palmas de Gran Canaria, Bilbao (ciento cincuenta mil manifestantes), Granada, Santa Cruz de Tenerife, La Coruña, Gijón, Lugo, Guadalajara, Sabadell, Sevilla, Valladolid, Badajoz y Santurce en donde hubo una víctima a la salida de un acto pro-amnistía. Dentro de esta misma semana, la policía impide el comienzo de la Martxa de la Ilibertat en Cataluña, uno de cuyos objetivos era precisamente la petición de amnistía.[4]

Ampliación amnistía e Indulto General[editar]

El 14 de marzo se dan a conocer el Real Decreto-ley 19/1977 sobre medidas de gracia y el Real Decreto 388/1977 sobre indulto general. El primero es una ampliación de la anterior amnistía, eliminando “siempre que no ponga en peligro” por considerarlo discriminatorio. El indulto general rebaja todas las condenas en 12 años, y cuyos delitos fueran previos al 15 de diciembre de 1976. Fueron indultadas 3905 personas.

Fue la liberación de tan solo algunos presos políticos, quedando todos los condenados a muerte en el proceso de Burgos y otros de procesos sumarísimos como los condenados del 27-S.

Segunda semana pro-Amnistía[editar]

Entre el 8 de mayo de 1977 y el 16 se produjeron grandes manifestaciones en Villafranca de Ordice, en Rentería, en Bedia, Tolosa, Madrid, Valladolid, Salamanca, Barcelona y Zaragoza y otras en Bilbao, Alonsótegui, Miravalles, Donosti, Deva, Vera de Bidasoa, Ortuella, Pamplona, Alzate, Alsasua, Lekumberri, Barakaldo.

Hubo muertos en Iruña, otro en Ortuella, dos heridos en Tolosa, altercados graves en varias localidades y heridos de bala en Barakaldo.

Además, se hizo referencias en los mítines de PSOE, ANV, PNV y UGT en los que se leyó un comunicado, al igual que en las Asambléas Públicas que se celebraron.

El 16 de mayo se convocó una huelga general. Además hubo encierros en Madrid, Barcelona, Valladolid, Salamanca, Zaragoza y Santiago de Compostela.

En el País Vasco hubo otras dos semanas pro-amnistía, una en junio y otra entre septiembre y octubre de 1977.

Ley de amnistía: Ley 46/1977[editar]

Con la promulgación de la Ley de Amnistía el 15 de octubre de 1977, salieron tan solo 89 presos políticos en las cárceles españolas. Algunos, incluso, no estaban prisioneros a falta de juicio. Sin embargo, se la puede considerar una ley de punto final (ver referencia) porque se perdonan los crímenes del Estado del franquismo y de la transición.

En la actualidad, se siguen escudando en la misma para no juzgar los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el franquismo.

Los sucesos del 23 de enero de 1977[editar]

La mañana del día 23 de enero del año 1977 se encontraban concentradas un grupo de activistas entre la Calle Estrella con la Calle Silva que asistían a la manifestación pro-amnistía convocada en la Gran Vía de Madrid. Sobre las 12:30 a 12:45 horas Arturo Ruiz García llegaba a ese grupo de personas.

Como era habitual, grupos ultraderechistas se encontraban rondando la zona de la manifestación con el objetivo de amenazar y causar miedo a los participantes. Grupos como Fuerza Nueva o la Triple A, algunos de ellos ligados a la DGS (Dirección General de Seguridad) o a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; solían ir a este tipo de manifestaciones pro-amnistía armados.

En este caso, algunos fascistas reconocidos se encontraban por la zona, entre ellos Jorge Cesarsky Goldestein y José Ignacio Fernández Guaza. El primero era un ciudadano argentino agente de seguros de 50 años, ligado a la Dirección General de Seguridad. Se trataba de una persona "reconocida" en los círculos de la ultraderecha española y muy ligado a Fuerza Nueva. El segundo, de 30 años, también ligado a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, concretamente a la Guardia Civil, pertenecía a los entornos ultraderechistas, en particular a los Guerrilleros de Cristo Rey. En este caso, decía trabajar para los servicios de información de dicho cuerpo, según manifestó en las declaraciones testificales que constan en las actuaciones Doña María del Carmen Chacón Poveda, pareja del mismo. Ambos iban armados con pistolas en el día de la manifestación.

En un momento determinado, alguno de los manifestantes dijo que había miembros de la organización ultraderechista de Guerrilleros de Cristo Rey y al escuchar eso, Fernández Guaza se adelantó hacia los manifestantes al mismo tiempo que profería varios insultos contra ellos y los amenazaba con un guantelete que portaba y gritando que iba armado con una pistola, haciendo ademán de sacarla.

Al ver lo relatado, Arturo Ruiz García, desprovisto de cualquier tipo de arma, se puso al frente de los manifestantes y reprochó a Fernández Guaza su actitud, diciéndole que si no hubiera llevado una pistola no hubiera proferido las mencionadas amenazas. En ese momento, Fernández Guaza retrocedió para encontrarse junto a Cesarsky, y le pidió a este que sacara la pistola que llevaba. Cesarsky sacó la pistola con el objetivo de matar a los manifestantes que ante él se encontraban y disparó contra los mismos, que huyeron por la Calle de la Estrella para no ser alcanzados. Acto seguido, Fernández Guaza le pidió el arma a Cesarsky, que se la entregó a sabiendas de que también este pretendía disparar a matar, cosa que hizo tomándola con las dos manos y efectuando dos disparos dirigidos contra Arturo Ruiz García, alcanzándolo uno de ellos de lleno en la región lumbar izquierda y provocándole la muerte de forma instantánea.

Mural en homenaje a Arturo Ruiz en la Instalación deportiva Arturo Ruiz en el distrito del Fuencarral - El Pardo
  1. País, Ediciones El (1976-07-18). «Del indulto a la amnistía». El País. ISSN 1134-6582. Consultado el 2020-01-14. 
  2. [(https://www.elmundo.es/elmundo/2000/12/1/espana/975688338.html) «Amnistía e indultos durante la democracia española»]. El Mundo / Agencia EFE. 
  3. «ESPAÑA SIGLO XX: Santos Juliá». ESPAÑA SIGLO XX: Santos Juliá. Consultado el 2020-01-14. 
  4. «La amnistía del 77 y el movimiento obrero».