Análisis químico toxicológico

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El análisis químico toxicológico es el conjunto de procesos de análisis químico cuyo objetivo es aislar, identificar y determinar de forma cuantitativa las sustancias tóxicas, para realizar el diagnóstico de la intoxicación y para evaluar la presencia de tóxicos en la muestra y buscar los posibles agentes etiológicos de un cuadro clínico de intoxicación. [1][2]

Es imprescindible disponer de métodos analíticos con dos propiedades importantes: la sencillez en el manejo de las muestras y la rapidez en aportar respuestas. [3]

El análisis químico toxicológico también es muy importante en la investigación de accidentes, como accidentes laborales, ahogamientos, electrocuciones, accidentes de barco, tren o avión, así como sobredosis accidentales; puesto que, es posible que muertes aparentemente accidentales puedan ser suicidios y que puedan ocurrir muertes naturales en circunstancias que parecen accidentes. [4]

Muestras para el análisis toxicológico[editar]

En las muestras se debe buscar la presencia de un producto exógeno (xenobiótico) para establecer un diagnóstico y/o controlar la efectividad del tratamiento terapéutico.

Características
buen estado, homogéneas y representativas.
Tipos
  • Fluidos biológicos: sangre, orina, contenido gástrico (vómito, líquido que procede de un lavado gástrico), saliva…
  • Tejidos: hígado, riñón, cerebro, uñas, pelos, estómago, vesícula biliar, pulmón… Se usan mayoritariamente en la toxicología forense. En la toxicología clínica es necesario realizar una técnica invasiva para obtener la muestra de tejidos (se intenta evitar).
  • Productos sospechosos de ser la causa de la intoxicación: medicamentos, bebida, comida…
  • Aire: importantes en toxicología ambiental o laboral.
  • Muestras del ecosistema: sedimentos de animales, aguas, plantas, animales, productos que proceden de ellos… [4]

Modalidades del ensayo químico toxicológico[editar]

1. Cuando se sospecha de un tóxico. Puede realizarse por:

  • Separación del medio
  • Técnicas de identificación directas (sin separación). Solo se puede usar en muestras poco complejas o con técnicas muy especiales como inmunoensayos, cromatografía de líquidos, etc.

2. Cuando no se sospecha de ningún tóxico (se deben buscar todos). Antes de cuantificar se necesita identificar el tóxico. Para ello se requiere una sistemática analítica toxicológica general:

  1. Separación o extracción del tóxico de la muestra problema
  2. Fraccionamiento del extracto
  3. Purificación de los extractos obtenidos
  4. Detección de la sustancia xenobiótica
  5. Identificación del tóxico
  6. Determinación o valoración cuantitativa [5]

Características del análisis según el tipo de laboratorio[editar]

Se precisan análisis químicos toxicológicos en laboratorios de toxicología analítica clínica, forense, laboral y ambiental. En función del tipo de laboratorio, las características variarán:

-Urgencia:

  • Mayor en un laboratorio de toxicología clínica, para aplicar la terapia antitóxica al paciente cuanto antes. Los laboratorios de toxicología clínica deben trabajar de forma coordinada con los servicios de urgencia, debido a la gran variedad de sustancias con las que se puede intoxicar un individuo, y para determinar las causas de las intoxicaciones más frecuentes en su medio local. [2]
  • Menor en un laboratorio forense, ya que analizamos un cadáver.

-Información previa (anamnesis): La orientación inicial permitirá abordar mejor el análisis. El paciente puede indicar lo que ha comido o bebido, si ha ingerido algún medicamento (toxicología clínica), cuál es su lugar de trabajo o a qué agentes está expuesto (toxicología laboral y ambiental).

-Tipo de muestra: En toxicología clínica se usan muestras de orina, sangre, saliva. En toxicología forense sobre todo muestras de tejidos (hígado, riñón, cerebro, uñas, pelos). En toxicología ambiental muestras de agua, de vegetales, de mamíferos, etc.

-Concentración de la muestra: Son generalmente más bajas en los casos clínicos (especialmente en las intoxicaciones subagudas y crónicas) que en los casos forenses (generalmente de intoxicación sobreaguda y muerte inmediata).

-Tipo de determinación. Puede ser:

  • Cualitativa: Cuando sólo se necesita saber si en la muestra hay o no un xenobiótico (toxicología forense). En algunos casos, la presencia del mismo ya indica intoxicación, y esto permite llegar al diagnóstico.
  • Cuantitativa: Cuando se necesita saber la concentración en la que se encuentra el tóxico para establecer si hay o no intoxicación. En toxicología clínica es necesaria la determinación cuantitativa para determinar la gravedad de la intoxicación, y así deducir las medidas terapéuticas más convenientes. [5]

Fases del análisis químico toxicológico[editar]

1. Fase preanalítica

Incluye todo lo que tiene que ver con la muestra.

Toma de la muestra, envío al laboratorio, recepción y registro de la misma y su documentación, almacenaje hasta la realización del análisis, homogeneización de la muestra (si fuera necesario).

Además, en esta fase se procede al estudio de la información sobre la presunta intoxicación, incluyendo los antecedentes (sospechas, medicaciones, actividad laboral del intoxicado…), así como los datos clínicos suministrados por el médico que lo atendió. Se decide la prioridad del análisis.

2. Fase analítica

Se realizan los análisis necesarios. Tratamiento y cuantificación.

3. Interpretación de los resultados y realización de un informe

Se realiza observando la información clínica y toxicológica y/o en colaboración con un médico toxicólogo.

No es necesario que el informe llegue a un diagnóstico definitivo, que correspondería al médico clínico o forense según el caso, pero debería proporcionar una base para ello. Si fuera necesario podrían realizarse nuevos análisis de las mismas muestras o de otras, por ello, éstas deben conservarse adecuadamente un tiempo prudencial, manteniendo en todo momento la cadena de custodia. [5]

Bibliografía[editar]

Referencias[editar]

  1. Ana María López Parra. «Técnicas analíticas en toxicología». Consultado el 31/10/2017. 
  2. a b Solari G, Sandra; Ríos B., Juan Carlos (2009). «¿Cuál es la utilidad clínica de un estudio toxicológico?». Revista médica de Chile. Consultado el 31/10/2017. 
  3. Bello Gutiérrez, José; López de Cerain Salsamendi, Adela (2001). Fundamentos de ciencia toxicológica (1ª edición). Consultado el 31/10/2017. 
  4. a b Soria Sánchez, María Luisa; Valverde Villarreal, Juan Luis (2015). «Interés de las muestras para los estudios químico-toxicológicos post mortem». Revista española de medicina legal. Consultado el 31/10/2017. 
  5. a b c Repetto Jiménez, Manuel; Repetto Kuhn, Guillermo (2009). Toxicología fundamental (4ª edición). Consultado el 31/10/2017.