Alberto Barral

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Alberto Barral (Sepúlveda, Segovia, 21 de noviembre de 1906Sepúlveda, 1969) fue un escultor español. Miembro de la familia de canteros y escultores segovianos encabezada por Emiliano Barral, perteneció al taller de su hermano, con el que se encontraba cuando fue abatido en el frente de Usera en los primeros meses de la guerra. Se exilió en Argentina y fijó su residencia en Córdoba donde continuó su obra de labrante y escultor hasta su regreso a España en 1969.

"La tarea del tallista es alumbrar lo que en la materia a labrar ya está latente".

Biografía[editar]

Gelasio Alberto Barral fue el menor de los cuatro hijos varones de los siete que tuvieron Isabel e Isidro, todos ellos canteros en la localidad castellana de Sepúlveda. Aún muy joven, se integró en el taller de escultura y cantería funeraria que sus hermanos Emiliano, Martín y Pedro compartían en Segovia con el ceramista Fernando Arranz, y a partir de 1927 en Madrid.[nota 1]​ Uno de sus primeros encargos de peso en el taller fue el pedestal del monumento a Diego Arias de Miranda (1930), instalado en Aranda de Duero.

Con el estallido de la Guerra Civil, Alberto, secundado por Antonio Linage Revilla y Agapito Marazuela, organizó las milicias segovianas que defendieron Madrid, bajo el mando de Emiliano como Comisario.[1]​ El 21 de noviembre de 1936, día de su treinta cumpleaños, cuando él y su hermano Emiliano acompañaban a un grupo de periodistas extranjeros en un coche, el vehículo fue alcanzado por el fuego enemigo. Emiliano, herido en la cabeza por la metralla del obús murió pocas horas después.

Exilio[editar]

En 1937 Alberto estaba en París, donde participó en el homenaje a Federico García Lorca que el 13 de septiembre de ese año se celebró en la Sala Yena, organizado por el Comisariado Español. Convertido en actor, interpretó el papel del personaje del "Joven", en su diálogo con el "Maniquí", que puso en escena Germaine Montero y dirigió Max Aub.[2]

Con la derrota del la II República Española, el benjamín de los Barral inició un largo viaje hacia el exilio americano. Embarcó hasta Valparaíso (Chile) y tras cruzar de forma clandestina la frontera de los Andes llegó a Argentina y se dirigió a Córdoba donde se encontraba su cuñado Fernando Arranz, aunque el primero en acogerle fue el médico y escritor Manuel Rodeiro, al que había conocido en Florencia. En Córdoba reanudó en solitario la tarea de tallista que había aprendido en el taller familiar en Segovia y Madrid, especializándose en la talla directa. Se le considera recuperador en la ornamentación de Córdoba del uso de la esteatita, piedra que no se usaba desde la época colonial. En la Escuela Normal Superior Garzón Agulla creó el Taller de Modelado y en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Córdoba (una de cuyas aulas tomó su nombre) dictó las cátedras de "Composición del Espacio" e "Introducción a la Plástica". En esos años de intensa actividad, también dirigió el Taller de Labra en Piedra en la Escuela de Artesanía, llamada luego de Artes Aplicadas. Se casó en Córdoba con la bonaerense Consuelo Grunauer, con quien tuvo una hija y un hijo.[3]

Tras su muerte se le rindió homenaje en el Teatro Rivera Indarte de Córdoba, donde se conserva un relieve obra suya, dedicado a Vivaldi.[4]​ En 2013, un conjunto de jóvenes intelectuales y artistas le dedicó el proyecto No desfile (homenaje a Alberto Barral), en la ciudad argentina de Córdoba.[5]

Obra en Argentina[editar]

Oso polar (hacia 1955), esculpido en piedra por Alberto Barral, situado ante el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa. Córdoba, Argentina.

Gran parte de la obra del profesor Barral se encuentra en las colecciones privadas de aquellas familias que compusieron el linaje cordobés. Las piezas más populares de Alberto Barral son quizá las emplazadas en las calles y jardines de la ciudad de Córdoba, entre los barrios Centro y Nueva Córdoba. Seis estructuras de fina cantería, en su mayoría fuentes compuestas por figuras zoomorfas.[6]


  • Fuente de los Monos, en la Plazoleta del doctor Pablo Mirizzi.
  • Fuente de los Leones, frente al Museo Histórico Provincial Marqués de Sobre Monte.
  • Loba marina, en el "Rosedal" del Parque Sarmiento.
  • Hipocampos (1946), en el hall del segundo piso del Jockey Club de Córdoba.[7]
  • Maternidad negra, piedra azabache (colección particular de Octavio Carranza).
  • Oso polar (hacia 1955), situado ante el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa.
  • Homenaje a Vivaldi, bajorrelieve, en el Teatro del Libertador General San Martín. Córdoba.
  • Menhires del monumento a Hipólito Yrigoyen, en Entre Ríos.
  • Mausoleo de familia Fruh, con gran estela funeraria en piedra verde. Cementerio de Disidentes, Los Gigantes, Sierra de Córdoba.
  • Mausoleo con gran estela funeraria del doctor Saúl Taborda, en granito azabache y granito gris. Cementerio de Unquillo, Córdoba.
  • Dos relieves funerarios, familia de Fernando Viñas, en piedra caliza blanca. Cementerio de La Falda, Córdoba.
  • Relieve funerario a F. Soaje, en mármol blanco. Cementerio San Jerónimo, Córdoba.
  • Monumento funerario con relieve, familia Blank, en granito negro del Champaquí. Cementerio Israelita, Córdoba.
  • Tumba vertical de Silvia Kitroser en granito negro de Rioja. Cementerio Israelita, Córdoba.
  • Mausoleo con Cabeza de Cristo del Doctor Rafael Escuti, en mármol travertino. Cementerio San Jerónimo, Córdoba.
  • Monumento funerario al doctor Teodoro Roca, en granito. Ongamira, Córdoba.
  • Monumento a la madre(1969), en Deán Funes (su última obra).

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Artículo publicado en El Socialista (22 de noviembre de 1936), y referido por Santamaría (p. 45).
  2. Max Aub y la vanguardia teatral: escritos sobre teatro, 1928- 1938, por Max Aub y Manuel Aznar Soler; Universidad de Valencia; p.193; isbn 8437014344 Consultado en mayo de 2014
  3. Ighina, Carlos A. (13 demayo de 2015). «Alberto Barral, picapedrero y republicano». comercioyjusticia. Consultado el 27 de diciembre de 2015. 
  4. Linage Conde, Antonio (9 de septiembre de 1996). «Alberto Barral». El Norte de Castilla (en español): 17. 
  5. Morelli, Ricardo (2013). «No desfile (homenaje a Alberto Barral)». 50 Años de Arte Plástico en Córdoba, Edición Banco de la Provincia de Córdoba (Ángel T. Lo Celso). Consultado el 26 de agosto de 2015. 
  6. Basualdo, Josefina (3 de marzo de 2014). «Córdoba de Argentina y las esculturas de Alberto Barral». Ecos Sublimes. Consultado el 26 de agosto de 2015. 
  7. Memoria del Jockey Club Consultado en mayo de 2014

Notas[editar]

  1. En 1920, Emiliano le tomó como modelo para el Niño dormido de la colección de la familia Barral.

Bibliografía[editar]