Accidente del transbordador espacial Columbia

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Accidente del transbordador espacial Columbia
STS-107 Flight Insignia.svg
Insignia de la misión STS-107.
Fecha 1 de febrero de 2003
Hora 13:59 UTC
Causa Desprendimiento de una pieza de aislamiento de espuma durante el despegue, que permitió el ingreso de gas caliente al ala izquierda durante el reingreso, lo que terminó en la desintegración de la nave.
Lugar Sobre Texas y Luisiana
Coordenadas 33°34′00″N 101°52′59″O / 33.5667, -101.883Coordenadas: 33°34′00″N 101°52′59″O / 33.5667, -101.883
Origen Complejo de lanzamiento 39 A
Fallecidos 7
Implicado
Pasajeros 0
Tripulación Rick D. Husband
William C. McCool
Michael P. Anderson
Kalpana Chawla
David M. Brown
Laurel Clark
Ilan Ramon
Supervivientes 0
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El accidente del transbordador espacial Columbia se produjo el 1 de febrero de 2003, cuando el Columbia se desintegró sobre Texas y Luisiana, en su reingreso a la atmósfera terrestre, matando a los siete miembros de la tripulación.

Durante el lanzamiento de la misión STS-107, que era la número veintiocho del Columbia, una pieza de aislamiento de espuma se desprendió del tanque externo del transbordador espacial y golpeó el ala izquierda. En la mayoría de los lanzamientos anteriores del transbordador ocurrieron daños menores por desprendimiento de espuma, pero algunos ingenieros sospecharon que el daño al Columbia fue más grave. Los administradores de la NASA limitaron la investigación, con el razonamiento de que la tripulación no podría haber solucionado el problema.[1]

Cuando el transbordador reingresó en la atmósfera, el daño permitió que los gases atmosféricos calientes penetraran y destruyeran la estructura interna del ala, lo que provocó que la nave espacial se volviera inestable y poco a poco se rompiera.[2]

Después del desastre, las operaciones de vuelo del transbordador espacial fueron suspendidas por más de dos años, de forma similar a las secuelas del accidente del Challenger. La construcción de la Estación Espacial Internacional (ISS) fue puesta en espera; la estación se basó enteramente en la Agencia Espacial Federal Rusa para reabastecerse durante veintinueve meses hasta que se reanudaron los vuelos del transbordador con la misión STS-114 y 41 meses para la rotación de la tripulación hasta la misión STS-121.

Se hicieron varios cambios técnicos y organizativos, incluyendo la adición de una minuciosa inspección en órbita para determinar el estado del sistema de protección térmica del transbordador tras soportar el ascenso, y mantener una misión de rescate designada lista en caso de encontrar un daño irreparable. A excepción de una última misión para reparar el telescopio espacial Hubble, las misiones posteriores fueron solo traslados a la ISS para que la tripulación pudiera usarla como un "refugio seguro".

Tripulación[editar]

La tripulación de la misión STS-107. De izquierda a derecha: Brown, Husband, Clark, Chawla, Anderson, McCool y Ramon

Antecedentes[editar]

Espuma de aislamiento térmico del tanque de combustible principal del transbordador.

El tanque de combustible principal del transbordador está recubierto de espuma de aislamiento térmico, destinado a impedir la formación de hielo cuando el depósito se llena de hidrógeno y oxígeno líquidos. Ese hielo podría dañar el transbordador si se desprende durante el despegue.

La rampa de espuma bípode es un componente aerodinámico hecho de espuma de aproximadamente un metro. La espuma, normalmente no considerada como un material estructural, debe soportar algunas cargas aerodinámicas. Debido a estos requisitos especiales, solo un técnico especializado puede realizar el curado de la fundición y de las rampas en el lugar.[3]

Se observaron desprendimientos de la rampa bípode de aislamiento, en su totalidad o en parte, en cuatro vuelos anteriores: STS-7 (1983), STS-32 (1990), STS-50 (1992) y más recientemente la misión STS-112 (sólo dos lanzamientos antes de la misión STS-107). Todas las misiones del transbordador afectadas habían sido completadas con éxito. La dirección de la NASA llegó a referirse a este fenómeno como «derramamiento de espuma». Al igual que con los problemas de erosión de la junta tórica que finalmente condenaron al transbordador espacial Challenger, la gestión de la NASA se acostumbró a estos fenómenos, al no existir consecuencias graves en los episodios anteriores. La socióloga Diane Vaughan designó este fenómeno como «normalización de la desviación», en su libro sobre el proceso de decisión del lanzamiento del Challenger.[4]

La STS-112 fue el primer vuelo con cámara «ET Cam», un canal de video montado en la ET con el fin de dar un mayor conocimiento del problema del vertimiento de espuma. Durante ese lanzamiento se separó un trozo de espuma de la rampa bípode ET y golpeó el anillo de unión SRB-ET en la parte inferior del cohete propulsor sólido de la izquierda (SRB) causando una mella de 12 cm de ancho y nueve de profundidad en el mismo.[5] Después de la misión STS-112, los líderes de la NASA analizaron la situación y decidieron seguir adelante con la justificación de que La ET es segura para volar sin nuevos problemas (y no hay riesgo añadido)" de más golpes por espuma.[6]

Acercamiento de la sección izquierda de la rampa aislante bípode de espuma que se desprendió y dañó el ala del transbordador.

Dos horas después del despegue se realizó una revisión de rutina de un video tomado durante el despegue de la misión STS-107 y no reveló nada inusual. Al día siguiente, una filmación de mayor resolución que había sido procesada durante la noche reveló que los restos de espuma golpearon el ala izquierda, lo que podría dañar la protección térmica del transbordador espacial.[7] En el momento, no pudo determinarse el lugar exacto donde la espuma golpeó el ala debido a la baja resolución de la filmación de las cámaras de seguimiento.

Mientras tanto, se revisó el juicio de la NASA para evaluar los riesgos. El presidente del Equipo de Gestión de la misión (MMT) Linda Ham dijo que "La razón era pésima entonces y sigue siéndola". Ham y el director del programa espacial Ron Dittemore habían estado presentes en la reunión del 31 de octubre de 2002, en la que se tomó la decisión de continuar con los lanzamientos.[8]

Los análisis posteriores a la STS-107 revelaron que dos lanzamientos del transbordador anteriores (STS-52 y STS-62) también tuvieron pérdida de espuma de la rampa bípode que no fue detectada. Además, la rampa de espuma de la Protuberancia de Carga Aérea (PAL) también había derramado piezas, y también hubo pérdidas puntuales de grandes áreas de espuma.

Lanzamiento[editar]

Despegue del Columbia en su última misión. Video

La misión STS-107 fue el lanzamiento del transbordador espacial número 113. Se había previsto que comenzara el 11 de enero de 2001, pero se retrasó 18 veces y, finalmente, se puso en marcha el 16 de enero de 2003, tras la misión STS-113. Sin embargo, la Junta de Investigación del Accidente del Columbia determinó que este retraso no tuvo nada que ver con el fracaso catastrófico.

Cerca de 82 segundos después de su lanzamiento desde el LC-39-A del Centro Espacial Kennedy, una pieza grande de espuma se desprendió del tanque externo (ET), golpeando los paneles de carbono-carbono reforzados del ala izquierda del Columbia. Como se ha demostrado por medio de experimentos en tierra realizados por la Junta de Investigación del Accidente del Columbia, es probable que esto creara un orificio de 15 a 25 cm de diámetro, lo que permitió que los gases calientes entrasen en el ala cuando el Columbia reingresaba en la atmósfera. En el momento de la falla de la espuma, la nave estaba a una altitud de unos 20 km, viajando a Mach 2,46 (840 metros por segundo).

Consecuencias[editar]

La rampa bípode (teniendo lados izquierdo y derecho) fue diseñada originalmente para reducir los esfuerzos aerodinámicos alrededor de los puntos de unión bípode en el tanque externo, pero se comprobó que era innecesaria a raíz del accidente y fue retirada del diseño del tanque externo después de la misión STS-107. Más tarde también se eliminó otra rampa de espuma a lo largo de la línea de oxígeno líquido para evitar que sea fuente de desechos de espuma, después que análisis y pruebas complejas demostraron que este cambio era seguro.

Referencias[editar]

  1. Marcia Dunn (2 de febrero de 2003). Associated Press via http://staugustine.com, ed. «Columbia's problems began on left wing» (en inglés). Consultado el 9 de marzo de 2014. 
  2. «Molten Aluminum found on Columbia's thermal tiles» (en inglés). USA Today. Associated Press. 4 de marzo de 2003. Consultado el 13 de agosto de 2007. 
  3. Century of Flight. «The Columbia space shuttle accident» (en inglés). Consultado el 9 de marzo de 2014. 
  4. Columbia Accident Investigation Board (Agosto de 2003). «6.1 A History of Foam Anomalies (PDF)» (PDF) (en inglés). Consultado el 9 de marzo de 2014. 
  5. Armando Oliu, KSC Debris Team (10 de octubre de 2002). «STS-112 SRB POST FLIGHT/RETRIEVAL ASSESSMENT» (en inglés). Consultado el 9 de marzo de 2014. 
  6. Jerry Smelser (31 de octubre de 2002). «STS-112/ET-115 Bipod Ramp Foam Loss, Page 4» (PDF) (en inglés). Consultado el 9 de marzo de 2014. 
  7. Cabbage, Michael & Harwood, William (2004). Free Press, ed. Comm Check. p. 94. ISBN 0-7432-6091-0. 
  8. Gehman, et al (2003). «Columbia Accident Investigation Board, Chapter 6, "A History of Foam Anomalies", págs 125 & 148» (PDF) (en inglés). Consultado el 9 de marzo de 2014. 

Enlaces externos[editar]